Mauro de Glanfeuil, Santo
Abad, 15 de enero …
- Hoy también se festeja a:
- • Germán García García, Beato
- • Emilio Huidrovo Corrales, Beato
- • Zacarías Cuesta Campo, Beato
- • Donato Rodríguez García, Beato
- • Valentín Palencia Marquina; Beato
Más allá de una necesidad aparente
Santo Evangelio según san Marcos 2, 1-12. Viernes I del Tiempo Ordinario
Por: Adrián Olvera, LC | Fuente: www.somosrc.mx

En el nombre del Padre y del Hijo y del Espíritu Santo.
Amén.
Cristo, Rey nuestro.
¡Venga tu Reino!
Oración preparatoria (para ponerme en presencia de Dios)
Muchas gracias por este día, Señor, sobre todo por este momento en el que me das la gracia de estar contigo…Quiero escucharte…quiero contarte… quiero decirte…quiero simplemente ESTAR contigo.
Evangelio del día (para orientar tu meditación)
Del santo Evangelio según san Marcos 2, 1-12
Cuando Jesús volvió a Cafarnaúm, corrió la voz de que estaba en casa, y muy pronto se aglomeró tanta gente, que ya no había sitio frente a la puerta. Mientras él enseñaba su doctrina, le quisieron presentar a un paralítico, que iban cargando entre cuatro. Pero como no podían acercarse a Jesús por la cantidad de gente, quitaron parte del techo, encima de donde estaba Jesús, y por el agujero bajaron al enfermo en una camilla.
Viendo Jesús la fe de aquellos hombres, le dijo al paralítico: “Hijo, tus pecados te quedan perdonados”. Algunos escribas que estaban allí sentados comenzaron a pensar: “¿Por qué habla éste así? Eso es una blasfemia. ¿Quién puede perdonar los pecados sino sólo Dios?”.
Conociendo Jesús lo que estaban pensando, les dijo: “¿Por qué piensan así? ¿Qué es más fácil, decirle al paralítico: ‘Tus pecados te son perdonados’ o decirle: ‘Levántate, recoge tu camilla y vete a tu casa’? Pues para que sepan que el Hijo del hombre tiene poder en la tierra para perdonar los pecados —le dijo al paralítico—: Yo te lo mando: levántate, recoge tu camilla y vete a tu casa”.
El hombre se levantó inmediatamente, recogió su camilla y salió de allí a la vista de todos, que se quedaron atónitos y daban gloria a Dios, diciendo: “¡Nunca habíamos visto cosa igual!”.
Palabra del Señor.
Medita lo que Dios te dice en el Evangelio.
La cotidianidad de los años, meses y días me revelan las múltiples necesidades que se pueden tener. Desde las más básicas y generales, hasta las más personales y particulares. La comida, el descanso; el trabajo, la familia; la salud, las amistades, el amor.
Todas son necesidades que se presentan cuando me veo carente de ellas. Muchas de estas necesidades las busco casi instintivamente sin darme cuenta y otras puedo incluso volcar toda mi vida para obtenerlas.
Muchas plegarias dirijo a ti, Señor, con espíritu de petición y como me conoces tan bien siempre estás pendiente. Sin embargo, al conocerme tan bien, más de lo que yo me puedo conocer, sabes que lo que verdaderamente necesito es la paz de mi alma que va más allá de cualquier cosa que pueda necesitar.
Lo demás puede faltar, pero Tú sabes cuál es mi verdadero descanso… Descubro que aquello de lo que verdaderamente tengo hambre y sed es solo de ti.
El paralítico quería curarse y Tú lo escuchaste, te compadeciste… No sólo le respondes…, vas más allá de lo que te pide. Ves la necesidad más profunda y sanas el corazón, lo sanas con tu perdón.
Señor, tengo tantas cosas que pedirte, pero muchas más tengo que agradecerte. Te agradezco por siempre estar pendiente de mí, aunque a veces no me dé cuenta que estás ahí. Sé que un corazón agradecido es un corazón arrepentido y eso es lo que te quiero ofrecer. Gracias por ir siempre más allá de lo que pienso que puedo necesitar.
«Jesús nos quiere de pie. Esa palabra bonita que Jesús decía a los paralíticos: “levántate”. Dios nos ha creado para estar de pie. Hay una canción hermosa que cantan los alpinos cuando suben a la montaña. La canción dice así: «en el arte de subir, lo importante no es no caer, sino no permanecer caído». Tener la valentía de levantarse, de dejarse levantar por la mano de Jesús. Y esta mano muchas veces viene a través de la mano de un amigo, de la mano de los padres, de la mano de aquellos que nos acompañan en la vida. También el mismo Jesús está allí. Levantaos. Dios os quiere de pie, siempre de pie».
