Rita de Casia, Santa
Memoria Litúrgica, 22 de mayo …
Hoy también se festeja a:
- • Basilisco de Comana, Santo
- • Humildad de Faenza, Beata
- • Atón de Pistoya, Santo
- • Pedro de la Asunción y Juan Bautista Machado, Beatos
- • Domingo (Lorenzo) Ngon, Santo
Nada ni nadie nos podrá quitar nuestra alegría
Por: H. Jesús Alberto Salazar Brenes, LC | Fuente: www.somosrc.mx
En el nombre del Padre y del Hijo y del Espíritu Santo.
Amén.
Cristo, Rey nuestro.
¡Venga tu Reino!
Oración preparatoria (para ponerme en presencia de Dios)
Señor Jesús, en este momento de oración quiero pedirte que traigas paz a mi corazón y sepa afrontar con fe y alegría las contrariedades de este día.
Evangelio del día (para orientar tu meditación)
Del santo Evangelio según san Juan 16, 20-23
En aquel tiempo, Jesús dijo a sus discípulos: “Les aseguro que ustedes llorarán y se entristecerán, mientras el mundo se alegrará. Ustedes estarán tristes, pero su tristeza se transformará en alegría.
Cuando una mujer va a dar a luz, se angustia, porque le ha llegado la hora; pero una vez que ha dado a luz, ya no se acuerda de su angustia, por la alegría de haber traído un hombre al mundo. Así también ahora ustedes están tristes, pero yo los volveré a ver, se alegrará su corazón y nadie podrá quitarles su alegría. Aquel día no me preguntarán nada”.
Palabra del Señor.
Medita lo que Dios te dice en el Evangelio
La Iglesia hoy nos presenta un gran modelo de santidad, Santa Rita de Casia quien fue esposa, madre de familia y religiosa y que, gracias a que grabó las palabras de este Evangelio en su corazón, llegó a la santidad.
Para nosotros cristianos a veces podría parecer que la vida es más dura. Tomamos las mejores decisiones de acuerdo con una ética justa y no con respecto a los criterios del mundo, sino para agradar a Dios y tener nuestra conciencia en paz; sufrimos algún mal físico o espiritual en donde parece que Dios calla.
Santa Rita en su historia de vida también sufrió todos estos problemas, y si ella lo logró, ¿por qué no lo podemos hacer nosotros? Los santos fueron personas normales, con sus luchas y sufrimientos, pero la gran diferencia radica en que sabían en quién estaba puesta su mirada y hacia Él dirigían todas sus obras porque tenían la certeza de que el Señor les iba a consolar. Si no venía la consolación en esta vida, vendría en la gloria eterna.
El Señor nos promete en la Palabra que nos regala hoy que nada ni nadie podrá quitarnos nuestra alegría. El cristiano auténtico, en camino a la santidad, es luz donde llega. Su alegría no es solamente una alegría superficial de un rato, sino una alegría profunda que, aunque le sobrevengan mil tormentas encima, tiene su ancla, su roca, en Jesús.
¿Quién nos podrá robar la alegría que nos da tu amor, Señor? Sí, sólo Tú tienes palabras de vida eterna que colman nuestro corazón y nos hacen ser luz para llevarla a nuestros hermanos.
«Dios nos ama con corazón de Padre. Y este es el principio de la alegría. El fuego del amor de Jesús hace desbordante este gozo, y es suficiente para incendiar el mundo entero. ¡Cómo no van a poder cambiar esta sociedad y lo que ustedes se propongan! ¡No le tengan miedo al futuro! ¡Atrévanse a soñar a lo grande! A ese sueño grande yo hoy los invito. Por favor no se metan en el “chiquitaje”, no tengan vuelos rastreros, vuelen alto y sueñen grande».
(Bendición de S.S. Francisco, 7 de septiembre de 2017).
Diálogo con Cristo
Ésta es la parte más importante de tu oración, disponte a platicar con mucho amor con Aquel que te ama.
Propósito
Proponte uno personal. El que más amor implique en respuesta al Amado… o, si crees que es lo que Dios te pide, vive lo que se te sugiere a continuación.
Poner buen ambiente de alegría en mi familia.
Despedida
Te damos gracias, Señor, por todos tus beneficios, a ti que vives y reinas por los siglos de los siglos.
Amén.
¡Cristo, Rey nuestro!
¡Venga tu Reino!
Virgen prudentísima, María, Madre de la Iglesia.
Ruega por nosotros.
En el nombre del Padre y del Hijo y del Espíritu Santo.
Amén.
Papel de María en nuestra vida espiritual
Por: n/a | Fuente: steresita.com
El papel de María en nuestra vida espiritual no puede ser diferente al que jugó en la vida de Cristo. No olvidemos que desde la crucifixión de su Hijo, ella se transformó en madre nuestra también.
