Leonardo de Noblac (o de Limoges), Santo
Ermitaño, 6 de noviembre …
Hoy también se festeja a:
- • Demetrio de Chipre, Santo
- • Pablo de Constantinopla, Santo
- • Cristina de Stommeln, Beata
- • Leonardo de Noblac (o de Limoges), Santo
- • Severo, Santo
Hay que ser hábiles para hacer el bien
Por: José Romero, LC | Fuente: www.somosrc.mx
En el nombre del Padre y del Hijo y del Espíritu Santo.
Amén.
Cristo, Rey nuestro.
¡Venga tu Reino!
Oración preparatoria (para ponerme en presencia de Dios)
Dame la gracia, Señor, de vivir una experiencia de una auténtica oración para conocer más el gran amor que me ofreces.
Evangelio del día (para orientar tu meditación)
Del santo Evangelio según san Lucas 16, 1-8
En aquel tiempo, Jesús dijo a sus discípulos: «Había una vez un hombre rico que tenía un administrador, el cual fue acusado ante él de haberle malgastado sus bienes. Lo llamó y le dijo: ‘¿Es cierto lo que me han dicho de ti? Dame cuenta de tu trabajo, porque en adelante ya no serás administrador’. Entonces el administrador se puso a pensar: ‘¿Qué voy a hacer ahora que me quitan el trabajo? No tengo fuerzas para trabajar la tierra y me da vergüenza pedir limosna. Ya sé lo que voy a hacer, para tener a alguien que me reciba en su casa, cuando me despidan’.
Entonces fue llamando uno por uno a los deudores de su amo. Al primero le preguntó: ‘¿Cuánto le debes a mi amo?’. El hombre respondió: ‘Cien barriles de aceite’. El administrador le dijo: ‘Toma tu recibo, date prisa y haz otro por cincuenta’. Luego preguntó al siguiente: ‘Y tú, ¿cuánto debes?’ Éste respondió: ‘Cien sacos de trigo’. El administrador le dijo: ‘Toma tu recibo y haz otro por ochenta’.
El amo tuvo que reconocer que su mal administrador había procedido con habilidad. Pues los que pertenecen a este mundo son más hábiles en sus negocios que los que pertenecen a la luz».
Palabra del Señor.
Medita lo que Dios te dice en el Evangelio
Cuando queríamos ir a una fiesta, cuando éramos niños, todos sabíamos que pedir el permiso a nuestros padres era todo un arte, y era mucho más cuando creíamos que era difícil. Yo, por ejemplo, hacía todo lo posible para obtener el sí. Calculaba el momento adecuado, si era mejor con mi mamá o con mi papá, qué palabras usar y, sobre todo, qué palabras no usar, el sí era mi objetivo.
Pero ahora pregunto, ¿cómo es mi arte cuando se trata de ir a la fiesta de Dios? Una fiesta que es en su Sagrado Corazón. En el Evangelio, Cristo no alaba al administrador por lo que hace, sino que nos ofrece una comparación entre dos personas, entre dos yo. El primer yo es el que hace de todo por un permiso para ir a una fiesta de algunas horas, y el otro, el que pide el permiso de ir a la fiesta de Dios que es por toda la eternidad.
Cuando era chico elaboraba todo este arte porque realmente deseaba ir a la fiesta, pero algunas veces no hago lo mismo para ir a la fiesta de Dios, no coloco todo mi esfuerzo cuando veo «difícil» la voluntad de Dios. Cristo me dice que debo tener la misma ilusión en las cosas de Dios como el administrador la tuvo para su bien.
Porque el esfuerzo es la obra del amor, el administrador hizo todo aquello porque se amaba a sí mismo. ¿Cuánto amo a Dios? Porque acá no se trata si las cosas salen o no salen sino de todo el esfuerzo que coloco para encontrar el permiso de ir a la fiesta de Dios, de entrar a su corazón. Entre una fiesta de algunas horas y la fiesta en el corazón de Cristo, ¿tú cuál prefieres? Si es a Dios utiliza todo tu arte para conocerle más, para promocionar esta fiesta y que todos vengan, pero porque amas a nuestro Rey y nada más.
