Un encuentro que transforma
Por: H. Rubén Tornero, LC | Fuente: www.missionkits.org

En el nombre del Padre y del Hijo y del Espíritu Santo. Amén.
Cristo, Rey nuestro. ¡Venga tu Reino!
Oración preparatoria (para ponerme en presencia de Dios)
Jesús, gracias por este momento que me regalas. Te necesito, Jesús. Mi alma tiene sed de un amor que no se acabe nunca…mi alma tiene sed de Ti. Creo, Jesús, que puedes y quieres colmar todos los deseos de mi corazón. Confío en que me quieres hacer plenamente feliz. Te amo porque sé que Tú me amas eternamente, y que nada puede cambiar tu amor por mí. Aumenta mi fe para creer realmente en tu poder. Aumente mi confianza para abandonarme sin temor en tus manos amorosas. Aumenta mi amor para que mi corazón se encienda con tu amor y trabaje siempre con pasión, y alegría por la extensión de tu Reino.
Evangelio del día (para orientar tu meditación)
Del santo Evangelio según san Juan 21, 1-14
En aquel tiempo, Jesús se les apareció otra vez a los discípulos junto al lago de Tiberíades. Se les apareció de esta manera: Estaban juntos Simón Pedro, Tomás (llamado el Gemelo), Natanael (el de Caná de Galilea), los hijos de Zebedeo y otros dos discípulos. Simón Pedro les dijo: «Voy a pescar». Ellos le respondieron: «También nosotros vamos contigo». Salieron y se embarcaron, pero aquella noche no pescaron nada.
Estaba amaneciendo, cuando Jesús se apareció en la orilla, pero los discípulos no lo reconocieron. Jesús les dijo: «Muchachos, ¿han pescado algo?». Ellos contestaron: «No». Entonces él les dijo: «Echen la red a la derecha de la barca y encontrarán peces». Así lo hicieron, y luego ya no podían jalar la red por tantos pescados.
Entonces el discípulo a quien amaba Jesús le dijo a Pedro: «Es el Señor». Tan pronto como Simón Pedro oyó decir que era el Señor, se anudó a la cintura la túnica, pues se la había quitado, y se tiró al agua. Los otros discípulos llegaron en la barca, arrastrando la red con los pescados, pues no distaban de tierra más de cien metros.
Tan pronto como saltaron a tierra, vieron unas brasas y sobre ellas un pescado y pan. Jesús les dijo: «Traigan algunos pescados de los que acaban de pescar». Entonces Simón Pedro subió a la barca y arrastró hasta la orilla la red, repleta de pescados grandes. Eran ciento cincuenta y tres, y a pesar de que eran tantos, no se rompió la red. Luego les dijo Jesús: «Vengan a almorzar». Y ninguno de los discípulos se atrevía a preguntarle: ‘¿Quién eres?’, porque ya sabían que era el Señor. Jesús se acercó, tomó el pan y se lo dio y también el pescado.
Esta fue la tercera vez que Jesús se apareció a sus discípulos después de resucitar de entre los muertos.
Palabra del Señor.
Medita lo que Dios te dice en el Evangelio.
Jesús, han pasado ya varios días desde tu resurrección. Los discípulos – comenzando por Pedro – han tenido la oportunidad de verte resucitado en otras dos ocasiones. Han sido testigos del hecho más extraordinario y magnífico de toda la historia. ¿Y qué hacen? Les habías dado la orden de ir a Galilea y permanecer allí hasta que recibieran al Espíritu Santo. Probablemente se hospedaban en casa de Pedro o de algún discípulo. Eran once y no precisamente se alimentaban de aire o de rocío. Salen a pescar. Allí sigue la barca, allí las redes, el mar es el mismo de hace tres años…pero ¿y los discípulos?, ¿todavía son los mismos? No. Desde que Tú, Jesús, predicaste en esa barca, desde que colmaste esas redes, desde que pasaste por la rivera del lago llamándoles por su nombre, ya nada podía ser igual que antes, pues el encuentro contigo les cambió la vida… ¿Y a mí?, ¿también mi vida se transforma cuando Tú y yo nos encontramos?.Mi oración, ¿es realmente un encuentro personal contigo que transforma mi vida?
