
Los Santos Inocentes
Fiesta Litúrgica 28 de diciembre…
- Hoy también se festeja a:
- • Mattía Nazarei, Beata
- • Catalina (Caterina) Volpicelli, Santa
- • Gregorio (Hryhorij) Khomysyn, Beato
- • Gaspar de Búfalo, San
- • Los Santos Inocentes
Nunca perder a Jesús
Santo Evangelio según san Mateo 2, 13-18. Los Santos Inocentes
Por: Rubén Tornero, LC | Fuente: somosrc.mx

En el nombre del Padre y del Hijo y del Espíritu Santo.
Amén.
Cristo, Rey nuestro.
¡Venga tu Reino!
Oración preparatoria (para ponerme en presencia de Dios)
Jesús, te doy gracias de todo corazón por este momento que me regalas para tener un encuentro personal contigo. Amado Jesús, creo en ti. Creo que te has hecho hombre porque me amas y quieres que yo también te amé. Confío en ti. Confío en que puedo abandonarme en tus manos. Confío en tus obras, pues aunque no siempre las entienda, sé que Tú sólo quieres y haces lo que es mejor para mí. Te amo, Jesús, por ser Tú quien eres y porque me amas así como soy. Gracias por todo, Jesús.
Evangelio del día (para orientar tu meditación)
Del santo Evangelio según san Mateo 2, 13-18
Después de que los magos partieron de Belén, el ángel del Señor se le apareció en sueños a José y le dijo: «Levántate, toma al niño y a su Madre, y huye a Egipto. Quédate allá hasta que yo te avise porque Herodes va a buscar al niño para matarlo».
José se levantó y esa misma noche tomó al niño y a su Madre y partió para Egipto, donde permaneció hasta la muerte de Herodes. Así se cumplió lo que dijo el Señor por medio del profeta: De Egipto llamé a mi hijo.
Cuando Herodes se dio cuenta de que los magos lo habían engañado, se puso furioso y mandó matar, en Belén y sus alrededores, a todos los niños menores de dos años, conforme a la fecha que los magos le habían indicado.
Así se cumplieron las palabras del profeta Jeremías: En Ramá se ha escuchado un grito, se oyen llantos y lamentos: es Raquel que llora por su hijos y no quiere que la consuelen, porque ya están muertos.
Palabra del Señor.
Medita lo que Dios te dice en el Evangelio
San José, hoy te miro en el Evangelio y encuentro en ti un ejemplo hermoso de las características que debe tener mi vida de cristiano: escucha atenta, obediencia pronta y vida cristocéntrica.
Por un lado, José, me maravilla la capacidad que tienes de descubrir la voz de Dios aun en una cosa que podría parecer tan pequeña y banal como lo es un sueño. Tú estás atento a la voz de Dios en cada momento.
¡Qué contraste con mi vida! A menudo yo le pido a Dios que me muestre su voluntad… pero le pido que sea con grandes señales, con cosas extraordinarias que no dejen lugar a la duda. Y por esperar esas cosas grandes, muchas veces no soy capaz de reconocer la voluntad de Dios en el pobre que pide limosna en la calle, en el silencio de mi oración, en aquél que se encuentra a mi lado y necesita un consejo, o solamente ser escuchado.
Tú, José, escuchas y obedeces con prontitud. No pones excusas ni quejas… ¡Ni siquiera pides más explicaciones! Obedeces, ya que confías en que Dios sabe lo que hace aunque tú no lo entiendas.
¡Y yo, en cambio, tantas veces siento a Dios en el banquillo de los acusados! No me canso de preguntarle – y en ocasiones, casi de exigirle – el porqué de su actuar. No consigo aceptar su voluntad pues tantas veces estoy tan aferrado a mi manera de pensar, a mi modo de hacer las cosas, que me quejo y quisiera corregirle la plana a Dios. Si obedezco, tantas veces lo hago a regañadientes y no con la prontitud con la que Tú obedeces.
José, Tú escuchas y obedeces porque quieres defender a Jesús y a María sin importar lo costoso que sea. Tú vives para custodiarlos, vives para ellos. Para ti, Jesús lo es todo y no permites que nada ni nadie te lo quite… ¡Preferirías primero perder la vida a perder a Jesús!
¿También yo sería capaz de hacer lo mismo? Me ruboriza recordar todos mis pecados, que no son otra cosa que el haber entregado a Jesús a Herodes, es decir, a mis pasiones, a mis apetitos, a mis egoísmos. ¡Tantas veces he permitido que las tentaciones me arrebaten a Jesús!
Querido José, tú sabes que no quiero perder nunca más a Jesús de mi vida. Intercede por mí ante Jesús para que Él me conceda la gracia de imitar tu ejemplo de vida santa. Defiéndeme de todos aquellos que quieran apartarme de Jesús y María, y pídele a Dios que algún día pueda llegar a estar con ustedes en el cielo.
