
Cornelio y Cipriano, Santos
Mártires, 16 de septiembre …
- Hoy también se festeja a:
- • Laureano Ferrer Cardet y 2 compañeros, Beatos
- • Ignacio Casanovas Perramont, Beato
- • Luis (Ludovico) Alemán, Beato
- • Martín de Finojosa, Santo
- • Andrés Kim Taegòn, Santo
Acompañar a Cristo
Santo Evangelio según san Lucas 8, 1-3. Viernes XXIV del Tiempo Ordinario
Por: Adrián Olvera, LC | Fuente: somosrc.mx

En el nombre del Padre y del Hijo y del Espíritu Santo.
Amén.
Cristo, Rey nuestro.
¡Venga tu Reino!
Oración preparatoria (para ponerme en presencia de Dios)
Señor dame la gracia de hacer la experiencia de tu amor.
Evangelio del día (para orientar tu meditación)
Del santo Evangelio según san Lucas 8, 1-3
En aquel tiempo, Jesús comenzó a recorrer ciudades y poblados predicando la buena nueva del Reino de Dios. Lo acompañaban los Doce y algunas mujeres que habían sido libradas de espíritus malignos y curadas de varias enfermedades.
Entre ellas iban María, llamada Magdalena, de la que habían salido siete demonios; Juana, mujer de Cusa, el administrador de Herodes; Susana y otras muchas, que los ayudaban con sus propios bienes.
Palabra del Señor.
Medita lo que Dios te dice en el Evangelio
Me doy cuenta que la lista de aquellos que acompañan al Señor, es una lista que se podría extender como años han pasado. Habría todo tipo de nombres y personas; hombres y mujeres de distintos tiempos y lugares. Cada quien con su historia, cada quien con su vida, pero con algo en común: fueron curados… fueron sanados por Cristo.
Acompañar a Cristo es consecuencia de haber hecho la experiencia de su amor. Acompañar a Cristo es consecuencia de haber experimentado su consuelo, su misericordia; de haber experimentado su mirada ante aquello que yo mismo no soy capaz de ver y aceptar en mí.
Acompañar a Cristo no es cuestión de un momento de fervor o un compromiso que tiene un día establecido en mi semana. Acompañar a Cristo es una decisión que se da cuando se ha experimentado verdaderamente su amor.
Yo sé que mi nombre se encuentra en esa lista; yo he sido curado y sanado por Él…, ¿lo quiero acompañar?
«Seguir a Jesús significa tomar la propia cruz —todos la tenemos…— para acompañarlo en su camino, un camino incómodo que no es el del éxito, de la gloria pasajera, sino el que conduce a la verdadera libertad, que nos libera del egoísmo y del pecado. Se trata de realizar un neto rechazo de esa mentalidad mundana que pone el propio «yo» y los propios intereses en el centro de la existencia: ¡eso no es lo que Jesús quiere de nosotros! Por el contrario, Jesús nos invita a perder la propia vida por Él, por el Evangelio, para recibirla renovada, realizada, y auténtica».
(Homilía de S.S. Francisco, 13 de septiembre de 2015).
Diálogo con Cristo
Ésta es la parte más importante de tu oración, disponte a platicar con mucho amor con Aquel que te ama.
Propósito
Proponte uno personal. El que más amor implique en respuesta al Amado… o, si crees que es lo que Dios te pide, vive lo que se te sugiere a continuación.
Vivir este día en acción de gracias por todo lo que he recibido del Señor.
Despedida
Te damos gracias, Señor, por todos tus beneficios, a ti que vives y reinas por los siglos de los siglos.
Amén.
¡Cristo, Rey nuestro!
¡Venga tu Reino!
Virgen prudentísima, María, Madre de la Iglesia.
Ruega por nosotros.
En el nombre del Padre y del Hijo y del Espíritu Santo.
Amén.
La Virgen Maria ¿Prohibe la Biblia el venerarla?
Evidencia biblica para repetir con Santa Isabel
Por: Por Guido Rojas M.P.D. | Fuente: defiendetufe

!Cuántas veces nos hemos escuchado a los evangélicos y demás grupos religiosos ¡ acusar a los católicos de adorar a » María » como si fuera una «Diosa»; desobedeciendo así el primer mandamiento de la ley de Dios dado a Moisés en el monte Sinaí, que dice: » Adorarás al señor tu Dios y sólo a él darás culto «. (Deuteronomio 6,13), » no tendrás otros Dioses a parte de mi» (Exodo 20, 3). Este ataque de las sectas no tiene fundamento, pues conociendo bien la Palabra se aclara cual es lugar de Maria en la Biblia. Conozcamoslo:
Hay que tener en cuenta que la Iglesia Católica ha aceptado fielmente este decreto divino de «adoracion» en la persona de » Dios Padre» y en «Jesucristo» quien » es la imagen visible de Dios, que es invisible «, ( colosenses 1, 15). » El es el resplandor glorioso de Dios, la imagen misma de lo que Dios es» ( Hebreos 1,3) . Los Católicos solamente a Dios Adoramos.
