Apóstol, 25 de julio …
Hoy también se festeja a:
- • Federico Rubio Álvarez y 3 compañeros, Beatos
- • Pedro de Mogliano, Beato
- • Vicente de la Cruz Gallén Ibáñez, Beato
- • Jesús Massanet Flaquer, Beato
- • Enrique Morante Chic, Beato
Servir, en vez de buscar ser servido
Por: H. Pablo Alfonso Méndez Méndez, LC | Fuente: www.somosrc.mx
Amén.
Cristo, Rey nuestro.
¡Venga tu Reino!
Oración preparatoria(para ponerme en presencia de Dios)
Señor, gracias por este nuevo día. Gracias porque me permites estar hoy ante Ti. Que pueda yo hacer un silencio interior para escuchar lo que Tú quieres de mí.
Evangelio del día(para orientar tu meditación)
Del santo Evangelio según san Mateo 20, 20-28
En aquel tiempo, se acercó a Jesús la madre de los hijos de Zebedeo, junto con ellos, y se postró para hacerle una petición. Él le preguntó: “¿Qué deseas?” Ella respondió: “Concédeme que estos dos hijos míos se sienten, uno a tu derecha y el otro a tu izquierda, en tu Reino”. Pero Jesús replicó: “No saben ustedes lo que piden. ¿Podrán beber el cáliz que yo he de beber?”. Ellos contestaron: “Sí podemos”. Y él les dijo: “Beberán mi cáliz; pero eso de sentarse a mi derecha o a mi izquierda no me toca a mí concederlo; es para quien mi Padre lo tiene reservado”.
Al oír aquello, los otros diez discípulos se indignaron contra los dos hermanos. Pero Jesús los llamó y les dijo: “Ya saben que los jefes de los pueblos los tiranizan y que los grandes los oprimen. Que no sea así entre ustedes. El que quiera ser grande entre ustedes, que sea el que los sirva, y el que quiera ser primero, que sea su esclavo; así como el Hijo del hombre no ha venido a ser servido, sino a servir y a dar la vida por la redención de todos”.
Palabra del Señor.
Medita lo que Dios te dice en el Evangelio
A todos nos gusta el poder, el ser reconocidos como los más importantes cuando se trata de ser elegidos entre los mejores. En este evangelio es la madre de los Zebedeos quien se acerca a Jesús para pedirle que sus hijos se sienten a su derecha y a su izquierda en su Reino. El deseo de una madre para sus hijos no podría ser mejor. Ante el dueño de la mayor empresa de este mundo no duda en pedirle los mejores puestos para sus hijos.
Jesucristo se da cuenta de sus intenciones y se adelanta a preguntarle «¿Qué quieres?». La madre hace su petición y Jesús responde con la frase «No saben lo que piden». Esta frase le debió de haber dolido a Jesús en lo más íntimo. “¡Tanto tiempo llevaba ya con ellos y ellos seguían esperando a un mesías mundano! ¡No habían entendido todavía el Sermón de las Bienaventuranzas y las predicaciones acerca del Reino de Dios!” No habían comprendido que «el que quiera ser grande, que se haga servidor; y el que quiera ser el primero que se haga su esclavo».
La fe en Jesús es algo que se debe llevar y reflejar en la vida. No podemos sólo esperar a que nos salve por habérselo pedido. Cada día tenemos que luchar por conocer a Jesús y por reconocerlo como Dios. Un Dios que le gusta estar entre los humildes y entre lo que se confían a su Providencia.
«En efecto, los cristianos ?inspirados por el lema de esta Campaña de la Fraternidad “Seréis liberados por el derecho y por la justicia” y siguiendo el ejemplo del divino Maestro que “no vino para ser servido, sino para servir”? deben buscar una participación más activa en la sociedad como forma concreta de amor al prójimo, que permita la construcción de una cultura fraterna basada en el derecho y la justicia. De hecho, como recuerda el Documento de Aparecida, “son los laicos de nuestro continente, conscientes de su llamada a la santidad en virtud de su vocación bautismal, los que tienen que actuar a manera de fermento en la masa para construir una ciudad temporal que esté de acuerdo con el proyecto de Dios”».
(Mensaje de S.S. Francisco, 11 de febrero de 2019).
Diálogo con Cristo
Ésta es la parte más importante de tu oración, disponte a platicar con mucho amor con Aquel que te ama.
Propósito
Proponte uno personal. El que más amor implique en respuesta al Amado… o, si crees que es lo que Dios te pide, vive lo que se te sugiere a continuación.
El día de hoy voy a tratar de ser más servicial y ayudar a quien lo necesite.
Despedida
Te damos gracias, Señor, por todos tus beneficios, a Ti que vives y reinas por los siglos de los siglos.
Amén.
¡Cristo, Rey nuestro!
¡Venga tu Reino!
