
Pedro Crisólogo, Santo
Memoria Litúrgica, 30 de julio…
- Hoy también se festeja a:
- • Godeleva, Santa
- • María de Jesús Sacramentado Venegas de la Torre, Santa
- • Esteban Vicente (Luis Herrero Arnillas), Beato
- • Crisólogo (Juan Sanz y Palanca), Beato
- • Norberto José (Pablo Díaz de Zárate y Ortiz de Zárate), Beato
La herida que duele de verdad
Santo Evangelio según san Mateo 13, 54-58. Viernes XVII del Tiempo Ordinario
Por: Javier Castellanos, LC | Fuente: somosrc.mx

En el nombre del Padre y del Hijo y del Espíritu Santo.
Amén.
Cristo, Rey nuestro.
¡Venga tu Reino!
Oración preparatoria (para ponerme en presencia de Dios)
Hoy vienes a mi encuentro, Señor. Te lo pido: entra y haz de mí lo que quieras. Enséñame aquello que quieres que aprenda; actúa el milagro de cambiar mi corazón, y hazlo semejante al tuyo. Así sea.
Evangelio del día (para orientar tu meditación)
Del santo Evangelio según san Mateo 13, 54-58
En aquel tiempo, Jesús llegó a su tierra y se puso a enseñar a la gente en la sinagoga, de tal forma, que todos estaban asombrados y se preguntaban: «¿De dónde ha sacado éste esa sabiduría y esos poderes milagrosos? ¿Acaso no es éste el hijo del carpintero? ¿No se llama María su madre y no son sus hermanos Santiago, José, Simón y Judas? ¿Qué no viven entre nosotros todas sus hermanas? ¿De dónde, pues, ha sacado todas estas cosas?». Y se negaban a creer en él.
Entonces, Jesús les dijo: «Un profeta no es despreciado más que en su patria y en su casa». Y no hizo muchos milagros allí, por la incredulidad de ellos.
Palabra del Señor.
Medita lo que Dios te dice en el Evangelio
Hoy el Evangelio tiene un tono triste. Jesús visita una ciudad, pero ellos se niegan a creer en Él. Construyeron un muro a su amor, y ni siquiera los milagros fueron posibles. Cristo se habrá retirado de ahí decepcionado. Su rostro debió estar marcado por el pesar de no ser acogido; Él, que vino a salvar al mundo entero, que vino como luz para todo hombre, se halla limitado por la libertad humana.
No le dolía a Cristo sólo el hecho de ser rechazado: Él sabía que su mensaje no sería acogido por todos. No le dolía a Cristo sólo la falta de fe, pues vino también para ayudarnos a creer. Si algo le dolía de verdad a Cristo en lo profundo de su Corazón, era esto: aquellos que lo negaban eran los de “su tierra”. Sus parientes, amigos, todas las personas que habían convivido de cerca con Él durante treinta años… Ellos, su patria y su casa, no quisieron recibir a su propio profeta y Señor…
«Un profeta no es despreciado más que en su patria y en su casa.» Sólo lo pueden herir aquellos que tienen su Corazón en las manos, aquellos que ya no son simples desconocidos o siervos. ¡Los amigos, cuando hieren, hieren hasta el fondo! Cristo lo expresó muchas veces en las apariciones a Margarita María de Alacoque y a Sor Faustina Kowalska. Lo que más le duele es ser despreciado por la indiferencia o el pecado de sus amigos más cercanos. Aquellos que debían amarlo más intensamente, ¡tú y yo y todos los que nos consideramos sus amigos!
Si el tono es triste, también llama a un consuelo. Al menos hoy, al menos tú, ese amigo o amiga de Cristo, le podrá ofrecer algo de amor… A Cristo eso le basta.
«Dejarse atraer y enviar por el movimiento del corazón del Padre es mantenerse en esa sana tensión de avergonzada dignidad. Dejarse atraer por el centro de su corazón, como sangre que se ha ensuciado yendo a dar vida a los miembros más lejanos, para que el Señor nos purifique y nos lave los pies; dejarse enviar llenos del oxígeno del Espíritu para llevar vida a todos los miembros, especialmente a los más alejados, frágiles y heridos».
