Maximiliano Kolbe, Santo
Memoria Litúrgica, 14 de agosto …
Hoy también se festeja a:
- • Isabel Renzi, Beata
- • José García Librán, Beato
- • Ricardo Atanes Castro, Beato
- • Antonio Primaldo y 812 compañeros, Santos
- • Sante de Urbino Brancoisini, Beato
El amor en la familia
Por: Álvaro García, LC | Fuente: www.somosrc.mx
En el nombre del Padre y del Hijo y del Espíritu Santo.
Amén.
Cristo, Rey nuestro.
¡Venga tu Reino!
Oración preparatoria (para ponerme en presencia de Dios)
Señor, ayúdame a encontrar los deseos más profundos de mi corazón y ver que tu amor se me manifiesta de tantas maneras en mi vida. Dame la gracia de encontrar el verdadero amor y poner todo mi esfuerzo en mantener este amor.
Evangelio del día (para orientar tu meditación)
Del santo Evangelio según san Mateo 19, 3-12
En aquel tiempo, se acercaron a Jesús unos fariseos y, para ponerle una trampa, le preguntaron: “¿Le está permitido al hombre divorciarse de su esposa por cualquier motivo?”.
Jesús les respondió: “¿No han leído que el Creador, desde un principio los hizo hombre y mujer, y dijo: ‘Por eso el hombre dejará a su padre y a su madre, para unirse a su mujer, y serán los dos una sola carne?’ De modo que ya no son dos, sino una sola carne. Así pues, lo que Dios ha unido, que no lo separe el hombre”.
Pero ellos replicaron: “Entonces ¿por qué ordenó Moisés que el esposo le diera a la mujer un acta de separación, cuando se divorcia de ella?”.
Jesús les contestó: “Por la dureza de su corazón, Moisés les permitió divorciarse de sus esposas; pero al principio no fue así. Y yo les declaro que quienquiera que se divorcie de su esposa, salvo el caso de que vivan en unión ilegítima, y se case con otra, comete adulterio; y el que se case con la divorciada, también comete adulterio”.
Entonces le dijeron sus discípulos: “Si ésa es la situación del hombre con respecto a su mujer, no conviene casarse”. Pero Jesús les dijo: “No todos comprenden esta enseñanza, sino sólo aquellos a quienes se les ha concedido. Pues hay hombres que, desde su nacimiento, son incapaces para el matrimonio; otros han sido mutilados por los hombres, y hay otros que han renunciado al matrimonio por el Reino de los cielos. Que lo comprenda aquél que pueda comprenderlo”.
Palabra del Señor.
Medita lo que Dios te dice en el Evangelio
La vida familiar es sobre el amor, todo en una buena relación familiar es sobre el amor. No es un amor que pasa o que sólo quiere la satisfacción del momento, sino que es un amor que perdura hasta en las más grandes dificultades. El fin de toda relación es encontrar el amor de Dios en otro. Específicamente en el matrimonio vemos esta relación de amor: el amor es una realidad que tiene que estar presente en la vida de toda persona de una u otra forma. Esta es la razón de la familia y el presupuesto sin el cual nada más tiene sentido.
El amor es donación a los demás y, aunque pueda sonar muy abstracto, es una realidad que se vive cada día; en todo momento se puede demostrar el amor con pequeños detalles y con grandes obras.
En un principio Dios creó al hombre para que fuera feliz y viviera en total comunión con Él. Este plan de Dios hacía que el hecho de ser hombre fuese algo que se deseara. Después del pecado la vida tomó un rumbo diverso y el hombre encontró cosas que ni siquiera Dios hubiera imaginado. El amor cambió y se deformó haciendo que la vida humana se convirtiera en un camino hacia la felicidad eterna con muchos precipicios de los que es difícil salir. Pero Dios no nos dejó solos. Nos envió a su Hijo para rescatarnos y ayudarnos a llegar a Él.
