
Felipe Neri, Santo
Memoria Litúrgica, 26 de mayo…
- Hoy también se festeja a:
- • Ponciano Ngondwe, Santo
- • Andrés Franchi, Beato
- • Francisco Patrizi de Siena, Beato
- • Pedro Sanz y Jordá, Santo
- • Didier (o Desiderio) de Vienne, Santo
La felicidad auténtica está en el servicio
Santo Evangelio según san Marcos 10, 32-45. Miércoles después de Pentecostés
Por: Rogelio Suárez, LC | Fuente: www.somosrc.mx

En el nombre del Padre y del Hijo y del Espíritu Santo.
Amén.
Cristo, Rey nuestro.
¡Venga tu Reino!
Oración preparatoria (para ponerme en presencia de Dios)
Señor Jesús, aumenta en mí el deseo de ser santo dándome a ti en el servicio a los demás. Renueva en mí cada día mi amor por ti, y si mi amor se ha desviado condúcelo de nuevo a ti.
Evangelio del día (para orientar tu meditación)
Del santo Evangelio según san Marcos 10, 32-45
En aquel tiempo, Jesús y sus discípulos iban camino subiendo a Jerusalén y Jesús se les iba adelantando. Los discípulos estaban sorprendidos y la gente que lo seguía tenía miedo. Él se llevó aparte otra vez a los Doce y se puso a decirles lo que le iba a suceder: “Ya ven que estamos subiendo a Jerusalén y el Hijo del hombre va a ser entregado a los sumos sacerdotes y a los escribas; van a condenarlo a muerte y a entregarlo a los paganos; se van a burlar de él, van a escupirlo, a azotarlo y a matarlo; pero al tercer día resucitará”.
Entonces se acercaron a Jesús Santiago y Juan, los hijos de Zebedeo, y le dijeron: “Maestro, queremos que nos concedas lo que vamos a pedirte”. Él les dijo: “¿Qué es lo que desean?” Le respondieron: ‘Concede que nos sentemos uno a tu derecha y otro a tu izquierda, cuando estés en tu gloria”. Jesús les replicó: “No saben lo que piden. ¿Podrán pasar la prueba que yo voy a pasar y recibir el bautismo con que seré bautizado?” Le respondieron: “Sí podemos”. Y Jesús les dijo: “Ciertamente pasarán la prueba que yo voy a pasar y recibirán el bautismo con que yo seré bautizado; pero eso de sentarse a mi derecha o a mi izquierda no me toca a mí concederlo; eso es para quienes está reservado”.
Cuando los otros diez apóstoles oyeron esto, se indignaron contra Santiago y Juan. Jesús reunió entonces a los Doce y les dijo: “Ya saben que los jefes de las naciones las gobiernan como si fueran sus dueños y los poderosos las oprimen. Pero no debe ser así entre ustedes. Al contrario: el que quiera ser grande entre ustedes que sea su servidor, y el que quiera ser el primero, que sea el esclavo de todos, así como el Hijo del hombre, que no ha venido a que lo sirvan, sino a servir y a dar su vida por la redención de todos”.
Palabra del Señor.
Medita lo que Dios te dice en el Evangelio
Hoy en día se cree que los más grandes son aquellos que tiene a los demás bajo su poder, bajo su dominio. En verdad es todo lo contrario, es el que sirve a los demás el que es más grande. El verdadero amor implica donación, implica darse por completo al amado. Si amamos a Dios, amamos a los que nos rodean. Al servir a los demás, servimos a Dios. Que nuestra vida sea un constante servicio, una constante donación al prójimo.
El servir implica salir de uno mismo, que a todos nos cuesta, pues es hacer algo que en sí no queremos. Lo más natural es dejar que los demás hagan y sirvan. Pero en la entrega es en donde encontramos la verdadera felicidad.
Rabindranath Tagore, un poeta filósofo, dijo: «Soñé que la vida era alegría. Me desperté y vi que la vida era servicio. Serví y comprendí que el servicio era alegría.». Él pudo entender que en el servicio se encuentra la felicidad, en el darse a uno mismo a los demás. Nosotros, como católicos, estamos llamados a encontrar esa felicidad en el servicio a nuestro prójimo. Si la felicidad está en el servicio, para ser feliz tengo que servir a los demás con amor, nunca servir por servir.
«Jesús camina con decisión hacia Jerusalén. Sabe bien lo que allí le aguarda y ha hablado ya de ello muchas veces a sus discípulos. Pero entre el corazón de Jesús y el corazón de los discípulos hay una distancia, que sólo el Espíritu Santo podrá colmar. Jesús lo sabe; por esto tiene paciencia con ellos, habla con sinceridad y sobre todo les precede, camina delante de ellos. A lo largo del camino, los discípulos están distraídos por intereses que no son coherentes con la “dirección” de Jesús, con su voluntad, que es una con la voluntad del Padre. Así como —hemos escuchado— los dos hermanos Santiago y Juan piensan en lo hermoso que sería sentarse uno a la derecha y el otro a la izquierda del rey de Israel. No miran la realidad. Creen que ven pero no ven, que saben pero no saben, que entienden mejor que los otros pero no entienden. […] A través de la intercesión de la Virgen María, invocamos con fe el Espíritu Santo, para que reduzca toda distancia entre nuestro corazón y el corazón de Cristo, y toda nuestra vida sea un servicio a Dios y a los hermanos».
(Homilía de S.S. Francisco, 28 de junio de 2017).
Diálogo con Cristo
Ésta es la parte más importante de tu oración, disponte a platicar con mucho amor con Aquel que te ama.
Propósito
Proponte uno personal. El que más amor implique en respuesta al Amado… o, si crees que es lo que Dios te pide, vive lo que se te sugiere a continuación.
