
Memoria Litúrgica, 29 de diciembre …
Hoy también se festeja a:
- • Guillermo (William) Howard, Beato
- • Gerardo Cágnoli de Valenza, Beato
- • José Perpiñá Nácher, Beato
- • José Aparicio Sanz, Beato
Llevar a Jesús
Por: H. César Yali Molina Flores, L.C. | Fuente: missionkits.org

En el nombre del Padre y del Hijo y del Espíritu Santo. Amén.
Cristo, Rey nuestro. ¡Venga tu Reino!
Oración preparatoria (para ponerme en presencia de Dios)
Concédeme la gracia, Señor,de encontrarme contigo.
Evangelio del día (para orientar tu meditación)
Del santo Evangelio según San Lucas 2,22-35
Transcurrido el tiempo de la purificación de María, según la ley de Moisés, ella y José llevaron al niño a Jerusalén para presentarlo al Señor, de acuerdo con lo escrito en la ley: Todo primogénito varón será consagrado al Señor, y también para ofrecer, como dice la ley, un par de tórtolas o dos pichones.
Vivía en Jerusalén un hombre llamado Simeón, varón justo y temeroso de Dios, que aguardaba el consuelo de Israel; en él moraba el Espíritu Santo, el cual le había revelado que no moriría sin haber visto antes al Mesías del Señor. Movido por el Espíritu, fue al templo, y cuando José y María entraban con el niño Jesús para cumplir con lo prescrito por la ley, Simeón lo tomó en brazos y bendijo a Dios, diciendo:
«Señor, ya puedes dejar morir en paz a tu siervo, según lo que me habías prometido, porque mis ojos han visto a tu Salvador, al que has preparado para bien de todos los pueblos, luz que alumbra a las naciones y gloria de tu pueblo, Israel».
El padre y la madre del niño estaban admirados de semejantes palabras. Simeón los bendijo, y a María la madre de Jesús, le anunció: «Este niño ha sido puesto para ruina y resurgimiento de muchos en Israel, como signo que provocará contradicción, para que queden al descubierto los pensamientos de todos los corazones. Y a ti, una espada te atravesará el alma».
Palabra del Señor.
Medita lo que Dios te dice en el Evangelio
En esta octava de Navidad el Evangelio invita a llevar a Jesús a los demás, para que tengan un encuentro personal con Cristo y pongan sus vidas en las manos de Dios, como lo hizo el anciano Simeón: «Ahora, Señor, según tu promesa, puedes dejar a tu siervo irse en paz.»
¿Llevar a Jesús a los demás? Es válida la pregunta de cómo hacerlo, y la respuesta depende de nosotros, basta que reconozcamosnuestra dignidad de hijos de Dios, nos acerquemos a los sacramentos – como el hijo pródigo que retorna a la casa del Padre -, que vivamos cada día dando lo mejor de nosotros, siendo agradecidos, llevando esperanza y sonrisas a los corazones tristes. Esto es lo que hicieronsan José y la Virgen María, como hijos de Dios, se presentaron en el templo y consagraron al niño Jesús, llevaron esperanza y alegría a Simeón y Ana (Lc 2, 22-40). Llevar a Jesús es tan fácil, que basta recordar las palabras atribuidas a san Francisco de Asís, con quien nace la tradición del pesebre:»predica el Evangelio en todo momento y si es necesario usa las palabras».
El Espíritu Santo, que obra en Simeón, está presente y realiza su acción también en todos los que, como aquel santo anciano, han aceptado a Dios y han creído en sus promesas, en cualquier tiempo.
(S.S Juan Pablo II, Audiencia general, 20 de junio de 1990).
Diálogo con Cristo
Ésta es la parte más importante de tu oración, disponte a platicar con mucho amor con Aquel que te ama.
Concédeme, Señor, la gracia de poder dar testimonio de Ti a todas las personas con quien me encuentre.
Propósito
Proponte uno personal. El que más amor implique en respuesta al Amado… o, si crees que es lo que Dios te pide, vive lo que se te sugiere a continuación.
