Hoy también se festeja a:
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La promesa de la venida del Espíritu Santo
Pascua
Por: P. José Rodrigo Escorza | Fuente: Catholic.net

Pero ahora me voy a Aquel que me ha enviado, y ninguno de vosotros me pregunta: «¿Dónde vas?» Sino que por haberos dicho esto vuestros corazones se han llenado de tristeza. Pero yo os digo la verdad: Os conviene que yo me vaya; porque si no me voy, no vendrá a vosotros el Paráclito; pero si me voy, os lo enviaré: y cuando él venga, convencerá al mundo en lo referente al pecado, en lo referente a la justicia y en lo referente al juicio; en lo referente al pecado, porque no creen en mí; en lo referente a la justicia porque me voy al Padre, y ya no me veréis; en lo referente al juicio, porque el Príncipe de este mundo está juzgado.
Oración introductoria
¡Ven, Espíritu Santo! Ayúdame a estar abierto a tus inspiraciones, a conservar en mi corazón la alegría de saberme amado por Ti para que, con gran confianza, siga con prontitud y docilidad lo que hoy quieras pedirme.
Petición
¡Ven Espíritu creador, visita las almas de tus fieles y enciende en ellas el fuego de tu amor!
Meditación del Papa Francisco
Aquí nos encontramos no muy lejos del lugar en el que el Espíritu Santo descendió con su fuerza sobre Jesús de Nazaret, después del bautismo de Juan en el Jordán, donde hoy me acercaré. Así pues, el Evangelio de este domingo, y también este lugar, al que, gracias a Dios, he venido en peregrinación, nos invitan a meditar sobre el Espíritu Santo, sobre su obra en Cristo y en nosotros, y que podemos resumir de esta forma: el Espíritu realiza tres acciones: prepara, unge y envía. […]Las diversas intervenciones del Espíritu Santo forman parte de una acción armónica, de un único proyecto divino de amor. La misión del Espíritu Santo consiste en generar armonía –Él mismo es armonía– y obrar la paz en situaciones diversas y entre individuos diferentes. La diversidad de personas y de ideas no debe provocar rechazo o crear obstáculos, porque la variedad es siempre una riqueza. Por tanto, hoy invocamos con corazón ardiente al Espíritu Santo pidiéndole que prepare el camino de la paz y de la unidad. (Homilía de S.S. Francisco, 24 de mayo de 2014).Reflexión
Siempre las horas más tristes tienen que ser las de la despedida, no de aquellas en las que se dice sencillamente «hasta luego», sino las que comprenden en su totalidad el significado del «adiós». En esos momentos nos asaltan las lágrimas de los ojos y no sabemos qué decir. La tristeza nos invade, y todo queda cubierto por la niebla.
Así era como se sentían los discípulos en las horas del adiós al Maestro. Para ellos parecía el adiós definitivo, mientras que para Él sólo era un hasta pronto. Además sabe que la tristeza de los discípulos se volverá en alegría, cuando Él regrese. También nos promete un Consolador, aquél que nos ayudará a entender lo que nuestra pobre inteligencia no alcanza en esta vida.
Por eso no desesperemos en la tristeza de ver que Cristo no está entre nosotros. Él está, aunque no físicamente, pero sí espiritualmente. Él vendrá en el tiempo señalado, y quiere encontrarnos en vela para entrar con Él en su Reino.
Pidamos a Dios que nos dé la gracia de vivir siempre esperando a Cristo, no con cara llena de tristeza, sino con rostros de resucitados.
Propósito
Programar mi siguiente confesión para celebrar plenamente la fiesta de Pentecostés.
Diálogo con Cristo
Espíritu Santo, Tú eres el guía y el artífice de la santidad, por eso te ofrezco en esta oración todo mi ser, ven hacer en mí tu morada, dame la gracia para acoger tus inspiraciones, sin límite ni reserva alguna, con humildad y celo por hacerlas fructificar, por el bien de los demás.
Hoy el reto del amor es no pasar de largo cuando veas a alguien con problemas
Por: Producciones es El- Vive de Cristo (Dominicas Lerma) | Fuente: Blog el reto del amor/ religionenlibertad.com
Ayer estuvimos paseando por la huerta. Estos días ha llovido, y no imaginas cómo está la hierba. ¡Ha crecido de tal manera que nos llega hasta las rodillas! Y como está húmeda, no se puede pasar aún la máquina. Llevaba días observándola, sobre todo una zona en la que se alza uniforme y, como si de un colchón enorme se tratase, daban ganas de tumbarse sobre ella.Y ayer lo hice realidad, quise sentir esa sensación sobre semejante mata de hierba y sobre ella me tumbé. ¡Qué diferente se ve todo desde ahí abajo! Parece que formas parte de la hierba, como si vieses «lo que ella ve»: el cielo, las nubes, las barbillas del resto del novi mirando hacia abajo… Me levanté y en ella se quedó algo de mí, su forma había cambiado y se apreciaba la silueta de mi cuerpo.Hoy puede que «paseando» en el trabajo, en un viaje, en la casa sin nombre… mires hacia abajo y veas hierba, mucha hierba, a alguien con un problema, con una dificultad que parece no parar de crecer.Hoy el reto del amor es no pasar de largo cuando veas a alguien con problemasMuchas veces, al ver semejante panorama, huimos o tendemos a cortar la hierba, a ser nosotros los que resolvemos los problemas o tenemos que «salvar» la circunstancia del otro con una charla que parece excelente, un detalle… y al no conseguirlo nos frustramos.Sin embargo, Cristo, pudiendo haberse quedado mirando desde arriba, se ha tumbado a nuestro lado. Se ha agachado y sabe perfectamente qué supone ser hierba, qué ves, qué sientes, qué necesitas. De tal forma ha entrado en nuestra vida que ya nada es lo mismo, su presencia cambia todo, ya no estamos solos.Cuando veas a alguien con un problema, primero ora por él o por ella, para que sienta que Cristo está ahí, en su mata de hierba. Al orar por algo en concreto, no buscarás tú las soluciones, sino que tendrás la capacidad de tumbarte en la hierba también y, así, hacerte uno con el otro. Desde ahí, con el Señor, verás qué siente, cuáles son sus heridas, que necesita, cuál es tu papel…Pídele al Señor tener Sus sentimientos, pídele saber permanecer a Su manera, ¡sumergiéndote!, y así transmitir su amor, dejar su huella profunda. Deja que Él pase la máquina, mueva corazones, se sirva de tu oración, de tu permanecer y de tu amor. Hoy no mires desde arriba. ¿Qué necesita tu padre? ¿Tu hermana? ¿Ese compañero? ¿El niño que se te acerca?… ¡Sumérgete con Cristo! Mira con sus ojos.Hoy el reto del amor es no pasar de largo cuando veas a alguien con problemas. Túmbate, permanece, ora y ama.VIVE DE CRISTO
