
La conversión de San Pablo
Fiesta litúrgica, 25 de enero…
- Hoy también se festeja a:
- • Emilia Fernández Rodríguez, Beata
- • Antonio Swiadek, Beato
- • La conversión de San Pablo
- • Gregorio Nacianceno, Santo
- • Francesco Zirano, Beato
La chispa de la misión
Santo Evangelio según san Marcos 16, 15-18. Conversión de san Pablo, apóstol
Por: Javier Castellanos, LC | Fuente: somosrc.mx

En el nombre del Padre y del Hijo y del Espíritu Santo.
Amén.
Cristo, Rey nuestro.
¡Venga tu Reino!
Oración preparatoria (para ponerme en presencia de Dios)
Yo creo que actúas siempre, Señor. Creo en tus milagros, pero aumenta mi fe, para poder verlos. Creo en tu presencia aquí y ahora en mi alma, y creo que Tú puedes hacer milagros en mi vida. Por eso te pido el milagro de san Pablo: conviérteme más a ti, Señor, y transfórmame en un apóstol de tu Palabra, de tu gracia y de tu Amor. Así sea.
Evangelio del día (para orientar tu meditación)
Del santo Evangelio según san Marcos 16, 15-18
En aquel tiempo, se apareció Jesús a los Once y les dijo: “Vayan por todo el mundo y prediquen el Evangelio a toda creatura. El que crea y se bautice, se salvará; el que se resista a creer, será condenado. Estos son los milagros que acompañarán a los que hayan creído: arrojarán demonios en mi nombre, hablarán lenguas nuevas, cogerán serpientes en sus manos, y si beben un veneno mortal, no les hará daño; impondrán las manos a los enfermos y éstos quedarán sanos”.
Palabra del Señor.
Medita lo que Dios te dice en el Evangelio
Millones de personas no conocen a Cristo hoy mismo. ¿Quién les hablará de Él? ¿Quién moverá los corazones de los que no creen?
La Iglesia tenía, al inicio de su vida, todo un mundo por delante. Cristo había tocado la vida de unos cuantos hombres y mujeres, los primeros discípulos, y luego entre ellos había elegido un grupo de doce para ser sus Apóstoles. Así las cosas, Cristo sube a los cielos y transmite una misión: anunciar la Buena Nueva. Al poco tiempo empieza una persecución en Jerusalén, y comunidades judías comienzan a rechazar esta nueva doctrina. Un fariseo observante toma incluso la iniciativa de encarcelar cristianos en Damasco. Pero Dios tenía otros planes: a medio camino Saulo y Jesús se encuentran. Saulo se convierte en Pablo. Pablo anuncia el Evangelio en Asia Menor, Grecia, Macedonia y llega a Roma.
Algo ardía en el corazón de Pablo. Esa caída en el camino a Damasco encendió una chispa; la chispa de una misión. A los pocos años esa chispa llegó al corazón de un imperio, y en menos de cincuenta años ya había un fuego ardiendo en todos los rincones del mundo conocido.
Esa chispa no es diferente a la que recibimos nosotros en el bautismo. Cristo nos ha salido al paso, ha tocado nuestra vida de un modo o de otro. Con el encuentro viene al mismo tiempo una misión. De nosotros depende que esta chispa se transmita hoy a nuestro alrededor.
«Aprenden así que la belleza de la unión entre los seres humanos se dirige hacia nuestra alma, busca nuestra libertad, acepta la libertad del otro, lo reconoce y lo respeta como interlocutor. Un segundo milagro, una segunda promesa: nosotros – padre y madre – ¡nos donamos a ti, para que tú te dones a ti mismo! Y esto es amor, ¡que trae una chispa de aquello de Dios! Pero ustedes, padres y madres tienen esta chispa de Dios que dan a los niños, ustedes son instrumento del amor de Dios y esto es bello, bello, bello. Solo si miramos a los niños con los ojos de Jesús, podríamos realmente entender en qué sentido, defendiendo la familia, protegemos a la humanidad».
(Homilía de S.S. Francisco, 14 de octubre de 2015).
Diálogo con Cristo
Ésta es la parte más importante de tu oración, disponte a platicar con mucho amor con Aquel que te ama.
Propósito
Proponte uno personal. El que más amor implique en respuesta al Amado… o, si crees que es lo que Dios te pide, vive lo que se te sugiere a continuación.
Invitaré a un amigo o amiga a leer juntos este pasaje del Evangelio o a comentar sobre la conversión de san Pablo, para luego reflexionar juntos sobre la importancia de la misión que cada uno tiene.
Despedida
Te damos gracias, Señor, por todos tus beneficios, a ti que vives y reinas por los siglos de los siglos.
Amén.
¡Cristo, Rey nuestro!
¡Venga tu Reino!
Virgen prudentísima, María, Madre de la Iglesia.
Ruega por nosotros.
En el nombre del Padre y del Hijo y del Espíritu Santo.
Amén.
