Virgen Terciaria Dominica, 30 de agosto …
Hoy también se festeja a:
- • Ángel Alonso Escribano y 9 compañeros, Beatos
- • Alfredo Ildefonso Schuster, Beato
- • Juan Juvenal Ancina, Beato
- • Tomás Kempis, Beato
- • María Rafols Bruna, Beata
¿Cuál es mi tesoro?
Por: H. Edison Valencia, LC | Fuente: www.somosrc.mx
Amén.
Cristo, Rey nuestro.
¡Venga tu Reino!
Oración preparatoria(para ponerme en presencia de Dios)
Padre concédeme la gracia de poder dejar a un lado las cosas efímeras para tener las eternas.
Evangelio del día(para orientar tu meditación)
En aquel tiempo, Jesús dijo a la multitud: «El Reino de los cielos se parece a un tesoro escondido en un campo. El que lo encuentra lo vuelve a esconder, y lleno de alegría, va y vende cuanto tiene y compra aquel campo.
El Reino de los cielos se parece también a un comerciante en perlas finas que, al encontrar una perla muy valiosa, va y vende cuanto tiene y la compra».
Palabra del Señor.
Medita lo que Dios te dice en el Evangelio
Nuestro Señor nos enseña que donde esta tu corazón allí estará también tu tesoro. Pero alguna vez me he preguntado ¿dónde está mi corazón realmente? En mis gustos, caprichos, en mi familia, en las cosas materiales, en las cosas terrenales, en las cosas celestiales, ¿dónde esta mi corazón?
Nuestro corazón debe estar en la perla preciosa que encontrándola sería capaz de dejarlo todo por comprarla, pero ¿cuál es mi perla preciosa? El mundo de hoy nos presenta tantas perlas, que por fuera aparentemente son hermosas, pero por dentro su contenido es efímero, es pasajero, son simplemente borracheras de felicidad, que tarde o temprano todo lo llamativo que tenía por fuera se desvanecerá y dejará ver el contenido real que tiene.
La perla por excelencia es Cristo y quien lo encuentra realmente jamás se arrepentirá de haber vendido todo por tener Su Corazón en mi corazón. ¿Estoy dispuesto(a) hacer la prueba?
«No mañana, ahora, porque allí, ahora, donde está tu tesoro está también tu corazón; y aquello que los enamore conquistará no solo vuestra imaginación, sino que lo afectará todo. Será lo que los haga levantarse por la mañana y los impulse en las horas de cansancio, lo que les rompa el corazón y lo que les haga llenarse de asombro, de alegría y de gratitud. Sientan que tienen una misión y enamórense, que eso lo decidirá todo. Podremos tener todo, pero, queridos jóvenes, si falta la pasión del amor, faltará todo. ¡La pasión del amor hoy! ¡Dejemos que el Señor nos enamore y nos lleve hasta el mañana! Para Jesús no hay un “mientras tanto” sino amor de misericordia que quiere anidar y conquistar el corazón. Él quiere ser nuestro tesoro, porque Jesús no es un “mientras tanto” en la vida o una moda pasajera, es amor de entrega que invita a entregarse».
(Homilía de S.S. Francisco, 27 de enero de 2019).
Diálogo con Cristo
Ésta es la parte más importante de tu oración, disponte a platicar con mucho amor con Aquel que te ama.
Propósito
Proponte uno personal. El que más amor implique en respuesta al Amado… o, si crees que es lo que Dios te pide, vive lo que se te sugiere a continuación.
Que hoy pueda vender algo de mi tesoro para comprar el de Cristo.
Despedida
Te damos gracias, Señor, por todos tus beneficios, a Ti que vives y reinas por los siglos de los siglos.
Amén.
¡Cristo, Rey nuestro!
¡Venga tu Reino!
Virgen prudentísima, María, Madre de la Iglesia.
Ruega por nosotros.
En el nombre del Padre y del Hijo y del Espíritu Santo.
Amén.
Por: Gretchen Filz | Fuente: Catholic Company // Píldoras de fe
«De larga experiencia he aprendido que no hay nada como el agua bendita para poner en fuga a los demonios y evitar que vuelvan nuevamente. También huyen de la Cruz, pero regresan; así que el agua bendita debe tener gran virtud. Por mi parte, siempre la llevo, con ella mi alma siente un particular y muy notable consuelo»- [Santa Teresa de Ávila]
Esta cita de Santa Teresa enfatiza la importancia del agua bendita. Su uso nos recuerda nuestro bautismo y las promesas que en él hicimos.
Nuestras promesas bautismales incluyen renunciar a Satanás y rechazar el pecado, pero es probable que rara vez tengamos esto en mente al usar agua bendita.
Debemos recordar que esta agua, a través del sacerdote, es bendecida por Dios en virtud del bautismo de Cristo.
La Iglesia Católica posee un enorme poder de impartir la gracia sacramental, y el agua bendita como un sacramental recibe su poder a través de la oración y la autoridad de la Iglesia.
