
Francisca Romana, Santa
Memoria Litúrgica, 9 de marzo …
Hoy también se festeja a:
- • Domingo Savio, Santo
- • Bruno Bonifacio de Querfurt, Santo
- • Vital de Castronovo, Santo
- • Bosa de York, Santo
- • Paciano (Pacià) de Barcelona, Santo
Cuaresma y Semana Santa
Por: Jesús Valencia | Fuente: Catholic.net

Del santo Evangelio según san Juan 5, 17-30
En aquel tiempo, dijo Jesús a los judíos: Mi Padre trabaja hasta ahora, y yo también trabajo. Por eso los judíos trataban con mayor empeño de matarle, porque no sólo quebrantaba el sábado, sino que llamaba a Dios su propio Padre, haciéndose a sí mismo igual a Dios. Jesús, pues, tomando la palabra, les decía: En verdad, en verdad os digo: el Hijo no puede hacer nada por su cuenta, sino lo que ve hacer al Padre: lo que hace él, eso también lo hace igualmente el Hijo. Porque el Padre quiere al Hijo y le muestra todo lo que él hace. Y le mostrará obras aún mayores que estas, para que os asombréis. Porque, como el Padre resucita a los muertos y les da la vida, así también el Hijo da la vida a los que quiere. Porque el Padre no juzga a nadie; sino que todo juicio lo ha entregado al Hijo, para que todos honren al Hijo como honran al Padre. El que no honra al Hijo no honra al Padre que lo ha enviado. En verdad, en verdad os digo: el que escucha mi Palabra y cree en el que me ha enviado, tiene vida eterna y no incurre en juicio, sino que ha pasado de la muerte a la vida. En verdad, en verdad os digo: llega la hora (ya estamos en ella), en que los muertos oirán la voz del Hijo de Dios, y los que la oigan vivirán. Porque, como el Padre tiene vida en sí mismo, así también le ha dado al Hijo tener vida en sí mismo, y le ha dado poder para juzgar, porque es Hijo del hombre. No os extrañéis de esto: llega la hora en que todos los que estén en los sepulcros oirán su voz y saldrán los que hayan hecho el bien para una resurrección de vida, y los que hayan hecho el mal, para una resurrección de juicio. Y no puedo hacer nada por mi cuenta: juzgo según lo que oigo; y mi juicio es justo, porque no busco mi voluntad, sino la voluntad del que me ha enviado.
Oración introductoria
Jesús, amigo íntimo, a quien ninguna puerta de mi alma está cerrada. Tú te paseas por ella, conociéndolo todo…sabes que te necesito. ¡Ven en mi ayuda y sacia con tu gracia la sed de mi alma! Porque has dicho: “vengan a mí todos los que están fatigados, que yo les daré descanso” (Mt. 11,28). Por eso acudo a ti, puro manantial de gracias, para que alivies mi alma sedienta. «Señor, dame de esa agua, » (Jn 4,15), y, así, no ya busque saciarme de las charcas del mundo.
Petición
Jesús, te pido que me ayudes a comprender con mi mente y mi corazón que Dios es mi Padre.
Meditación del Papa Francisco
¿Cómo es mi fe en Jesucristo? ¿Creo que Jesucristo es Dios, el Hijo de Dios? ¿Esta fe me cambia la vida? ¿Hace que mi corazón se renueve en este año de gracia, este año de perdón, este año de acercamiento al Señor?
Se trata de una invitación a descubrir la calidad de la fe, conscientes de que esta es un don. Nadie merece la fe. Nadie la puede comprar. Háganse la pregunta: ¿Mi fe en Jesucristo me lleva a la humillación? No digo a la humildad: a la humillación, al arrepentimiento, a la oración que pide: Perdóname, Señor, y que es capaz de dar testimonio:
Tú eres Dios. Tú puedes perdonar mis pecados.
Que el Señor nos haga crecer en la fe para que nos hagamos como quienes habiendo oído a Jesús y visto sus obras se maravillaban y alababan a Dios. De hecho, es la alabanza la prueba de que yo creo que Jesucristo es Dios en mi vida, que fue enviado a mí para perdonarme. Y la alabanza es gratuita. Es un sentimiento que da el Espíritu Santo y que te lleva a decir: Tú eres el único Dios. (Cf Homilía de S.S. Francisco, 15 de enero de 2016, en Santa Marta).
