
«Oíd нιjoѕ la enѕeñanza de υn Padre, y eѕtad atentoѕ, para qυe conozcáιѕ cordυra»
Muy feliz día del Padre‼
Peregrino, 17 de Junio…
Hoy también se festeja a:
- • Manuel, Sabel e Ismael, Santos
- • Raniero de Pisa, Santo
- • Pablo Burali, Beato
- • Teresa de Portugal, Santa
- • Joseph-Marie Cassant, Beato
Quien da con generosidad recibe en abundancia
Por: H. Edison Valencia, L.C. | Fuente: www.somosrc.mx
En el nombre del Padre y del Hijo y del Espíritu Santo. Amén.
Cristo, Rey nuestro. ¡Venga tu Reino!
Oración preparatoria (para ponerme en presencia de Dios)
Señor, concédeme la gracia de pedir con humildad lo que me hace falta, y dar con generosidad lo que me pidan.
Evangelio del día (para orientar tu meditación)
Del santo Evangelio según san Mateo 5, 38-42
En aquel tiempo, Jesús dijo a sus discípulos: “Ustedes han oído que se dijo: Ojo por ojo, diente por diente. Pero yo les digo que no hagan resistencia al hombre malo. Si alguno te golpea en la mejilla derecha, preséntale también la izquierda; al que te quiera demandar en juicio para quitarte la túnica, cédele también el manto. Si alguno te obliga a caminar mil pasos en su servicio, camina con él dos mil. Al que te pide, dale; y al que quiere que le prestes, no le vuelvas la espalda”.
Palabra del Señor.
Medita lo que Dios te dice en el Evangelio
El Evangelio del día de hoy es muy claro, Cristo nos menciona la «ley del Talión», pero nos da a entender que, entre nosotros, los cristianos, no ha de ser así. Siempre hemos de tener ese «plus cristiano» que nos debe llevar siempre a amar más, sin medida alguna, a amar más sin límite alguno. Por otro lado, debemos de tener siempre presente que no se trata de que, como somos cristianos, siempre hemos de bajar la cabeza, no, como dice un viejo refrán: «tenemos que ser mansos pero no mensos».
El cristiano está llamado a ser manso y a dar más de lo que le piden, pero como lo hemos dicho antes, siempre en la caridad que nuestro Señor nos enseñó, siendo mansos como palomas y sagaces como serpientes.
Recordemos también que el cristiano «no da de lo que le sobra, sino de lo que le hace falta». Y podríamos preguntar: ¿cómo es esto? De una manera muy simple. Decía un santo: «pon amor donde no hay amor y sacarás amor», y a eso estamos llamados nosotros. ¿Qué nos falta la generosidad? Demos generosidad y sacaremos generosidad. ¿Qué nos falta desprendimiento? Demos desprendimientos de nosotros mismos y sacaremos desprendimiento, y así con todo lo que nos haga falta.
Me acuerdo de que cuando estaba en el noviciado, un día estábamos discutiendo por la comida ya que todos habían comido menos los hermanos que estábamos sirviendo. Los que estaban sentados querían seguir saboreando los ricos platillos, pero el problema era que sólo quedaba comida para nosotros y nada más. En esos momentos llego nuestro asistente y nos dijo: hermanos quien da con generosidad recibe en abundancia. A mí me abofeteó esta frase y desde entonces la tengo muy presente en mi vida como religioso y cristiano.
«Jesús inserta el poder del perdón en las relaciones humanas. En la vida, no todo se resuelve con la justicia. No. Especialmente donde debemos poner una barrera al mal, alguien debe amar más de lo necesario, para comenzar una historia de gracia nuevamente. El mal conoce sus venganzas, y si no se interrumpe, corre el riesgo de propagarse y sofocar al mundo entero. La ley del talión: lo que me hiciste, te lo devuelvo, Jesús la sustituye con la ley de amor: lo que Dios me ha hecho, ¡te lo devuelvo!»
(Audiencia de S.S. Francisco, 24 de abril de 2019).
Diálogo con Cristo
Ésta es la parte más importante de tu oración, disponte a platicar con mucho amor con Aquel que te ama.
Propósito
Proponte uno personal. El que más amor implique en respuesta al Amado… o, si crees que es lo que Dios te pide, vive lo que se te sugiere a continuación.
Que el día de hoy pueda dar de lo que me hace falta y no de lo que me sobra.
Despedida
Te damos gracias, Señor, por todos tus beneficios, a Ti que vives y reinas por los siglos de los siglos.
Amén.
¡Cristo, Rey nuestro!
¡Venga tu Reino!
Virgen prudentísima, María, Madre de la Iglesia.
Ruega por nosotros.
En el nombre del Padre y del Hijo y del Espíritu Santo. Amén.
