[box] Calendario de Cuaresma 2018 (Cuaresmario) “Ayuno y Oración”, una herramienta que nos ayudará a vivir intensamente esta Cuaresma, en esta ocasión hacemos eco de dos de los elementos con los que el Evangelio principia este tiempo litúrgico: Oración y Ayuno.[/box]


Claudio de la Colombiére, Santo
Presbítero, 15 de febrero …
Hoy también se festeja a:
- • Federico Bachstein y 13 compañeros, Beatos
- • Walfredo della Gherardesca, Santo
- • Miguel Sopocko, Beato
- • Ángelo de Sansepolcro, Beato
- • Sigfrido, Santo
Cristo al centro
Santo Evangelio según San Lucas 9,22-25. Jueves después de Ceniza.
Por: H. Javier Castellanos, L.C. | Fuente: missionkits.org

En el nombre del Padre y del Hijo y del Espíritu Santo. Amén.
Cristo, Rey nuestro. ¡Venga tu Reino!
Oración preparatoria (para ponerme en presencia de Dios)
Señor Jesús, permíteme caminar por el mismo camino que Tú recorriste. Que la cruz sea mi bastón, el amor mi meta y la abnegación el signo de mi entrega total a Ti y al prójimo. Así sea.
Jueves 15 de febrero de 2018
Evangelio del día (para orientar tu meditación)
Del santo Evangelio según san Lucas 9, 22-25
En aquel tiempo, Jesús dijo a sus discípulos: «Es necesario que el Hijo del hombre sufra mucho, que sea rechazado por los ancianos, los sumos sacerdotes y los escribas, que sea entregado a la muerte y que resucite al tercer día».
Luego, dirigiéndose a la multitud, les dijo: «Si alguno quiere acompañarme, que no se busque a sí mismo, que tome su cruz de cada día y me siga.Pues el que quiera conservar para sí mismo su vida, la perderá; pero el que la pierda por mi causa, ése la encontrará. En efecto, ¿de qué le sirve al hombre ganar todo el mundo, si se pierde a sí mismo o se destruye?».
Palabra del Señor.
Medita lo que Dios te dice en el Evangelio
El Evangelio de hoy tiene una palabra clave: «conmigo«.
Cristo habla abiertamente de padecimientos y desprecios. No niega que Él debe afrontar la muerte y que el destino de sus discípulos no será muy distinto al suyo. Habla de perder la vida y de negarse a uno mismo. Pero si quitamos a Cristo de este centro; si olvidamos que es con Él y por Él, ¿qué sentido tiene todo esto? ¿Cómo se puede comprender una vida de sufrimientos si retiramos la única motivación válida?
«El que quiera seguirme…se venga conmigo…el que pierda su vida por mí«. Este tiempo de Cuaresma no propone más sacrificio sin sentido; nos propone recordar la palabra clave del amor a Cristo. No nos pide una vida «excéntrica», tal como el mundo a veces la califica; más bien nos pide dejar el centro para Cristo, pues a Él y no a nosotros le corresponde este lugar. Ciertamente, centrar la vida en Cristo exige sacrificios y renuncia. Pero esto sólo tiene sentido si es por amor.
«Conmigo» significa, además, que no estamos solos en este camino. Cristo por amor se unió a nuestra realidad de cruz y sufrimiento. ¡Es Él quien no merecía sufrir! Y en cambio, nos ama tanto que nos ofrece su compañía en nuestra propia cruz. ¿Cómo no agradecer a Cristo este amor tan sublime? ¿Cómo no responderle de la misma manera?
Con esta actitud de familiaridad con el Señor y no quedarse como cristianos que se conforman con tener una actitud buena con el Señor, pero tú allí y yo aquí. La invitación del Señor está clara y es más atrayente: Somos familia, vosotros sois mi familia si escucháis mi palabra y si la ponéis en práctica. Hay que tener el estilo de quien, con sus problemas, durante el día va en el bus, en el metro e interiormente habla con el Señor o al menos sabe que el Señor lo mira, le es cercano: esta es la familiaridad, es cercanía, es sentirse de la familia de Jesús.
(Homilía de S.S. Francisco, 26 de septiembre de 2017, en santa Marta).
Diálogo con Cristo
Ésta es la parte más importante de tu oración, disponte a platicar con mucho amor con Aquel que te ama.
Propósito
Proponte uno personal. El que más amor implique en respuesta al Amado… o, si crees que es lo que Dios te pide, vive lo que se te sugiere a continuación.
Hoy visitaré una iglesia o capilla para acompañar a Cristo Eucaristía durante un tiempo.
Despedida
Te damos gracias, Señor, por todos tus beneficios, a Ti que vives y reinas por los siglos de los siglos.
Amén.
¡Cristo, Rey nuestro!
¡Venga tu Reino!
Virgen prudentísima, María, Madre de la Iglesia.
Ruega por nosotros.
En el nombre del Padre y del Hijo y del Espíritu Santo.
Amén.
4 maneras de saber cuándo alguien realmente te ama
El amor se basa en un compromiso, no en lo que conviene en el momento. El amor es una decisión, no un sentimiento
Por: Dave Willis | Fuente: Dave Willis´s Blog // Píldoras de Fe