El rito de la bendición, dicho por el sacerdote sobre el agua para que sea santa contiene oraciones de exorcismo. Con ella se puede expulsar demonios y sanar a los enfermos, pero la mayoría de las veces la usamos sin pensar en lo que en verdad representa.
Para ser más conscientes de su valor debemos conocer las formas de usarla y hacerlo con frecuencia, por ello te compartimos una lista de ocho maneras de utilizar el agua bendita en la vida cotidiana:
1.- Bendícete a ti mismo.
Esta sugerencia es obvia, pero si sólo la usamos el domingo para bendecirnos al hacer la señal de la cruz con ella cuando entramos al templo ¿no estamos perdiendo en el resto de la semana?
Nunca puedes tener demasiado gracia o bendición en tu vida. Utiliza agua bendita todos los días.
Mantener una pila de agua bendita en la casa es una gran idea para que tú, tu familia y los huéspedes puedan usarla para bendecirse en el hogar.
Mantén la fuente junto a la puerta de entrada para asegurarte de no salir de casa sin ella.
2.- Bendice tu casa.
Si no te has tomado el tiempo para bendecir tu casa con agua bendita, entonces no hay mejor momento que el presente.
Tu casa es iglesia doméstica y también necesita protección espiritual. Puedes rociar agua bendita tú mismo en tu casa, o pedirle a un sacerdote que bendiga formalmente tu casa con agua bendita, como parte de la ceremonia de bendición del hogar.
3.- Bendice a tu familia.
Utiliza el agua bendita para orar y hacer la señal de la cruz sobre tu cónyuge e hijos antes de ir a dormir por la noche.
La unión de la familia entre sí y con Dios de esta manera es una gran tradición familiar para adoptar. Mantén una botella de agua bendita a un lado de la cama con este propósito.
4.- Bendice tu espacio de trabajo
Si trabajas fuera de casa, es una gran idea rociar tu espacio de trabajo con agua bendita, no sólo para protección espiritual mientras desempeñas tus labores, sino también para santificar tu trabajo diario para la gloria de Dios.
5.- Bendice tu vehículo.
Tu vehículo es, probablemente, el lugar más peligroso en el que pasa una cantidad significativa de tiempo diario.
Nunca subestimes el poder del agua bendita aplicada a tu vehículo para mantenerte a salvo del peligro, cuando se utiliza con fe y confianza en Dios.
De hecho, también puedes pedirle a un sacerdote que bendiga tu vehículo con agua bendita.
6.- Bendice tu jardín o huerto.
Era una práctica común en la Edad Media que la gente espolvorease sus huertas con agua bendita.
En momentos en que la gente era muy dependiente de los cultivos para su subsistencia, la falta de lluvia o heladas tempranas resultaba devastadora.
El uso de agua bendita para bendecir las plantas que se utilizarían para el sustento de la familia mostraba confianza en la gracia de Dios.
7.- Bendice a los enfermos.
Si sabes de algún amigo o familiar enfermo, visítalo y bendícelo con agua bendita, lo cual además será una obra corporal y espiritual de misericordia.
Si visitas a los enfermos en un hospital o asilo de ancianos, rocía bendiciendo su espacio vital con agua bendita y déjales una botella de agua bendita como un consuelo en sus momentos de necesidad.
8.- Bendice a tus mascotas.
Muchas parroquias en la fiesta de San Francisco de Asís tiene un rito de bendición para mascotas.
Las mascotas son amados compañeros para individuos y familias y, a menudo nos proporcionan un gran servicio, e incluso estos pueden ser bendecidos con agua bendita, porque toda la creación tiene el fin de dar gloria a Dios.
Esto también se aplica a los animales de granja que proveen mano de obra, medios de subsistencia y alimento para los seres humanos.
Te compartimos una simple oración que puedes decir cuando utilices el agua bendita:
«Por esta agua bendita y por tu Preciosa Sangre, lava todos mis pecados, Señor. Amén».
No hay oración específica para orar al utilizar agua bendita, que no sea la señal de la cruz, «En el nombre del Padre y del Hijo y del Espíritu Santo.»
También se puede rezar un Padre Nuestro o incluso la oración de San Miguel Arcángel.
Tenga en cuenta que el agua bendita ya ha sido bendecida por las oraciones del sacerdote.
¿Cómo se utiliza el agua bendita?
El agua bendita es uno de esos hermosos regalos (y armas) de Dios para ayudarnos a santificar nuestra vida cotidiana, y para mantener santificadas las cosas que habitualmente utilizamos.
Si nos detenemos a pensar en lo que realmente representa para nosotros, la utilizaremos con más frecuencia, conciencia y gratitud.
Algunos padres de familia incluso utilizan agua bendita para bendecir las cosas que sus hijos usan regularmente, tales como bicicletas y libros escolares.