Reflexión
Quien escucha a Jesús y se deja tocar por su gracia, siente el deber, más aún, la necesidad de transmitir a voz llena esta experiencia de Cristo en su alma. El cristiano auténtico, que conoce a Jesús en la oración, en los sacramentos y en la escritura, irradia entusiasmo, y contagia a los que están en torno suyo de esa alegría de ser hijo de Dios. Luchemos por entrar en nosotros mismos y encontrar al Dios que ya habita en nosotros y, una vez hallado, démoslo al prójimo con palabras y con obras. ¡Ha llegado la hora de ser testigos apasionados de Cristo, y salir de las mazmorras en que nos ha querido encerrar el príncipe de este mundo!
Propósito
Comentar el evangelio de hoy brevemente con un familiar o amigo.
Diálogo con Cristo
Jesús, sabes que a veces me da pena hablar de ti. No me pagues con la misma moneda, que estaría perdido— ¡perdona mi debilidad! Tú has hablado de mí a tu Padre y me has donado la vida que Él ha puesto en tus manos. Ayúdame a transmitir este mensaje de esperanza a los míos, a los que amo y los que debería amar más, para que ellos te conozcan, y conociéndote te amen, y amándote, también ellos te den a conocer a nuestros hermanos los hombres. Porque tu no me enseñaste a decir Padre mío, sino Padre nuestro.
Mi vida es un instante, una efímera hora, momento que se evade y que huye veloz. Para amarte, Dios mío, en esta pobre tierra no tengo más que un día: ¡sólo el día de hoy!(Santa Teresita del Niño Jesús)
Retiro Espiritual Virtual de Cuaresma
Retiro Espiritual
Por: P. Gustavo Lombardo, IVE |

Estamos otra vez en Cuaresma, un tiempo propicio para encontrar la paz del corazón, para retomar el camino de Dios, que es un camino de amor, misericordia y paz. Paz que nace del saber que somos amados y perdonados por Dios y del saber que correspondemos a ese amor.
La Cuaresma es una oportunidad para un cambio interior, de conversión, de «renovar la decisión personal y comunitaria de afrontar el mal junto a Cristo. La Cruz es el único camino que lleva a la victoria del amor sobre el odio, de la generosidad sobre el egoísmo, de la paz sobre la violencia». (SS Benedicto XVI)
El Papa Francisco imita a Jesús, que fue a rezar al desierto, con una semana de ejercicios espirituales fuera de Roma y con miembros de la Curia Vaticana.
Catholic.net te invita a prepararte en esta Cuaresma a través de este “Retiro virtual” donde podrás hacer un alto en tu camino, y a la hora que tú puedas, tener un tiempo de silencio y meditación. Si bien lo óptimo es retirarse a un lugar tranquilo para hacer Ejercicios Espirituales, y tener la guía de un sacerdote en persona; sin embargo, dado que esto no siempre es factible, existe la posibilidad de hacer ejercicios a distancia, utilizando los beneficios que nos trae la tecnología.
El P Gustavo Lombardo IVE, sacerdote argentino (1980), del Instituto del Verbo Encarnado, llamado por triple vocación (religiosa, sacerdotal y misionera) a dar a conocer a Jesucristo, ha difundido los Ejercicios Espirituales de San Ignacio. Ahora, con este Retiro de Cuaresma 2016, nos ayuda a aprovechar este tiempo de Gracia, este tiempo en el que acompañamos a Nuestro Señor en sus 40 días en el desierto, tiempo también en el que nos preparamos para la gran celebración pascual luego de la Pasión y Muerte de Jesús.
Dejémonos guiar por María, que es Madre y sabe cómo guiarnos. Dejémonos guiar por Ella en este tiempo de misericordia.
¿Cómo se hace un retiro por internet?
Algunas recomendaciones prácticas:
2. Dedica el momento más oportuno, en el que te encuentres en paz y no tengas muchas ocupaciones y que tampoco te encuentres muy cansado.
3. Elige un lugar apropiado donde puedas escuchar y orar sin distracción alguna: una iglesia, tu recámara o estudio, un sitio donde haya silencio y no te interrumpan y así obtener el silencio interior que necesitas.
