
Donaciano y Rogaciano, Santos
Mártires, 24 de mayo…
- Hoy también se festeja a:
- • David de Escocia, Santo
- • Simeón el Estilita el Joven, Santo
- • Juan de Prado, Beato
- • Luis Zeferino Moreau, Beato
- • Donaciano y Rogaciano, Santos
El Consolador auténtico
Santo Evangelio según san Juan 16, 5-11. Martes VI de Pascua
Por: Cristian Gutiérrez, LC | Fuente: somosrc.mx

En el nombre del Padre y del Hijo y del Espíritu Santo.
Amén.
Cristo, Rey nuestro.
¡Venga tu Reino!
Oración preparatoria (para ponerme en presencia de Dios)
Gracias, Señor, por tu presencia y tu acción en mi vida. Gracias porque sé que eres un Dios cercano a mí, que me conoces, me comprendes y sobre todo, me amas. Infunde en mi alma tu Santo Espíritu para que me enseñe lo que quieres de mí y me ayude a realizarlo por amor. Señor, te necesito. Aumenta mi fe, mi confianza en ti y mi caridad. Aparta de mi vida todo aquello que me aleja de ti. Perdona mis pecados.
Evangelio del día (para orientar tu meditación)
Lectura del santo Evangelio según san Juan 16, 5-11
En aquel tiempo, Jesús dijo a sus discípulos: “Me voy ya al que me envió y ninguno de ustedes me pregunta: ‘¿A dónde vas?’ Es que su corazón se ha llenado de tristeza porque les he dicho estas cosas. Sin embargo, es cierto lo que les digo: les conviene que me vaya; porque si no me voy, no vendrá a ustedes el Paráclito; en cambio, si me voy, yo se lo enviaré.
Y cuando él venga, establecerá la culpabilidad del mundo en materia de pecado, de justicia y de juicio; de pecado, porque ellos no han creído en mí; de justicia, porque me voy al Padre y ya no me verán ustedes; de juicio, porque el príncipe de este mundo ya está condenado”.
Palabra del Señor.
Medita lo que Dios te dice en el Evangelio.
Comprendo, Señor, la tristeza de los apóstoles cuando ya saben que tu partida se acerca. Pero esta tristeza demuestra el afecto que ellos tenían por ti. Sabes bien cuánto nos duele la partida de un ser querido. Y esto es lo que pasa en este pasaje. Ellos están tristes porque no conciben una vida sin ti. Yo también, Señor, he sentido lo vacía que es la vida cuando se está sin ti, cuando se está apartado de tu lado. ¿Qué sería de mi vida sin ti, Jesús?
Por lo mismo, prometes un consolador. ¡Cuánto consuelo necesita mi alma! Hay tantas cosas, Señor, que me entristecen, me confunden, me turban. Tú lo sabes. El consolador que me prometes no es uno cualquiera. Te refieres al Espíritu Santo. Éste sí que es un verdadero consolador.
Para consolar plenamente se necesita conocer la situación, comprender, compadecerse. Todo ello lo hace el Divino Espíritu. Nadie mejor que Él conoce mi interior, me comprende, me compadece y, por lo mismo, nadie mejor que Él me consuela. Dame la gracia, Señor, de experimentar en mi vida esta presencia divina y su acción que siempre va guiando mis pasos por el mejor sendero.
«La esperanza cristiana es un don que Dios nos da si salimos de nosotros mismos y nos abrimos a él. Esta esperanza no defrauda porque el Espíritu Santo ha sido infundido en nuestros corazones. El Paráclito no hace que todo parezca bonito, no elimina el mal con una varita mágica, sino que infunde la auténtica fuerza de la vida, que no consiste en la ausencia de problemas, sino en la seguridad de que Cristo, que por nosotros ha vencido el pecado, ha vencido la muerte, ha vencido el miedo, siempre nos ama y nos perdona. Hoy es la fiesta de nuestra esperanza, la celebración de esta certeza: nada ni nadie nos podrá apartar nunca de su amor».
(Homilía de S.S. Francisco, 26 de marzo de 2016).
Diálogo con Cristo
Ésta es la parte más importante de tu oración, disponte a platicar con mucho amor con Aquel que te ama.
Propósito
Proponte uno personal. El que más amor implique en respuesta al Amado… o, si crees que es lo que Dios te pide, vive lo que se te sugiere a continuación.
Hoy invocaré con fervor y atención al Espíritu Santo antes de todas mis actividades.
