
Malaquías, Santo
Profeta, 18 de Diciembre…
- Hoy también se festeja a:
- Malaquías, Santo
- Julia Nemesia Valle, Beata
- Flavio (o Flavito), Santo
- Modesto, Santo
- Rufo y Zósimo, Santos
Mis planes, Sus planesSanto Evangelio según san Mateo 1, 18-24. Viernes III de Adviento
Por: Luis Alejandro Huesca Cantú, LC | Fuente: www.somosrc.mx

En el nombre del Padre y del Hijo y del Espíritu Santo.
Amén.
Cristo, Rey nuestro.
¡Venga tu Reino!
Oración preparatoria (para ponerme en presencia de Dios)
¡Señor Jesús! Quiero decirte que deseo ardientemente preparar mi corazón para adorarte en esta Navidad, como lo han hecho los pastores. Por eso, me pongo en tu presencia y te pido humildemente tu gracia, para que todo mi ser te alabe y te bendiga.
Evangelio del día (para orientar tu meditación)
Del santo Evangelio según san Mateo 1, 18-24
Cristo vino al mundo de la siguiente manera: Estando María, su madre, desposada con José, y antes de que vivieran juntos, sucedió que ella, por obra del Espíritu Santo, estaba esperando un hijo. José, su esposo, que era hombre justo, no queriendo ponerla en evidencia, pensó dejarla en secreto.
Mientras pensaba en estas cosas, un ángel del Señor le dijo en sueños: “José, hijo de David, no dudes en recibir en tu casa a María, tu esposa, porque ella ha concebido por obra del Espíritu Santo. Dará a luz un hijo y tú le pondrás el nombre de Jesús, porque él salvará a su pueblo de sus pecados”.
Todo esto sucedió para que se cumpliera lo que había dicho el Señor por boca del profeta Isaías: He aquí que la virgen concebirá y dará a luz un hijo, a quien pondrán el nombre de Emmanuel que quiere decir Dios-con-nosotros.
Cuando José despertó de aquel sueño, hizo lo que le había mandado el ángel del Señor y recibió a su esposa.
Palabra del Señor
Medita lo que Dios te dice en el Evangelio
Ya faltan pocos días para Navidad. Y el Evangelio de hoy nos lleva a encontrarnos con uno de los protagonistas. Sí, el Evangelio nos ayuda a conocer a un hombre justo que habla poco, pero que por medio de sus obras es capaz de hablarnos al corazón: San José. Los Evangelios no nos transmiten ninguna palabra o diálogo de él, pero nos logran mostrar algo más profundo y más grande: su corazón.
José no comprende cómo es que María va a dar a luz a un niño. Parece que sus planes no han salido como había previsto. Y es aquí cuando vemos la grandeza de San José: reacciona con un corazón lleno de amor, a pesar de no comprender los caminos de Dios.
Seguramente a ti también te ha pasado que se derrama por accidente el agua de un vaso sobre la mesa. El vaso se ladea y en un instante, el agua parece buscar una salida rápida de la mesa. Toda el agua se empieza a extender como buscando abrazar la mesa.
Reflexionar un poco sobre esta experiencia sencilla nos puede ayudar a preguntarnos: ¿y yo cómo reacciono ante lo que está fuera de mis planes? ¿Y cómo habría reaccionado San José ante esta situación? Sin duda alguna, San José no hubiera querido poner en evidencia a nadie y simplemente hubiera perdonado, limpiado la mesa y seguido adelante como un hombre justo que escucha la voz de Dios en su interior y se pone en camino.
¡Cuánto nos enseña San José! Un hombre que por su confianza en Dios reacciona con gran paz y mansedumbre ante las cosas que no entiende. Te invito a aprovechar este tiempo de oración para contemplar la bondad de Dios a través del ejemplo de este gran santo, el papá protector de Jesús y María.
«Jesús, Dios, es un hombre verdadero, con su cuerpo de hombre está en el cielo. Y esta es nuestra esperanza, es nuestra ancla, y nosotros estamos firmes en esta esperanza si miramos al cielo. En este cielo habita aquel Dios que se ha revelado tan cercano que llegó a asumir el rostro de un hombre, Jesús de Nazaret. Él permanece para siempre el Dios-con-nosotros -recordemos esto: Emmanuel, Dios con nosotros- y no nos deja solos. Podemos mirar hacia lo alto para reconocer delante de nosotros nuestro futuro. En la Ascensión de Jesús, el crucificado resucitado, está la promesa de nuestra participación en la plenitud de vida junto a Dios».
(Regina Coeli de S.S. Francisco, 8 de mayo de 2016).
Diálogo con Cristo
Ésta es la parte más importante de tu oración, disponte a platicar con mucho amor con Aquel que te ama.
