
Inés de Bohemia (de Praga), Santa
Abadesa, 2 de marzo …
Hoy también se festeja a:
- • Engelmar Unzeitig, Beato
- • Lucas Casali de Nicosia, Santo
- • Carlos I de Flandes, Beato
- • Ángela de la Cruz, Santa
- • Chad de Mercia, Santo
Unir mi cruz a la de Cristo
Por: H. Cristian Gutiérrez LC | Fuente: www.missionkits.org

En el nombre del Padre y del Hijo y del Espíritu Santo. Amén.
Cristo, Rey nuestro. ¡Venga tu Reino!
Oración preparatoria (para ponerme en presencia de Dios)
Creo, Señor, que la oración es el mejor momento en el que puedo entrar en relación contigo. Sabes bien cuánto te amo y los deseos que tengo de amarte en este día un poco más. Gracias por todos los dones y beneficios que presentas en mi vida. Aumenta mi fe, mi esperanza y mi caridad. Concédeme en esta cuaresma prepararme bien para encontrarme contigo en la Semana Santa.
Evangelio del día (para orientar tu meditación)
Del santo Evangelio según san Lucas 9, 22-25
En aquel tiempo, Jesús dijo a sus discípulos: «Es necesario que el Hijo del hombre sufra mucho, que sea rechazado por los ancianos, los sumos sacerdotes y los escribas, que sea entregado a la muerte y que resucite al tercer día».
Luego, dirigiéndose a la multitud, les dijo: «Si alguno quiere acompañarme, que no se busque a sí mismo, que tome su cruz de cada día y me siga. Pues el que quiera conservar para sí mismo su vida, la perderá; pero el que la pierda por mi causa, ese la encontrará. En efecto,¿de qué le sirve al hombre ganar todo el mundo, si se pierde a sí mismo o se destruye?».
Palabra del Señor.
Medita lo que Dios te dice en el Evangelio.
En este pasaje me presentas los padecimientos que sabías iban a venir en los días de tu pasión. El dolor y el sufrimiento son elementos que quisiste tomar cuando te hiciste hombre por mí. Siendo Dios pudiste haber elegido una vida tranquila, cómoda, sin dolores, sin traiciones, sin sufrimientos, sin preocupaciones. Una vida de algodón. Sin embargo, quisiste compartir conmigo la realidad en la que me encuentro a diario. Una vida de cruz.
¿Qué hombre hay que no sufra? ¿Qué ser humano se encuentra libre de toda preocupación, dolor, traición, engaño, enfermedad o miseria? Ninguno. Tú, quisiste por ello dar sentido y valor a esta dimensión que llevo conmigo. Tú sabías bien lo que te esperaba en pocos días, pudiste huir y evitarlo. Pero no. Lo acogiste, lo enfrentaste, lo padeciste. Y todo ello, por amor a mí.
Permíteme, Señor, contemplar tu dolor y tu sufrimiento, permíteme contemplar tu amor porque en Ti encuentro el modelo a mi actuar. Desde que aceptaste esta realidad humana no hay hombre que no se pueda sentir identificado contigo. Tú, Jesús, padeciste la traición de los amigos, el abandono de los cercanos, la injuria, la difamación, la ira, la violencia, la debilidad, el cansancio, la sed, la desnudez, para con ello pagar mi entrada en el cielo y demostrarme que Tú, mi Dios, me conoces, me comprendes, me entiendes, me amas.
Dime, Señor, qué encontraste en el sufrimiento y la cruz que no huiste de ella aunque pudiste hacerlo. Dime qué se oculta en esa cruda realidad que la aceptaste con amor y paciencia. Enséñame los frutos del dolor, del sufrimiento en mi vida. Porque ellos no son algo vano desde que Tú los aceptaste.
Dame la gracia, Señor, de unir mi cruz a la tuya y no padecer sólo los males de esta vida. Sino siempre tener la confianza que caminas a mi lado, sufres conmigo, lloras conmigo y me sostienes con tu amor para llegar así a la gloria de la resurrección.
La paz de Jesús brota de la victoria sobre el pecado, sobre el egoísmo que nos impide amarnos como hermanos. Es don de Dios y signo de su presencia. Todo discípulo, llamado hoy a seguir a Jesús cargando la cruz, recibe en sí la paz del Crucificado Resucitado con la certeza de su victoria y a la espera de su venida definitiva.
(Homilía de S.S. Francisco, 1 de mayo de 2016).
Diálogo con Cristo
Ésta es la parte más importante de tu oración, disponte a platicar con mucho amor con Aquel que te ama.
Propósito
Proponte uno personal. El que más amor implique en respuesta al Amado… o, si crees que es lo que Dios te pide, vive lo que se te sugiere a continuación.
Hoy cuando algo me sea costoso o no me guste, se lo ofreceré al Señor por alguna intención.
Despedida
Te damos gracias, Señor, por todos tus beneficios, a Ti que vives y reinas por los siglos de los siglos.
Amén.
¡Cristo, Rey nuestro!
¡Venga tu Reino!
Virgen prudentísima, María, Madre de la Iglesia.
Ruega por nosotros.
En el nombre del Padre y del Hijo y del Espíritu Santo.
Amén.
Una divertida guía de cómo vivir la Cuaresma
Sabemos que el Miércoles de ceniza marca la entrada a Cuaresma. Este periodo nos recuerda los 40 días que Jesús estuvo en el desierto. Aquí él venció las tentaciones del demonio e hizo grandes sacrificios, pasando por un tiempo muy duro. Les pregunto ahora, ¿cómo van a vivir su Cuaresma?, ¿qué es lo que deberíamos hacer en estos días?
Es importante recordar que se nos pide ayuno y abstinencia los viernes de cada semana durante los 40 días hasta celebrar la Pascua de Resurrección. Pero hemos realmente pensado en esto, estamos haciendo un verdadero sacrificio en este tiempo. No se trata solo de dejar de comer como muchos piensan, sino también hacer ayuno y abstinencia de esas cositas que más nos cuestan. Para eso les dejamos una guía para que puedan plantearse cómo vivir la Cuaresma durante los días que tenemos por delante:
- Revisa los pecados capitales: te identificas con el avaro, el glotón, el iracundo, el perezoso, el orgulloso, el envidioso o el lujurioso; medítalo sinceramente y trabájalo. Puedes cada semana proponerte ahondar en uno u otro para no ofuscarte.
- Nota tus áreas problemáticas: a partir de la revisión de cuáles son tus principales problemas o lo que más te cuesta, indaga en el por qué. ¿Por qué te enojas? ¿Por qué prefieres quedarte en casa acostado en lugar de hacer otra actividad? Solo así podrás luchar contra eso que se te complica.
- Vive los sacramentos: haz tu examen de conciencia, ¡ve a confesarte! Trata de ir a misa otro día de la semana aparte del domingo o por lo menos reza un rosario. Esto te puede dar serenidad y fortaleza para llevar tus propósitos.
- Crea hábitos: ya sea para rezar o para ayudar a tu prójimo. Establece un día y una hora a la semana en la que te dedicarás a esto. Como si fuera un horario a cumplir respétalo, el orden te ayudará en la constancia.
- Aprovecha este tiempo para la reflexión: para el silencio. Dedícale tiempo a lecturas que te sirvan para profundizar en la comprensión de tu fe.
25 ideas de ofrecimientos para esta Cuaresma 2017Aquí te dejamos una lista de algunas ideas de Steven Neira que podrían ayudarte para prepararnos mejor durante este tiempo. Así podemos demostrar nuestro amor al Señor con un poco de humor.
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