Me pondré a disposición de quien necesite mi ayuda.
Despedida
Te damos gracias, Señor, por todos tus beneficios, a Ti que vives y reinas por los siglos de los siglos.
Amén.
¡Cristo, Rey nuestro!
¡Venga tu Reino!
Virgen prudentísima, María, Madre de la Iglesia.
Ruega por nosotros.
En el nombre del Padre y del Hijo y del Espíritu Santo.
Amén.
¿Te la pasas criticando a la Iglesia?
Por: Catholic Community of St. Christopher | Fuente: PildorasdeFe.net

Sin lugar a dudas que, en estos tiempos y en esta sociedad en que vivimos, a todos los católicos se nos ha hecho un poco difícil vivir nuestra fe, sobre todo porque estamos ante un bombardeo constante de antivalores, de ataques, persecuciones y ofensas a todo lo que creemos. Basta con nombrar solamente la persecución y matanza de cristianos que padecemos en el medio oriente
Por si fuese poco, recibimos constantes ataques de muchos protestantes que cada día nos repiten una y otra vez las mismas frases de siempre para ver si pueden quebrar nuestra fe; pero lejos de eso, y viéndole el lado positivo, han logrado que muchos católicos estudien con más detenimiento la fe católica, formándose y teniendo claro nuestras bases.
Lo siguiente, es un artículo publicado en el blog «Catholic Community of St. Christopher» que hemos traducido para todos nuestros lectores. Son algunas aspectos básicos que, nosotros los católicos, queremos que usted conozca y asimile.
1.- Los católicos somos cristianos
«¿Es usted cristiano o es católico?» ¿Cuantas veces nosotros escuchamos esto a diario? muchísimo. Y nuestra respuesta es ¡Sí! Nosotros somos católicos y ¡Sí!, también somos cristianos.
Jesús es el centro de nuestras vidas y nuestra fe católica nos llama, no sólo a una relación personal con Él, sino que además nos llama a una relación íntima con Él, y eso lo logramos cuando comulgamos y nos hacemos uno con cuerpo y cuerpo místico de Cristo que es toda la Iglesia.
2.- Los católicos amamos la Biblia
La Iglesia Católica está basada en la Biblia! Proclamamos la Sagrada Escritura a diario en la Santa Misa todos los días y más aún cada domingo.
Las oraciones de la Misa y muchas de nuestras oraciones personales utilizan partes de las palabras de la Biblia.
La Sagrada Escritura es incorporada así en nuestra educación religiosa, de forma permanente.
3.- Nuestras obras
Hacemos una gran cantidad de cosas buenas cuando trabajamos con fe. Los Católicos realizamos muchos servicios a la caridad, llevamos comida y damos de comer a muchas personas, vestimos a los que tienen poco, damos albergue al que no tiene donde ir.
También brindamos educación a personas de escasos recursos y proporcionamos atención médica a los más necesitados, más que todos los grupos religiosos que existen en la tierra.
Para nosotros esto no es un concurso, pero es necesario que lo sepas, porque muchos desconocen lo que brinda la Iglesia a toda la población en todo el mundo.
Nosotros creemos fielmente en la promesa de Jesús de que nos encontramos con Él cuando servimos, junto con otros cristianos y personas de buena voluntad, a los más desposeídos.
Ver: Obras de la Iglesia en todo el mundo
4.- No siempre estamos a la altura de nuestra vocación
Se supone que debemos ser amables, acogedores y estar siempre alegres. Pero esto no siempre es así. Como todos, cada uno tiene sus errores y fallas, pero tratamos de que poco a poco el Señor nos vaya transformando el corazón.
Si usted alguna vez ha visitado una parroquia católica y no te has sentido bienvenido, por favor regrese, entienda que un mal día lo puede tener hasta el Sacerdote más santo.
A través de la oración y el servicio a los demás tratamos de mostrar el amor de Cristo en todo lo que hacemos, y aunque «queriendo hacer el bien, a veces terminamos haciendo el mal que no queremos» (Rom 7,17), continuamos trabajando en nuestra conversión.
