🎆 MISAS VÍSPERAS DE AÑO NUEVO 2019 y AÑO NUEVO 2020 ⭐
✝ Horario 🕗 Misa en la Iglesia Virgen del Camino ⛪️, martes 31 de diciembre de 2019:
▪ Misa será a las 18:0️0️ horas.
✝ Horario 🕗 Misas en la Iglesia Inmaculada de Tívoli ⛪️, miércoles 01 de enero de 2020:
▪ Misas serán a las 12:00 y 18:30 horas.
No falten, los esperamos para celebrar el 🎇 año nuevo con Jesús‼️
Favor tomar nota y correr la voz 💁♂️

Fiesta Litúrgica…
Hoy también se festeja a:
- • Félix I, Santo
- • Sagrada Familia de Nazaret
- • Eugenia Ravasco, Beata
- • Juan (Giovanni) Marìa Boccardo, Beato
- • Margarita Colonna, Beata
El encuentro con el Señor
Por: H. Francisco J. Posada, LC | Fuente: www.somosrc.mx
En el nombre del Padre y del Hijo y del Espíritu Santo.
Amén.
Cristo, Rey nuestro.
¡Venga tu Reino!
Oración preparatoria (para ponerme en presencia de Dios)
Señor, dame la gracia de verte más de cerca en mi vida; perdóname cuando te he ignorado y ayúdame a comunicar mi experiencia de ti a los demás.
Evangelio del día (para orientar tu meditación)
Del santo Evangelio según san Lucas 2, 36-40
En aquel tiempo, había una profetisa, Ana, hija de Fanuel, de la tribu de Aser. Era una mujer muy anciana. De joven, había vivido siete años casada y tenía ya ochenta y cuatro años de edad. No se apartaba del templo ni de día ni de noche, sirviendo a Dios con ayunos y oraciones. (Cuando José y María entraban en el templo para la presentación del niño). Ana se acercó, dando gracias a Dios y hablando del niño a todos los que aguardaban la liberación de Jerusalén.
Una vez que José y María cumplieron todo lo que prescribía la ley del Señor, se volvieron a Galilea, a su ciudad de Nazaret. El niño iba creciendo y fortaleciéndose, se llenaba de sabiduría y la gracia del Dios estaba con él.
Palabra del Señor.
Medita lo que Dios te dice en el Evangelio
Me gusta imaginar que la profetisa Ana es como las viejecitas que van a la iglesia todos los días, acuden a misa, rezan el rosario, novenas, etc., y, también, se me hace un ejemplo a seguir porque sale al encuentro de esta familia joven que llega al templo. Movida por el Espíritu sabe que puede comunicarles algo; ella se alegra porque es capaz de ver más allá de las apariencias externas y reconocer quién es Jesús para ella y así compartirlo con los demás.
Para Dios no hay coincidencias porque Él conoce nuestras vidas como la palma de su mano. Este encuentro entre Ana y la Sagrada Familia tenía que suceder para que ella y la familia de Jesús, pudieran ver como Él estaba actuando en la vida de cada uno; y al compartir lo que tenían en el corazón, pudieron ver cómo la mano de Dios los iba guiando. Ana, por su parte, había aprendido muchas cosas en su vida; había tenido muchos encuentros que la estaban preparando para el encuentro con el Niño. Y José y María cada día aprendían algo nuevo que les ayudaba a criar al Hijo de Dios porque, seguramente, no era nada fácil hacerlo ya que, sin saberlo aún, lo tenían que preparar para la misión que Él tenía en la que predicaría un nuevo Reino de amor, un Padre misericordioso que todo lo ve, una llamada a la santidad personal. Esto, en cierta medida, lo aprendió durante su tiempo en Nazaret donde el Padre le puso como acompañantes a José y María.
«Dios basta, lo demás pasa»; es alabanza que brota a pesar de todo, como lo muestra la profetisa Ana. Era una mujer muy anciana, que había vivido muchos años como viuda, pero no era una persona sombría, nostálgica o encerrada en sí misma; al contrario, llega, alaba a Dios y habla solo de él. Me gusta considerar que esta mujer “murmuraba bien”, y contra el mal de murmurar, esta sería una buena patrona para convertirnos, porque fue de un lado para otro diciendo solamente: “¡Es aquel! ¡Es aquel niño! ¡Id a verlo!”. Me gusta verla así, como una mujer de barrio».