(Meditación de S.S. Francisco, 2 de junio de 2016).
Diálogo con Cristo
Ésta es la parte más importante de tu oración, disponte a platicar con mucho amor con Aquel que te ama.
Propósito
Proponte uno personal. El que más amor implique en respuesta al Amado… o, si crees que es lo que Dios te pide, vive lo que se te sugiere a continuación.
Hoy buscaré consolar a Cristo tratando con amabilidad a alguien que me resulte incómodo o desagradable.
Despedida
Te damos gracias, Señor, por todos tus beneficios, a ti que vives y reinas por los siglos de los siglos.
Amén.
¡Cristo, Rey nuestro!
¡Venga tu Reino!
Virgen prudentísima, María, Madre de la Iglesia.
Ruega por nosotros.
En el nombre del Padre y del Hijo y del Espíritu Santo.
Amén.
La trata de personas, una forma moderna de esclavitud
Es importante sensibilizar a la sociedad sobre la magnitud de la plaga de la trata de personas
Por: Oficina de Prensa de la Santa Sede | Fuente: Boletin de Prensa 7 de noviembre 2016

“En este tiempo de gracia, todos estamos invitados a entrar más profundamente en el misterio de la misericordia de Dios y, como el buen samaritano, a llevar el bálsamo de esa misericordia a las muchas heridas en nuestro mundo. Una de esas heridas abiertas más dolorosa es la trata de personas, una forma moderna de esclavitud, que viola la dignidad, don de Dios, en tantos de nuestros hermanos y hermanas y constituye un verdadero crimen contra la humanidad”, ha dicho el Papa Francisco recibiendo esta mañana en la Sala Clementina del Palacio Apostólico a los participantes en la II Asamblea de “RENATE” -Religious in Europe Networking Against Trafficking and Exploitation- (Red Religiosa Europea contra la trata y la explotación) dedicada esta vez al tema: “Ending trafficking begins with us” (Acabar con la trata empieza por nosotros) en curso en Roma del dal 6 al 12 de noviembre.
El Santo Padre que dio una cordial bienvenida a los presentes, encabezados por Sor Imelda Poole, subrayó que aunque se ha avanzado mucho en el conocimiento de la gravedad y el alcance del fenómeno, “todavía queda mucho por hacer para sensibilizar a la opinión pública y coordinar los esfuerzos de los gobiernos, de las autoridades judiciales y legislativas y de los trabajadores sociales”.
Como sabéis, prosiguió, “uno de los retos de este trabajo de sensibilización, de educación y de coordinación es una cierta indiferencia e incluso complicidad, una tendencia por parte de muchos a mirar a otra parte, mientras están en obra poderosos intereses económicos y redes criminales. Por eso expreso mi reconocimiento por vuestros esfuerzos encaminados a aumentar la sensibilidad de la sociedad sobre la magnitud de esta plaga, que se ceba especialmente en las mujeres y los niños. Pero de una manera muy especial os agradezco vuestro testimonio fiel al Evangelio de la misericordia, como lo demuestra vuestro compromiso en la recuperación y rehabilitación de las víctimas”.
La actividad de la RENATE en ese ámbito nos recuerda el gran trabajo silencioso que muchas congregaciones religiosas, especialmente femeninas, en el cuidado de aquellos que han sido heridos en su dignidad y marcados por sus experiencias.“Pienso, sobre todo –observó Francisco- en la contribución específica que dan las mujeres al acompañamiento de otras mujeres y niños en un itinerario profundo y personal de curación y reintegración”,
“Confío en que el intercambio de experiencias, conocimientos, y competencias en estos días contribuirá a un testimonio más eficaz del Evangelio en una de los grandes «periferias» de nuestra sociedad contemporánea. Os encomiendo, al igual que a todos los que servís, a la intercesión amorosa de María, Madre de la Misericordia; os imparto de corazón mi bendición como prenda de alegría y paz en el Señor. Y mientras os aseguro mi recuerdo en la oración, pos pido que, por favor, recéis por mí”, se despidió el Santo Padre.