«Jesús les dice: “Desde el inicio de la creación Dios les hizo hombre y mujer; por eso, el hombre dejará a su padre y a su madre y se unirá a su mujer y los dos se convertirán en una sola carne. Así ya no son dos, sino una sola carne”. Es fuerte lo que dice el Señor, Dios les creó desde el inicio así y no dice son solo un espíritu, un solo amor, no: “una carne”, ¡precisamente no se puede dividir eso! Pero, deja el problema de la separación y va a la belleza del matrimonio, a la belleza de la pareja que debe estar unida. Y así, el hombre y la mujer dejan a sus familias para comenzar un nuevo camino. Hay una ruptura en el hombre y en la mujer para iniciar esto: la ruptura con aquello que estaba antes, con la familia que estaba antes; “deja para convertirse en” y después toda la vida este camino de ir adelante juntos no dos, sino uno. Por lo tanto, ir por la vida así, uno y lo que es uno debe permanecer uno: esto es lo que dice el Señor. Nosotros no debemos detenernos, como estos doctores, en un se puede o no se puede dividir un matrimonio. A veces está la desgracia de que no funciona y es mejor separarse para evitar una guerra mundial, pero esto es una desgracia. Sobre todo vamos a ver lo positivo. A mí me gusta hoy hablar de esto, porque entre vosotros hay siete parejas que celebran el quincuagésimo o vigésimo quinto aniversario de matrimonio. Son parejas que vienen a celebrar, es decir, a disfrutar frente al Señor por esos cincuenta años, por esos veinticinco años de camino juntos. Cada uno, cuando llega a este punto, reflexiona sobre el camino recorrido y agradece al Señor».
(Homilía de S.S. Francisco, 25 de mayo de 2018, en santa Marta).
Diálogo con Cristo
Ésta es la parte más importante de tu oración, disponte a platicar con mucho amor con Aquel que te ama.
Propósito
Proponte uno personal. El que más amor implique en respuesta al Amado… o, si crees que es lo que Dios te pide, vive lo que se te sugiere a continuación.
Decirle a un familiar cuánto le quiero.
Despedida
Te damos gracias, Señor, por todos tus beneficios, a ti que vives y reinas por los siglos de los siglos.
Amén.
¡Cristo, Rey nuestro!
¡Venga tu Reino!
Virgen prudentísima, María, Madre de la Iglesia.
Ruega por nosotros.
En el nombre del Padre y del Hijo y del Espíritu Santo.
Amén.
Hogares generosos: hijos generosos, sociedad generosa
Por: Salvador Casadevall | Fuente: Catholic.net
La vida de familia es un vivir educándose. Hijos que aprenden de sus padres y padres que aprenden de sus hijos.
Y en eso de vivir educándose aparece claramente la generosidad. Tan necesaria si lo que queremos es ser felices. No existe la felicidad sin la generosidad. Los que buscan la felicidad sin el ser generosos, nunca conocerán lo que es realmente ser feliz.
Es sin duda una de las virtudes que más plenifican la vida del hombre.
Cuando uno la vive intensamente, más satisfecho se encuentra con todos los actos que realiza.
Hay dos grandes días en la vida de una persona: el día que nace y el día que descubre para qué.
La generosidad es un acto desinteresado de la voluntad por el cual una persona se esfuerza en dar algo de sí mismo con el fin de cubrir la necesidad de otro buscando su bien.
La generosidad se enseña con el ejemplo, la constancia y la alegría, con el esfuerzo diario de hacer mejor lo de todos los días, con delicadeza y afecto.
Es una virtud que se vive y uno no sabe muy bien cuando la está enseñando.
La crisis actual de la familia es una crisis de la familia burguesa, una familia cerrada en sí misma y que busca sobre todo el bienestar de sus miembros y, en cambio, no percibe la grandeza de la misión que Dios le encomienda. Por eso es la familia cristiana la gran solución a esa crisis. Allí donde hay familia cristiana la familia goza de buena salud.
