Fundadora, 25 de mayo…
Hoy también se festeja a:
- • Mario Vergara e Isidoro Ngei Ko Lat, Beatos
- • Dionisio Ssebuggwawo, Santo
- • Dioniiso de Milán, Santo
- • Aldelmo de Sherborne, Santo
- • Gerardo Mecatti, Beato
El Hijo del hombre va a ser entregado
Tiempo Ordinario
Por: Gustavo Velázquez | Fuente: Catholic.net

Del santo Evangelio según san Marcos 10, 32-45
En aquel tiempo, Jesús y sus discípulos iban camino de Jerusalén, y Jesús se les iba adelantando. Los discípulos estaban sorprendidos y la gente que lo seguía tenía miedo. Él se llevó aparte otra vez a los doce y se puso a decirles lo que le iba a suceder: Ya ven que nos estamos dirigiendo a Jerusalén y el Hijo del hombre va a ser entregado a los sumos sacerdotes y a los escribas; van a condenarlo a muerte y a entregarlo a los paganos; se van a burlar de él, van a escupirlo, a azotarlo y a matarlo; pero al tercer día resucitará».
Entonces se acercaron a Jesús Santiago y Juan, los hijos de Zebedeo, y le dijeron: Maestro, queremos que nos concedas lo que vamos a pedirte». Él les dijo: ¿Qué es lo que desean?. Le respondieron: Concédenos que nos sentemos uno a tu derecha y otro a tu izquierda, cuando estés en tu gloria». Jesús les replicó: No saben lo que piden. ¿Podrán pasar la prueba que yo voy a pasar y recibir el bautismo con que yo seré bautizado?. Le respondieron: Sí podemos. Y Jesús les dijo: Ciertamente pasarán la prueba que yo voy a pasar y recibirán el bautismo con que yo seré bautizado; pero eso de sentarse a mi derecha o a mi izquierda no me toca a mí concederlo; eso es para quienes está reservado. Cuando los otros diez apóstoles oyeron esto, se indignaron contra Santiago y Juan. Jesús, reunió entonces a los doce y les dijo: «Ya saben que los jefes de las naciones las gobiernan como si fueran sus dueños y los poderosos las oprimen. Pero no debe ser así entre ustedes. Al contrario: el que quiera ser grande entre ustedes que sea su servidor, y el que quiera ser el primero, que sea el esclavo de todos, así como el Hijo del hombre, que no ha venido a que lo sirvan, sino a servir y a dar su vida por la redención de todos.
Oración introductoria
Jesús, mucho nos falta a los hombres para comprenderte. Tú nos compartes los sentimientos de tu corazón referentes a tu pasión en Jerusalén, y nosotros tan sólo buscamos honores. Jesús, danos a probar lo gozoso que es el servicio abnegado. Te ofrezco esta meditación por todos los gobernantes. Abre sus corazones para que sepan desempeñar su misión en el servicio al prójimo.
Petición
Señor, concédeme verte en mis hermanos durante este día, no viendo tanto rostros y apariencias, cuanto almas que valieron cada gota de tu preciosísima sangre.
Meditación del Papa
En el pasaje del Evangelio se nos presenta el icono de Jesús como el Mesías -anunciado por Isaías (cf. Is 53) – que no vino para ser servido, sino para servir: su estilo de vida se convierte en la base de las nuevas relaciones dentro de la comunidad cristiana y de un modo nuevo de ejercer la autoridad.
Jesús va de camino hacia Jerusalén y anuncia por tercera vez, indicándolo a los discípulos, el camino a través del cual va a llevar a cumplimiento la obra que el Padre le encomendó: es el camino del don humilde de sí mismo hasta el sacrificio de la vida, el camino de la Pasión, el camino de la cruz. Y, sin embargo, incluso después de este anuncio, como sucedió con los anteriores, los discípulos manifiestan toda su dificultad para comprender, para llevar a cabo el necesario «éxodo» de una mentalidad mundana hacia la mentalidad de Dios. En este caso, son los dos hijos de Zebedeo, Santiago y Juan, quienes piden a Jesús poder sentarse en los primeros puestos a su lado en la «gloria», manifestando expectativas y proyectos de grandeza, de autoridad, de honor según el mundo. Jesús, que conoce el corazón del hombre, no queda turbado por esta petición, sino que inmediatamente explica su profundo alcance: «No sabéis lo que pedís»; después guía a los dos hermanos a comprender lo que conlleva seguirlo.
¿Cuál es, pues, el camino que debe recorrer quien quiere ser discípulo? Es el camino del Maestro, es el camino de la obediencia total a Dios. Por esto Jesús pregunta a Santiago y a Juan: ¿estáis dispuestos a compartir mi elección de cumplir hasta el final la voluntad del Padre? ¿Estáis dispuestos a recorrer este camino que pasa por la humillación, el sufrimiento y la muerte por amor? Los dos discípulos, con su respuesta segura -«podemos»- muestran, una vez más, que no han entendido el sentido real de lo que les anuncia el Maestro. Y de nuevo Jesús, con paciencia, les hace dar un paso más: ni siquiera experimentar el cáliz del sufrimiento y el bautismo de la muerte da derecho a los primeros puestos, porque eso es «para quienes está preparado», está en manos del Padre celestial; el hombre no debe calcular, simplemente debe abandonarse a Dios, sin pretensiones, conformándose a su voluntad. Benedicto XVI, Homilía del 20 de noviembre de 2010.
