Lucas, Santo
Memoria Litúrgica, 18 de octubre …
Hoy también se festeja a:
- • Próculo, Acucio y Eutiquio, Santos
- • Isaac Jogues, Santo
- • Justo de Auxerre, Santo
- • Pedro de Alcántara, Santo
- • Lucas, Santo
El llamado a comunicar a Cristo
Por: H. Francisco J. Posada, LC | Fuente: www.somosrc.mx
En el nombre del Padre y del Hijo y del Espíritu Santo.
Amén.
Cristo, Rey nuestro.
¡Venga tu Reino!
Oración preparatoria (para ponerme en presencia de Dios)
Señor, dame la gracia de escuchar tu voz y poder seguirla, con amor, para que otros vean un discípulo tuyo, no por mérito personal sino por don tuyo.
Evangelio del día (para orientar tu meditación)
Del santo Evangelio según san Lucas 10, 1-9
En aquel tiempo, Jesús designó a otros setenta y dos discípulos y los mandó por delante, de dos en dos, a todos los pueblos y lugares a donde pensaba ir, y les dijo: “La cosecha es mucha y los trabajadores pocos. Rueguen, por tanto, al dueño de la mies que envíe trabajadores a sus campos. Pónganse en camino; yo los envío como corderos en medio de lobos. No lleven ni dinero, ni morral, ni sandalias y no se detengan a saludar a nadie por el camino. Cuando entren en una casa digan: ‘Que la paz reine en esta casa’. Y si allí hay gente amante de la paz, el deseo de paz de ustedes se cumplirá; si no, no se cumplirá. Quédense en esa casa. Coman y beban de lo que tengan, porque el trabajador tiene derecho a su salario. No anden de casa en casa. En cualquier ciudad donde entren y los reciban, coman lo que les den. Curen a los enfermos que haya y díganles: ‘Ya se acerca a ustedes el Reino de Dios’”.
Palabra del Señor.
Medita lo que Dios te dice en el Evangelio
La misión de Cristo es nuestra misión también, Él nos ha llamado, Él nos ha dado lo necesario para realizar nuestra tarea de discípulos y Él nos ha enviado para comunicarlo y predicar su mensaje. Si no estamos unidos a Cristo, del cual emana nuestra misión, todo lo que hagamos será en vano ya que Él es quien sabe lo que necesita la gente, Él conoce los corazones de las personas y puede llegar a interpelarlos en lo más íntimo para que, así, conviertan su vida hacia Cristo.
Conociendo cuáles son los intereses de Cristo, podemos servirle como sus enviados porque conocemos al artista que quiere esculpir su imagen divina en la obra que Él mismo creó; así, todo lo que hagamos, digamos, pensemos, tendrá la huella de Cristo, el maestro y Señor, y también será una forma por la que nos reconocerán, porque cuando la gente nos vea podrán decir que es Cristo quien vive en cada uno de nosotros.
Dios sabe a quién llama porque conoce a cada uno por su nombre, como a san Lucas, que después emprenderá la tarea de escribir la vida y obras de Cristo en su Evangelio. Podemos decir que todo empezó ahí donde los discípulos empezaron a llevar la paz de Cristo a las cercanías, y después, cómo el evangelista Lucas transmitió el mensaje de Cristo que aún seguimos leyendo hasta el día de hoy, manteniendo viva la memoria de los hechos de nuestra historia de salvación.
«Ese esfuerzo también tiene que abarcar el amplio mundo laical; también los laicos son enviados a la mies, son convocados a tomar parte en la pesca, a arriesgar sus redes y su tiempo en “su múltiple apostolado tanto en la Iglesia como en el mundo”. Con toda su extensión, problemática y transformación, el mundo constituye el ámbito específico de apostolado donde están llamados a comprometerse con generosidad y responsabilidad, llevando el fermento del Evangelio. Por eso deseo dar la bienvenida a todas las iniciativas que en cuanto pastores tomen para la formación de los laicos —gracias por esto— y no dejarlos solos en la misión de ser sal de la tierra y luz del mundo, para contribuir a una transformación de la sociedad y la Iglesia».
(Discurso de S.S. Francisco, 7 de septiembre de 2019).
Diálogo con Cristo
Ésta es la parte más importante de tu oración, disponte a platicar con mucho amor con Aquel que te ama.