Propósito
Proponte uno personal. El que más amor implique en respuesta al Amado… o, si crees que es lo que Dios te pide, vive lo que se te sugiere a continuación.
Te invito a que en este día todas tus acciones y tus reacciones estén llenas de amabilidad y de bondad. ¡No tengas miedo a intentarlo! Será muy fácil si tu corazón es como el de San José.
Despedida
Te damos gracias, Señor, por todos tus beneficios, a ti que vives y reinas por los siglos de los siglos.
Amén.
¡Cristo, Rey nuestro!
¡Venga tu Reino!
Virgen prudentísima, María, Madre de la Iglesia.
Ruega por nosotros.
En el nombre del Padre y del Hijo y del Espíritu Santo.
Amén.
Ideas para vivir el Adviento
Esta es una época del año en la que estamos bombardeados por la publicidad, todo esto puede llegar a hacer que nos olvidemos del verdadero sentido del Adviento
Por: Tere Vallés | Fuente: Catholic.net

La palabra latina «adventus» significa “venida”. En el lenguaje cristiano se refiere a la venida de Jesucristo. La liturgia de la Iglesia da el nombre de Adviento a las cuatro semanas que preceden a la Navidad, como una oportunidad para prepararnos en la esperanza y en el arrepentimiento para la llegada del Señor.
Durante el tiempo de Adviento se puede escoger alguna de las opciones que presentamos a continuación para vivir cada día del Adviento y llegar a la Navidad con un corazón lleno de amor al niño Dios.
1. Pesebre y pajas:
En esta actividad se va a preparar un pesebre para el Niño Dios el día de su nacimiento. El pesebre se elaborará de paja para que al nacer el niño Dios no tenga frío y la paja le dé el calor que necesita. Con las obras buenas de cada uno de los niños, se va a ir preparando el pesebre. Por cada buena obra que hagan los niños, se pone una pajita en el pesebre hasta el día de la celebración del nacimiento de Cristo.
2. Vitral del Nacimiento:
En algún dibujo en el que se represente el Nacimiento se puede ir coloreando alguna parte de éste, cada vez que lleven a cabo una obra buena, para irlo completando para la Navidad.
3. Calendario Tradicional de Adviento:
En esta actividad se trata de hacer un calendario de Adviento en donde marquen los días del Adviento y escribir sus propósitos a cumplir. Pueden dibujar en la cartulina el día de Navidad con la escena del nacimiento de Jesús. Diario revisarán los propósitos para ir preparando su corazón a la Navidad. Este calendario lo podrán llevar a la Iglesia el día de Navidad si así lo desean.
Se sugieren los siguientes propósitos:
1. Ayudaré en casa en aquello que más me cueste trabajo.
2. Rezaré en familia por la paz del mundo.
3. Ofreceré mi día por los niños que no tienen papás ni una casa donde vivir.
4. Obedeceré a mis papás y maestros con alegría.
5. Compartiré mi almuerzo con una sonrisa a quien le haga falta.
6. Hoy cumpliré con toda mi tarea sin quejarme.
7. Ayudaré a mis hermanos en algo que necesiten.
8. Ofreceré un sacrificio por los sacerdotes.
9. Rezaré por el Papa.
10. Daré gracias a Dios por todo lo que me ha dado.
11. Llevaré a cabo un sacrificio.
12. Leeré algún pasaje del Evangelio.
13. Ofreceré una comunión espiritual a Jesús por los que no lo aman.
14. Daré un juguete o una ropa a un niño que no lo tenga.
15. No comeré entre comidas.
16. En lugar de ver la televisión ayudaré a mi mamá en lo que necesite.
17. Imitaré a Jesús en su perdón cuando alguien me moleste.
18. Pediré por los que tienen hambre y no comeré dulces.
19. Rezaré un Ave María para demostrarle a la Virgen cuanto la amo.
20. Hoy no pelearé con mis hermanos.
21. Saludaré con cariño a toda persona que me encuentre.
22. Hoy pediré a la Santísima virgen por mi país.
23. Leeré el nacimiento de Jesús en el Evangelio de S. Lucas 2, 1-20.
24. Abriré mi corazón a Jesús para que nazca en él.
4.- Novena de Navidad
Esta es una época del año en la que vamos a estar “bombardeados” por la publicidad para comprar todo tipo de cosas, vamos a estar invitados a muchas fiestas. Todo esto puede llegar a hacer que nos olvidemos del verdadero sentido del Adviento. Esforcémonos por vivir este tiempo litúrgico con profundidad, con el sentido cristiano.
De esta forma viviremos la Navidad del Señor ocupados del Señor de la Navidad.