(Homilía de S.S. Francisco, 24 de abril de 2016).
Diálogo con Cristo
Ésta es la parte más importante de tu oración, disponte a platicar con mucho amor con Aquel que te ama.
Propósito
Proponte uno personal. El que más amor implique en respuesta al Amado… o, si crees que es lo que Dios te pide, vive lo que se te sugiere a continuación.
Hacer un buen examen de conciencia y, si no he acudido al sacramento de la confesión, acercarme a él, con la confianza de que aquel perdón es el descanso que verdaderamente necesita mi corazón.
Despedida
Te damos gracias, Señor, por todos tus beneficios, a ti que vives y reinas por los siglos de los siglos.
Amén.
¡Cristo, Rey nuestro!
¡Venga tu Reino!
Virgen prudentísima, María, Madre de la Iglesia.
Ruega por nosotros.
En el nombre del Padre y del Hijo y del Espíritu Santo.
Amén.
Novena al Señor de Esquipulas
Oraciones para cada día de la novena, la puedes hacer tantas veces desees, de manera especial los días previos a la festividad (6 al 14 de enero)
Por: Redacción Esquipulas | Fuente: www.esquipulas.com.gt

ACTO DE CONTRICIÓN
Jesús crucificado: postrado a tus pies el más ingrato pecador, te pide perdón y misericordia de haberte ofendido con tantas culpas; me pesa, mi Jesús, haber ofendido a tan soberana Majestad, propongo la enmienda de mi vida; te doy la palabra de confesar todos mis pecados, sin callar alguno; de apartarme de todas las ocasiones y peligros de ofenderte y hacer esta Novena agradable a tus divinos ojos, dándome tu divina gracia; confío de tu misericordia, que me has de perdonar y conceder lo que pido en esta Novena. Pequé, Dios mío; pequé, amantísimo Padre de mi vida; pequé, dueño de mi alma; misericordia, Jesús Salvador del Mundo; misericordia, Señor viva tu fe, viva tu amor, viva tu gracia. Amén.
SONETOS DE SAN FRANCISCO XAVIER
No me mueve, mi Dios para quererte
el cielo que me tienes prometido
ni me mueve el infierno tan temido
para dejar por eso de ofenderte.
Tú me mueves, Señor, muéveme al verte
clavado en esa Cruz y escarnecido,
muéveme al ver tu cuerpo tan herido,
muéveme tus afrentas
y tu muerte.
Muéveme, en fin tu amor de tal manera,
que aunque no hubiera cielo yo te amaré
y aunque no hubiere infierno, te temiera.
No me tienes que dar porque te quiera,
porque si cuanto espero, no esperara,
lo mismo que te quiero, te quisiera.
ORACIÓN PARA TODOS LOS DÍAS
Jesús Crucificado de Esquipulas. Divina Imagen milagrosa, que tres veces has sudado copiosamente, dando salud a todos los enfermos que te invocan, socorriendo a todos los necesitados que te aclaman. ¡Oh, cómo, mi buen Jesús, al paso que se multiplican mis
pecados, amontonas para mi tantos favores; te ruego, Sagrada Imagen, imán de los corazones, por tu Santísimo Sudor te compadezcas de mi alma abriéndome los ojos para el conocimiento de la gravedad del pecado, que ha puesto a tu Santísima Imagen tan negra y oscurecida, y te suplico me concedas el favor que te pido en esta Novena, a mayor gloria de tu Santísimo Nombre. Amén
DÍA PRIMERO
Considera alma, el bellísimo y delicadísimo Cuerpo de mi Jesús Crucificado, que por mis pecados fue puesto en el Árbol de la Cruz entre los ladrones, desnudo y maltratado. Saludemos al Cuerpo de nuestro redentor con tres Padres Nuestros y tres Ave Marías
PRIMERA CANCIÓN
Ave, Dios Omnipotente,
mi crucificado amante,
por el amor eminente
de ese pecho sagrado
Pues por amor tan constante
te veo en Cruz pendiente,
R-Líbranos como piadoso,
de la muerte y del pecado
ORACIÓN
¡Oh, delicadísimo Cuerpo de mi Crucificado, lo adoro y beso, y quisiera morir de dolor al verlo hecho pedazos por mí! ¡Oh, cómo lo han puesto mis pecados! Negro y afeado, siendo la hermosura del Cielo y recreo de los ángeles te pido por tu precioso Cuerpo, viva desnudo de las cosas terrenas y mundanas, sólo vistas las celestiales; y el favor que te pido en esta Novena, a mayor honra y gloria de tu Santísimo Nombre. Amén.
