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Día Internacional de la Mujer
Mujer, reconocerte necesitada de Dios es reconocerte su hija, y es también reconocer tu propia dignidad. ¡Sigue siendo fuerte! ¡Sigue siendo valiente![]()
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Juan de Dios, Santo
Memoria Litúrgica, 8 de marzo …
Hoy también se festeja a:
- • Probino de Como, Santo
- • Poncio de Cartago, Santo
- • Félix de Dunwich, Santo
- • Teófilo de Nicomedia, Santo
- • Vicente Kadlubek, Beato
Actitudes para vivir el amor al prójimo
Santo Evangelio según San Marcos 12, 28-34. Viernes III de Cuaresma.
Por: Jesús Salazar, LC | Fuente: somosrc.mx

En el nombre del Padre y del Hijo y del Espíritu Santo.
Amén.
Cristo, Rey nuestro.
¡Venga tu Reino!
Oración preparatoria (para ponerme en presencia de Dios)
Ven, Señor, a mi vida para que Tú seas el centro y pueda amar con un corazón como el tuyo.
Evangelio del día (para orientar tu meditación)
Del santo Evangelio según san Marcos 12, 28-34
En aquel tiempo, uno de los escribas se acercó a Jesús y le preguntó: «¿Cuál es el primero de todos los mandamientos?». Jesús le respondió: «El primero es: Escucha, Israel: El Señor, nuestro Dios, es el único Señor; amarás al Señor, tu Dios, con todo tu corazón, con toda tu alma, con toda tu mente y con todas tus fuerzas. El segundo es éste: Amarás a tu prójimo como a ti mismo. No hay ningún mandamiento mayor que éstos». El escriba replicó: «Muy bien, Maestro. Tienes razón, cuando dices que el Señor es único y que no hay otro fuera de Él, y amarlo con todo el corazón, con toda el alma, con todas las fuerzas, y amar al prójimo como a uno mismo, vale más que todos los holocaustos y sacrificios». Jesús, viendo que había hablado sensatamente, le dijo: «No estás lejos del Reino de Dios». Y ya nadie se atrevió a hacerle más preguntas.
Palabra del Señor.
Medita lo que Dios te dice en el Evangelio
Es frecuente ver en el Evangelio, como en la vida cotidiana, escenas donde la gente quiere poner a prueba a Jesús. Hoy meditamos un episodio muy peculiar porque el escriba se está acercando a Jesús con una actitud humilde, como la de aquél que quiere buscar a Dios con todas sus fuerzas.
El escriba, como persona conocedora de la fe de Israel, sabía muy claramente cuál era el primer mandato de la ley; sin embargo, no basta saber las cosas «de memoria», la Palabra de Dios se aprende viviéndola. ¿Qué podemos hacer, entonces, en nuestra vida cotidiana para que amar al Señor y al prójimo sea nuestro motor?
La primera actitud es la escucha humilde de lo que Dios nos pide. El escriba llegó con esta actitud porque sabía que Jesús tenía para su vida una respuesta diferente; objetivamente la respuesta fue muy simple, pero las palabras de Jesús iban cargadas de un mensaje personal para él. Es común que cuando escuchamos a Dios en la Palabra o en nuestra conciencia, queramos hacernos los sordos, no obstante, no podemos apagar la voz de Dios que trae lo que más necesitamos.
La segunda actitud es dejar a Dios ser Dios. ¿Qué lugar real ocupa Dios en nuestra vida? ¿Un lugar marginal, donde nos acordamos de él por tradición, porque «tenemos que»? ¿O realmente buscamos estar con él aunque sea unos minutos en medio de las carreras cotidianas. La amistad con Dios es lo más alto a lo que el hombre puede aspirar en esta vida, y Él nos la ofrece gratis, sin prejuicios, en la confesión y la Eucaristía. Él puede actuar donde nadie más cree en las posibilidades.
La tercera actitud es la más sencilla de llevar a cabo, pero la que, a su vez, requiere que pongamos un poco de nuestra parte. Amar al prójimo como a sí mismo implica renuncia a nuestro ego y ampliar nuestra mirada hacia el que tenemos a la par, no para criticarlo ni pasarle por encima, sino para ver en él el reflejo vivo de Dios y tratarlo así. Esta renuncia nos hará sentirnos más ligeros de peso, con más alegría y paz interior. Jesús no nos pide cosas que Él mismo no haya hecho antes.
Finalmente, pidamos a Dios la gracia de vivir según este amor, para que sea Él quien reine en nuestros corazones y sea la bondad y el amor de Jesús lo que los otros vean en nuestros rostros. «Ama al Señor tu Dios con todo tu corazón con toda tu alma y con todas tus fuerzas y a tu prójimo como a ti mismo».
«El amor al prójimo corresponde al mandato y al ejemplo de Cristo si se funda sobre un verdadero amor hacia Dios. Es así posible para el cristiano, a través de su dedicación, que haga experimentar a los demás la ternura procedente del Padre celestial. Para dar amor a los hermanos, hace falta, en cambio, sacarlo del horno de la caridad divina, mediante la oración, la escucha de la Palabra de Dios y el sustento de la santa Eucaristía. Con estas referencias espirituales, es posible obrar en la lógica de la gratuidad y del servicio».