«A cada uno de ustedes, y de nosotros, porque yo también soy hijo de una familia, nos entregan en plan de Dios para llevarlo adelante. El ángel del Señor le reveló a José los peligros que amenazaban a Jesús y María, obligándolos a huir a Egipto y luego a instalarse en Nazaret. Así también, en nuestro tiempo, Dios nos llama a reconocer los peligros que amenazan a nuestras familias para protegerlas de cualquier daño. Y estad atentos, estad atentos con las nuevas ideologías colonizadoras. Existen colonizaciones ideológicas que buscan destruir la familia. No nacen del sueño de la oración, del encuentro con Dios, de la misión que Dios nos da. Vienen de afuera, por eso digo que son colonizaciones, no perdamos la libertad de la misión que Dios nos da, la misión de la familia».
(Homilía de S.S. Francisco, 16 de enero de 2015)
Diálogo con Cristo
Ésta es la parte más importante de tu oración, disponte a platicar con mucho amor con Aquel que te ama.
Propósito
Proponte uno personal. El que más amor implique en respuesta al Amado… o, si crees que es lo que Dios te pide, vive lo que se te sugiere a continuación.
Hoy voy a rezar una oración especial a San José.
Despedida
Te damos gracias, Señor, por todos tus beneficios, a ti que vives y reinas por los siglos de los siglos.
Amén.
¡Cristo, Rey nuestro!
¡Venga tu Reino!
Virgen prudentísima, María, Madre de la Iglesia.
Ruega por nosotros.
En el nombre del Padre y del Hijo y del Espíritu Santo.
Amén.
¿Por qué se hacen bromas el dia de los inocentes?
Lo primero que hay que decir es que esta tradición es propia de los países hispanos
Por: Luis Antequera | Fuente: Religión en Libertad

Ni que decir tiene que el hecho de que las bromas que nos gastaremos los unos a los otros tal día como hoy se llamen inocentadas está estrechamente relacionado con el día de los santos inocentes que conmemora la matanza de los niños de Belén ordenada por el Rey Herodes para eliminar al heredero davídico de cuyo nacimiento estaba informado por medio de los Magos venidos de oriente. Un episodio que, sólo nos narra el evangelista Mateo.
Ahora bien, ¿por qué esas bromas se gastan en tal día de los inocentes como el que celebramos hoy y no en cualquier otro día del año?
Lo primero que hay que decir es que tradición tal es propia de los países hispanos, España desde luego, y todos o casi todos los que pertenecen a la gran familia hispana de naciones. Y ello no sin excepciones como Menorca, la pequeña y preciosa isla balear que por mor de los años que pasó de dominación británica, los que van del 1714 al 1782, tuvo tiempo de adherirse a la costumbre anglosajona por lo que al día de las bromas se refiere, que celebra con el nombre de “Dia d’enganyar”. Y es que en los países de raigambre germánica y anglosajona, la citada costumbre de las bromas se produce el 1 de abril, la que en inglés se denomina la “April Fools’ Day”. Una costumbre que pasa también a algunos países latinos tales como Francia, donde se da en llamar el “Poisson d’avril” (“pescado de abril”), o Italia donde se lo denomina el “Pesce d’aprile” con idéntica traducción.
Pero volviendo a nuestro día de los inocentes que es lo que aquí nos interesa, la costumbre bien podría estar relacionada con una fiesta que aún se celebra en algunos lugares de España, cual es la “Fiesta del obispillo”. Una fiesta que parece remontarse a la edad media, -aunque por lo que a su aspecto bromístico podría hundir aún más su raíces en las llamadas “libertates decembricae” romanas-, consistente en la investidura burlesca de un niño de la escolanía de la catedral como obispo, depositando en él la autoridad. La larga celebración comenzaba el 6 de diciembre, día de San Nicolás –santo que se halla, por cierto, detrás de ese icono navideño que es Santa Klaus (“Santa” directamente en los Estados Unidos), Saint Nicklaus en origen, y que está estrechamente vinculado desde el inicio a los niños y a los regalos infantiles-, y finalizaba precisamente el 28 de diciembre, día de los inocentes en el que tenía lugar la apoteosis de las bromas.
La fiesta se habría celebrado en muchos lugares de Europa, -sería el “Obispo de los locos” en España; el “Episcopus puerorum” y el “Abbas stultorum” en Francia; el “Obispo dei pazzi” en Venecia; el “Boy bishop” en Inglaterra- aunque sólo en España habría terminado asociada a las inocentadas que celebramos hoy, mientras en el resto de los países europeos su tradición habría decaído frente a la comentada más arriba del primer día de abril.