Reflexión
«Quien no vive para servir, no sirve para vivir». Es una frase realmente fuerte, que expresa sin reparos el valor del servicio. Esforcémonos por ser un reflejo de Cristo entre nuestros familiares y compañeros de trabajo, pensando, actuando y hablando como lo haría Cristo. Enseñemos ante todo con la vida, que el servicio -aunque costoso y constante- es fuente de felicidad, y luego prediquemos nuestra experiencia con las palabras.
Propósito
El servicio alegre es capaz de cambiar nuestras vidas y las de los demás, por eso, hoy me ofreceré a hacer alguna actividad costosa del hogar: ayudando, acompañando o sustituyendo a la persona que lo suele hacer.
Diálogo con Cristo
¡Jesús, gracias por el gran regalo del servicio! Es una manera fantástica de llenar mi vida y la de cuantos me rodean con actos de alegría. Ayúdame a practicarla de ahora en adelante. Concédeme la gracia de perseverar en el servicio, haciendo de esta hermosa actitud una forma de vida.
El fruto del silencio es la oración. El fruto de la oración es la fe. El fruto de la fe es el amor. El fruto del amor es el servicio. El fruto del servicio es la paz Beata Madre Teresa de Calcuta.
Frases que impiden pensar
Por: P. Fernando Pascual | Fuente: Catholic.net

Un periódico, una película, un libro, un personaje famoso, un científico con un premio internacional, pueden promover una frase sugestiva que pasa de boca en boca, de pantalla en pantalla, hasta el punto de convertirse en una especie de mantra.
En realidad, algunas de esas frases expresan verdades a medias, o medias mentiras, o mentiras completas, o sugestiones atractivas pero carentes de seriedad. Además, en muchos casos, esas frases impiden pensar cuando son acogidas como algo ya definitivo, cuando la realidad es mucho más compleja.
“Las guerras no llevan a ninguna parte”. ¿De verdad? ¿No llevan en ocasiones a la destrucción de una tiranía? O, por el contrario, ¿no empeoran la vida de millones de personas, incluso de los vencedores? El problema de las guerras es que llevan a muchas partes…
“El cambio climático es un grave daño para el planeta”. ¿Seguro? ¿Qué entendemos por daño? ¿No ha habido cambios climáticos hacia el frío o hacia el calor a lo largo de la historia terrestre? ¿Por qué algunos desean conservar a toda costa la situación “ahora” en la que vivimos? ¿No podemos imaginar en un nuevo escenario climático posibilidades y mejoras para muchos, sin excluir, ciertamente, daños para otros?
“Una mentira repetida mil veces se convierte en verdad”. Sin entrar en la discusión del autor y del contexto de la frase, ¿cómo puede llegar a ser verdad algo por el simple hecho de que es repetido una y otra vez? Una mentira no deja de serlo aunque la acepten millones de seres humanos.
“El aborto es progresista”. Si se entiende por progreso una mejora en la vida de las personas y de los grupos, el aborto no puede ser nunca progresista, porque en cada aborto se comete una injusticia sumamente grave: la eliminación de la vida humana de un hijo en el seno materno. Si hay algo claramente “antiprogresista” es el aborto…
“El cuerpo es mío y hago con él lo que quiero”. ¿Seguro? Porque el cuerpo sigue unas leyes biológicas y físicas que no dependen de nosotros. Además, millones de seres humanos no tienen un mínimo de comida para tratar a ese cuerpo con el cuidado que se merece. Y la propaganda ha creado manías que esclavizan a hombres y mujeres a un esfuerzo muchas veces absurdo y dañino para su propio cuerpo por imitar un “modelo” que nada tiene de sano…
“El relativismo es el fundamento necesario para la democracia”. Si relativismo significa que todas las posiciones valen lo mismo, ninguna democracia podría subsistir ante quienes adoptan posiciones violentas, racistas, intolerantes,… Ningún sistema político llega muy lejos si admite que todas las posiciones (todas) pueden ser defendidas en la vida pública.
Las frases que impiden pensar son muchas, y llegan a la mente de millones de personas de lugares muy diferentes, tanto en el pasado del que dependemos como en el presente en el que vivimos. Más allá de esas frases, ayer como hoy, ha habido y hay mujeres y hombres serios, reflexivos, sanamente críticos.
Esos hombres y mujeres tienen la fuerza interior para romper las cadenas de los promotores del “pensamiento único” y de los slogans fáciles. Saben dedicar lo mejor de su mente y de su corazón para investigar seriamente los hechos, y para interpretarlos de un modo honesto, claro, y abierto, conscientes de los límites de la mente humana y de la complejidad del mundo en el que vivimos.