Hace un tiempo visité uno de mis lugares favoritos en esta Tierra: El Orfanatorio Casa Shalom en Guatemala. Casa Shalom significa “Casa de paz” y realmente es un lugar de paz y amor para los casi 100 niños que viven ahí.
Mi amigo Josh dirige el orfanatorio junto con su esposa Jessica. Él nos estaba mostrando el lugar e iba contando la historia de cómo había llegado cada niño ahí. El me dijo:
«Este es Eduardo; sus padres fueron asesinados por narcotraficantes. Ella es Rosa; ella y sus hermanos vivían en la calle antes de que los trajeran aquí, comían del basurero y estaban malnutridos”.
Cada niño tenía una historia y todas ellas eran muy tristes. A pesar de que provenían de hogares rotos, estos niños ahora se veían felices y saludables.
Josh los conoce a cada uno por su nombre y parecía un padre orgulloso cuando abrazaba a unos o relataba los logros de otros, que eran buenos para el futbol, el arte o la música.
Una adolescente se acercó a Josh y le dio un abrazo. Mientras se alejaba contenta, a Josh se le humedecieron los ojos. Así me platicó su historia:
«Su nombre es Margarita. Ella creció en un hogar donde fue abusada de una forma horrible. Su padre era alcohólico y abusaba de ella de las peores maneras. Eventualmente la sacaron de esa casa y la pusieron al cuidado de una tía y su esposo, pero éste abusó de ella de la misma forma terrible en que lo había hecho su padre.
Ella tuvo que ser llevada a otros hogares, pero en cada uno, las personas que debieron protegerla, abusaron de ella.
Cuando finalmente llegó aquí, tenía el corazón desecho y estaba completamente sola. No confiaba en nadie, casi no hablaba. No estábamos seguros si algún día lograríamos ayudarla. Continuamos nuestra oración por ella y hacíamos todo lo mejor para mostrarle que el amor de Dios existe, pero después de varios meses, nada funcionaba”
Josh hizo una pausa para secar sus lágrimas y continuó:
«Una noche, mi esposa Jessica y yo estábamos sentados disfrutando el atardecer como usualmente lo hacemos, mirando a los niños jugar futbol y a las niñas jugar a la cuerda.
Admirábamos todos los hermosos sonidos que producían en la casa, cuando algo inesperado pasó. Margarita se acercó y se sentó a mi lado. Ella siempre había mantenido su distancia, especialmente con los hombres, pero ese día se acercó y lo que hizo me dejó sin aliento.
Apoyó su cabeza en mi hombro. Yo contuve mi respiración, esperando a que hablara. Cuando finalmente lo hizo me dijo estas palabras que nunca olvidaré:
«Cuando llegué, nunca pensé que pudiera sentirme segura ni de que alguien realmente me amaría, pero ahora, sé que aquí estoy segura y creo que tú realmente me amas»
Ese momento cambió la vida de Josh y le mostró un panorama de lo que realmente significa el amor.
La manera en que Dios nos ama y la manera en que Josh y su esposa Jessica mostraron amor a Margarita (y a cada niño en Casa Shalom), nos puede enseñar cómo debe ser realmente el amor.
Nuestra cultura ha tratado de redefinir el “amor” como algo que se limita a un sentimiento, pero el verdadero amor es algo mucho mayor a eso.
En cada relación sana, si alguien realmente ama, hace lo siguiente (y tú deberías hacerlo por él o ella también). Es la mayor prueba de amor.
Si alguien realmente te ama, entonces:
1.- Te dará lo que necesitas, incluso cuando no estés en posición de pagarle.
Cuando haces algún bien a alguien esperando recompensa, eso no es amor, es solo querer buscar una relación. El verdadero amor requiere dar algo a alguien sin pensar en recibir algo a cambio.
El amor nunca puede pagarse. El amor solo puede ser ofrecido y recibido libremente, sin precio ni condición.
2.- Trabajará para sanar tus heridas y protegerte de que no recibas nuevas
Cuando amas a alguien, ¡Debes ser la persona que enjuga sus lágrimas, no quien las causa!
El amor promueve sanación del pasado, paz en el presente y protección para el futuro. Así se reconoce el verdadero amor
3.- Si alguien te ama te ayudará a ser mejor
Si esa persona te ama de verdad, te aceptará en tu peor momento, mientras te apoya a que te conviertas en una mejor persona.
Cuando alguien realmente te ama, no tratará de cambiarte, pero tampoco te dejará estancarte sin lograr llegar a la plenitud que Dios pensó para ti.
El verdadero amor significa estar completamente comprometido con alguien, incluso cuando esa persona no pueda ser amada en ese momento.
Si alguien realmente te ama, creerá en ti, incluso en esos momentos cuando tú también dudas de ti mismo.
4.- ¡Nunca te abandonará!
El amor se basa en un compromiso, no en lo que conviene en el momento. El amor es una decisión, no un sentimiento. Si alguien realmente te ama, su compromiso durará incluso ante cualquier circunstancia de la vida.
Dios nos muestra Su Amor, hacienda cada una de estas cuatro acciones y nos llama a que nosotros también lo hagamos unos con otros.
Si no estás seguro de cómo empezar, aquí se nos explica cómo debemos amar (directamente de la Fuente):
«El amor es paciente y muestra comprensión. El amor no tiene celos, no aparenta ni se infla. No actúa con bajeza ni busca su propio interés, no se deja llevar por la ira y olvida lo malo. No se alegra de lo injusto, sino que se goza en la verdad. Perdura a pesar de todo, lo cree todo, lo espera todo y lo soporta todo» (1 de Corintios 13, 4-7)
Déjate guiar por el amor en tu vida y siempre estarás en camino de la dirección correcta.