«Hermanos y hermanas, esta página evangélica hace resonar en nosotros la pregunta del administrador deshonesto, expulsado por su amo: «¿Qué haré pues?» (v. 3). Frente a nuestras carencias y fracasos, Jesús nos asegura que siempre estamos a tiempo para sanar el mal hecho con el bien. Que los que han causado lágrimas hagan felices a alguien; que los que han quitado indebidamente, done a los necesitados. Al hacerlo, seremos alabados por el Señor “porque hemos obrado astutamente”, es decir, con la sabiduría de los que se reconocen como hijos de Dios y se ponen en juego por el Reino de los cielos. Que la Santísima Virgen nos ayude a ser astutos para asegurarnos no el éxito mundano, sino la vida eterna, para que en el momento del juicio final las personas necesitadas a las que hemos ayudado sean testigos de que en ellas hemos visto y servido al Señor».
(Homilía de S.S. Francisco, 22 de septiembre de 2019).
Diálogo con Cristo
Ésta es la parte más importante de tu oración, disponte a platicar con mucho amor con Aquel que te ama.
Propósito
Proponte uno personal. El que más amor implique en respuesta al Amado… o, si crees que es lo que Dios te pide, vive lo que se te sugiere a continuación.
Examinar que esfuerzo le estoy dedicando a mi apostolado, a la ayuda en mi parroquia, a conocer cada día más a nuestro Señor.
Despedida
Te damos gracias, Señor, por todos tus beneficios, a ti que vives y reinas por los siglos de los siglos.
Amén.
¡Cristo, Rey nuestro!
¡Venga tu Reino!
Virgen prudentísima, María, Madre de la Iglesia.
Ruega por nosotros.
En el nombre del Padre y del Hijo y del Espíritu Santo.
Amén.
¿Cual es el inicio del embarazo?
Por: Tercer Efecto | Fuente: tercerefecto.com
Algunas instituciones internacionales se han empeñado en difundir un concepto errado de embarazo, según el cual éste comenzaría ya no desde la fertilización sino desde que el embrión se implanta en el endometrio. La causa principal que motivó el cambio de la definición de embarazo fue la aparición de la fertilización in vitro, en la cual de hecho el embarazo en la mujer comienza cuando se le transfiere el embrión al tracto genital en la inminencia de la implantación
Sobre el inicio de la vida humana
Los embriólogos Ronan O’Rahilly y Fabiola Muller sostienen lo siguiente: «Aunque la vida es un proceso continuo, la fertilización […] es un hito crítico porque, en circunstancias ordinarias, un organismo humano nuevo, genéticamente distinto, es formado cuando los cromosomas provenientes de los pronúcleos del macho y de la hembra se mezclan en el oocito. Esto es verdad aunque el genoma embrionario no esté en realidad activado hasta que 2-8 células estén presentes en 2-3 días. Y continúan: «A pesar de los varios hitos del periodo embrionario, el desarrollo es un continuo y no un proceso saltatorio, y por tanto la selección de los eventos prenatales parecería ser ampliamente arbitraria.»(1)
Por lo tanto la fertilización es inicio de una nueva vida humana. Los mismos científicos definen fertilización como sigue:
«La fertilización es la secuencia de eventos que comienzan cuando el espermatozoide hace contacto con un oocito secundario o sus envolturas, y que termina con la entremezcla de los cromosomas materno y paterno en la metafase de la primera división mitótica del cigoto. El cigoto es característico de la última fase de fertilización […]. Es un embrión unicelular.»(2)
Todo ser humano «se inicia»en la fertilización.
Como dice Keith Moore y T.V.N. Persaud, “El desarrollo humano se inicia en la fertilización, el proceso durante el cual un gameto masculino o espermatozoo […] se une a un gameto femenino u ovocito […] para formar un célula única llamada cigoto. Esta célula altamente especializada y totipotente marca el inicio de cada uno de nosotros como individuo único.” (3)
De la fusión del espermatozoide (de 23 cromosomas) con el oocito (de 23 cromosomas) en la fertilización resulta un ser humano vivo, un cigoto humano unicelular, con 46 cromosomas, (número de cromosomas que caracteriza a los miembros de la especie humana).