Van a pescar, intentan volver a hacer aquello a lo que dedicaban su vida antes de conocerte… y no pescan ni un solo pez… pero sí miles de recuerdos. ¿Cómo olvidar la vez que caminaste sobre el agua?; ¿o cuando calmaste la tormenta sólo con tu voz? Fue allí donde todo comenzó, donde unos dejaron redes, otros, a su padre. Fue allí donde todos ellos lo dejaron todo… poco o mucho, pero al fin y al cabo, todo. Es allí donde te vuelven a encontrar, donde sacan fuerzas para emprender la misión que les espera. Antes de salir a anunciar el Evangelio, los haces regresar al lugar donde todo comenzó para que recuperen la frescura de su amor.
¡Yo también quiero regresar a mi amor primero, Señor! ¡Quiero volver a sorprenderme con tu amor! Dame la gracia de que este momento que acabo de pasar contigo renueve mi amor y me configure un poco más contigo.
En aquella exclamación: «¡Es el Señor!», está todo el entusiasmo de la fe pascual, llena de alegría y de asombro, que se opone con fuerza a la confusión, al desaliento, al sentido de impotencia que se había acumulado en el ánimo de los discípulos. La presencia de Jesús resucitado transforma todas las cosas: la oscuridad es vencida por la luz, el trabajo inútil es nuevamente fructuoso y prometedor, el sentido de cansancio y de abandono deja espacio a un nuevo impulso y a la certeza de que Él está con nosotros.
Desde entonces, estos mismos sentimientos animan a la Iglesia, la Comunidad del Resucitado. ¡Todos nosotros somos la comunidad del Resucitado!
(Homilía de S.S. Francisco, 10 de abril de 2016)
Diálogo con Cristo
Ésta es la parte más importante de tu oración, disponte a platicar con mucho amor con Aquel que te ama.
Propósito
Proponte uno personal. El que más amor implique en respuesta al Amado… o, si crees que es lo que Dios te pide, vive lo que se te sugiere a continuación.
Hoy, en una visita a la Eucaristía, voy a pedirle a Dios que me regale la gracia de encontrarme verdaderamente con Él.
Despedida
Te damos gracias, Señor, por todos tus beneficios, a Ti que vives y reinas por los siglos de los siglos.
Amén.
¡Cristo, Rey nuestro!
¡Venga tu Reino!
Virgen prudentísima, María, Madre de la Iglesia.
Ruega por nosotros.
En el nombre del Padre y del Hijo y del Espíritu Santo.
Amén.
Observatorio contra la Cristofobia
Por: Redacción | Fuente: http://www.tomasmoro.info

¿QUÉ ES EL OBSERVATORIO?
El Observatorio contra la Cristofobia es una iniciativa del Centro Jurídico Tomás Moro que tiene como fin denunciar los numerosos ataques sufridos en España por los cristianos conformando un nuevo instrumento para la promoción de valores de respeto y el fomento de un espíritu crítico de denuncia de los delitos de odio por motivo de creencias o prácticas religiosas cristianas.
Los cristianos están siendo atacados y agredidos no sólo por personas individuales, sino también por las instituciones que no quieren defender los legítimos derechos de los cristianos, por los partidos políticos que alientan al odio hacia una población que siente mermados sus derechos, y por parte de algunos medios de comunicación que no informan con la objetividad e imparcialidad que exige la ética periodística.
El Centro Jurídico Tomás Moro, fundado en el año 2004, lleva más de 13 años defendiendo las libertades civiles, concienciando a la sociedad civil de la posibilidad real de defender sus derechos tomando parte activa en los debates públicos, y dotando a los ciudadanos y organizaciones de herramientas eficaces para la defensa de la libertad civil en contra del totalitarismo ideológico que desde las instituciones se nos quiere imponer.
Debido al incremento de los delitos de odio contra los cristianos el Centro Jurídico Tomás Moro ha decido crear el Observatorio contra la Cristofobia y suplir de esta manera la inactividad de los poderes públicos en la defensa de los derechos de la mayoría social.
Las distintas herramientas del Observatorio lo convierten en una plataforma privilegiada para la sensibilización social y permiten un espacio de encuentro, intercambio y consulta de profesionales, activistas y personas interesadas en la defensa de los derechos civiles. Desde el portal web el Observatorio Contra la Cristofobia difundirá gran parte de su trabajo, al mismo tiempo que aunará el esfuerzo de personas, asociaciones e instituciones comprometidas contra la discriminación por motivo de la creencia o práctica de la fe cristiana.
Con el Observatorio Contra la Cristofobia el Centro Jurídico Tomás Moro colma una preocupante laguna en la protección de los derechos civiles, pues ninguna institución pública parece interesada en defender los sentimientos religiosos de la mayoría del pueblo español, y defender la integridad física y moral de una población que cada día se siente más alejada de las instituciones políticas.
