Memoria litúrgica, 14 de febrero …
Hoy también se festeja a:
- • Nostriano de Nápoles, Santo
- • Auxencio de Bitinia, Santo
- • Antonino de Sorrento, Santo
- • Vicente Vilar David, Beato
- • Juan Bautista de la Concepción, Santo
Ve a los gentiles
Por: H. Álvaro García, LC | Fuente: www.somosrc.mx
En el nombre del Padre y del Hijo y del Espíritu Santo.
Amén.
Cristo, Rey nuestro.
¡Venga tu Reino!
Oración preparatoria (para ponerme en presencia de Dios)
Señor, envíame tu Espíritu de paz. Quédate cerca de mi corazón y háblale. Y una vez transformado, llámame a llevar tu luz a quien no la tiene. «Vuestro soy, para vos nací, ¿qué mandáis hacer de mí?».
Evangelio del día (para orientar tu meditación)
Del santo Evangelio según san Marcos 7, 31-37
En aquel tiempo, salió Jesús de la región de Tiro y vino de nuevo, por Sidón, al mar de Galilea, atravesando la región de Decápolis. Le llevaron entonces a un hombre sordo y tartamudo, y le suplicaban que le impusiera las manos. Él lo apartó a un lado de la gente, le metió los dedos en los oídos y le tocó la lengua con saliva. Después, mirando al cielo, suspiró y le dijo: «Effetá», (Que quiere decir «¡Ábrete!»). Al momento se le abrieron los oídos, se le soltó la traba de la lengua y empezó a hablar sin dificultad.
Él les mandó que no lo dijeran a nadie; pero, cuanto más se lo mandaba, ellos con más insistencia lo proclamaban; y todos estaban asombrados y decían: «¡Qué bien lo hace todo! Hace oír a los sordos y hablar a los mudos».
Palabra del Señor.
Medita lo que Dios te dice en el Evangelio
Hoy se celebra en la liturgia a los santos Cirilo y Metodio, los dos grandes evangelizadores de la Europa del Este, donde se hablan las leguas eslavas (Bulgaria, Rusia, Serbia…). Fueron dos grandes apóstoles que, incluso, inventaron un abecedario para poder traducir la Biblia a las lenguas de los pueblos eslavos (por eso el alfabeto que usan se llama cirílico)
Es providencial el Evangelio de hoy. Seguro que los dos grandes santos lo escucharon antes de partir a misionar. Jesús sale de su territorio normal de acción hacia una tierra habitada mayoritariamente por gentiles. Nos lo podemos imaginar bordeando el lago de Galilea, decidido y con paso fuerte, en dirección hacia donde sale el sol. Contemplémosle: ¿qué debía pensar en el camino?, ¿cómo debía ser su fuego interior?
Contemplemos también al sordomudo. Nunca había oído ni hablado, sólo veía imágenes como en una película antigua sin audio. Un grupo de amigos y vecinos le llevaban hacia Jesús, el profeta del pueblo vecino, para que le impusiera las manos y lo curara. ¿Lo hacían de buena fe, lo hacían esperando ver un milagrillo? No se sabe, contémplalo tú, métete entre la multitud. Lo que sí sabemos es que Jesús no le impuso las manos como todos querían. Jesús le metió los dedos en los oídos y en la boca y, con una palabra, empezó a oír y hablar.
Pídele a Jesús ser como Él y como los santos Cirilo y Metodio, y que te dé el amor que necesitas para salir al encuentro de los gentiles. Deja que nazca en ti su mismo deseo de llevar luz y alegría, dile que quieres ser sus manos para curar al que no oye y al que no habla.
«Jesús nos ha desvelado el secreto de un milagro que podemos repetir también nosotros, convirtiéndonos en protagonistas del “Effatá”, de esa palabra “Ábrete” con la cual Él dio de nuevo la palabra y el oído al sordomudo. Se trata de abrirnos a las necesidades de nuestros hermanos que sufren y necesitan ayuda, escapando del egoísmo y la cerrazón del corazón. Es precisamente el corazón, es decir el núcleo profundo de la persona, lo que Jesús ha venido a «abrir», a liberar, para hacernos capaces de vivir plenamente la relación con Dios y con los demás. Él se hizo hombre para que el hombre, que se ha vuelto interiormente sordo y mudo por el pecado, pueda escuchar la voz de Dios, la voz del Amor que habla a su corazón, y así aprenda a hablar a su vez el lenguaje del amor, traduciéndolo en gestos de generosidad y de donación de sí».
(Ángelus de S.S. Francisco, 9 de septiembre de 2018).
Diálogo con Cristo
Ésta es la parte más importante de tu oración, disponte a platicar con mucho amor con Aquel que te ama.