Que quede claro que los católicos no » adoramos» a María, sino que la «veneramos» (respeto especial), porque es ella la mujer escogida por el Padre Eterno, para que fuera la madre de su «hijo unigénito» pues » la mujer dio a luz un hijo varón,. El cual ha de gobernar a todas las naciones con cetro de hierro» ( Apocalipsis 12, 5), ( Lucas 1, 32- 33).
Evidencias biblicas de la veneracion a la Virgen
Por esta razón, el ángel San Gabriel recalca que María es «la favorecida de Dios» ( Lucas 1, 28); y su prima Santa Isabel la llama «Bendita entre todas las mujeres » ( Lucas 1, 42); es también la «nueva Eva» , anunciada desde el principio en el libro del Génesis después de la desobediencia de nuestros primeros padres en e paraíso, cuando «Dios el Señor» le dijo a la serpiente : » Haré que tu y la mujer sean enemigas, lo mismo que tu descendencia y su descendencia» ( 3, 15).
Por otra parte , de la vida de María sabemos que era una joven de raza Judía de unos 15 años de edad, que vivía en el pequeño pueblo de Nazaret ( Israel), y estaba comprometida en matrimonio con José, descendiente del rey David ( Lucas 1, 26 – 27), hombre » justo» o » santo» ( Mateo 1,19) . Igualmente, las Escrituras nos aportan una valiosa información sobre las virtudes en ella, como la obediencia absoluta al mandato de Dios, al responder al ángel «Hágase en mí según tu palabra «, y su humildad llamándose así misma como la » esclava del señor» ( Lucas 1, 38).
La concepción del Hijo de Dios, es fruto del Espíritu Santo y el poder del Dios Altísimo, que descansó sobre ella como una nube (Lucas 1,35); tal cómo sucedía cuando Yahvé descendía en la Tienda del Encuentro del Santuario, construido por Moisés (Exodo 40,35). Por eso, la Virgen María es llamada por los católicos como el «nuevo Santuario».
También se destaca La pobreza en que vivía con su esposo, ya que » sucedió que mientras estaban en Belén, le llegó a María el tiempo de dar a luz. Y allí nació su primer hijo, y lo envolvió en pañales, y lo acostó en el establo, porque no había alojamiento para ellos en el mesón» (Lucas 2, 6 – 7). Su angustia al encontrar después de tres días de desaparecido a Jesús de doce años, sentado entre los doctores de la ley en el templo de Jerusalén ( Lucas 2, 48), guardando todas estas cosas en su corazón ( Lucas 2, 51).
La fidelidad a su Hijo en la bodas de Caná, al indicarle a los que estaban sirviendo el vino » Hagan todo lo que el les diga» (Juan 2,5); y en el Pentecostés, cuando recibe el Espíritu Santo en forma de llamas de fuego, en compañía de los once apóstoles , los parientes de Jesús y otras mujeres ( Hechos 1, 12 – 14).
Del mismo modo, el dolor de toda buena madre al ver a Cristo clavado en la cruz lleno de heridas y golpes en todo el cuerpo (Juan 19, 25; Isaías 52, 13 -14), hasta el punto que era como si una espada le traspasara su alma. Cumpliéndose así la profecía de Simeón, cuando el pequeño Jesús fue presentado por sus padres en el templo de la Ciudad Santa según la ley mosaica ( Lucas 2,22-35; Juan 19,31-34). Sin embargo, y a pesar del agotamiento físico y la cruel agonía en el madero, el Mesías antes de Morir sacó fuerzas suficientes para encomendar el cuidado de su madre, a Juan, el » discípulo amado» , quien » la recibió en su casa» (Juan 19, 26-27).
Por todos estos argumentos bíblicas, la Iglesia Católica reconoce que María es la » madre del Señor» ( Lucas 1,43), quien tomó la naturaleza humana al nacer de su vientre para traer la salvación a toda la humanidad (Gálatas 4,4; Filipenses 2,6-8).
Como si fuera poco, la Santísima Virgen proclama que todas las generaciones la llamarán «Bienaventurada» porque el Todopoderoso ha hecho en ella grandes cosas ( Lucas 1,48 – 49); y en el último libro de la Biblia, llamado el Apocalipsis ( o Revelación), la muestra como una «reina radiante» pues » Apareció en el cielo una gran señal: una mujer envuelta en el sol como en un vestido, con la luna bajo sus pies y una corona de dos estrellas en la cabeza» ( 12, 1).
Por toda esta evidencia biblica repetimos con Isabel «Bendita seas Maria». Lc 1,48
Un exelente libro que trata de la Madre bendita es «las Glorias de Maria» te lo recomiendo !leelo!