Y en ellas siempre impera la generosidad.
En cambio, donde las familias de cristianos están lejos de vivir tal misión los problemas siempre crecen. (Juan José Pérez-Soba)
Donde está tu tesoro, está tu corazón. ¡Corazones generosos es lo que necesita la humanidad!
La familia es el tesoro de la humanidad. Un mundo diferente no puede ser construido por personas indiferentes.
Un Estado que no se compromete socialmente con la defensa de la familia está complicando el ser de toda la comunidad. Y si el Estado no lo hace las familias deberán ser doblemente generosas.
¿Soy generoso con mi tiempo?
En más de cincuenta años de pertenencia al Movimiento Familiar Cristiano, aprendimos que si necesitas a alguien para colaborar en una actividad pastoral, busca a los que ya están ocupados.
Los que nada hacen nunca tienen tiempo.
El hombre siempre encuentra tiempo para aquello que ama.
Si alguien que dice no tener tiempo, conoce a una chica y se enamora de ella, siempre encontrará tiempo para verla.
El no tengo tiempo es una excusa más de los no generosos.
El ser generoso con el tiempo hace que haya personas que tienen más horas en sus días y más días en sus meses. ¿Cómo lo hacen? Siendo generosos.
El tiempo es, sin duda, el bien más preciado para ser brindado.
Las cosas siempre son blancas o negras y cuando decimos que no, es que estamos poniendo excusas para no ser generosos
Decía Péguy: cristiano es el que da la mano. El que no da la mano, ese no es un cristiano y poco importa lo que pueda hacer con su mano libre.
Decía Don Quijote: Cuando viene el bien, métalo en tu casa.
Si hay un lugar donde más se aprende el bien de ser generoso, es en el hogar. Hagámosle caso a la sabiduría del hombre de la Mancha, vivamos en nuestra casa el ser generosos, y habiendo aprendido el ser generosos en nuestra familia, seremos también generosos a la hora de salir a la calle.
Vive intensamente el presente: es el único que importa. Los que viven aferrados al pasado ya murieron y los que viven soñando en el futuro, aún no nacieron. (Felipe Cubillos)
Y en eso de vivir plenamente el hoy, vívelo generosamente y verás cuan hermoso será tu futuro.
Virtud que sale del vivir valores en familia, virtud que no se pierde, virtud que perdura.
Lo aprendido familiarmente, uno lo practica de manera tan natural, está tan metido en el ser de uno, que llega hacerlo sin darse cuenta.
Dice el refrán, “del dicho al hecho, hay mucho trecho”. No es lo mismo entender el concepto que ponerlo en práctica. De aquí, que se diga que los valores se hayan perdido, lo cual no es exacto. Lo que sí ha pasado es que a la gente se le ha olvidado usarlos, o lo que es peor, los ignora por resultarles un estorbo en el desempeño de sus actividades cotidianas.
Porque todo el mundo sabe que es malo mentir, levantar falsos testimonios, robar, engañar, estafar, matar y lo que se pueda agregar a la lista y a pesar de ello, muchas personas lo hacen. Quiere decir que saben que existen los valores de la verdad, la honestidad, la justicia, la honradez y el amor, pero no les interesa aplicarlos.
Entonces, no es que se hayan perdido los valores, lo que pasa es que el relativismo nos ha invadido a tal grado, que cada quien hace lo que le parece bien y escoge lo que le acomoda. Entonces nos encontramos con que muchas actitudes y acciones, en el pasado antisociales, ahora se ven aceptadas y hasta aplaudidas. Vamos perdiendo de vista lo que realmente importa gracias al hedonismo y el individualismo (Mónica Muñoz)
Padres generosos, hogares generosos. Hijos generosos, sociedad generosa.
Así de simple, así de sencillo de entender, pero necesita del esfuerzo del hacer. Y cuando ese hacer es desde un amor generoso que se entrega a más personas, no se divide, sino que se multiplica.