Virgen prudentísima, María, Madre de la Iglesia.
Ruega por nosotros.
En el nombre del Padre y del Hijo y del Espíritu Santo.
Amén.
Por: Teresa Fernández | Fuente: Catholic.net
Hoy celebramos al Apóstol Santiago, el Mayor, quien fue el primer mártir de los apóstoles.
Santiago fue uno de los doce Apóstoles de Jesús. Vivió con Él, lo conoció y se encargó de extender su Reino y la Palabra de Dios.
Dos de los Apóstoles de Jesús se llamaban Santiago. Para distinguirlos, de acuerdo con su edad, se les ha llamado Santiago, el Mayor y Santiago, el Menor. Hoy es la fiesta de Santiago, el Mayor.
Un poco de historia
Santiago, el Mayor, era hijo de Zebedeo y Salomé, y hermano mayor del también apóstol y evangelista, San Juan. Ambos habían nacido en Galilea y se dedicaban a la pesca. Su posición social era acomodada: su padre tenía una industria pesquera con muchos empleados. Él y Juan eran, además, conocidos en la capital.
Cuando Jesús caminaba por la orilla del lago de Genesaret, también llamado mar de Galilea, vio a dos hermanos, Pedro y Andrés, que estaban pescando, los llamó para seguirle y convertirlos en pescadores de hombres. También, llamó a los hermanos Santiago y Juan, que en una barca, con su padre Zebedeo, estaban remendando redes.
Los dos abandonaron lo que estaban haciendo dejando a su padre, que no se opuso a su vocación, y siguieron al Maestro. Ellos eran discípulos de Juan Bautista.
Jesús les puso a ambos, el sobrenombre de “Boanerges”, que significa “hijos del trueno”, porque eran muy impulsivos, francos y fogosos. En una ocasión, Jesús no fue bien recibido por los samaritanos y los hermanos le preguntaron a Jesús si quería que hicieran bajar fuego del cielo para consumirlos en él.
Durante la vida pública de Jesucristo, Santiago fue uno de los predilectos: Estuvo presente, junto con su hermano Juan y con Pedro, en la curación milagrosa de la suegra de Pedro y en la resurrección de la hija de Jairo. Con ellos, fue testigo ocular de la Transfiguración de Jesús. Lo acompañó de cerca durante su agonía en el huerto de Getsemaní. Además, fue uno de los cuatro Apóstoles privilegiados que oyeron de labios de Cristo la historia profética del Reino de Dios.
Fue el primer mártir entre los Apóstoles. Murió en Jerusalén en el año 44, por orden de Herodes Agripa I, quien persiguió a los cristianos para quedar bien con los judíos. Se cuenta que un escriba amigo suyo, lo traicionó, pero luego éste se arrepintió y le pidió perdón antes de la ejecución. Santiago le dijo: “La paz sea contigo”, lo abrazó y lo bautizó. Ambos fueron decapitados juntos.
Algunos investigadores afirman que los restos de Santiago, el Mayor, fueron trasladados a España y se encuentran en Campus Stellae (Campo de Estrellas), actualmente, Santiago de Compostela. Es el Santo patrono de España, por la doble creencia de que España fue evangelizada por Santiago y posee sus reliquias. Sin embargo, no se sabe a ciencia cierta si predicó ahí porque los primeros escritores de la Iglesia no lo dicen.
Existe una leyenda española del siglo IX que cuenta que Santiago se apareció cerca del lugar donde se veneraban sus reliquias, montado sobre un caballo blanco, con varias estrellas, llevando un libro en la mano, como símbolo de su misión evangelizadora. Según las narraciones de la época, Santiago Apóstol se aparecía en las batallas contra los infieles moros, sobre un caballo blanco, en imponente aspecto y llevando un gran estandarte blanco y también espada, conduciendo a los cristianos españoles a la victoria, quienes decían como grito de batalla: “Santiago y cierra España”.
¿Qué nos enseña Santiago, el Mayor?
A vivir nuestra fe con autenticidad; a ser testigos del Evangelio con nuestra vida. A cumplir con nuestra misión dentro de la Iglesia: extender la Palabra de Dios a todos los que nos rodean.
A cumplir con nuestra misión cueste lo que cueste, ya que a él le costó el martirio.
A ser fieles a Jesús y su Iglesia. Nosotros somos fieles a la Iglesia obedeciendo al Papa y ayudándolo en la tarea de la Nueva Evangelización.
A confiar en Dios y a sabernos abandonar en sus manos.
A perdonar a nuestros enemigos, a amar a aquél que me ofendió, a aquél que me ha hecho sufrir.
Oración
Virgen María y Santiago Apóstol, les pido en este día me ayuden a dar un buen ejemplo de mi fe católica. Que aprenda a perdonar de corazón a los que me ofenden y sepa predicar el Evangelio entre mis hermanos.
Amén




