Bibiana (Viviana), Santa
Mártir, 2 de diciembre…
Hoy también se festeja a:
- • Habacuc, Santo
- • Silverio, Santo
- • Iván Slezyuk, Beato
- • Rafael Chylinski, Beato
- • Juan Ruysbroeck (Rusbroquio), Beato
Reconoce a Dios como Dios…
Por: H. José David Parra, LC | Fuente: www.somosrc.mx
En el nombre del Padre y del Hijo y del Espíritu Santo.
Amén.
Cristo, Rey nuestro.
¡Venga tu Reino!
Oración preparatoria(para ponerme en presencia de Dios)
Señor, Tú conoces las heridas más profundas de mi corazón; aquellas que tantas veces escondo a los demás y que me frenan a entregarme más a ti. Hoy, Señor, quiero pedirte que me sanes. Confío en ti, a tu lado ya no temeré.
Evangelio del día(para orientar tu meditación)
Del santo Evangelio según san Mateo 8, 5-11
En aquel tiempo, al entrar Jesús en Cafarnaúm, se le acercó un oficial romano y le dijo: “Señor, tengo en mi casa un criado que está en cama, paralítico y sufre mucho”. Él le contestó: “Voy a curarlo”.
Pero el oficial le replicó: “Señor, yo no soy digno de que entres en mi casa; con que digas una sola palabra, mi criado quedará sano. Porque yo también vivo bajo disciplina y tengo soldados a mis órdenes; cuando le digo a uno: ‘¡Ve!’, él va; al otro: ‘¡Ven!’ y viene; a mi criado: ‘¡Haz esto!’, y lo hace”.
Al oír aquellas palabras, se admiró Jesús y dijo a los que lo seguían: “Yo les aseguro que en ningún israelita he hallado una fe tan grande. Les aseguro que muchos vendrán de oriente y de occidente y se sentarán con Abraham, Isaac y Jacob en el Reino de los cielos”.
Palabra del Señor
Medita lo que Dios te dice en el Evangelio
Señor, cuántas veces he escuchado ya este Evangelio y sin embargo Tú hoy, a través de él, quieres tocar mi corazón y manifestarme tu voluntad en mi vida; iluminar las tinieblas de mi miseria y pecado, y llenar los vacíos profundos de mi ser; quieres darle sentido a mis sufrimientos y a mi existencia. Quieres sanarme a mí y a todos aquellos que me rodean. Solo me pides que crea en ti, para poder decirme lo que dijiste más adelante a aquel centurión: «Anda; que te suceda como has creído» (Mateo 8, 13).
¡Señor, aumenta mi fe…! Aumenta mi fe, no solo para poder dirigirme a ti como un niño a su Padre, confiado de que todo lo puedes y que, por el amor infinito que me tienes, todo me concederás si lo pido con sincero corazón; sino también como una creatura a su Creador, como un Hombre a su Dios, para poder darte a ti la primera y última palabra de todo aquello que suceda en mi vida, aunque muchas veces no comprenda y a veces hasta duela.
¿Quién soy yo para dudar de tu sabiduría y poder, Señor? Si hasta indigno soy de que entres en mi casa ¿Cómo podré juzgar tus designios? Soy incapaz de comprender la maldad y de aceptar el sufrimiento. Mas Tú creaste mi corazón, bien le conoces, y no te son indiferentes mis alegrías y pesares. En ti confió, dame tu mano hoy para no sucumbir y dame tu fuerza para cargar mi cruz.
«También a nosotros cuando nos pasa algo increíble demasiado bonito, nos sale de dentro decir: «¡No me lo puedo creer, esto no es verdad!» y así decían los discípulos, no podían creer de tanta alegría. Y esa es la alegría que nos da Jesús. Si estás triste, si no estás en paz, mira a Jesús crucificado a Jesús resucitado, mira sus llagas y toma esa alegría. Y luego, además de la paz y de la alegría, Jesús da a sus discípulos una nueva misión: Les dice “como el Padre me envió, también yo os envío”».
(Homilía de S.S. Francisco, 28 de abril de 2019).
Diálogo con Cristo
Ésta es la parte más importante de tu oración, disponte a platicar con mucho amor con Aquel que te ama.
Propósito
Proponte uno personal. El que más amor implique en respuesta al Amado… o, si crees que es lo que Dios te pide, vive lo que se te sugiere a continuación.
Visitaré al Señor en la Eucaristía y le pediré perdón por todas esas veces que no confié en Él y que me dejé ahogar por el dolor y la desesperación; y le diré que por favor me dé la mano y aumente mi fe para vivir cada día en su presencia.
Despedida
Te damos gracias, Señor, por todos tus beneficios, a ti que vives y reinas por los siglos de los siglos.
Amén.
¡Cristo, Rey nuestro!
¡Venga tu Reino!
Virgen prudentísima, María, Madre de la Iglesia.
Ruega por nosotros.