4. En el retiro no se plantean temas discutibles. Por eso no vamos a opinar o a hacer debates; vamos a aprovechar el tiempo, a aprender y a adquirir la doctrina cierta, en la que se fundamenta la vida espiritual.
Algunos actos de piedad que se recomiendan en un día dedicado al retiro espiritual de Cuaresma
1. Rezar en silencio, porque es en el silencio del corazón donde habla Dios. La oración personal es el desierto cotidiano del cristiano para estar a solas con Dios y poder salir así a los hermanos a compartir el amor del Padre.
2. Hay que estar en gracia, haber conseguido antes el perdón de nuestros pecados a través del Sacramento de la Confesión.
3. Asistir a la Santa Misa. Es lo más importante en la vida de un cristiano; es «el centro y la raíz de la vida interior».
4. Realizar, si es posible, una visita al Santísimo Sacramento. La ceremonia de la exposición con el Santísimo es sencilla y solemne, y mueve mucho a la piedad.
5. Realizar una lectura meditada de los Evangelios, o del Catecismo de la Iglesia Católica.
7. Rezar el Santo Rosario, el Ángelus o la Salve. Busca modos personales para tratar a la Virgen.
8. Hacer un exámen de conducta y de conciencia: repasar nuestra vida reciente y pasada, con relación a Dios y al prójimo.
PROGRAMA
1. Empezamos cada meditación con una oración de Cuaresma. Entra en la presencia de Dios y cierra la puerta a otros pensamientos. Recítalas despacio; que cada palabra salga de tu corazón.
2. Empieza la primera meditación tratando de hacer tuya cada palabra y pensamiento.
En cada meditación puedes:
a) leer el texto b) escuchar el audio c) ver el video
3. Al terminar cada meditación, quédate unos momentos en silencio, deja que Dios te hable y después platica con Él, compártele tus inquietudes, tus deseos, tus sufrimientos.
4. Establece un propósito práctico para que te ayude a mejorar lo que necesites y lo recuerdes siempre.
5. Continúa con la segunda y la tercera meditación de la misma manera que la primera.
6. Pídele a la Virgen María que te ayude, que te lleve de su mano, para que puedas aprovechar todas las gracias que Dios te ha a regalado.
7. Finalmente, despídete de Dios agradeciéndole este tiempo de oración y meditación.
8. Lo más importante es experimentar a Cristo y profundizar en su gran amor y misericordia, por eso, termina tu retiro de Cuaresma participando en la Sagrada Eucaristía.
9. Trata de aprovechar bien este retiro, y vendrán los frutos: propósitos de cambio -grandes o pequeños- en algún aspecto de tu vida. Y con la gracia de Dios, cambiar lo que haya que cambiar; mejorar lo que haya que mejorar. Después vendrá la vida ordinaria, en la que tendremos que poner por obra, luchando, lo que con la gracia de Dios hemos visto durante este retiro.
Retiro Espiritual de Cuaresma «El Dios de la Misericordia» para preparación de la Celebración Pascual luego de la Pasión y Muerte de Jesús.
«El Dios de la Misericordia «
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Primera Meditación: Ser misericordiosos para alcanzar Misericordia 1. Oración a la Divina Misericordia En el nombre del Padre, y del Hijo y del Espíritu Santo. Amén. Oh Dios, cuya Misericordia es infinita y cuyos tesoros de compasión no tienen límites, míranos con Tu favor y aumenta Tu Misericordia dentro de nosotros, para que en nuestras grandes ansiedades no desesperemos, sino que siempre, con gran confianza, nos conformemos con Tu Santa Voluntad, la cual es idéntica con Tu Misericordia, por Nuestro Señor Jesucristo, Rey de Misericordia, quien con Vos y el Espíritu Santo manifiesta Misericordia hacia nosotros por siempre. Amén. 2. Objetivo: Reconocer que Dios puede curarnos de cualquier enfermedad, librarnos de cualquier mal, porque su poder es total pero donde más necesitamos su misericordia, donde más necesitamos que nos ayude, que muestre su poder, es en el peor mal que nos aflige porque nos daña y daña a nuestros hermanos y es en el pecado.
