
Junípero Serra, Santo
Presbítero, 28 de agosto …
- Hoy también se festeja a:
- • Juan Segura Rubira, Beato
- • María de Jesús Crucificado (Mariam) Baouardy, Santa
- • María Beltrame Quattrocchi, Beata
- • María de los Ängeles Ginard Marti, Beata
- • Juana Isabel Bichier des Ages, Santa
Diez doncellas, cinco lámparas
Santo Evangelio según san Mateo 25, 1-13. Viernes XXI del Tiempo Ordinario
Por: Javier Castellanos, LC | Fuente: somosrc.mx

En el nombre del Padre y del Hijo y del Espíritu Santo.
Amén.
Cristo, Rey nuestro.
¡Venga tu Reino!
Oración preparatoria (para ponerme en presencia de Dios)
«¡Oh fuente del eterno amor! ¿Qué puedo decir de ti? ¿Cómo podría olvidarme de ti? Tú te has dignado acordarte de mí; después de que me arruiné y perecí, tuviste misericordia de mí, más allá de toda esperanza. Y, más allá de cualquier mérito me ofreciste tu amistad. ¿Qué podré darte a cambio por tal beneficio? ¿Acaso es gran cosa que te sirva a ti? En verdad, Tú eres digno de todo servicio, de todo honor y de una eterna alabanza. Tú eres mi Señor y yo soy un pobre siervo tuyo, que quiere servirte con todas sus fuerzas. Éste es mi deseo y ésta es mi voluntad. Dígnate de suplir con tu gracia lo que a mí me falte. Amén.» (Tomás de Kempis, La imitación de Cristo)
Evangelio del día (para orientar tu meditación)
Del santo Evangelio según san Mateo 25, 1-13
En aquel tiempo, Jesús dijo a sus discípulos esta parábola: “El Reino de los cielos es semejante a diez jóvenes, que tomando sus lámparas, salieron al encuentro del esposo. Cinco de ellas eran descuidadas y cinco, previsoras. Las descuidadas llevaron sus lámparas, pero no llevaron aceite para llenarlas de nuevo; las previsoras, en cambio, llevaron cada una un frasco de aceite junto con su lámpara. Como el esposo tardaba, les entró sueño a todas y se durmieron.
A medianoche se oyó un grito: ‘¡Ya viene el esposo! ¡Salgan a su encuentro!’ Se levantaron entonces todas aquellas jóvenes y se pusieron a preparar sus lámparas, y las descuidadas dijeron a las previsoras: ‘Dennos un poco de su aceite, porque nuestras lámparas se están apagando’. Las previsoras les contestaron: ‘No, porque no va a alcanzar para ustedes y para nosotras. Vayan mejor a donde lo venden y cómprenlo’.
Mientras aquéllas iban a comprarlo, llegó el esposo, y las que estaban listas entraron con él al banquete de bodas y se cerró la puerta. Más tarde llegaron las otras jóvenes y dijeron: ‘Señor, señor, ábrenos’. Pero él les respondió: ‘Yo les aseguro que no las conozco’.
Estén, pues, preparados, porque no saben ni el día ni la hora”.
Palabra del Señor.
Medita lo que Dios te dice en el Evangelio
Mientras esperamos las bodas definitivas al final de los tiempos, somos como esas doncellas. No sólo diez personas, sino millones y millones de bautizados en todo el mundo se han apuntado en la lista de invitados. Pero no todas las doncellas de la parábola entran en la fiesta, y, del mismo modo, no todos los cristianos entrarán al cielo. Una verdad dura, pero cierta. ¿Qué tenemos que hacer, entonces?
A todos les gusta sumarse a cosas bellas y esperanzadoras. Pero no a todos les dura la ilusión más de una semana o un mes. No todos pasan las horas oscuras de aburrimiento, dificultad o persecución. Las lámparas necesitan un alimento constante. El que quiere mantenerse en vela debe asegurarse de que el fuego continúa ardiendo. Renovar constantemente la fe, la esperanza y la caridad.
Llenar la lámpara de aceite, significa llenar el corazón de amor por Cristo, el esposo. Significa, por ejemplo, ofrecer las diversas actividades de nuestra jornada: «Dios mío, estas horas de trabajo son por amor a Ti, para darte gloria con mi esfuerzo y para extender tu Reino con mi ejempol».
El Esposo nos va a buscar durante el día con un sinfín de bendiciones. Pero sólo podremos recibirlas si nos mantenemos con la mente y con la intención orientadas hacia Él.
«Muchas veces Jesús en sus predicaciones nos advierte que debemos ser vigilantes, velar, quedar en espera. Vigilar porque vosotros no conocéis la hora en la que vendrá el hijo del hombre. La vigilancia debe ser preparada en función de la venida del Señor, subrayando el “prepararse”: es el caso de las diez siervas, las prudentes y las que no eran prudentes, no estaban preparadas. Las primeras tenían todo preparado, también el aceite de las lámparas; las segundas estaban allí a la buena, sin pensar estar preparadas. Vigilad, por tanto, es la sugerencia de Jesús, lo hace aconsejando la oración, la vigilancia para no caer en tentación».
(Homilía de S.S. Francisco, 13 de octubre de 2017, en santa Marta).
Diálogo con Cristo
Ésta es la parte más importante de tu oración, disponte a platicar con mucho amor con Aquel que te ama.
Propósito
Proponte uno personal. El que más amor implique en respuesta al Amado… o, si crees que es lo que Dios te pide, vive lo que se te sugiere a continuación.