1.- María, Madre de Jesús y nuestra
Mt 1: 18: “La generación de Jesucristo fue así: María, su madre, estaba desposada con José, y antes de que conviviesen se encontró con que había concebido en su seno por obra del Espíritu Santo.”
Jn 19: 26: “Jesús, viendo a su madre y al discípulo a quien amaba, que estaba allí, le dijo a su madre: -Mujer, aquí tienes a tu hijo.” Y desde entonces María se convirtió también en madre nuestra.
Ella nos cuida y nos ama. Ella hará que Cristo “nazca” en nuestro corazón.
2.- María, Educadora y Maestra de oración
Jesús creció bajo los cuidados de José y María: Lc 2:51: “Bajó con ellos, vino a Nazaret y les estaba sujeto. Y su madre guardaba todas estas cosas en su corazón.”
María también cuidó de los discípulos de Jesús: Act 1:14: “Todos ellos perseveraban unánimes en la oración, junto con algunas mujeres y con María, la madre de Jesús, y sus hermanos.”
Ella es una de las mejores maestras de oración que podemos tener. Recordemos el “Magnificat” (Lc 1:46ss) o cómo consigue ayudar a los recién casados en las Bodas de Caná (Jn 2). Ella nos habla de Jesús y nos enseña a hablar con Él.
3.- María, Intercesora y Consejera
Ella, como en Caná, siempre está atenta a nuestras necesidades, al tiempo que nos dice qué es lo que debemos hacer.
Aconseja a su Hijo qué hacer: Jn 2:3: María le dijo a Jesús: “No tienen vino”
Ella es nuestra mejor consejera: Jn 2:4: María dijo: “Haced lo que Él os diga”. Si seguimos estas indicaciones podemos estar seguros de no equivocarnos nunca y de tomar siempre el mejor camino.
4.- María, Modelo de todas las virtudes
Ella ha sido modelo en todas las virtudes para todas las generaciones. Ella ha sido modelo de: virginidad, generosidad, pureza, fe, caridad, esperanza, obediencia, entrega…
María ha sido modelo en todas las virtudes para todas las generaciones.
5.- María, Consuelo de los afligidos
Jn 19:25: “Cerca de la cruz de Jesús estaba su madre”. Ella siempre acompañó a su Hijo. Nunca lo abandonó.
Como madre nuestra que es, también nos acompaña siempre en todos nuestros sufrimientos y penas.
6.- María, Mensajera de Jesús
Otros mensajeros nos anuncian la venida de Jesús a través de María:
Gen 3:15: “Pondré enemistad entre ti y la mujer, entre tu linaje y el suyo; él te herirá en la cabeza, mientras tú le herirás en el talón.”
Is 7:14: “Mirad, la virgen está encinta y dará a luz un hijo, a quien pondrán por nombre Enmanuel”.
Mic 5:1: “Pero tú, Belén Efrata, aunque tan pequeña entre los clanes de Judá, de ti me saldrá el que ha de ser dominador en Israel”.
Ella nos trae a Jesús y nos lleva a nosotros a Él. Lc 1:39-45: “María se levantó y marchó deprisa a la montaña, a una ciudad de Judá; y entró en casa de Zacarías y saludó a Isabel. Y cuando oyó Isabel el saludo de María, el niño saltó en su seno, e Isabel quedó llena del Espíritu Santo; y exclamando en voz alta, dijo: -Bendita tú entre las mujeres y bendito es el fruto de tu vientre. ¿De dónde a mí tanto bien, que venga la madre de mi Señor a visitarme? Pues en cuanto llegó tu saludo a mis oídos, el niño saltó de gozo en mi seno; y bienaventurada tú, que has creído, porque se cumplirán las cosas que se te han dicho de parte del Señor.”
Como el más fiel mensajero, Ella siempre llevó a Jesús, primero en su vientre, luego en su corazón. Ahora, ella, es quien nos trae a Jesús. Como dice San José María Escrivá de Balaguer: “A Jesús siempre se va y se viene por María” (Camino)
7.- María, Corredentora
Gen 3:15: “Establezco perpetua enemistad entre ti y la Mujer, entre tu linaje y el suyo. Tú le acecharás el calcañar mientras que Ella te aplaste la cabeza”. Así es como se representa la imagen de la Inmaculada Concepción. María aplasta con el pie la cabeza de la serpiente. Ella se transforma en corredentora al vencer al demonio y al traernos a Cristo Redentor.
En Is 7:14 se presenta a María como la madre del Enmanuel (Dios con nosotros)
8.- Otras funciones de María
Causa de nuestra alegría. Estrella de la mañana. Salud de los enfermos. Refugio de los pecadores. Reina de los hogares.
Sólo tenemos que repasar las letanías para que recordemos los muchos otros papeles que María juega en nuestra vida.
