Estimados amigos, hoy se celebra el famoso «Halloween», tema súper controversial sobre si es una fiesta pagana, diabólica y mil terribles nombres que se le dan para satanizar un día común y corriente, en que muchos niños y adultos aprovechan a disfrazarse una vez al año y pasar un rato alegre de catarsis.
Muchos doble cara se aprovechan para barnizarse ese día de «Buenas personas» y criticar a los que se ponen una máscara o disfraz inofensivo, olvidando éstos judas que ellos usan una máscara destructiva a diario en su trabajo, casa, familia y sociedad; haciendo cosas corruptas, vendiendo a la patria, sobrevalorando precios, evadiendo impuestos, cobrando de más, pidiendo mordidas, comisiones exageradas, operando a gente que no necesita operarse, calumniando al prójimo por envidia, traicionando a su pareja, etc… pero aprovechan a ponerse la piel de oveja para el famoso «día de brujas» y criticar a todo el que pueden, proyectando su pésimo actuar cotidiano en aquellos que ponen una calabaza en su garaje.
Las redes sociales están ya llenas hace días, así como portones de casas con rótulos bastante ridículos que dicen «Yo amo a Cristo, NO Halloween» (como que amar a Cristo se resumiera en un día de no ponerse disfraces) y hasta organizan cruzadas especiales para contrarrestar los conjuros de miles de brujas en esa noche terrible del 31 de octubre; lo cual es bien «Disney» ya que el mal sucede todo el año, los 365 días y a toda hora; las brujas y ogros están en las calles todos los días disfrazados de ejecutivos, de políticos, de médicos, de policías, de santos, de buenos ciudadanos; a esos si hay que temerles y no están en los cementerios; están en las oficinas, empresas privadas, bancos, iglesias inclusive, organizaciones altruístas, en fin, en «every single place» dirían los gringos, inventores de la parte comercial de éste terrible día!!
Los que más Satanizan ésta celebración «horriblemente pagana», son los hermanos separados o evangélicos; NO todos, no generalicemos, pero si una buena cantidad de ellos; lo cual me parece gracioso porque el resto del año no se ve que hagan nada realmente Cristiano; no solamente ellos sino también millares de pseudo Cristianos Católicos y hasta de misa diaria (para no aburrirse en casa). Uno de los pocos Pastores Evangélicos serios y con ideas claras y que vale la pena escuchar porque su discurso no es la misma falacia de criticar a los Católicos para llevarselos a su negocio, perdón, iglesia (Católico ignorante futuro protestante), sino centrarse en el Evangelio de Cristo y la buena nueva que es para todos sin excepción de nadie, es Billy Graham, gran predicador y consejero de los Presidentes de USA, quien resume todo lo que les escribo en una fenomenal frase: «Nadie irá al infierno por ponerse una máscara en Halloween, uno irá al infierno por la actitud de toda una vida…»
Les dejo éste muy bueno y corto artículo muy interesante sobre la farsa de criticar éste día de fiestecita infantil a cambio de ocultar las barbaries que se hacen a diario en un país que fue galardonado como el 2do. más peligroso y corrupto del orbe…
Disfraces para todos
Halloween es una celebración que convoca a los alaridos doble-moralistas. La anual fiesta de disfraces suele ser descalificada por religiosos y patrioteros. Los unos dicen que no se debe participar en las actividades del “día de brujas” porque contraviene los preceptos bíblicos y que es pecado; los otros tildan de alienados y faltos de identidad a quienes gustan de dar rienda suelta a su imaginación convirtiéndose en personajes de películas de terror. Cuando se trata de descalificar siempre hay pretexto.
Una vez al año no hace daño, reza el dicho popular; lo mismo aplica para la fiesta del 31 de octubre, ¿qué mal puede hacer que un grupo de gente se ponga ropas estrafalarias y dé la impresión de que es otra persona?, ninguno, si el motivo es la pura diversión.
Sería mejor que las buenas conciencias empezaran por realizar una evaluación autocrítica y pensar en los disfraces que usan a diario. Para muchos la vida es un interminable desfile de máscaras utilizadas a conveniencia.
Basta verse en un espejo y ver alrededor para encontrar los más variados disfraces. La hipocresía está a la orden y es el modus operandi de la sociedad. El comportamiento del ser humano tiende casi siempre a la doble moral. Se critica abiertamente lo que se hace en privado. Con una mano se esconde lo mismo que se señala acusadoramente con la otra.
En la sociedad guatemalteca los casos abundan, pero uno solo basta para vernos retratados; por ejemplo, el caso del diputado Gudy Rivera, cuya conversación con la magistrada Claudia Escobar fue dada a conocer por la CICIG, pone de manifiesto las distintas máscaras de los personajes de la política local. Al principio trata de disfrazarse de simpático, luego de amable, después de colega; para ir cambiando infinidad de caretas durante la conversación, cada una más grotesca que la anterior. Y nos reconocemos en esa voz truculenta, llena de rodeos, que propone negocios turbios, pero que los muestra como cosas cotidianas, como algo que “si no lo hacemos nosotros alguien más lo hará”, y con esos argumentos se valida todo un sistema de corrupción.
Es necesario preocuparse por las máscaras y disfraces, pero no por las de Halloween, esas son inofensivas. Las caretas que debemos buscar eliminar son las del día a día, las de la corrupción y la hipocresía que suceden en todos los ámbitos, no solo en la política.
Deshacernos de esas máscaras es el gran reto. Un buen inicio sería lograr la transparencia, que no es lo mismo que honestidad. La transparencia de una persona se refleja en mostrarse tal cual, sin esconder las verdaderas intenciones. De una persona transparente se sabe qué esperar, aunque sean acciones que perjudiquen a los demás. Son preferibles esas personas y no las que disfrazan de buenas sus oscuras intenciones.
Celebren Halloween pues, confeccionen su mejor disfraz para esa noche, no pasa nada si se visten de zombis o de brujas, o de enfermeras eróticas; es mejor que se haga para la ocasión y no para la vida diaria.
Si desean conocer el origen real de ésta fiesta, favor visitar éste link, está muy interesante y nos sacará de la idea que es una fiesta de origenes celtas o satánicos y de mil cosas más que se le ha inventado:
http://parroquiaicm.wordpress.com/2014/10/09/como-se-inicio-realmente-la-celebracion-de-halloween/





«La conciencia, nos dicen los queridos marxistas, es un invento de la burguesía para provocar en el proletariado sentimientos de culpabilidad y con ello mantenerle encadenado». Cinco minutos más tarde apelan a nuestra conciencia ante la miseria y los sufrimientos de la clase proletaria.


