
Ricardo, Santo
Laico, 7 de febrero…
Hoy también se festeja a:
- • Gil María de San José, Santo
- • Clara Szczesna (Ludovica), Beata
- • Ricardo, Santo
- • Ana María Adorni, Beata
- • Anselmo Polanco y Felipe Ripoll, Beatos
Lo que sale de dentro
Santo Evangelio según San Marcos 7, 14-23. Miércoles V del Tiempo Ordinario.
Por: Rubén Tornero, LC | Fuente: somosrc.mx

En el nombre del Padre y del Hijo y del Espíritu Santo.
Amén.
Cristo, Rey nuestro.
¡Venga tu Reino!
Oración preparatoria (para ponerme en presencia de Dios)
Jesús, estoy de nuevo ante ti. Tú me conoces y sabes cómo me encuentro, cuáles son mis tristezas, alegrías, ilusiones y miedos. Todo lo pongo en tus manos. No quiero separarme de ti. Sólo en tus manos quiero encontrar mi verdadero hogar. Si muchas veces me voy de él, no te canses, te ruego, de esperarme con los brazos abiertos y haz que yo tampoco me canse nunca de regresar a ti, amado Jesús.
Evangelio del día (para orientar tu meditación)
Del santo Evangelio según san Marcos 7, 14-23
En aquel tiempo, Jesús llamó de nuevo a la gente y les dijo: «Escúchenme todos y entiéndanme. Nada que entre de fuera puede manchar al hombre; lo que sí lo mancha es lo que sale de dentro». Cuando entró en una casa para alejarse de la muchedumbre, los discípulos le preguntaron qué quería decir aquella parábola. Él les dijo: «¿También son incapaces de comprender? ¿No entienden que nada de lo que entra en el hombre desde afuera puede contaminarlo, porque no entra en su corazón, sino en el vientre y después, sale del cuerpo?» Con estas palabras declaraba limpios todos los alimentos. Luego agregó: «Lo que sí mancha al hombre es lo que sale de dentro; porque del corazón del hombre salen las intenciones malas, las fornicaciones, los robos, los homicidios, los adulterios, las codicias, las injusticias, los fraudes, el desenfreno, las envidias, la difamación, el orgullo y la frivolidad. Todas estas maldades salen de dentro y manchan al hombre».
Palabra del Señor.
Medita lo que Dios te dice en el Evangelio
Hoy, Jesús, me dices que no son los alimentos los que me manchan, sino lo que sale de mi corazón. Tú bien sabes las heridas que tengo y conoces hasta mis últimos escondrijos. Hay tantas cosas que están en mi corazón y que me lastiman; manchan tu imagen que hay en mí.
¡Ayúdame, Jesús! Sólo Tú eres capazde sanar mi corazón herido por el pecado. Nadie más que Tú puede purificar mi interior, mis intenciones y deseos más profundos.
Quiero aprender de tu Sagrado Corazón, del cual sólo surge amor, perdón y misericordia.
Te suplico que formes en mí uncorazón semejante al tuyo, del que no salga otra cosa que el amor que recibe de ti.
«En nuestro tiempo, algunas orientaciones culturales ya no reconocen la huella de la sabiduría divina en las realidades creadas y tampoco en el hombre. La naturaleza humana, de este modo, queda reducida en materia, modelable según un designio cualquiera. Nuestra humanidad, en cambio, es única y muy valiosa a los ojos de Dios. Por esto, la primera naturaleza que se debe custodiar, a fin de que dé fruto, es nuestra humanidad misma. Tenemos que darle el aire limpio de la libertad y el agua vivificante de la verdad, protegerla de los venenos del egoísmo y de la mentira. En el terreno de nuestra humanidad podrá brotar, entonces, una gran variedad de virtudes».
(Homilía de S.S. Francisco, 3 de marzo de 2016).
Diálogo con Cristo
Ésta es la parte más importante de tu oración, disponte a platicar con mucho amor con Aquel que te ama.
Propósito
Proponte uno personal. El que más amor implique en respuesta al Amado… o, si crees que es lo que Dios te pide, vive lo que se te sugiere a continuación.
Hoy buscaré pensar bien de las personas que me rodean.
Despedida
Te damos gracias, Señor, por todos tus beneficios, a ti que vives y reinas por los siglos de los siglos.
Amén.
¡Cristo, Rey nuestro!
¡Venga tu Reino!
Virgen prudentísima, María, Madre de la Iglesia.
Ruega por nosotros.
En el nombre del Padre y del Hijo y del Espíritu Santo.
Amén.