Despedida
Te damos gracias, Señor, por todos tus beneficios, a ti que vives y reinas por los siglos de los siglos.
Amén.
¡Cristo, Rey nuestro!
¡Venga tu Reino!
Virgen prudentísima, María, Madre de la Iglesia.
Ruega por nosotros.
En el nombre del Padre y del Hijo y del Espíritu Santo.
Amén.
La historia del Icono de María Auxiliadora
El icono recoge toda la teología de Don Bosco sobre la Auxiliadora de los Cristianos.
Por: Redacción | Fuente: es.gaudiumpress.org

En la Basílica de María Auxiliadora en Turín se encuentra una de las imágenes más representativas de la Virgen en su advocación de «Auxiliadora de los Cristianos». El precioso cuadro, que se halla tras el altar y se aprecia desde cualquier punto del templo salesiano, tiene tras de sí una historia llena de misticismo.
Fue el mismo San Juan Bosco -gran propagador de la devoción a María Auxiliadora-, quien mandó pintar la majestuosa obra al pintor italiano Tomás Lorenzone y le dio instrucciones precisas sobre cómo debía realizarla. El artista tardó tres años en culminar el cuadro, que luego fue entronizado en la Basílica de María Auxiliadora con el título de «María Madre de la Iglesia». Tiempo después, cuando ya había culminado el cuadro, Lorenzone confesó que al representar el rostro de la Virgen sintió como si una mano invisible guiaba su pincel; de ahí la preciosa expresión del rosto de Nuestra Señora.
De acuerdo con varios expertos, el icono recoge toda la teología de Don Bosco sobre la Auxiliadora de los Cristianos. Es una obra barroca en la que se contempla y exalta a la Virgen María como Reina y Madre de la Iglesia, especialmente al Niño Jesús, quien lleva en sus brazos y es representado como el Rey que acoge. Se observa en detalle cómo toda la Iglesia -apóstoles, santos y ángeles del cielo- le rinde tributo al pequeño Rey.
En el cuadro también hay varios símbolos representativos, entre ellos el cetro que lleva la Virgen en su mano derecha, que es símbolo de la monarquía, así como los atuendos que hablan de los usos sacerdotales, confeccionados con finos linos y bordados de oro. El vestido el Niño Jesús es de una sola pieza, que recuerda el pasaje evangélico de Juan sobre el reparto de las vestiduras de Cristo: «La túnica era sin costura, tejida de una pieza de arriba abajo».
Ambos atuendos, el de María y el Niño, se inspiran en las monarquías europeas vigentes durante la Edad Media, además de las dos coronas doradas que muy bien se relacionan con el texto del Apocalipsis que dice: «Una Mujer vestida de sol, con la luna bajo sus pies y una corona de doce estrellas sobre su cabeza». La imagen fue coronada solemnemente mediante decreto del Papa León XIII el 17 de mayo de 1904.
Una antigua devoción
La devoción a María Auxiliadora se remota a los primeros cristianos en Grecia, Egipto, Antioquía, Éfeso, Atenas y Alejandría, quienes acostumbraban llamar a la Virgen como «Auxiliadora». Pero es gracias a la Batalla de Lepanto, ocurrida en el siglo XVI cuando los mahometanos estaban invadiendo Europa y el Papa San Pío V llamó a los príncipes católicos salir a defender a los cristianos, que la devoción ganó fuerza. Muy pronto se formó el ejército de los cristianos, que el 7 de octubre de 1572, cuando se encontraba en el Golfo de Lepanto, se topó con el enemigo: eran 88 mil soldados mahometanos, mientras que los cristianos eran inferiores.
Antes de empezar la batalla los cristianos se confesaron, participaron de la Misa, comulgaron, rezaron el Rosario y rindieron tributo a la Madre de Dios. Los cristianos salieron victoriosos gracias al viento que corrió en dirección opuestas impidiendo a los enemigos alcanzar a los cristianos.
Mientras la defensiva tenía lugar, San Pío V se congregó con una multitud de fieles en las calles de Roma para rezar también en Santo Rosario. Fue en agradecimiento a lo sucedido que el Pontífice estableció que cada 7 de octubre la Iglesia Católica celebrase la fiesta de la Virgen del Rosario, y que en las letanías se ore diciendo: «María Auxilio de los Cristianos, ruega por nosotros».
Pero es San Juan Bosco, junto con la Familia Salesiana, quien extendió por el mundo la devoción a esta advocación. El propio santo narra en uno de los sueños que fue la propia Virgen María quien le solicitó edificase un templo en su honor.








