Jacobo de Persia, Santo
Mártir, 27 de Noviembre…
Hoy también se festeja a:
- • Valentín Gil Arribas, Beato
- • Bitilda de Maguncia, Santa
- • Eusicio, Santo
- • Facundo y Primitivo, Santos
- • Jacobo de Persia, Santo
¡Sólo Dios basta!
Por: H. Jesús Alberto Salazar Brenes, L.C. | Fuente: missionkits.org
En el nombre del Padre y del Hijo y del Espíritu Santo. Amén.
Cristo, Rey nuestro. ¡Venga tu Reino!
Oración preparatoria (para ponerme en presencia de Dios)
Ven, Jesús, a reinar en mi vida para que pueda adorarte, en espíritu y en verdad, en el templo de mi corazón.
Evangelio del día (para orientar tu meditación)
Del santo Evangelio según san Lucas 21, 5-11
En aquel tiempo, como algunos ponderaban la solidez de la construcción del templo y la belleza de las ofrendas votivas que la adornaban, Jesús dijo: «Días vendrán en que no quedará piedra sobre piedra de todo esto que están admirando: todo será destruido».
Entonces le preguntaron: «Maestro, ¿cuándo va a ocurrir esto y cuál será la señal de que ya está a punto de suceder?».
Él les respondió: «Cuídense que nadie los engañe, porque muchos vendrán usurpando mi nombre y dirán: ‘Yo soy el Mesías. El tiempo ha llegado’. Pero no les hagan caso. Cuando oigan hablar de guerras y revoluciones, que no los domine el pánico, porque eso tiene que acontecer, pero todavía no es el fin».
Luego les dijo: «Se levantará una nación contra otra y un reino contra otro. En diferentes lugares habrá grandes terremotos, epidemias y hambre, y aparecerán en el cielo señales prodigiosas y terribles».
Palabra del Señor.
Medita lo que Dios te dice en el Evangelio
Después de la gran celebración de Cristo Rey, los evangelios que meditamos esta semana tienen una temática escatológica, es decir, ven hacia las realidades futuras y celestiales relacionadas con la segunda venida de Cristo.
El Evangelio de hoy nos llama a volver nuestra mirada hacia las cosas eternas en medio de nuestra vida en que todo es pasajero. Santa Teresa de Ávila decía «Todo se pasa, Dios no se muda, quien a Dios tiene nada le falta, sólo Dios basta». Ésta era la misma idea que transmitió Jesús a los que admiraban más la belleza exterior del templo y no adoraban en espíritu y verdad al Señor.
¿A quién amamos más, al templo, a nosotros mismos, o al Dios vivo que hace santo el templo? ¡Que nadie te engañe!, dice el Señor en el Evangelio. El dinero, el poseer, el trabajo, la búsqueda de una mejor posición, el placer o el mismo pecado son algunos de los falsos dioses que pueden llegar a usurpar el lugar que sólo pertenece a Dios. ¡Sólo Dios basta!
Nosotros somos las piedras vivas que formamos la Iglesia, el pueblo de Dios peregrinante en la tierra, unidos a las piedras vivas que ya se encuentran contemplando el rostro de Dios. Ésa es la verdadera ciudad, el verdadero templo, la morada de Dios que merece ser admirada porque nunca tendrá fin.
El camino de Jesús es radicalmente diferente. Cuando el odio y el rechazo lo condujeron a la pasión y a la muerte, él respondió con perdón y compasión. En el Evangelio de hoy, el Señor nos dice que, al igual que él, también nosotros podemos encontrar rechazo y obstáculos, sinembargo él nos dará una sabiduría a la que nadie puede resistir. Está hablando del Espíritu Santo, gracias al cual el amor de Dios ha sido derramado en nuestros corazones. Con el don de su Espíritu, Jesús nos hace capaces de ser signos de su sabiduría, que vence a la sabiduría de este mundo, y de su misericordia, que alivia incluso las heridas más dolorosas.
(Homilía de S.S. Francisco, 29 de noviembre de 2017).
Diálogo con Cristo
Ésta es la parte más importante de tu oración, disponte a platicar con mucho amor con Aquel que te ama.
Propósito
Proponte uno personal. El que más amor implique en respuesta al Amado… o, si crees que es lo que Dios te pide, vive lo que se te sugiere a continuación.
Sólo por hoy haré el intento de dar a Dios el lugar que merece en mi vida con respecto a los «falsos dioses».
Despedida
Te damos gracias, Señor, por todos tus beneficios, a Ti que vives y reinas por los siglos de los siglos.
Amén.
¡Cristo, Rey nuestro!
¡Venga tu Reino!
Virgen prudentísima, María, Madre de la Iglesia.
Ruega por nosotros.
En el nombre del Padre y del Hijo y del Espíritu Santo.
Amén.
Sólo Dios basta
Por: Claudio De Castro | Fuente: Catholic.net
Llevo días pensando en la oración.
Cuánta falta nos hace.
Chiara Lubich escribió: “No podemos vivir sin respirar y la oración es la respiración del alma, la expresión de nuestro amor a Dios”.
Es verdad, pensé, tantas almas que mueren por falta de oración. Caen con tanta facilidad en el pecado mortal.
He pasado sediento de Dios, como el salmista que le decía: “mi alma está sedienta de ti, mi carne tiene ansia de ti”. Y me encerré en un cuarto de la casa para estar con Dios. Hablarle con el corazón. Así inicié este dialogo hermoso, entre Él, todopoderoso y yo, un simple mortal.
Como Francisco de Asís le preguntaba: “¿Quién eres tú? ¿Quién soy yo?”
Abrí mi librito de salmos y leí:
“En el lecho me acuerdo de ti,
Y velando medito en ti”.
Yo estaba acostado y le dije soprendido:
“Es lo que hago, Señor, medito en ti, me acuerdo de ti”.
De pronto, sentí un inmenso y profundo amor que me rodeaba y me llenaba. Comprendí, con mi gran limitación, la majestad, el poder, lo infinito y omnipotente que es el Padre. Él, lo ve todo, y yo , apenas veo con mis ojos y mi corazón. Él inmenso y yo pequeño. Él creador y yo creatura.
Comprendí, que su amor sobrepasa todo entendimiento.
Que por nosotros lo da todo; y para nosotros su Amor.
Terminé esta hora extraordinaria, con el salmo 63:
“Tu gracia vale más que la vida,
Te alabarán mis labios.
Toda mi vida te bendeciré
y alzaré mis manos invocándote.
Me saciaré de manjares
y mis labios te alabarán jubilosos”.
Sí… nada se compara al amor de Dios.
Ante Él, todo pierde su valor.
Es como decía santa Teresa: “Sólo Dios basta».


