
Teresa Benedicta de la Cruz, Santa
Memoria Litúrgica, 9 de agosto …
- Hoy también se festeja a:
- • Michal Tomaszek y Zbigniew Strzalkowski, Beatos
- • Juan de Fermo (o de la Verna), Beato
- • Teresa Benedicta de la Cruz, Santa
- • Narciso Sitjà Basté, Beato
- • Gaspar (Luis Modesto) Páez Perdomo, Beato
¡Mujer, grande es tu fe!
Santo Evangelio según san Mateo 15, 21-28. Miércoles XVIII del Tiempo Ordinario
Por: Balam Loza, LC | Fuente: somosrc.mx

En el nombre del Padre y del Hijo y del Espíritu Santo.
Amén.
Cristo, Rey nuestro.
¡Venga tu Reino!
Oración preparatoria (para ponerme en presencia de Dios)
Señor mío y Dios mío, aquí estoy a tus pies para alabarte. Quiero ser todo tuyo y ofrecerte todo lo que soy. No quiero hacer nada más que tu voluntad. Quiero hacer lo que Tú me pidas pues sé que eso es lo que da la plena felicidad y la paz profunda.
Evangelio del día (para orientar tu meditación)
Del santo Evangelio según san Mateo 15,21-28
En aquel tiempo, Jesús se retiró a la comarca de Tiro y Sidón. Entonces una mujer cananea le salió al encuentro y se puso a gritar: «Señor, hijo de David, ten compasión de mí. Mi hija está terriblemente atormentada por un demonio». Jesús no le contestó una sola palabra; pero los discípulos se acercaron y le rogaban: «Atiéndela, porque viene gritando detrás de nosotros». Él les contestó: «Yo no he sido enviado sino a las ovejas descarriadas de la casa de Israel». Ella se acercó entonces a Jesús y postrada ante él, le dijo: «¡Señor, ayúdame!» Él le respondió: «No está bien quitarles el pan a los hijos para echárselo a los perritos». Pero ella replicó: «Es cierto, Señor, pero también los perritos se comen las migajas que caen de la mesa de sus amos». Entonces Jesús le respondió: «Mujer, ¡qué grande es tu fe! Que se cumpla lo que deseas». Y en aquel mismo instante quedó curada su hija.
Palabra del Señor.
Medita lo que Dios te dice en el Evangelio
«Ella se acercó entonces a Jesús» Hoy veo una mujer pobre y humilde, una mujer que habría sufrido grandes penas por la enfermedad de su hija. Una mujer cansada y con pocas esperanzas, agotada de buscar por todas partes una solución a su dolor. Podemos pensar en el rostro de una madre que pasado largas horas llorando por el dolor de su niña.
Y he ahí que aparece Jesús como un rayo de luz y de esperanza en la espesura y oscuridad de su corazón. Corre a su encuentro y se pone delante con todas sus penas, pone delante de Jesús todo su corazón y lo abre completamente. Va al médico del alma y le cuenta su historia con todas sus heridas y sufrimientos. Se sabe indigna, pero eso no la frena pues reconoce la mirada de amor de Jesús. Se sabe desde el primer momento amada por ese hombre y no duda en acudir. No duda en superar los obstáculos que puedan aparecer.
Hoy, Jesús se acerca a mi vida y me mira con amor, ve mi dolor y quiere curarme. ¿Quiero ser curado? Lo importante no es lo que Cristo puede hacer por mí, sino si yo quiero ser curado. Tengo que acercarme y pedírselo. Así como la mujer fue capaz de mostrar su fragilidad, del mismo modo tengo que acercarme y contarle mi historia, pues es el único modo que puedo ser curado.
El corazón puede irse cargando de sufrimientos; a veces podemos ocultarlos, pero por dentro pueden seguir abiertos haciéndonos mucho daño. Nos será fácil presentarlos a Jesús y dejárselos en sus manos; pero sólo así viviremos la verdadera vida, en libertad plena.
«Debemos siempre buscar al Señor: todos nosotros sabemos cómo son los momentos malos, momentos que nos derrumban, momentos sin fe, oscuros, momentos en donde no vemos el horizonte, no somos capaces de levantarnos, todos lo sabemos. Pero es el Señor que viene, nos reconforta con su pan y con su fuera y nos dice «álzate y sigue adelante, camina. Por ello, para encontrar al Señor debemos estar así: en pie y en camino; después esperar que Él nos llame: corazón abierto. Y Él nos dirá «soy yo»; y ahí la fe se hará fuerte. Pero la fe, ¿es para mí, para conservarla? No, es para ir y darla a los demás, para ungir a los demás, para la misión. Por lo tanto, en pie y en camino; en silencio para encontrar al Señor; y en misión para llevar este mensaje, esta vida a los demás. Precisamente esta es la vida del cristiano».
