
Josefina Bakhita, Santa
Memoria Litúrgica, 8 de febrero …
Hoy también se festeja a:
- • Josefina Gabriela Bonino, Beata
- • Esperanza de Jesús (en el siglo María Josefa Alhama Valera), Beata
- • Josefina Bakhita, Santa
- • María de la Providencia (Eugenia) Smert, Beata
- • Jaqueline o Jacoba de Settesoli, Beata
Postrados a los pies de Cristo
Santo Evangelio según San Marcos 7, 24-30. Jueves V del Tiempo Ordinario.
Por: José Romero, LC | Fuente: somosrc.mx

En el nombre del Padre y del Hijo y del Espíritu Santo.
Amén.
Cristo, Rey nuestro.
¡Venga tu Reino!
Oración preparatoria (para ponerme en presencia de Dios)
Señor, ayúdame a poder llegar a ti.
Evangelio del día (para orientar tu meditación)
Del santo Evangelio según san Marcos 7, 24-30
En aquel tiempo, Jesús salió de Genesaret y se fue a la región donde se encuentra Tiro. Entró en una casa, pues no quería que nadie se enterara de que estaba ahí, pero no pudo pasar inadvertido. Una mujer, que tenía una niña poseída por un espíritu impuro, se enteró enseguida, fue a buscarlo y se postró a sus pies. Cuando aquella mujer, una siria de Fenicia y pagana, le rogaba a Jesús que le sacara el demonio a su hija, él le respondió: «Deja que coman primero los hijos. No está bien quitarles el pan a los hijos para echárselo a los perritos». La mujer le replicó: «Sí, Señor; pero también es cierto que los perritos, debajo de la mesa, comen las migajas que tiran los niños». Entonces Jesús le contestó: «Anda, vete; por eso que has dicho, el demonio ha salido ya de tu hija». Al llegar a su casa, la mujer encontró a su hija recostada en la cama, y ya el demonio había salido de ella.
Palabra del Señor.
Medita lo que Dios te dice en el Evangelio
Describiendo la escena vemos a una mujer griega desesperada, porque quiere salvar a su hija, en los pies de Jesús y Él responde «deja que coman primero los hijos», repuesta con palabras muy fuertes como para salir de la boca de Dios. Pero Jesús termina siendo más duro al decir que no está bien alimentar a los perros con el pan que está destinado sólo para los hijos de Israel, sólo para los hijos de Dios. Pero esta respuesta de Dios a la mujer griega es para regalarle algo importante, la repuesta fuerte es para ayudarle.
La actitud de la griega es una actitud completamente suplicante, llena de fe porque creía que Jesús salvaría a su hija; llena de esperanza porque confiaba que Dios la escucharía y llena de amor porque estaba tirada sobre los pies de Jesús solamente porque amaba a su hija. Parece que la fe, la esperanza y la caridad son los elementos que necesitamos para que Dios nos dé lo que pedimos; pero Jesús nos ayuda constantemente, como ayudó a la mujer griega, para que nuestra súplica estéllena de una sincera humildad.
El estar a los pies de Jesús parece ser un acto de humildad, pero en realidad no lo es, porque ella, por ser quién era, no merecía estar con Dios; era una pagana cerca del Dios judío ¿Cuántos de nosotros merecemos estar a los pies de nuestro Señor? ¿Cuántos de nosotros tenemos el honor de ser llamados hijos de Dios? La griega, por la repuesta de Jesús, conoció que no merecía el pan de Dios, que no tenía derecho de pedirlo pero, si algo sobraba ella sabía que podía tenerlo; llegó a conocer que el amor de Dios es tan grande que siempre acoge a todos, conoció el amor que Dios nos tiene.
Esto es lo importante en nuestra relación con Dios, el saber que aunque sea un pecador, siempre me va a dar de su pan, de su amor, y que toda repuesta o silencio de su parte es para que yo crezca en el conocimiento del amor que Él me tiene. Una sincera humildad regalada por Dios me ayudará a creer, confiar y, sobre todo, a amar al Amor; me ayudará a levantarme de los pies de Cristo con mi hija curada o no, pero con la conciencia de que Dios me ama.
«Esta es la enseñanza de Jesús: a quien confía en el Señor, que es pastor, no le falta nada. Aunque vaya por un valle oscuro, sabe que el mal es un mal de momento, pero el mal definitivo no existirá, porque el Señor, «porque tú estás conmigo, tu cayado y tu vara me dan seguridad». Pero ésta es un gracia, debemos pedirla: «Señor, enséñame a encomendarme en tus manos, a confiar en tu guía, incluso en los momentos feos, en los momentos oscuros, en el momento de la muerte, confío en ti porque tú no defraudas jamás, tú eres fiel»».
(Homilía de S.S. Francisco, 14 de marzo de 2016).
Diálogo con Cristo
Ésta es la parte más importante de tu oración, disponte a platicar con mucho amor con Aquel que te ama.