La Iglesia católica en África
Descripción de la Iglesia de Africa, la más joven y creciente de todas las Iglesias
Por: La Misión en África | Fuente: www.portalmisionero.com

Información general del continente africano
África vive castigada por la violencia. Las numerosas tribus que pueblan el continente se enfrentan a menudo en sangrientas guerras.
Otro problema que azota al continente africano es el racismo que provoca enfrentamiento entre negros y blancos. Muchos negros son tratados como esclavos, aún cuando nuestro mundo se jacta de haber abolido la esclavitud.
Muchos países africanos han alcanzado su independencia recientemente, pues fueron víctimas del colonialismo europeo durante siglos, lo que ha provocado una gran opresión económica del continente, y un desarraigo cultural.
La pobreza es bastante marcada en este continente. De los 47 países menos desarrollados del mundo, 31 son africanos.
La Iglesia en África
Los países del norte de África, en los primeros siglos antes de la llegada de los musulmanes, fueron la patria de los fundadores del monaquismo, de grandes teólogos y escritores como Orígenes, San Atanasio, Tertuliano, San Cipriano, San Agustín, además de tres papas.
Actualmente, la Iglesia Católica es minoritaria en África. Tan sólo el 14,9% de la población africana es católica.
En el siglo XIX, Dios suscitó grandes misioneros, llegados de Europa, que evangelizaron el continente africano. Entre ellos destaca Daniel Comboni.
La Iglesia de África es la más joven y creciente de todas las Iglesias. Este crecimiento se realizó muchas veces en medio de luchas y persecuciones. Muchos cristianos testimoniaron su fe con el sacrificio de la vida.
Hay muchos obispos, sacerdotes y religiosos autóctonos; también hay un gran número de laicos comprometidos y catequistas que son los principales animadores de las comunidades cristianas.
Actualmente, la Iglesia mantiene en el continente: 964 Hospitales, 5.018 Dispensarios, 270 Leproserías, 655 Hogares para ancianos y minusválidos, 791 Orfanatos y 2.036 Jardines de Infancia
África envía 2.585 misioneros; recibe 14.748 misioneros
África en cifras
Cantidad de países: 53
Superficie: 30.272.922 km2
Población: 765.800.000
Población urbana: 37%
Lenguas: 2.011 (30% de las lenguas del mundo)
Expectativa de vida: 50,7 años
Mortalidad Infantil: 98,6 de cada mil nacidos vivos.
Sin agua potable: 46,6%
Adultos alfabetizados: 57,9%
Producto Bruto Interno: 537.247 millones de dólares
Renta per cápita: 722 dólares
| Panorama religioso en África | |||
| Cristianos * Católicos: 112.871.000 * Protestantes: 176.098.000 * Ortodoxos: 32.880.000 | 352.538.000 | 14,9% 23,2% 4,3% | 46,50% |
| Musulmanes | 306.606.000 | 40,50% | |
| Religiones Tradicionales | 90.365.000 | 11,90% | |
| Hinduistas | 2.378.000 | 0,30% | |
| Judíos | 290.000 | 0,03% | |
| Budistas | 136.000 | 0,01% | |
| Otros | 4.587.999 | 0,70% |
La Iglesia católica ha experimentado un crecimiento espectacular en África. Vive un momento de especial importancia, en el que se juega la autenticidad de su seguimiento evangélico y de su servicio.
De los 750 millones de habitantes africanos, 123 millones son católicos, cifra que supone un crecimiento espectacular, si se compara con el millón que eran a comienzos de este siglo o los 24 millones de 1960. Desde ese mismo año hasta el 2.000 los cardenales han pasado de 1 a 14, los obispos nativos de 40 a 405, los sacerdotes de 2.000 a 15.535. Los seminaristas mayores son casi 17.000 y, los catequistas 343.000.
Se ha traducido la Biblia a múltiples lenguas locales; se han formado miles de líderes, se han abierto escuelas, hospitales, centros de formación agrícola; se han organizado estructuras parroquiales, diocesanas e internacionales.
África – cuyos habitantes se distinguen especialmente por su amor a la vida y por su capacidad de gozar de ella – es hoy como un Israel que exige liberación del Egipto de las guerras, de las epidemias, del analfabetismo, de la falta de respeto a los derechos humanos, de las multitudes de refugiados; es como el ciego Bartimeo que grita a Jesús cuando siente que pasa. La Iglesia Católica ha recogido el grito por la vida, al afirmar en su mensaje sinodal «Cristo, nuestra Esperanza, está vivo y nosotros viviremos».
La Iglesia Católica vive en África un momento de especial importancia en el que se juega la autenticidad de seguimiento evangélico y de su servicio. Hay algunos desafíos urgentes:
1.- Anunciar la Palabra sin desmayo.
2.- Constituirse como familia de Dios.
3.- Constituirse como «familia de Dios en África», es decir, inculturada.
4.- Al servicio de su pueblo. África todavía necesita de nuestro apoyo para convertirse en la nueva patria de Cristo. Nuestra oración y aporte económico es vital para conseguir este objetivo.








