Hoy también se festeja a:
- • Andrés Abellón, Beato
- • Dionisia de Troas, Santa
- • Ruperto de Bingen, Santo
- • Isidro Labrador, Santo
Alegría que nadie les podrá quitar
Pascua
Juan 16, 20-23. Pascua. Cristo siempre está con nosotros, aunque no lo veamos, siempre habrá una luz de esperanza en las noches de más grande inquietud.
Por: P. José Rodrigo Escorza | Fuente: Catholic.net
Del santo Evangelio según san Juan 16, 20-23
En verdad, en verdad os digo que lloraréis y os lamentaréis, y el mundo se alegrará. Estaréis tristes, pero vuestra tristeza se convertirá en gozo. La mujer, cuando va a dar a luz, está triste, porque le ha llegado su hora; pero cuando ha dado a luz al niño, ya no se acuerda del aprieto por el gozo de que ha nacido un hombre en el mundo. También vosotros estáis tristes ahora, pero volveré a veros y se alegrará vuestro corazón y vuestra alegría nadie os la podrá quitar. Aquel día no me preguntaréis nada.
Oración introductoria
Señor, creo en Ti, espero y confío en tu gran misericordia y amor, por eso te suplico que esta oración me lleve a descubrir tu providencia en todos los sucesos de mi vida.
Petición
Jesús, que no me falte nunca la fe, el amor, la esperanza, para gustar la verdadera alegría, que nace del amor y de la fidelidad a Ti.
Meditación del Papa FranciscoLa integridad del Don, a la que nadie puede quitar ni agregar nada, es fuente incesante de alegría: una alegría incorruptible, que el Señor prometió, que nadie nos la podrá quitar. Puede estar adormecida o taponada por el pecado o por las preocupaciones de la vida pero, en el fondo, permanece intacta como el rescoldo de un tronco encendido bajo las cenizas, y siempre puede ser renovada. La recomendación de Pablo a Timoteo sigue siendo actual: Te recuerdo que atices el fuego del don de Dios que hay en ti por la imposición de mis manos.Una alegría misionera. Este tercer rasgo lo quiero compartir y recalcar especialmente: la alegría del sacerdote está en íntima relación con el santo pueblo fiel de Dios porque se trata de una alegría eminentemente misionera. La unción es para ungir al santo pueblo fiel de Dios: para bautizar y confirmar, para curar y consagrar, para bendecir, para consolar y evangelizar. (Homilía de S.S. Francisco, 17 de abril de 2014).
Reflexión
¡Cuánta alegría siente una familia al recibir un nuevo miembro! Es una alegría que llena el alma, pero ¿cuánto dolor se tuvo que sufrir? Mucho dolor durante algunos minutos u horas, pero ese dolor se ha transformado en todos en una alegría inmensa.
También, cuando van a operar a una persona, ésta se siente afligida y no piensa en otra cosa que en lo que le está sucediendo, pero cuando ha pasado todo, después de esas horas de suspenso, se siente tranquila y en paz, hasta con una mayor alegría de seguir el camino con vida.
Así es la vida del hombre, los dolores siempre preceden a las alegrías, y a veces es al revés. Nunca hay un estado perpetuo de alegría o de dolor, siempre habrá una luz de esperanza en las noches de más grande inquietud.
Cristo nos quiere prevenir en este pasaje que no estaremos solos por mucho tiempo, sino que siempre le tendremos a Él cerca, y así nuestro dolor por la separación se transformará en alegría cuando le veamos de nuevo. No perdamos la esperanza, Cristo siempre regresará, aunque no lo veamos. Pidámosle la gracia de darnos mayor confianza en su palabra, y así esperarle con alegría.
Propósito
Al enfrentar una dificultad, pediré ayuda a Dios en vez de confiar sólo en mis propias fuerzas.
Diálogo con Cristo
Señor, lo único que hace triunfar el mal es la desconfianza, el abatimiento ante los problemas, olvidando que Tú eres el Creador, el Dueño y Señor de la vida. Por eso puedo vivir la alegría en el dolor, porque por la fe y la esperanza, sé que todo tiene un sentido y que Tú nunca me dejas en el sufrimiento, y el mal y la injusticia nunca tienen la última palabra. ¡Gracias, Padre bueno, por la fidelidad de tu amor!
¿Hay vida después de la muerte?