Propósito
Proponte uno personal. El que más amor implique en respuesta al Amado… o, si crees que es lo que Dios te pide, vive lo que se te sugiere a continuación.
Participar hoy en una hora eucarística o al menos hacer una visita al Santísimo, porque veré la Eucaristía como la mayor demostración del amor de Dios.
Despedida
Te damos gracias, Señor, por todos tus beneficios, a ti que vives y reinas por los siglos de los siglos.
Amén.
¡Cristo, Rey nuestro!
¡Venga tu Reino!
Virgen prudentísima, María, Madre de la Iglesia.
Ruega por nosotros.
En el nombre del Padre y del Hijo y del Espíritu Santo.
Amén.
La Cultura del Carnaval
La cultura del carnaval: ¿cristianismo o paganismo?
Por: Gustavo Daniel D´Apice | Fuente: Gustavo Daniel D´Apice

Siempre las fiestas y expresiones del carnaval estuvieron ligadas a las demostraciones culturales, populares y autóctonas de un pueblo o etnia, a su idiosincrasia, con mezcla de imagen, color, sonido y movimiento, perfumes y sabores.
La alegría lo impregna, junto al buen humor y a la fraternidad reinante.
La virtud que regula las diversiones se llama la “eutrapelia”, palabra derivada del griego, que quiere decir el justo medio en el divertirse, el saber gozar sanamente, la mente y el corazón limpios para el sano esparcimiento y diversión necesitados.
Es saber gozar y divertirse.
Fiesta de creatividad en máscaras, disfraces, vestimenta, baile, música y artistas de diversa índole, en la cual se da lugar a lo artesanal en la confección de los vestidos, indumentarias, bastones, adornos, redoblantes, instrumentos de cuerda, viento o percusión.
Plasmado muchas veces en cuadros y pinturas, fuente de inspiración de artistas y escritores.
Está lejos del desorden y de las palabras y gestos groseros y soeces, o movimientos y apariciones eróticas que rozan lo pornográfico.
Fiesta familiar donde van los abuelos, papás, hijos/as y nietos. Donde la chaya, el papel picado, la nieve, hacen las delicias de grandes y chicos, mientras algo se degusta y se ve el espectáculo.
No faltan lugares en que hay ponencias y videos, exposición de artes plásticas, conferencias y grupos folclóricos y artísticos.
Pero ha ido deviniendo en descontrol y permisividad. Abuso de la no vestimenta, lo lúdico se cambió por desnudez y chabacanería, y lo cultural por expresiones que dejan mal parada la dignidad de las personas, principalmente de nuestras niñas, adolescentes y jóvenes, atentando también contra el respeto hacia los espectadores, que ya deben cuidarse sabiendo de antemano a qué clase de “diversión” o “espectáculo” van.
El pudor y la modestia naturales parecen haber desaparecido en ciertos intervinientes, incluso a veces en algunos espectadores exacerbados, que pueden ser los padres, abuelos, hermanos de aquellas y aquellos que parecieran no tener otro traje que el del Adán primitivo.
No tendría que ser el “reino del desorden”. Pareciera que retoma la etimología de los bacanales romanos, orgías de vino, embriaguez y desenfreno, en que la “carne” (carne-vale) lo vale todo, pero la carne en contraposición a la razón y el espíritu, los tres componentes armónicos de cada ser humano.
La cuaresma como tiempo litúrgico católico, que generalmente viene después de los carnavales, es un tiempo de preparación para la fiesta más grande del cristianismo, la pascua o resurrección corporal de Jesús, de la cual todos participaremos con nuestros propios cuerpos resucitados.
Por ello la cuaresma no trata de remediar los excesos de la carne “carnavalesca”, sino para cuidar más y mejor la totalidad del ser humano, cuerpo (carne), psiquis (razón) y espíritu, y para querer participar con un cuerpo sano, limpio y puro, de la fiesta de la resurrección, sabiendo que estos mismos cuerpos resucitarán, por lo que son nuestros compañeros de camino y debemos presentarlos saludables, alineados, limpios, “elegantes”, ya que tienen tan digno fin.
Desde la misma razón natural esto se nos dicta, y cuando algo trágico sucede comenzamos a hablar de los efectos trágicos de la droga, del alcohol, del desenfreno de los “jóvenes” (y no tan jóvenes).
Muchas veces se da lo ridículo de una sociedad que se dice cristiana y en pleno tiempo de cuaresma continúa con carnavales que poco tienen que ver con el espíritu cristiano.
Recobremos los valores artísticos y culturales de los pueblos, etnias y grupos, y pongámolos de manifiesto en estas fiestas populares para el beneficio, educación y edificación de todos, principalmente quienes son los encargados de la organización, que tienen que ser verdaderos educadores, los que tienen que dar el perfil de lo que se pretende brindar, y tamizar, controlar, regular, observar previamente, las expresiones que se pretenden volcar en la comunidad.
Gustavo Daniel D´Apice
Profesor de Filosofía
Pedagogo.