En el nombre del Padre y del Hijo y del Espíritu Santo.
Amén.
Respuestas a las 7 preguntas más comunes sobre el Adviento
Por: Jimmy Akin | Fuente: NCRegister.com // ACIprensa.com
Muchos fieles cuentan con una comprensión intuitiva y basada en la experiencia del Adviento, pero ¿qué dicen los documentos de la Iglesia sobre este tiempo de preparación para la Navidad?
Estas son algunas de las preguntas y respuestas más comunes acerca del Adviento, que este año comienza el domingo 3 de diciembre.
1. ¿Cuál es el propósito del Adviento?
El Adviento es un tiempo en el calendario litúrgico de la Iglesia, específicamente, del calendario de la Iglesia Latina, que es la más grande en comunión con el Papa. Otras iglesias católicas –así como muchas no católicas– tienen su propia celebración del Adviento.
Según las Normas Generales para el Año Litúrgico y el calendario, esta fiesta tiene un carácter doble: en primer lugar es una temporada para prepararnos para la Navidad, cuando se recuerda la primera venida de Cristo; y en segundo lugar, una estación que apela directamente a la mente y el corazón para esperar la segunda venida de Cristo al final de los tiempos.
El Adviento es, entonces, un período de espera devota y alegre (Norma 39) que trae a la mente las dos venidas de Cristo.
2. ¿Cuándo comienza y termina el Adviento?
El primer domingo de Adviento es el primer día del Nuevo Año Litúrgico, que este año será el 3 de diciembre. Los tres domingos de Adviento restantes serán el 10, 17 y 24 de diciembre. La duración de este tiempo de preparación puede variar de 21 a 28 días, dado que se celebran los cuatro domingos más próximos a la festividad de Navidad.
3.- ¿Por qué no se canta ni se recita el gloria?
En Adviento, no se recita el gloria porque es una de las maneras de expresar concretamente que, mientras dura nuestro peregrinar, falta algo para que el gozo sea completo.
Cuando el Señor se haga presente en medio de su pueblo, habrá llegado la Iglesia a su fiesta completa, significada por Solemnidad de la fiesta de la Navidad, cuando se cante nuevamente el gloria.
El Misal Romano señala que el gloria se recita o se canta los domingos fuera de los tiempos de Adviento y Cuaresma.
Las excepciones a esta regla durante el Adviento son la Solemnidad de la Inmaculada Concepción, el 8 de diciembre; y la fiesta de la Virgen de Guadalupe el 12 de diciembre.
4. ¿Cuál es el color que distingue a este tiempo?
El color normal del Adviento es el morado. El numeral 346 de la Instrucción General del Misal Romano (IGMR) dispone que “el color morado se usa en los Tiempos de Adviento y de Cuaresma. Puede usarse también en los Oficios y Misas de difuntos”.
En muchos lugares, hay una notable excepción para el tercer domingo de Adviento, conocido como el domingo de Gaudete: “El color rosado puede usarse, donde se acostumbre, en los domingos Gaudete (III de Adviento) y Laetare (IV de Cuaresma)” (IGMR, 346).
5. ¿Es el Adviento un tiempo penitencial?
A menudo pensamos en el Adviento como una temporada penitencial porque el color litúrgico es el morado, como en la Cuaresma. Sin embargo, según el canon 1250 del Código de Derecho Canónico: “los días y tiempos penitenciales en la Iglesia universal son todos los viernes de todo el año y la temporada de Cuaresma”.
Aunque las autoridades locales pueden establecer días penitenciales adicionales, este es un listado completo de los días y tiempos penitenciales de la Iglesia Latina en su conjunto, y el Adviento no es uno de ellos.
6. ¿Cómo se decoran las iglesias?
El numeral 305 de la Instrucción General del Misal Romano señala que “durante el tiempo de Adviento el altar puede adornarse con flores, con tal moderación, que convenga a la índole de este tiempo, pero sin que se anticipe a la alegría plena del Nacimiento del Señor”.
“Los arreglos florales sean siempre moderados, y colóquense más bien cerca de él, que sobre la mesa del altar”.
7. ¿Qué expresiones de piedad popular podemos usar en este tiempo?
Hay una variedad de expresiones de piedad popular que la Iglesia ha reconocido para su uso durante el Adviento. Entre ellas se encuentra la Corona de Adviento, procesiones, solemnidad de la Inmaculada Concepción el 8 de diciembre, novena de Navidad, el Nacimiento, etc.
Se puede leer acerca de estas devociones en el Directorio sobre la Piedad Popular y la Liturgia (comenzando en el N°96),
Bonus: ¿Cómo debe ser la música?
El numeral 305 de la Instrucción General del Misal Romano señala que “en Adviento el uso del órgano y de otros instrumentos musicales debe ser marcado por una moderación adecuada al carácter de esta época del año, sin expresar con anticipación la alegría plena de la Natividad del Señor”.