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Segunda Meditación: La Cruz y la Misericordia 1. Oración a la Santa Cruz de Jerusalén En el nombre del Padre, y del Hijo y del Espíritu Santo. Amén. Oh, Santa Cruz!, madero hermoso en donde murió mi Señor, para darme eterna luz y librarme del contrario, ante ti me humillo y reverente imploro a mi Señor Jesucristo que por los padecimientos que sobre ti recibió en su santísima Pasión, me conceda los bienes espirituales y corporales que me convengan. Elevada ante el mundo eres faro luminoso que congregas a tu alrededor a la cristiana grey para entonar cantos de gloria al Cristo Rey, al Dios Hombre, que siendo dueño de todo lo creado, permitió ser crucificado sobre ti para la redención del género humano. Sobre ti se operó el asombroso misterio de la redención del mundo; desde entonces, libre el cristiano del pecado original, puede llamarse hijo de Dios Eterno y aspirar a la gloria celestial ¡Bendita seas! Por los siglos de los siglos fuiste entre los paganos signo de baldón y afrenta; y hoy eres emblema del cristiano y esperanza para ser perdonado por el sublime sacrificio de mi Señor Jesucristo, a quién esperamos servir y honrar por toda la eternidad. Amén. 2. Objetivo: Jesús nos mostró en sí mismo y de una manera insuperable, cómo ese mismo castigo del pecado es también fuente de santificación, y que no hay otro camino para llegar al cielo que el de la Cruz. Incluso más, la perfección del obrar del Crucificado llegó a tanto, que convirtió ese sufrir en fuente de alegría, la única verdadera y profunda alegría posible en esta tierra. |
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Tercera Meditación: La Misericordia de Dios «por mí» 1. Salmo 137 Himno de acción de gracias En el nombre del Padre, y del Hijo y del Espíritu Santo. Amén. Te doy gracias, Señor, de todo corazón, En presencia de los ángeles tañeré en tu honor, Te doy gracias por tu amor y tu verdad, Cuando te invoqué, me escuchaste, Te dan gracias, Señor, los reyes de la tierra, ¡Qué grande es la gloria del Señor! |
Oraciones
durante esta época de arrepentimiento,
ten misericordia de nosotros.
Con nuestra oración, nuestro ayuno y nuestras buenas obras,
transforma nuestro egoísmo en generosidad.
Abre nuestros corazones a tu Palabra,
sana nuestras heridas del pecado,
ayúdanos a hacer el bien en este mundo.
Que transformemos la obscuridad
y el dolor en vida y alegría.
Concédenos estas cosas por Nuestro Señor Jesucristo.
Amén.
bien sabes que tu Hijo,
desde lo alto de la Cruz,
señaló el camino de la piadosa
filiación como Aquel
que deberíamos recorrer.
Te imploro me obtengas la gracia
de acercarme a tu Inmaculado Corazón,
desde mi propio corazón,
para aprender a amarte y a honrarte
con el amor que el Señor Jesús te tiene.
Cuida que este hijo tuyo ingrese así
en el proceso de amorización
y vea algún día cumplida
la grandeza de verse conformado
en el Salvador
Amén
Oración final de acción de gracias al terminar el retiro
Gracias Señor por traerme a la oración. Gracias por la alegría de la entrega, el arrepentimiento y el perdón. Gracias por enviarme a Tu Espíritu Santo a enseñarme y a guiarme. Gracias por los frutos que Tu Espíritu está trabajando en mí como el amor, la alegría, la paz, la paciencia, la amabilidad, el control de mi mismo. Gracias por enviarme personas que necesitan ayuda.
Gracias por romper el dominio de hábitos pasados y traerme a una conversión más profunda.
Gracias por hacerte presente en todos los momentos de mi vida, por tu Palabra que me da vida y por levantarme cuando caigo. Gracias por guiarme y darme sabiduría, por Tu amor abundante que quita todo temor.
Gracias por abrirme las puertas del cielo y derramar Tus bendiciones sobre mí.
Gracias por aquellos que me han ayudado en mi camino hacia Ti, bendícelos Señor. Gracias por el regalo de mi vida, así como es. Gracias por el mejor regalo de todos, Tu hijo Jesús y ayúdame a cumplir tu Voluntad en mi vida. Amén
- Preguntas o comentarios al autor P. Gustavo Lombardo IVE