(Discurso de S.S. Francisco, 25 de septiembre de 2017).
Diálogo con Cristo
Ésta es la parte más importante de tu oración, disponte a platicar con mucho amor con Aquel que te ama.
Propósito
Proponte uno personal. El que más amor implique en respuesta al Amado… o, si crees que es lo que Dios te pide, vive lo que se te sugiere a continuación.
Hoy procuraré hablar siempre bien de los demás y, si es posible, tendré un gesto de bondad con alguien.
Despedida
Te damos gracias, Señor, por todos tus beneficios, a ti que vives y reinas por los siglos de los siglos.
Amén.
¡Cristo, Rey nuestro!
¡Venga tu Reino!
Virgen prudentísima, María, Madre de la Iglesia.
Ruega por nosotros.
En el nombre del Padre y del Hijo y del Espíritu Santo.
Amén.
Más allá de la conmemoración: Algunas reflexiones sobre el «Día Internacional de la Mujer»
Una oportunidad para reconocer las innumerables contribuciones que las mujeres han hecho y seguirán haciendo en nuestro mundo.
Por: Redacción | Fuente: Catholic.net

Un día de conciencia y de sano orgullo. El Día Internacional de la Mujer no es una fecha marcada para la conmemoración vacua, sino un momento de reflexión profunda sobre el papel fundamental de la mujer en todos los ámbitos de la vida. Tamposo es un día para la autocompasión, sino para el reconocimiento del valor intrínseco y la dignidad de ser mujer.
Una dignidad aún en pie de lucha. A lo largo de la historia, muchas mujeres han sido apreciadas más por su apariencia que por sus habilidades y contribuciones significativas a la sociedad. El llamado de San Juan Pablo II resuena aún hoy, recordándonos los obstáculos que impiden a las mujeres ejercer plenamente su rol en la sociedad.
¡Cuántas mujeres han sido y siguen siendo valoradas más por su aspecto físico que por sus cualidades personales, su competencia profesional, sus obras de inteligencia, la riqueza de su sensibilidad y, en definitiva, por la dignidad misma de su ser! ¿Y qué decir, entonces, de los obstáculos que, en tantas partes del mundo, siguen impidiendo a las mujeres participar plenamente en la vida social, política y económica? (SJPII).
Capacidades sin fronteras. Benedicto XVI nos instó a reflexionar sobre la condición de la mujer y a comprometernos con el respeto a su dignidad. Este compromiso implica reconocer y valorar las capacidades de cada mujer, permitiéndoles vivir y expresar plenamente su potencial.
La fecha de hoy – 8 de marzo – nos invita a reflexionar sobre la condición de la mujer y a renovar nuestro compromiso, para que siempre y en todas partes cada mujer pueda vivir y manifestar plenamente sus capacidades, obteniendo el pleno respeto de su dignidad (BXVI).
Creatividad y sensibilidad: privilegios de la mujer. El Papa Francisco destacó la contribución única de las mujeres a la construcción de una sociedad más humana. Su capacidad para percibir la realidad con creatividad y sensibilidad es un don que merece ser reconocido.
En el Día Internacional de la Mujer, pienso en todas las mujeres: les agradezco su compromiso con la construcción de una sociedad más humana, gracias a su capacidad para captar la realidad con una mirada creativa y un corazón tierno. ¡Este es un privilegio exclusivo de las mujeres! (Papa Francisco).
El rol de la mujer en la sociedad. Las mujeres son pilares en la construcción de comunidades resilientes. Su participación activa en la vida social es esencial para el progreso y la equidad en todos los sentidos.
La mujer en la familia. En el núcleo familiar, las mujeres desempeñan roles que van más allá de los cuidados y atenciones; son educadoras, mediadoras y líderes que guían con amor y sabiduría.
La mujer en la vida profesional. En el ámbito profesional, las mujeres continúan rompiendo barreras y demostrando su competencia e innovación en todas las disciplinas, a pesar de los múltiples obstáculos que afrontan y la disparidad de beneficios laborales.
Un día de reconocimiento y acción. El Día Internacional de la Mujer es una oportunidad para reconocer los logros de las mujeres y para actuar en pro de una sociedad que las valore y respete en todos los aspectos de la vida. Es un día para sentir orgullo por ser mujer y por las innumerables contribuciones que las mujeres han hecho y seguirán haciendo en nuestro mundo.
Acciones diarias para pasos reales
- En Familia – diálogo y educación: Organiza una charla familiar. Utiliza ejemplos de mujeres influyentes en la historia y en la actualidad para inspirar y educar a tus seres queridos sobre la importancia del papel de la mujer en la sociedad.
- En el Trabajo – promoción y apoyo: Propón una iniciativa de mentoría donde las mujeres en posiciones de liderazgo puedan guiar y apoyar a otras mujeres en su desarrollo profesional, fomentando así un ambiente laboral más equitativo.
- En el Colegio – participación y representación: Crea momentos que promuevan actividades y proyectos que destaquen las contribuciones de las mujeres y aboguen por un compromiso común para reconocer la necesidad de seguir aportando nuestro granito de arena para una sociedad más sensible a este Día Internacional de la Mujer.
Estas acciones no solo honran el espíritu del Día Internacional de la Mujer, sino que también contribuyen a un cambio positivo y duradero en tu entorno inmediato.