Propósito
Proponte uno personal. El que más amor implique en respuesta al Amado… o, si crees que es lo que Dios te pide, vive lo que se te sugiere a continuación.
Voy a salir a la periferia: iré a un grupo de amigos que no frecuento y les hablaré de Cristo y cómo Él da sentido y felicidad a mi vida.
Despedida
Te damos gracias, Señor, por todos tus beneficios, a ti que vives y reinas por los siglos de los siglos.
Amén.
¡Cristo, Rey nuestro!
¡Venga tu Reino!
Virgen prudentísima, María, Madre de la Iglesia.
Ruega por nosotros.
En el nombre del Padre y del Hijo y del Espíritu Santo.
Amén.
San Valentín: Una verdadera historia de amor
Por: Mary Torres | Fuente: EvangelizacionCatolica.org
El Día de San Valentín es una tradición que se ha ido implantando en casi todo el mundo, de manera muy particular en América pero más lamentable aún es su creciente comercialización durante el siglo XX y XXI. La costumbre dicta que los enamorados, novios o esposos expresen su amor y cariño mutuamente. Mientras más grande sea el detalle más grande el amor. El comercio compite grandemente por vender, al punto de que la fiesta es tan competitiva como la Navidad.
Muchos piensan que este día se celebra desde hace poco y que surgió por los centros comerciales. Pero, como católicos nos compete clarificar varios detalles. Antes de hacerlo debo admitir que no fue hasta ahora que me interesé en buscar información sobre el particular. Ha sido tan sorprendente y significativo para mí, que sería egoísta sino lo comparto con ustedes. El origen de esta fiesta proviene de una hermosa e increíble historia que data de la época del Imperio Romano; señalando como protagonista a Valentín de Terni, un sacerdote católico. La celebración es de origen anglosajón y comenzó a cobrar notoriedad a partir del siglo XIV, tomando como nombre de Día de los Enamorados o Día del Amor y la Amistad.
San Valentín nació en Interamna Terni, unos 100km al norte de Roma, cerca del año 175. Fue ordenado por San Felicio de Foligno y consagrado obispo de Interamna por el Papa Víctor I c. 197. Famoso por su evangelización, milagros y curaciones, este sacerdote ejerció en Roma durante el siglo III bajo el gobierno del Emperador Claudio II quien prohibía la celebración de matrimonios entre los jóvenes. El gobernante decía que: “Los solteros sin familia son mejores soldados, ya que no tienen ataduras.”
Valentín consideró que el decreto era injusto y desafió al emperador celebrando en secreto matrimonios para jóvenes enamorados. El emperador Claudio se enteró y como el sacerdote gozaba de un gran prestigio en Roma, lo llamó al Palacio. Valentín aprovechó la ocasión para hacer proselitismo del cristianismo y aunque en un principio Claudio II mostró interés, el Gobernador de Roma llamado Calpurnio lo persuadió y el emperador optó por su encarcelación. Ocurrió que el oficial Asterius, encargado de encarcelarle lo quiso ridiculizar y lo puso a prueba. “Te reto a que devuelvas la vista a mi hija Julia que nació ciega”. Valentín aceptó e impuso sus manos sobre los ojos de la joven. ”En el nombre del Señor y de su infinito amor, te devuelvo la vista”. En el nombre de Jesús, se obró el milagro.
Este hecho convulsionó a Asterius y su familia, quienes se convirtieron al cristianismo. Valentín siguió preso, no pudieron liberar al sacerdote pues el débil emperador lo mandó a arrestar por temor a un levantamiento de los paganos y del ejército romano. De todas formas fue torturado y decapitado el 14 de febrero del año 270. Lo mataron de noche y en secreto para evitar la reacción del pueblo de Terni donde era muy amado. Como agradecimiento, Julia plantó un almendro de flores rosadas junto a su tumba y partir de entonces el almendro ha pasado a ser símbolo de amor y amistad duraderos.
En el año 496 DC el Papa Gelasio escogió la fecha del 14 de febrero para honrar a Valentín. Sus restos mortales se conservan en la Basílica de su mismo nombre, que está situada en la ciudad italiana de Terni (Italia). Cada 14 de febrero dicho templo celebra una hermosa ceremonia donde las parejas presentes realizan un acto de compromiso un año antes de contraer matrimonio.
Cabe preguntarnos ¿Cuántos de nosotros estamos dispuestos a ver nuestro matrimonio como una vocación, como una oportunidad de poner ese llamado al servicio del Señor? San Valentín antepuso su misión a su vida y la ofreció por la validación del sacramento del amor. Hagamos un alto este día para elevar una oración por nuestros matrimonios y pidamos a Dios por el renacer de este sacramento en el mundo.
