Ángeles Custodios
Cada persona tiene un ángel custodio, 2 de octubre…
Hoy también se festeja a:
- • Jesús Emilio Jaramillo, Beato
- • María Antonina Kratochwil, Beata
- • Isidro (Juan) Iñiguez de Ciriano Abechuco, Beato
- • Felipe González de Heredia, Beato
- • José María González Solis, Beatos
El niño espiritual
Por: José David Parra Gómez, LC | Fuente: www.somosrc.mx
En el nombre del Padre y del Hijo y del Espíritu Santo.
Amén.
Cristo, Rey nuestro.
¡Venga tu Reino!
Oración preparatoria (para ponerme en presencia de Dios)
Señor. te quiero agradecer por el don de mi ángel de la guarda, a través del cual Tú me recuerdas lo importante y valioso que soy ante tus ojos. Te pido la gracia de tomar más conciencia de su presencia, de ser dócil a sus consejos y agradecido por su protección.
Evangelio del día (para orientar tu meditación)
Del santo Evangelio según san Mateo 18, 1-5. 10
En cierta ocasión, los discípulos se acercaron a Jesús y le preguntaron: “¿Quién es más grande en el Reino de los cielos?”.
Jesús llamó a un niño, lo puso en medio de ellos y les dijo: “Yo les aseguro a ustedes que si no cambian y no se hacen como los niños, no entrarán en el Reino de los cielos. Así pues, quien se haga pequeño como este niño, ése es el más grande en el Reino de los cielos. Y el que reciba a un niño como éste en mi nombre, me recibe a mí.
Cuidado con despreciar a uno de estos pequeños, pues yo les digo que sus ángeles, en el cielo, ven continuamente el rostro de mi Padre, que está en el cielo”.
Palabra del Señor.
Medita lo que Dios te dice en el Evangelio
Podríamos estar muy acostumbrados a escuchar hablar a Jesús de la sencillez y de los niños cuando habla de la verdadera ‘grandeza’ de los hombres, pero ¿qué significa hacerse como los niños, hoy, en mi vida cotidiana? Y, ¿qué tienen que ver los ángeles con todo esto?
El Señor nos pide imitar a los niños en sus aptitudes internas del corazón para entrar en el Reino de los cielos. Ser niños espirituales y no hombres infantiles. El niño espiritual es aquel que es alegre y entusiasta; es humilde, sabe reconocer sus errores y pedir disculpas cuando necesario; aprende de todo y de todos; sabe pedir con sencillez y es agradecido; no se estresa, sino que confía totalmente en su Padre, sabiendo que Él todo lo puede y que nada se escapa a su Divina Providencia.
Y… ¿los ángeles? No son tan solo imágenes de libros o iglesias, ellos son seres vivos y reales, muy presentes y activos en nuestras vidas, aunque probablemente no te hayas topado alguno todavía. Ellos nos recuerdan que no somos ni perfectos ni autosuficientes –al menos en un plano espiritual- sino que, por el contrario, estamos necesitados de Dios y de su gracia. El ángel custodio hace las veces de protector y guía en este caminar hacia la patria celestial, y nos ayuda, si lo dejamos, a formar las ya mencionadas aptitudes internas del corazón.
«Es necesario proteger y alimentar en el corazón de los niños ese deseo de amor, de ternura, de acogida que expresan en su ímpetu sincero y luminoso. Cada persona está llamada a redescubrir lo que realmente importa, lo que realmente necesita, lo que hace la vida buena y, al mismo tiempo, lo que es secundario y de lo que puede prescindir tranquilamente».
«Hoy, memoria litúrgica de los ángeles custodios, pidamos al Señor que nos conceda, por su intercesión, el don de su Espíritu Santo, para que haga de todos nosotros los bautizados anunciadores valientes del Evangelio, dando cabida en nuestra vida a la acción de Dios, que nos hace criaturas nuevas y criaturas libres. Que el Señor los bendiga».