Propósito
Proponte uno personal. El que más amor implique en respuesta al Amado… o, si crees que es lo que Dios te pide, vive lo que se te sugiere a continuación.
Rezar por los misioneros.
Despedida
Te damos gracias, Señor, por todos tus beneficios, a ti que vives y reinas por los siglos de los siglos.
Amén.
¡Cristo, Rey nuestro!
¡Venga tu Reino!
Virgen prudentísima, María, Madre de la Iglesia.
Ruega por nosotros.
En el nombre del Padre y del Hijo y del Espíritu Santo.
Amén.
Todos podemos ser misioneos
Por: Maria Luisa Robles | Fuente: http://www.evangelizacioncatolica.org
Os voy a contar unas historias muy bonitas. Había una niña en Francia llamada Teresita. Un día sintió que Jesus quería que le dedicase su vida. Entró en un convento de carmelitas y desde muy joven escribía cartas animando a los misioneros que estaban lejos, muy lejos enseñando a todos lo que Jesus nos enseñó. Santa Teresita del Niño Jesús es la patrona de las misiones, juntó a San Francisco Javier, aunque nunca salió de su convento para ir a las misiones.
Otra historia de la Biblia es la de un niño que se llamaba Samuel. Estaba durmiendo y oyó una voz que le llamaba. Creyó que era Elí. Elí le cuidaba y enseguida que decía algo, Samuel corría a obedecerle, aunque estuviera durmiendo. En esta ocasión no le había llamado. De nuevo oyó una voz y se despertó. Al final Elí pensó que era Dios quien le llamaba y le dijo a Samuel que le dijese: » habla Señor que yo te escucho»
Os cuento estas historias para que aprendamos varias cosas.
Nosotros podemos ser misioneros.
Hay muchos pueblos en distintos países que no tienen lo indispensable. Carecen de alimentos, de escuelas, de ropa. Pero lo más importante es que no conocen el Evangelio, no han oído hablar de Jesús. Allí van muchas personas a ayudarles. Son misioneros.
No os asustéis, no os voy a mandar a África o Asia. Teresita es la patrona de las misiones y nunca estuvo allí. ¿Sabéis que hacia? Rezar por todas las personas que iban a enseñar el Evangelio. Rezaba mucho para que entendiesen que Dios es nuestro Padre y María nuestra madre del cielo. Para que aprendiesen que Jesús es Dios y vino a salvarnos y decirnos que nos amemos los unos a los otros.
Dios nos llama, tenemos que estar atentos.
Samuel también estuvo atento a la llamada de Dios. Y me diréis » a mi Dios no me llama» y yo te digo que estés atento para decirle lo mismo que Samuel, que le escuchas. Te llama cuando obedeces a mamá, te llama cuando vas contento al colegio, te llama cuando ayudas a tu hermano.
Eso es lo que hacen los misioneros, cuidan, curan, enseñan y rezan con los que lo necesitan, no saben, están enfermos y no conocen a Jesús.
Rezamos por los misioneros.
Por eso nosotros podemos ser misioneros, rezando por los que no conocen a Dios y escuchando a Dios en lo que podemos hacer para ser mejores.
Hacemos actividades para comprender mejor nuestra misión.
Ahora, entre todos, vamos a hacer una imagen de María con el Niño.
Es muy fácil necesitamos dos pelotas blancas, una grande y otra pequeña. Cartulina o fieltro blanco y azul, rotuladores rojo para la boca y negro para los ojos. Lana amarilla o negra para el pelo.
Escribiremos en un papel una oración a la Virgen María o al Niño Jesús, pidiéndole por los niños que no conocen a Jesús, por las personas que pasan hambre, por los cristianos que sufren por serlo…etc.
Lo doblamos, dibujamos una flor y lo metemos en una cajita a los pies de María.
También escribimos algo bueno que hemos hecho en la semana: hemos comido algo que mamá nos puso y no nos gusta, he ayudado a mi hermanita a vestirse, he puesto la mesa..etc.
Igual que Samuel, hemos estado atentos a lo que Dios nos ha pedido. Lo escribimos y ponemos en la cajita.
Así todas las semanas del mes de octubre, mes de las misiones, cuando acabe el mes iremos al jardín y en un hoyo enterraremos todos los papelitos. Seguro que en su lugar crecerá alguna hoja o florecita silvestre.
María con el Niño irá visitando la casa de cada niño, cada semana y allí también rezaremos con Ella el Avemaría.