(Homilía de S.S. Francisco, 2 de febrero de 2019).
Diálogo con Cristo
Ésta es la parte más importante de tu oración, disponte a platicar con mucho amor con Aquel que te ama.
Propósito
Proponte uno personal. El que más amor implique en respuesta al Amado… o, si crees que es lo que Dios te pide, vive lo que se te sugiere a continuación.
Hablar o pasar tiempo con una persona mayor de edad.
Despedida
Te damos gracias, Señor, por todos tus beneficios, a ti que vives y reinas por los siglos de los siglos.
Amén.
¡Cristo, Rey nuestro!
¡Venga tu Reino!
Virgen prudentísima, María, Madre de la Iglesia.
Ruega por nosotros.
En el nombre del Padre y del Hijo y del Espíritu Santo.
Amén.
Una forma realmente católica de despedir el año
Fuente: tengoseddeti.org
Una de las cosas más divertidas de la despedida del año viejo –o el recibimiento del nuevo, depende de cómo se mire– es ver la cantidad de rituales que hace la gente. Que si andar con una maleta… o darse un baño de rosas… o vestirse de tal o cual color… o comer 12 uvas… o poner una moneda dentro de tu calzado… todo esto para “despojarse” de la mala suerte y “atraer” la “energía” positiva. ¡Hay que ver las cosas que cree la gente…!!!
Lamento darte la noticia, pero esto no funciona… y, encima de eso, en lugar de comenzar el año “despojado”, lo que haces es añadirle a tu alma el pecado de poner tu confianza en supersticiones en lugar de ponerla en Dios.
Lo sé, el año que termina ha estado duro. Mucha gente perdió sus trabajos y la economía anda por el piso. La violencia y la criminalidad nos arropan. Los gobiernos, en lugar de aliviar la crisis, parecen agravarla. Y la actitud general de la mayoría va desde la desesperanza hasta la desesperación. Ante tal panorama, no en balde se busca algo de qué aferrarse.
Por eso quiero darte la receta del mejor ritual para despedir este año que termina y comenzar el nuevo:
- Comienza por ir a visitar al Señor… Muchas Iglesias tienen hoy una Hora Santa para dar gracias por el año que pasó. También puedes ir a visitarlo al Sagrario, Él siempre está allí esperándonos. Si puedes asistir a Misa y recibirlo en la Eucaristía, ¡mejor!
- Un examen de conciencia exhaustivo te vendría bien. Si puedes completarlo con una buena Confesión, ¡perfecto! Así comienzas el próximo año en gracia y con el alma limpiecita. (Recuerda que si estás en pecado, la Confesión debe venir primero que la Comunión.)
- Ten fe… y junto con la fe vienen la confianza, la esperanza y la caridad. Cree en Dios y, sobre todo, créele a Dios. Las Escrituras están llenas de Palabras maravillosas que van dirigidas a ti. ¡Créelas! Dios te ama, te conoce desde el vientre de tu madre, te tiene tatuado en la palma de su mano, no cae uno de tus cabellos sin que Él lo permita… abandónate en Él y proponte hacer su Voluntad. Te prometo que todo marchará sobre ruedas si lo haces.
- Abraza a tu esposa/o, a tus hijos, a tus padres, a tus amigos… abrázales y diles que los amas. Que tus palabras broten del fondo de tu corazón, que sean tan sólidas que casi puedan cogerse con la mano. Y no olvides sonreír. La alegría es contagiosa y si tú estás alegre, las personas a tu alrededor también lo estarán.
- Hazte el propósito de ser mejor en el próximo año… pero, al contrario de la sociedad que nos rodea, este próximo año no será mejor si progresamos económicamente, sino si hemos crecido en el amor a Dios… si hemos sido mejores esposos, mejores padres, mejores hijos, mejores amigos: en fin, será un año bueno si al final podemos decir que somos mejores seres humanos.
¡Muchas felicidades… y que Dios te bendiga!