Es importante tener clara la definición de cigoto usada en embriología:
«Cigoto: esta célula resulta de la unión de un oocito y el espermatozoide. Un cigoto es el inicio de una nueva vida humana (i.e. un embrión). La expresión óvulo fecundado se refiere a un oocito secundario que es impregnado por un espermatozoide; cuando la fertilización está completa, el oocito se convierte cigoto». (4)
Es importante resaltar que -como lo señala el embriólogo Carlson.-, «a través de la mezcla de los cromosomas maternos y paternos, el zigote es un producto genéticamente único de surtido de cromosomas, lo que es importante para la viabilidad de las especies». (5)
Este nuevo ser humano constituido por una sola célula produce inmediatamente proteínas y enzimas humanas y no de otra especie, y genéticamente dirige su propio crecimiento y desarrollo, que está probado que no es comandado por la madre. Además, el cigoto de una célula perteneciente a la especie humana, es biológicamente un individuo, un organismo vivo: «Comenzamos nuestra descripción del humano en desarrollo con la formación y diferenciación de los gametos masculino y femenino que se unirán en la fertilización para iniciar el desarrollo embrionario de un nuevo individuo.»(6)
Mientras el espermatozoide y el óvulo humanos son producto de la gametogénesis y producen proteínas propias del espermatozoide o del óvulo, el cigoto es el producto inmediato de la fertilización. Este ser humano inmediatamente produce proteínas y enzimas humanas especificas; dirige su propio crecimiento y desarrollo como humano, y es genéticamente único y nuevo. Por ello, va contra toda evidencia científica afirmar que el embrión sea parte del cuerpo de la mujer que lo lleva en sí como madre.
Después de la fertilización el embrión humano unicelular no se convierte en otro tipo de cosa. Simplemente se divide y sigue creciendo, haciéndose cada vez más grande, pasando —durante las ocho semanas que es embrión— por diferentes etapas o estadíos. A varios de estos estadíos, por razones de estudio, se les ha dado un nombre propio, como por ejemplo: mórula, blastocisto, embrión bilaminar, etc
El periodo embrionario, por tanto NO SE INICIA recién en la implantación
El Profesor William Larsen, del departamento de Biología Celular de la Facultad de Medicina de la Universidad de Cincinnati, lo afirma claramente: La fertilización se da en el oviducto […] resultando en la formación de un cigoto que contiene un solo núcleo diploide. Se considera que el desarrollo embrionario comienza en este punto […]. Y continua más adelante: «Estos pronúcleos se fusionan uno con el otro para producir uno solo núcleo, diploide, núcleo 2N del cigoto. Este momento de la formación del cigoto puede ser tomado como el inicio o el tiempo cero del desarrollo embrionario»(7)
Como se sabe, la vida prenatal, es decir antes del nacimiento del nuevo ser, puede ser dividida en dos etapas:
«La vida prenatal puede ser convenientemente dividida en dos fases: la embrionaria y la fetal. El periodo embrionario donde la gran mayoría de las estructuras corporales conocidas aparecen, ocupa las primeras ocho semanas postovulatorias. […] El periodo fetal se extiende desde las ocho semanas al nacimiento»(8)
Si deseas ver las imágenes 3D y 4D de un embrión en sus primeras semanas de vida en el vientre materno, en las cuatro primeras imágenes, haz clic, para ver el video.
1 [O´Rahilly R., Muller F., Human Embryology & Teratology (3rd ed.)(New York: Wiley-Liss, 2001): p. 8.].
2 [O´Rahilly R., Muller F., Human Embryology & Teratology (New York: Wiley-Liss, 1994): p. 19.].
3 [Moore K.L., Persaud T.V.N., The Developing Human (Philadelphia: W.B. Saunders Company, 1998): p. 18.].
4 [Keith L. Moore and T.V.N. Persaud, The Developing Human (Philadelphia: W.B. Saunders Company, 1998)., p. 2.].
5 [Carlson B.M., Human Embryology and Developmental Biology (St. Louis, MO: Mosby, 1994), p. 31.].
6 [Larsen W.J., Human Embryology (New York: Churchill Livingstone, 1997), pp. 4, 8, 11.].
7 [Larsen W.J., Human Embryology (New York: Churchill Livingstone, 1997): p. 1 y 17.].
8 [O’Rahilly R., Müller F., Human Embryology & Teratology (New York: Wiley-Liss, 1994): p. 55. También: Carlson B.M., Human Embryology and Developmental Biology (St. Louis, MO: Mosby, 1994), p. 407.].