(Audiencia de S.S. Francisco, 11 de marzo de 2020 y 2 de octubre de 2019).
Diálogo con Cristo
Ésta es la parte más importante de tu oración, disponte a platicar con mucho amor con Aquel que te ama.
Propósito
Proponte uno personal. El que más amor implique en respuesta al Amado… o, si crees que es lo que Dios te pide, vive lo que se te sugiere a continuación.
Voy a hacer una oración a mi ángel de la guarda, para agradecerle su presencia y protección, y para pedirle perdón por todas las veces que le he tenido en el olvido.
Despedida
Te damos gracias, Señor, por todos tus beneficios, a ti que vives y reinas por los siglos de los siglos.
Amén.
¡Cristo, Rey nuestro!
¡Venga tu Reino!
Virgen prudentísima, María, Madre de la Iglesia.
Ruega por nosotros.
En el nombre del Padre y del Hijo y del Espíritu Santo.
Amén.
¿Quiénes son los Ángeles Custodios?
Por: Luis Rojas Puigcercós | Fuente: Catholic.net
Dios ha asignado a cada hombre un ángel para protegerle y facilitarle el camino de la salvación mientras está en este mundo. Afirma a este respecto San Jerónimo: «Grande es la dignidad de las almas cuando cada una de ellas, desde el momento de nacer, tiene un ángel destinado para su custodia».
En el Antiguo Testamento se puede observar cómo Dios se sirve de sus ángeles para proteger a los hombres de la acción del demonio, para ayudar al justo o librarlo del peligro, como cuando Elías fue alimentado por un ángel (1 Reyes 19, 5.)
En el nuevo Testamento también se pueden observar muchos sucesos y ejemplos en los que se ve la misión de los ángeles: el mensaje a José para que huyera a Egipto, la liberación de Pedro en la cárcel, los ángeles que sirvieron a Jesús después de las tentaciones en el desierto.
La misión de los ángeles custodios es acompañar a cada hombre en el camino por la vida, cuidarlo en la tierra de los peligros de alma y cuerpo, protegerlo del mal y guiarlo en el difícil camino para llegar al Cielo. Se puede decir que es un compañero de viaje que siempre está al lado de cada hombre, en las buenas y en las malas. No se separa de él ni un solo momento. Está con él mientras trabaja, mientras descansa, cuando se divierte, cuando reza, cuando le pide ayuda y cuando no se la pide. No se aparta de él ni siquiera cuando pierde la gracia de Dios por el pecado. Le prestará auxilio para enfrentarse con mejor ánimo a las dificultades de la vida diaria y a las tentaciones que se presentan en la vida.
Muchas veces se piensa en el ángel de la guarda como algo infantil, pero no debía ser así, pues si pensamos que la persona crece y que con este crecimiento se tendrá que enfrentar a una vida con mayores dificultades y tentaciones, el ángel custodio resulta de gran ayuda.
Para que la relación de la persona con el ángel custodio sea eficaz, necesita hablar con él, llamarle, tratarlo como el amigo que es. Así podrá convertirse en un fiel y poderoso aliado nuestro. Debemos confiar en nuestro ángel de la guarda y pedirle ayuda, pues además de que él nos guía y nos protege, está cerquísima de Dios y le puede decir directamente lo que queremos o necesitamos. Recordemos que los ángeles no pueden conocer nuestros pensamientos y deseos íntimos si nosotros no se los hacemos saber de alguna manera, ya que sólo Dios conoce exactamente lo que hay dentro de nuestro corazón. Los ángeles sólo pueden conocer lo que queremos intuyéndolo por nuestras obras, palabras, gestos, etc.
También se les pueden pedir favores especiales a los ángeles de la guarda de otras personas para que las protejan de determinado peligro o las guíen en una situación difícil.
El culto a los ángeles de la guarda comenzó en la península Ibérica y después se propagó a otros países. Existe un libro acerca de esta devoción en Barcelona con fecha de 1494.