ORACIÓN A NUESTRA SEÑORA DE DOLORES
(Que se ha de decir todos los días al final de la Novena)
Virgen Dolorísima y Madre de los pecadores, por el dolor que traspasó tu santísima Alma, cuando bañada en lágrimas al pie del leño de la Cruz, estuviste mirando el Cuerpo de mi Jesús Crucificado, negro y oscurecido, con el polvo y saliva de los sayones; por este dolor, Señora y Madre mía, te suplico que, bañado yo en lágrimas de verdadera contrición, mire la Imagen de Cristo Crucificado, de Esquipulas, que la han puesto negra mis pecados, y con lloroso y tierno corazón te suplico, por tus dulcísimas lágrimas, me alcances de tu Santísimo Hijo, el favor que te pido en esta Novena, a mayor honra y gloria de su Santísimo Nombre. Amén.
ORACIÓN AL ARCÁNGEL SAN MIGUEL
(Para todos los días)
Gloriosísimo Príncipe, San Miguel General de los Ejércitos de Dios, por el amor con que asististe a nuestro Redentor Crucificado enviado del Padre Eterno a confortarle, y fuiste testigo del Sudor de Sangre y congojas que pasó colgado de la Cruz, te suplico mire yo con lloroso corazón la Imagen de Cristo Crucificado de Esquipulas, para que con tal vista quede mi alma limpia de todo pecado. Amén.
DÍA SEGUNDO
(Todo como el primer día)
Considera, alma, la cabeza de mi Jesús Crucificado, traspasado con la Corona de Espinas, que por mis pecados le pusieron en sus Santísimas Sienes; saludémosla con tres Padres Nuestros y tres Ave Marías.
SEGUNDA CANCIÓN
Ave, Árbol, que tanta vida
al hombre has comunicado
con cuyo fruto sagrado;
nos das la gracia cumplida
por firmeza tan unida
a tu pecho enamorado
R-Líbranos, como piadoso,
de la muerte y del pecado.
ORACIÓN
¡Oh, bellísima Cabeza de Jesús Crucificado, reverenciada y temida de los Ángeles, por mis muchos pecados traspasada de espinas; te pido me des resistencia para vencer las tentaciones del demonio y sólo piense con ternura en las Sagradas Espinas que traspasaron su Santísima Cabeza; por ella te suplico me concedas el favor que te pido en esta Novena, a mayor honra y gloria de tu Santísimo Nombre Amén.
DÍA TERCERO
Considera, alma, el Divino Rostro de Mi Jesús Crucificado, afeado y negro con las bofetadas y salivas de los sayones, sufridas con tanta paciencia por mi salud y remedio. Saludemos su Santísimo Rostro, con tres Padre Nuestros y tres Ave Marías.
TERCERA CANCIÓN
Ave Serpiente Exaltada
en este monte Divino
cuya virtud le previno;
la Santidad más deseada
al que el ama envenenada
tenía en su mal estado
R- Líbranos, como piadoso,
de la muerte y del pecado
ORACIÓN
¡Oh, Hermosísimo Rostro! ¡Oh, Resplandeciente Rostro de mi Hermoso Jesús Crucificado, en quien se miran los Serafines que por mis pecados lo veo negro y obscurecido: te ruego que por tu Santísimo Rostro, sólo atienda al negocio de salvación en esta vida y lo que te pido en esta Novena, a mayor honra y gloria de tu Santísimo Nombre Amén.
DÍA CUARTO
Considera, alma, los Ojos Bellísimos de mi Jesús Crucificado, los dos luceros de la Gloria, cubiertos y vendados con un lienzo. Saludémosle con tres Padre Nuestros y tres Ave Marías.
CUARTA CANCIÓN
Ave, Iris, que el ama adora
cual bello anuncio de paz,
en cuyos arcos no hay más
que luz de sol que los dora
y el blanco rocío mejora
al mundo en llanto abnegado.
R-Líbranos, como piadoso,
de la muerte, y del pecado
ORACIÓN
¡Oh, Benignísimos Ojos de mi Jesús Crucificado!, embelesos de los querubines, bañados en lágrimas por mis pecados; por ellos te ruego mires con piedad mi alma y por ello merezca verte en la gloria, y el favor que te pido en esta Novena, y para mayor honra y gloria de tu Santísimo Nombre. Amén
DÍA QUINTO
Considera, alma los Oídos de mi Jesús Crucificado, tantas veces lastimado con injurias y oprobios. Saludémosle con tres Padres Nuestros y tres Ave Marías.