Todo tiene su tiempo
«El tiempo es oro» dice el refrán, podría continuar «no vale nada si lo empleas mal»
Por: Maria Luisa Martínez Robles | Fuente: Catholic.net

Comprar, consumir, regalar. No necesitamos salir de casa, buscamos en internet y nos lo traen enseguida. Un apunte en la cuenta del banco y listo. Navidades, bodas, Comuniones, cumpleaños… tenemos una amplia oferta para cada ocasión.
Hacer más horas de las remuneradas en el trabajo, somos conscientes de que un proyecto debe salir adelante y no escatimar el esfuerzo necesario.
Todo ello está muy bien, es loable, sin embargo es necesario regalar nuestro tiempo, ese tiempo tan escaso, tan valioso. “El tiempo es oro” dice el refrán, podría continuar “no vale nada si lo empleas mal”
Cuando te quieres dar cuenta ha pasado y ya no lo puedes recuperar.
Dedicar tiempo a tus padres, ellos han pasado muchas horas con nosotros, consolándonos, ayudándonos, educándonos. Ahora nos toca a nosotros, luego se van, ya no se puede volver atrás pero nos queda la satisfacción de haberles hecho la vida agradable. Ahora nos necesitan.
Dedicar tiempo a escuchar, hablar menos, atender y entender a tus hijos, hablar con ellos, es invertir el tiempo acertadamente.
Dedicar tiempo a descansar, coger fuerzas para continuar.
Dedicar tu tiempo a enseñar lo que sabes y aprenderás mucho.
Dedicar tiempo a compartir experiencias y estás se multiplican.
Parece que el tiempo nos pertenece, es para nosotros. Esto es egoísta y no produce satisfacción. Es cierto que todos necesitamos momentos de tranquilidad, de silencio. Épocas en las que los hijos son pequeños, adolescentes y todo es bullicio alrededor y se necesita estar solo. Después nos sobran los días, ya no hay obligaciones cotidianas. Las responsabilidades son tomarnos las pastillas e ir a la farmacia y el trabajo consiste en subir las escaleras sin tropezar.
Cada etapa de la vida tiene su momento. Aprovecharlo, ocuparse de lo realmente importante es de inteligentes. Vivir intensamente. El tiempo se aprovecha, si llamas a esa persona que necesita hablar con alguien porque está sola. Es alegre cuando lo dedicas a tu familia y tu cansancio les descansa a ellos. Es entrañable cuando la casa se llena de las risas de los niños. Cuando utilizas tu tiempo en hacer algo que, aunque a ti no te apetezca, alguien disfruta con ello. Nos sobra el tiempo. Si nos sobra no lo despilfarremos. Vamos a regalarlo.
Hay tiempo para llorar lo que hemos perdido y alegrarnos de lo que tenemos. Para romper con añoranzas, con viejas costumbres y adaptarnos a la etapa que estamos viviendo. Para olvidar el amanecer y disfrutar del ocaso.
Todo tiene su tiempo como bien dice el Eclesiastés.
Todo tiene su tiempo Eclesiastés 3:1-15
1 Todo tiene su tiempo, y todo lo que se quiere debajo del cielo tiene su hora.
2 Tiempo de nacer, y tiempo de morir; tiempo de plantar, y tiempo de arrancar lo plantado;
3 tiempo de matar, y tiempo de curar; tiempo de destruir, y tiempo de edificar;
4 tiempo de llorar, y tiempo de reír; tiempo de endec, y tiempo de bailar;
5 tiempo de esparcir piedras, y tiempo de juntar piedras; tiempo de abrazar, y tiempo de abstenerse de abrazar;
6 tiempo de buscar, y tiempo de perder; tiempo de guardar, y tiempo de desechar;
7 tiempo de romper, y tiempo de coser; tiempo de callar, y tiempo de hablar;
8 tiempo de amar, y tiempo de aborrecer; tiempo de guerra, y tiempo de paz.
9 ¿Qué provecho tiene el que trabaja, de aquello en que se afana?
10 Yo he visto el trabajo que Dios ha dado a los hijos de los hombres para que se ocupen en él.
11 Todo lo hizo hermoso en su tiempo; y ha puesto eternidad en el corazón de ellos, sin que alcance el hombre a entender la obra que ha hecho Dios desde el principio hasta el fin.
12 Yo he conocido que no hay para ellos cosa mejor que alegrarse, y hacer bien en su vida;
13 y también que es don de Dios que todo hombre coma y beba, y goce el bien de toda su labor.
14 He entendido que todo lo que Dios hace será perpetuo; sobre aquello no se añadirá, ni de ello se disminuirá; y lo hace Dios, para que delante de él teman los hombres.
15 Aquello que fue, ya es; y lo que ha de ser, fue ya; y Dios restaura lo que pasó.