Del santo Evangelio según san Juan 15, 9-17

El 13 de mayo de 1981, festividad de la Virgen de Fátima, el Papa Juan Pablo II sufrió un atentado en Roma. Desde entonces la imagen de la Virgen de Fátima tiene en su corona la bala que fue extraída del vientre de Juan Pablo II. El 13 de junio de 1994 el Papa, reunido en Roma con los Cardenales de todo el mundo, dijo: «A mí se me ha dado comprender, de modo especial, el mensaje de la Virgen de Fátima; la primera vez el 13 de mayo de 1981 en el momento del atentado a la vida del Papa, y después de nuevo hacia final de la década de los ochenta con ocasión del hundimiento del comunismo en los países del bloque soviético. Pienso que se trata de una experiencia bastante transparente para todos».

Ayer estuvimos paseando por la huerta. Estos días ha llovido, y no imaginas cómo está la hierba. ¡Ha crecido de tal manera que nos llega hasta las rodillas! Y como está húmeda, no se puede pasar aún la máquina. Llevaba días observándola, sobre todo una zona en la que se alza uniforme y, como si de un colchón enorme se tratase, daban ganas de tumbarse sobre ella.Y ayer lo hice realidad, quise sentir esa sensación sobre semejante mata de hierba y sobre ella me tumbé. ¡Qué diferente se ve todo desde ahí abajo! Parece que formas parte de la hierba, como si vieses «lo que ella ve»: el cielo, las nubes, las barbillas del resto del novi mirando hacia abajo… Me levanté y en ella se quedó algo de mí, su forma había cambiado y se apreciaba la silueta de mi cuerpo.Hoy puede que «paseando» en el trabajo, en un viaje, en la casa sin nombre… mires hacia abajo y veas hierba, mucha hierba, a alguien con un problema, con una dificultad que parece no parar de crecer.Hoy el reto del amor es no pasar de largo cuando veas a alguien con problemasMuchas veces, al ver semejante panorama, huimos o tendemos a cortar la hierba, a ser nosotros los que resolvemos los problemas o tenemos que «salvar» la circunstancia del otro con una charla que parece excelente, un detalle… y al no conseguirlo nos frustramos.Sin embargo, Cristo, pudiendo haberse quedado mirando desde arriba, se ha tumbado a nuestro lado. Se ha agachado y sabe perfectamente qué supone ser hierba, qué ves, qué sientes, qué necesitas. De tal forma ha entrado en nuestra vida que ya nada es lo mismo, su presencia cambia todo, ya no estamos solos.Cuando veas a alguien con un problema, primero ora por él o por ella, para que sienta que Cristo está ahí, en su mata de hierba. Al orar por algo en concreto, no buscarás tú las soluciones, sino que tendrás la capacidad de tumbarte en la hierba también y, así, hacerte uno con el otro. Desde ahí, con el Señor, verás qué siente, cuáles son sus heridas, que necesita, cuál es tu papel…Pídele al Señor tener Sus sentimientos, pídele saber permanecer a Su manera, ¡sumergiéndote!, y así transmitir su amor, dejar su huella profunda. Deja que Él pase la máquina, mueva corazones, se sirva de tu oración, de tu permanecer y de tu amor. Hoy no mires desde arriba. ¿Qué necesita tu padre? ¿Tu hermana? ¿Ese compañero? ¿El niño que se te acerca?… ¡Sumérgete con Cristo! Mira con sus ojos.Hoy el reto del amor es no pasar de largo cuando veas a alguien con problemas. Túmbate, permanece, ora y ama.VIVE DE CRISTO