
Alejo, Santo
Laico, 17 de julio …
- Hoy también se festeja a:
- • Carlota de la Resurección, Beata
- • Teresa de San Agustín y Compañeras, Beatas
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- • Kenelmo, Santo
- • Ennodio de Pavia, Santo
Una verdad incómoda
Santo Evangelio según san Mateo 10,34-11,1. Lunes XV del Tiempo Ordinario
Por: César Yali Molina Flores, LC | Fuente: somosrc.mx

En el nombre del Padre y del Hijo y del Espíritu Santo.
Amén.
Cristo, Rey nuestro.
¡Venga tu Reino!
Oración preparatoria (para ponerme en presencia de Dios)
Señor, dame la fuerza para superar las dificultades que me impiden entregarme totalmente a ti.
Evangelio del día (para orientar tu meditación)
Del santo Evangelio según san Mateo 10, 34-11, 1
En aquel tiempo, Jesús dijo a sus apóstoles: “No piensen que he venido a traer la paz a la tierra; no he venido a traer la paz, sino la guerra. He venido a enfrentar al hijo con su padre, a la hija con su madre, a la nuera con su suegra; y los enemigos de cada uno serán los de su propia familia. El que ama a su padre o a su madre más que a mí, no es digno de mí; el que ama a su hijo o a su hija más que a mí, no es digno de mí; y el que no toma su cruz y me sigue, no es digno de mí. El que salve su vida, la perderá y el que la pierda por mí, la salvará. Quien los recibe a ustedes, me recibe a mí; y quien me recibe a mí, recibe al que me ha enviado. El que recibe a un profeta por ser profeta, recibirá recompensa de profeta; el que recibe a un justo por ser justo, recibirá recompensa de justo. Quien diere, aunque no sea más que un vaso de agua fría a uno de estos pequeños, por ser discípulo mío, yo les aseguro que no perderá su recompensa”. Cuando acabó de dar instrucciones a sus doce discípulos, Jesús partió de ahí para enseñar y predicar en otras ciudades.
Palabra del Señor.
Medita lo que Dios te dice en el Evangelio
El Evangelio de hoy, en la memoria de nuestra Señora del Carmen, es una exhortación a estar preparados a las dificultades que día a día se presentan. Jesús es claro al decir «no he venido a sembrar paz, sino espadas». Entonces, ¿para qué y por qué seguir a Jesús, si en vez de paz trae guerra y división en casa? A esta pregunta no es fácil responder, porque expresa una búsqueda de sentido.
Y en esta búsqueda comienza la tensión y contradicción contigo mismo y con los demás, comenzando con los de tu casa. Seguir el ejemplo de Jesús es nadar contra corriente. Poco a poco pasas de una vida sin control a una vida en la que tomas el control de tu vida; pasas de ver el punto negro en la pizarra a la inmensidad de la pizarra con relación a la mancha; pasas de ver el suelo ante las dificultades, a ver el cielo lleno de oportunidades.
Si eres asiduo visitando la Iglesia, habrá familiares y amigos que te dirán epítetos que brotan de sus propios miedos por encontrarse consigo mismo, un clásico «ratón de iglesia». Jesús por esto vino a traer espada, porque los demás se sentirán apelados al cambio; la verdad incómoda y mucho, si se dice al «desnudo». Jesús vino a romper todos los esquemas y a llevarte por el camino en el cual te desarrolles como persona. Muchos rechazan rotundamente salirse de su status quo por miedo a sí mismos. Si Jesús dijo «no es digno de mí; el que…» no es porque no les puedas amar, sino porque no te atreves a amar, los únicos que pueden enseñarte a amar es la Sagrada Familia.
Que Jesús, José y María te guíen para que encuentres el sentido de tu vida y que junto a ellos fortalezcas tu relación con Dios.
«Todos, sobre todo en nuestro tiempo, en el que parece que prevalecen el egoísmo y el individualismo, debemos asumir como primer y fundamental compromiso crecer día a día en un amor mayor a Dios y a los hermanos para transformar nuestra vida y transformar así también nuestro mundo»..
(S.S. Benedicto XVI, Audiencia, 11 de agosto 2010).
Diálogo con Cristo
Ésta es la parte más importante de tu oración, disponte a platicar con mucho amor con Aquel que te ama.
Propósito
Proponte uno personal. El que más amor implique en respuesta al Amado… o, si crees que es lo que Dios te pide, vive lo que se te sugiere a continuación.
Hoy pediré a la Sagrada Familia que me ayuden a darle a Dios el primero lugar en mi vida y a amarlo sobre todas las cosas.
Despedida
Te damos gracias, Señor, por todos tus beneficios, a ti que vives y reinas por los siglos de los siglos.
Amén.
¡Cristo, Rey nuestro!
¡Venga tu Reino!
Virgen prudentísima, María, Madre de la Iglesia.
Ruega por nosotros.
En el nombre del Padre y del Hijo y del Espíritu Santo.
Amén.
La oración de los cinco dedos
Podríamos orar todos por cada uno
Por: n/a | Fuente: n/a

1. El dedo pulgar es el que está más cerca de tí. Así que comienza orando por aquéllos que están más unidos a tí. Son los más fáciles de recordar. Orar por los que amamos es «una dulce tarea.»
2. El próximo dedo es el índice: Ora por los que enseñan, instruyen y curan. Ellos necesitan apoyo y sabiduría al conducir a otros por la dirección correcta. Manténlos en tus oraciones.
3. El siguiente dedo es el más alto. Nos recuerda a nuestros líderes, a los gobernantes, a quienes tienen autoridad. Ellos necesitan la dirección divina.
4. El próximo dedo es el del anillo. Sorprendentemente, éste es nuestro dedo más débil. El nos recuerda orar por los débiles, enfermos o atormentados por problemas. Ellos necesitan tus oraciones.
5. Y finalmente tenemos nuestro dedo pequeño, el más pequeño de todos. El meñique debería recordarte orar por tí mismo. Cuando hayas terminado de orar por los primeros cuatro grupos, tus propias necesidades aparecerán en una perspectiva correcta y estarás preparado para orar por tí mismo de una manera más efectiva.