Hoy ofreceré a Dios mi trabajo o estudio en varios momentos del día, por medio de alguna sencilla oración.
Despedida
Te damos gracias, Señor, por todos tus beneficios, a ti que vives y reinas por los siglos de los siglos.
Amén.
¡Cristo, Rey nuestro!
¡Venga tu Reino!
Virgen prudentísima, María, Madre de la Iglesia.
Ruega por nosotros.
En el nombre del Padre y del Hijo y del Espíritu Santo.
Amén.
El actor Mark Wahlberg se declara fervientemente católico
Me paso una gran parte de mi día dando gracias a Dios por todas las bendiciones que me ha concedido
Por: . | Fuente: ForumLibertas

El actor Mark Wahlberg se declara fervientemente católico en
Declaraciones del actor en la revista ‘Time’
“Me paso una gran parte de mi día dando gracias a Dios por todas las bendiciones que me ha concedido” responde a una de las preguntas de los lectores y afirma que “todo lo bueno que ha sucedido en mi vida ha sido a causa de mi fe”
La revista Time dedicó al actor Mark Wahlberg la sección ’10 preguntas’ el pasado 16 Agosto -que fueron remitidas por los lectores de la publicación- y de las que destacamos dos.
Preguntado por su vida disipada durante su adolescencia y su paso por la cárcel el actor reconoce que cometió un montón de errores debido a un exceso de tiempo libre mientras que sus padres trabajaban muchas horas al día “para llevar comida a nuestra mesa”.
Desde su recorrido vital se le pide: “¿qué consejo le da a su hijos para que no cometan los mismos errores?”. A lo que responde: “ahora, antes de aceptar un papel, quiero asegurarme de que me queda tiempo para mis hijos y puedo estar comprometido con cada aspecto de su vida. Mi mujer y yo tratamos de inculcarles los valores más importantes, y la fe es el más importante”.
Otro lector le pregunta hasta qué punto el hecho de ser católico practicante le ayuda en su carrera. Mark responde sin ambages que “todo lo bueno que ha sucedido en mi vida ha sido a causa de mi fe” a lo que añade “mucha gente sufre una crisis, va a la cárcel y encuentra a Dios, y en cuanto ya no Le necesitan, se olvidan de Él”. En contraposición afirma que “sin embargo, yo me paso una gran parte de mi día dando gracias a Dios por todas las bendiciones que me ha concedido. Si todo se acabara hoy para mí, estaría feliz. Porque en mi vida he tenido un itinerario maravilloso”.
Profunda transformación
Estas respuestas no serían noticia si no vinieran de un star system hablando con total libertad sin importarle lo más mínimo el ‘qué dirán’ y por la profunda transformación que ha sufrido la vida del artista de 39 años. Nacido en una familia irlandesa y educado en la fe católica, Wahlberg -el pequeño de nueve hermanos- creció sin demasiado control por parte de sus padres, que se separaron cuando él tenía 11 años. Abandonó pronto la costumbre de ir a clase y dedicó su tiempo a vender drogas y cometer pequeños robos hasta que, durante un atraco, hirió a un hombre y fue condenado a pasar 45 días en la cárcel.
De su paso por la prisión el actor sacó en claro que su vida tenía que cambiar, y mucho. Redescubrió a Dios y se acercó de nuevo a la fe católica. Al salir de la cárcel, se centró en el trabajo y comenzó una brillante carrera que le llevaría por escenarios musicales, por los carteles publicitarios como modelo y, por fin, el cine.
Pero fue a principios de 2000 cuando verdaderamente la vida de Mark cambió. Después de numerosas relaciones amorosas con estrellas de Hollywood, conoció a la modelo Rhea Durham. Se acercó a ella atraído por su aspecto físico –“fue sexo a primera vista, no porque lo tuviéramos, sino porque era lo que yo quería”, bromea el propio Wahlberg- y se encontró a una mujer con las ideas claras.
Aunque convivieron juntos -se casaron (por la Iglesia) cuando ya tenían tres hijos-, desde que empezó a salir con la que ahora es su mujer Mark se niega a posar ligero de ropa y rechaza las escenas subidas de tono.
Ahora asegura que su fe es “consuelo, sentido, todo” y que por ella se ha arrepentido del mal que ha hecho a muchos a lo largo de su vida, a los que dice haber pedido “perdón frecuentemente”.
Consciente de la necesaria presencia de los padres en casa durante la infancia -quizá porque él no la disfrutó-, se esfuerza por implicarse en todos los aspectos de la educación de sus hijos.
Y, además, dedica tiempo y dinero a su fundación, creada con la intención de evitar que otros jóvenes cometan los mismos errores que él cometió durante su adolescencia.
In God I trust
En referencia a la publicación de sus declaraciones en la revista ‘Time’, llama la atención el hecho de que, así que como en la edición impresa aparece su imagen con la firma del actor junto a las palabras -de su puño y letra- ‘In God I trust’ (en Dios confío), mientras que en la versión digital omiten esta frase y sólo aparece la imagen.
Para muchos, el actor está en el mejor momento de su carrera y ha revelado que este éxito “va de la mano con mi reencuentro con Dios a través de la Eucaristía”. Wahlberg sostiene que por propia determinación asiste a la Misa dominical y “si es necesario interrumpo la filmación, pero no dejo de ir a Misa. Es mucho más importante que el trabajo”.
Su última película -Los otros dos- ha sido éxito de taquilla este agosto en Estados Unidos y se estrenará el 15 de octubre en España. Un nuevo triunfo laboral de Wahlberg, quien, a pesar de todo, sigue convencido de que su mejor papel es el de padre de familia.