5.- María es nuestra gran colaboradora
Aunque no la adoramos a ella, pensamos que la Madre de Jesús, María, es muy especial.
Cuando tienes un buen amigo, es muy probable que tú conozcas a su madre y probablemente aprecies su papel de que ella sea una muy gran ayuda para tu amigo.
Jesús es tu amigo, y Él tiene una mamá que le brinda ha colaborado y colabora con Él en su plan de salvación.
De la misma manera en que se pide a un miembro de la familia que ore por nosotros, así mismo nosotros le pedimos a la Santísima Virgen María que ruegue por nosotros y todos los que buscan a su Hijo, nuestro Señor. Ella es nuestra intercesora, nuestra gran colaboradora
6.- La autoridad
Nuestra estructura de autoridad nos permite ofrecer una enseñanza clara y consistente
Jesús prometió que el Espíritu Santo mantendría a su Iglesia libre de errores en su enseñanza doctrinal y moral.
Esa es una tarea difícil, pero Jesús cumple sus promesas y pide a sus Apóstoles – y estos a su vez a sus sucesores, quienes son hoy en día nuestros obispos en todo el mundo – que enseñen en su nombre con autoridad y el amor. (Leer 1 Corintios 11,2; 1 Tim 6,20; 2 Tim 12,14)
«Manténganse firmes y conserven fielmente las tradiciones que aprendieron de nosotros, sea oralmente o por carta.» (2 Tes 2,15)
7.- Los Sacramentos
Los católicos creemos que, una manera en que Jesús cumple su promesa de estar con nosotros es a través de los 7 sacramentos
Todos los humanos podemos ver, tocar, saborear, oler y también oír; ¡Dios nos hizo de esa manera!
En los Sacramentos, los católicos personalmente experimentamos la presencia de Jesús en formas que completamente incomprensibles a nuestros sentidos y que complementan nuestro encuentro con Él en la Biblia.
En la Palabra y los Sacramentos de Dios, tenemos una relación muy personal con nuestro Salvador.
8.- Nuestra adoración es única
Dios nos ama demasiado como para dejarnos adivinanzas acerca de cómo Él quiere ser adorado.
Jesús murió y resucitó una vez para salvarnos a todos del pecado y la muerte, pero la Santa Misa nos permite estar presentes, de una forma muy gratificante, en su continuo y eterno sacrificio, y le ofrecemos un agradecimiento a nuestro Padre celestial en nuestra adoración.
Los ministerios de oración quizás sean geniales, las charlas pueden inspirar; pero la Santa Misa es como cumplimos con el mandato de Jesús a «Haced esto en memoria mía» (1 Cor 11,24)
9.- Construyendo la civilización del amor
Nosotros queremos que todas las personas de buena voluntad trabajen con nosotros para que juntos podamos construir la civilización del amor
Una persona de buena voluntad tiene presente que algunos comportamientos son mejores que otros y desea trabajar con todas las personas, y siempre discerniendo verdaderamente las mejores líneas de acción para que beneficien a individuos y comunidades.
Las personas de buena voluntad vienen en todas las formas, tamaños, colores y credos. Nos amamos y respetamos.
Vamos a trabajar juntos para conocer y hacer la voluntad de Dios y sobre todo ayudando a los que lo necesitan.
10.- Esperamos tu visita
Nos encantaría que usted nos visite y quizás, incluso, que pueda quedarse por un momento
«¡Mi casa es tu casa!» Esta frase expresa la bienvenida, la actitud alegre a la que aspiramos todos los fieles en todas nuestras parroquias.
Las iglesias católicas son lugares de adoración y silencio donde los visitantes a menudo se encuentran con un lugar tranquilo para orar o sentir algo de paz.
En la Santa Misa, cuando la comunidad realiza su agradecimiento y adoración a Dios, hay folletos en cada asiento, o a veces en las bases de los pilares de la Iglesia, los cuales suelen explicar qué hacer en varios puntos y van guiando tu experiencia, sobre todo cuando es el momento para la Santa Comunión.