El Significado de Ser Padre
Por: P. Dennis Doren, LC | Fuente: Catholic.Net
El “buen padre”, imagen ampliamente difundida por las sociedades de consumo, es la de “proveedor”: aquel que satisface todas las necesidades materiales del hogar. Para “que no les falte nada a los hijos” trabaja jornadas dobles y aún los fines de semana. El padre no logra satisfacer las necesidades presentes, cuando ya le han sido creadas otras. Así se desgasta febrilmente, sin darse un respiro para disfrutar lo importante: la experiencia única de ver crecer a los hijos, de acompañarlos y enseñarles con su propia vida el buen camino.
Los padres que han logrado vencer las tradicionales expectativas de ser meros proveedores, comparten el gozo en la formación y crecimiento de los hijos y hablan de “una nueva dimensión en la convivencia familiar”, van juntos al cine, a tomarse un café, al estadio, al campo, siguen de cerca sus estudios, sus amigos, el deporte de su hijo, en definitiva, es una convivencia “bien padre”. Que esa frase tan repetida por nosotros los hijos, se siga repitiendo en los corazones de cada hijo “QUIERO SER COMO TÚ, PAPI”, pero que esta expresión de imitación sea para bien y no para mal, como la siguiente historia, que espero les sirva a todos los papás para reflexionar sobre su misión.
Mi hijo nació hace pocos días, llegó a este mundo de una manera normal, pero yo tenía que viajar, tenía muchos compromisos. Mi hijo aprendió a comer cuando menos lo esperaba, comenzó a hablar cuando yo no estaba. ¡Cómo creció mi hijo de rápido, cómo pasa el tiempo!
Mi hijo, a medida que crecía, me decía: ¡Papi, algún día seré como Tú! ¿Cuándo regresas a casa Papi?. -No lo sé hijo, pero cuando regrese jugaremos juntos, ya lo verás…
Mi hijo cumplió 10 años hace pocos días y me dijo: Gracias papi por la pelota, ¿quieres jugar conmigo? -Hoy no hijito, tengo mucho qué hacer. -Está bien papi otro día será, te quiero mucho papi. (Se fue sonriendo, y siempre en sus labios tenía la palabra «YO QUIERO SER COMO TÚ PAPI»).
¿Cuándo regresas a casa Papi? -No lo sé hijo, pero cuando regrese jugaremos juntos, ya lo verás.
El tiempo pasó sin darme cuenta y mi hijo ingresó a la universidad, era todo un hombre.
-Hijito estoy orgulloso de ti, siéntate y hablemos un poco de Ti. -Hoy no papi, tengo compromisos, por favor dame algo de dinero para visitar algunos amigos.
Ya me jubilé y mi hijo vive en otro lugar. Hoy lo llamo y le digo: -Hola hijo, quiero verte. -Me encantaría Padre, pero es que no tengo tiempo. Tú sabes, mi trabajo, los niños. Pero gracias por llamarme, fue hermoso oír tu voz.
Al colgar el teléfono me di cuenta que mi hijo «ERA COMO YO».
A pesar de los iracundos reproches de quienes pretenden perpetuar el tabú inmemorial de que cuando el padre se involucra emocionalmente con el hijo se torna “suave como una segunda madre”, y que si participa en el cuidado y atención del hijo se convierte en simple “mandilón”; cada día son más los padres presentes en el quirófano en el momento del nacimiento de sus hijos, en los cursos prenatales y de posparto para capacitarse en el cuidado del bebé, aunque no sea tan de su agrado estar cambiando pañales…
Se necesitan dos para engendrar un hijo. También se necesitan dos para su desarrollo. La intuición femenina permite a la madre establecer una comunicación vital con el hijo desde el momento mismo de su nacimiento. Interpreta las señales de temor en el infante y con mimos lo tranquiliza y conduce suavemente.
La voz del padre es de importancia suma: da seguridad, confianza en el porvenir, establece los límites de la conducta infantil y cierra el círculo del amor que debe rodear al niño. El padre proporciona un elemento único y esencial en la crianza del hijo y su influencia es poderosa en la salud emocional. La madre le dice: “con cuidado”, y el padre le dice “uno más”, al estimular al pequeño a subir otro peldaño para que llegue a la cima. Juntos, tomados de la mano, padre y madre, guían al retoño en el camino de la vida.
El padre de hoy se abre a las necesidades más sutiles del hijo: las emocionales y las psíquicas. Trasciende la preocupación de sí mismo y sus ocupaciones, y logra ver al hijo en sus propios términos. Propicia el ambiente que le permita el desarrollo de su potencial en un marco de libertad responsable, no de dominación.
No se detiene en la periferia, sino que conoce al hijo de cerca. Lo guía sin agresividad, con firmeza motivada y razonada por el camino de los valores que desea heredarle, lo proyecta a una vida de metas y proyectos firmes. El padre de hoy se ha dado permiso para ver con ojos de amor al retoño de sus entrañas. Advierte en el hijo, más allá de las limitaciones presentes, el cúmulo de posibilidades que está por realizar. Y a su lado goza cada peldaño de su desarrollo, ¿qué más privilegio que éste? Por eso hoy nos unimos y felicitamos a todos los papás que conscientes de su misión, la realizan en su totalidad. A ellos, muchas felicidades.