QUINTA CANCIÓN
Ave fruto de la palma
tan dulce para gustado,
pues de quien de ti enamorado
lo come, te rinde el alma,
pues le sacas del alma,
que la culpa le ha engendrado
R-Líbranos, como piadoso,
de la muerte y del pecado.
ORACIÓN
Oh, Santísimos Oídos de mi Jesús Crucificado, que no cesan los coros de los Principados de alabarte por mis pecados tantas veces lastimados: te suplico Padre amorosísimo, oigas mis peticiones y ruegos, principalmente el favor que te pido en esta Novena, a mayor honra y gloria de tu Santísimo Nombre. Amén.
DÍA SEXTO
Considera, alma, aquella Boca y Labios suavísimos de mi Jesús Crucificado, con la amargura de la hiel y vinagre rociados; saludémosla con tres Padres Nuestro y tres Ave Marías.
SEXTA CANCIÓN
Ave, Vid, bella, sagrada,
del Pecho de mi Jesús,
cuyo licor causa luz
a la oveja ciega, errada;
dadle a mi al dulce entrada,
pues la sangre te ha costado.
R-Líbranos, como piadoso
de la muerte y del pecado.
ORACIÓN
¡Oh, Dulcísima Boca de mi Jesús Crucificado!, que no cesan de alabar los Coros de las potestades, por mis pecados amargada, te ruego oiga yo de tu Santísima Boca la sentencia favorable para el Cielo y lo que te pido en esta Novena, a mayor honra y gloria de tu Santísimo Nombre Amén.
DÍA SÉPTIMO
Considera, alma, aquel blanco y humilde Cuello de Jesús Crucificado negro y maltratado con las sogas y cordeles que le pusieron los Sayones. Saludémosle con tres Padre Nuestros y tres Ave Marías.
SÉPTIMA CANCIÓN
Ave, luminar mayor,
cuyo esplendor celestial
comunicas, tan igual
al bueno y al pecador,
al bueno para mejorarlo,
al malo para ampararlo,
R-Líbranos, como piadoso,
de la muerte y del pecado
ORACIÓN
¡Oh, Amorosísimo Cuello de mi Jesús Crucificado, que no cesen de alabar y glorificar los coros de las Virtudes maltratado por sus pecados y desórdenes, te suplico ande yo ceñido a tu santa ley y mandamientos; aborrezca el pecado mortal y me concedas lo que te pido en esta Novena, a mayor honra y gloria de tu Santísimo Nombre. Amén.
DÍA OCTAVO
Considera, alma, los Hombros de mi Jesús Crucificado, con la pesada carga de la Cruz atormentados. Saludémosle con tres Padres Nuestros y tres Ave Marías.
OCTAVA CANCIÓN
Ave, Fuente, que das vida
por esas cinco corrientes,
de cuyas divinas fuentes
miro tu sangre vertida;
¡ay! y quien en cada herida
viviera siempre anegado!
R-Líbranos, como piadoso
de la muerte y del pecado.
ORACIÓN
¡Oh, Sacratísimos Hombros de mi Jesús Crucificado! que no cesan de alabar y glorificar los Coros de las Dominaciones por mis pecados llegados; te suplico me des a conocer la gravedad y peso del pecado mortal y lo que te pido en esta Novena a mayor honra y gloria de tu Santísimo Nombre. Amén.
DÍA NOVENO
Considera, alma, a aquel Pecho Amorosísimo, Corazón de mi Jesús Crucificado, traspasado con la lanza y dolores del martirio de su pasión. Saludemos al Corazón de Jesús con tres Padres Nuestros y tres Ave Marías.
NOVENA CANCIÓN
Ave, Vara milagrosa
con cuya virtud divina
transformación de peregrina
haces de una alma achacosa;
al amor de quien la ha creado.
R-Líbranos, como piadoso, de la muerte y del pecado.
ORACIÓN
¡Oh, Afligidísimo Corazón, oh, Amorosísimo Pecho de mi Jesús Crucificado, depósito de los secretos del Padre Eterno que no cesen de alabar los Arcángeles; por mí afligido, por mí acongojado, y por mí lastimado; oh, Corazón Ardiente de mi Jesús! dadme verdadero fuego de tu amor, hasta que se deshaga mi corazón en sus llamas; humildemente y llenos de lágrimas, adoro y beso tu corazón, y por él te pido que me concedas en esta novena, se haga pedazos mi corazón con dolor de todos mis pecados, y por tu Santísimo Corazón te pido, por todos los pecadores y especialmente por las Almas del Purgatorio, y el favor que te pido en esta Novena, a mayor honra y gloria de tu Santísimo Corazón.