Buscaré un tiempo para estar con Jesús Eucaristía y haré un acto de servicio a mi prójimo por amor a Dios.
Despedida
Te damos gracias, Señor, por todos tus beneficios, a ti que vives y reinas por los siglos de los siglos.
Amén.
¡Cristo, Rey nuestro!
¡Venga tu Reino!
Virgen prudentísima, María, Madre de la Iglesia.
Ruega por nosotros.
En el nombre del Padre y del Hijo y del Espíritu Santo.
Amén.
Dios, la creación
El hombre necesita apoyarse en la Fe para descubrir a Dios.
Fuente: Catholic.Net

Y aunque Él está presente en todas las cosas de la Creación, especialmente en el ser humano, el hombre necesita comprender y descubrir la Presencia Cierta de Dios en todo lo que lo rodea, especialmente en el prójimo que Dios tanto ama.Descubrir a Dios es una tarea para toda la vida, pues es necesario recurrir a la Fe y a la Oración continua para aproximarse, siquiera un poco, al principio, y cada vez ir descubriendo y profundizando la Grandeza y el Poder de Dios, que ama tanto lo creado, pero especialmente al ser humano, obra cumbre de la Creación.
Dios es un Ser Infinitamente Santo y Todo Poderoso, que de la nada llamó a la existencia a la Creación.
El Principio de Dios es Amor. Su Esencia: Santísima; Su Divinidad: Absoluta. No hay nada más perfecto y hermoso que Dios.
En Dios hay 3 Personas Distintas, Absolutas y Perfectas en Su Ser: Dios. (Lo mismo el Padre, el Hijo y el Espíritu Santo. Todas las cualidades de cada uno en todos).
En la Trinidad hay Esencia Perfectísima de lo Absoluto y Eterno. Dios Uno y Trino, para traer a lo creado Felicidad, Orden, Concierto, Bienestar y Plenitud de Amor.
La Perfección de Dios consiste en ser Absolutamente Puro y Bondadoso. Esa es la Esencia del Amor.
Así, en las tribulaciones de la Vida, Dios opera Gracia Santificante que, como escudo protege y anima el corazón del hombre, para ayudarle a salir adelante, sorteando las dificultades de la vida de la mejor manera posible, apoyados en la Gracia y Presencia de Dios.
La Sabiduría de Dios permite a los hombres acceder a un grado superior de entendimiento para que vean los resultados de sus propias obras, si delinquen, maldad y atraso. Si permanecen fieles en la Fe, ayuda y fortaleza, protección de Dios.
Es necesario que el hombre comprenda que Dios está realmente presente en Su Creación, y escucha lo oculto de los pensamientos, y las obras que emprenden, para, si son obras buenas, apoyarlos, si no lo son, hablarles a la conciencia y al corazón, para que corrijan el rumbo y no tropiecen y caigan en el pecado y en el error.
El hombre mutila los verdes campos de la Esperanza y del Amor.
Delinquen atrayendo a sus vidas inseguridades y penas, pues eso es lo que hay en su corazón.
El Tributo que el hombre puede dar a Dios es la Alabanza y el Reconocimiento de Su Grandeza y Poder, que Él utiliza para hacer el Bien a todos, no a unos cuantos, y que es garantía de la vida fecunda para la permanencia del hombre en la Creación.
El hombre opera cambios importantes en lo que lo rodea. Contamina ríos y lagos. Hasta el océano sufre las consecuencias de la corrupción interior que tiene el hombre en sí mismo, y que corrompe el exterior.
Por eso, el Dios Trinitario se hace Uno en el deseo de conservar cuanto fue creado, llevando Luces y anhelos para que el hombre corrija el rumbo y vuelvan a la Paz de conciencias y corazones, como Hijos de Dios.
La Trinidad es Santa, Purísima y Perfectísima, y en ese orden debe el hombre valorar lo actuado por Dios.
El error de los seres humanos es creerse superiores incluso a Dios, y no es así.
Aún el más pequeño de Mis Ángeles es superior al más sabio y poderoso de los hombres.
No hay nada más grande, sabio y absoluto que Dios.
–Absoluto: Todo está en Él, todo lo contiene Él y Él está en todo y en todos.
CONSEJOS DE DIOS
REFLEXIÓN
A los Ojos de Dios es triste que los suyos perezcan.
Dios desea manifestar Su Amor y Su Presencia entre los hombres, ayudándoles a vivir en Paz. En la Paz que el hombre busca y desea en su corazón, y que solo la encontrará retornando a Dios. Como el hijo pródigo de la parábola, han caminado sin rumbo, perdiendo poco a poco el tesoro que había sido depositado en vuestro corazón.
Han manipulado las cosas de tal forma, que ya no reconocen lo bueno de lo malo. Hacen daño y ni se enteran. Tan inmersos están en vuestro propio bienestar que se olvidan del prójimo, y se alejan de Dios.
Leyes simples y de gran valía que os darán Bienestar:
- No quiten a otros lo que no es vuestro.
- No deshonren a vuestro propio ser.
- Vivan la Vida en la libertad de la justicia, esto es, haciendo cosas justas y buenas.
- Honren a Vuestros Padres y cuídenlos en la vejez. El hombre olvida que así terminará él, cansado y solo si no ha hecho el bien.
- El modelo a seguir es Mi Hijo, síganlo, hagan vida sus Preceptos, Su Ley.
- Amen como desean ser amados,
- Procuren siempre el Bien, que de esta manera habréis cumplido, y dicha y contento encontrareis cuando al final de vuestras vidas, reciban el pago de sus obras, mal o Bien.
Amén