Si quiere denunciar algún hecho que considera puede se constitutivo de un delito de odio por cristofobia, u ofensivo a los sentimientos religiosos puede ponerse en contacto con nosotros.
¿DÓNDE SE DENUNCIA UN INCIDENTE DE CRISTIANOFOBIA?
La denuncia puede ser realizada por la propia víctima o por cualquier otra persona que haya sido testigo o tenga conocimiento de un incidente por cristofobia. Acudiendo a cualquier Comisaría de la Policía Nacional (www.policia.es), Cuartel de la Guardia Civil (www.guardiacivil.es) o directamente al Juzgado de Guardia. Si eres víctima de un incidente por cristianofobia con agresión o amenazas que requieren una intervención urgente de la policía, llama lo antes posible al Teléfono de Emergencias y Seguridad 112 para poder tener ayuda policial lo antes posible. En Aplicación del Protocolo de Actuación de Fuerzas de Seguridad ante los Delitos de Odio, la policía deberá recopilar todos los indicadores de odio para poder respaldar la correspondiente denuncia. La investigación la realizarán preferentemente grupos especializados dedicados a la investigación de delitos de odio. La denuncia será tomada en las Oficinas de Denuncia o bien directamente en estos grupos especializados. El parte de denuncia con los indicadores de odio recopilados se enviarán al Juez de Instrucción correspondiente, con copia a la Fiscalía Especializada en Igualdad de Trato (Delitos de Odio) provincial. Además deberá recoger la denuncia en sus estadísticas indicando la tipología de odio correspondiente. También puedes acudir al Centro Jurídico Tomás Moro donde te podremos asesorar e incluso acompañar en la presentación de la correspondiente denuncia. A través de la web del Observatorio puedes hacer una denuncia vía online donde puedes dejar tus datos si quieres que te pongamos en contacto con la policía, o hacer una denuncia anónima lo que nos ayudará a registrar estadísticamente todos los incidentes.
¿CÓMO SE DENUNCIA UN INCIDENTE DE CRISTIANOFOBIA?
Es muy importante hacer constar expresamente en la denuncia la motivación del incidente (CRISTOFOBIA), así como los gritos, insultos y comentarios literales donde se demuestre la motivación de odio. De esta manera se aportarán a las diligencias policiales. Procura dar el máximo de detalles posibles de los agresores (aspecto físico, altura, edad aproximada, forma de vestir, color y corte de cabello …) Es importante conseguir testigos del incidente que puedan acompañarte en la denuncia y declarar su testimonio, y en todo caso recoger los contactos de esos testigos para que la Policía pueda complementar la denuncia. La Policía deberá actuar y hablar con respeto, cuidando el lenguaje y los gestos, para evitar una segunda victimización del denunciante, al sentirse degradado o vulnerable ante los agentes de policía. Si ha habido algún tipo de AGRESIÓN FÍSICA (aunque parezca que no se aprecien lesiones), es MUY IMPORTANTE ir a URGENCIAS de algún Hospital o Centro de Salud y que el facultativo médico de guardia extienda un “INFORME MÉDICO DE AGRESIONES”, que recoja las posibles lesiones o secuelas físicas existentes. Aunque estos informes se envía directamente a los Juzgados de Guardia, es conveniente pedir copia. Se puede hacer previamente a la denuncia y adjuntarla, o bien acudir posteriormente e incorporar luego a la denuncia. También si la agresión o amenazas han sido verbales se puede pedir un “INFORME MÉDICO DE ASISTENCIA” en las Consultas de Psiquiatría, si han dejado secuelas psicológicas. Posteriormente se puede acudir a otros especialistas médicos como psicólogos, oftalmólogos, traumatólogos, psiquiatras … para poder incorporar a la denuncia y así poder solicitar DAÑOS Y PERJUICIOS a los agresores.
NOSOTROS TE AYUDAMOS
Si quiere denunciar algún hecho que considera puede se constitutivo de un delito de odio por cristofobia, u ofensivo a los sentimientos religiosos, a la libertad religiosa, o que suponga un ataque a las creencias cristianas puede ponerse en contacto con nosotros cumplimentando el siguiente formulario. Le rogamos que detalle los hechos denunciados, haciendo mención no sólo de los hechos, sino también de las circunstancias precisas (día y hora, los presuntos autores, testigos si los hubiera …). De igual forma nos puede enviar cualquier documentación complementaria (fotografías, vídeos, documentos …) al correo info@tomas-moro.org. Su denuncia será estudiada por nuestros abogados que se podrán en contacto con usted.