(Cf Homilía de S.S. Francisco, 10 de junio de 2016, en santa Marta).
Diálogo con Cristo
Ésta es la parte más importante de tu oración, disponte a platicar con mucho amor con Aquel que te ama.
Propósito
Proponte uno personal. El que más amor implique en respuesta al Amado… o, si crees que es lo que Dios te pide, vive lo que se te sugiere a continuación.
Hoy, Jesús, voy a tener un detalle con algún familiar o amigo que esté sufriendo y que pueda necesitar de mi tiempo.
Despedida
Te damos gracias, Señor, por todos tus beneficios, a ti que vives y reinas por los siglos de los siglos.
Amén.
¡Cristo, Rey nuestro!
¡Venga tu Reino!
Virgen prudentísima, María, Madre de la Iglesia.
Ruega por nosotros.
En el nombre del Padre y del Hijo y del Espíritu Santo.
Amén.
La JMJ ha demostrado que un mundo fraterno es posible
Catequesis del Papa Francisco, 9 de agosto de 2023.
Por: Sebastián Sansón | Fuente: Vatican News

Un “empujón”, un nuevo inicio de la gran peregrinación de los jóvenes a través de los continentes, en nombre de Jesucristo. Así ha sido la Jornada Mundial de la Juventud Lisboa 2023, según el Papa Francisco, quien recordó su Viaje Apostólico a Portugal durante la catequesis de la Audiencia General este miércoles 9 de agosto.
En el primer encuentro tradicional de los miércoles tras la pausa del mes de julio, el Pontífice aseguró que la Jornada, celebrada después de la pandemia, ha sido sentida por todos como don de Dios, que ha vuelto a poner en movimiento los corazones y los pasos de los jóvenes. “Tantos jóvenes de todas las partes del mundo, ¡tantas! Para ir a encontrarse y encontrar a Jesús”, añadió.
El Papa observó que no es casualidad que haya sido en la capital portuguesa, una ciudad que se asoma al océano, ciudad símbolo de las grandes exploraciones por mar.
Francisco también meditó sobre el lema de la JMJ, inspirado en el relato evangélico de la visitación de María a Santa Isabel: “María se levantó y partió sin demora”. En su momento más crítico, la Virgen no se encierra en sí misma, sino que, movida por Dios-Amor, va al encuentro de su prima. A su vez, admitió que le gusta mucho invocar a la Virgen con esta realidad, la Virgen “apresurada”, como ya lo comentara en su visita al Santuario de Fátima. “Siempre hace las cosas con prisa, nunca nos hace esperar, es la Madre de todos”, subrayó.
Nuestra Señora “guía la peregrinación de los jóvenes tras las huellas de Jesús”, manifestó el Papa.
La plegaria por la paz
“Como hizo hace un siglo precisamente en Portugal, en Fátima, cuando se dirigió a tres niños encomendándoles un mensaje de fe y de esperanza para la Iglesia y para el mundo”. Por este motivo, el Pontífice regresó a Fátima (ya había estado allí el 12 y 13 de mayo de 2017 con motivo del centenario de las apariciones marianas). En este sitio, rezó el rosario junto a jóvenes enfermos “para que Dios sane al mundo de las enfermedades del alma: la soberbia, la mentira, la enemistad, la violencia”. Además, se renovó la consagración de Europa y del mundo al Corazón Inmaculado de María.
“He rezado por la paz, porque hay tantas guerras en todas las partes del mundo, todas”, dijo.
Ni unas vacaciones ni un viaje turístico, sino un encuentro con Cristo
“Los jóvenes del mundo acudieron a Lisboa numerosos y con gran entusiasmo”, prosiguió Francisco. Allí, el Papa se reunió con ellos en pequeños grupos y remarcó que algunos de ellos tenían muchos problemas. Por ejemplo, “el grupo de jóvenes ucranianos traía historias dolorosas”.
“No eran unas vacaciones, un viaje turístico, y tampoco un evento espiritual fin en sí mismo; la Jornada Mundial de la Juventud es un encuentro con Cristo vivo a través de la Iglesia, los jóvenes van al encuentro de Cristo; es verdad que donde hay jóvenes hay alegría, ¡hay un poco de todas estas cosas!”.
Los jóvenes, una presencia vital en Portugal
El Santo Padre celebró el ambiente festivo y la ola de jóvenes que inundaron las calles de Lisboa.
“Doy gracias a Dios por ello, pensando especialmente en la Iglesia local que, a cambio del gran esfuerzo realizado por la organización y la acogida, recibirá nuevas energías para continuar su camino, para echar de nuevo las redes con pasión apostólica.Los jóvenes en Portugal son ya hoy una presencia vital, y ahora, después de esta ‘transfusión’ recibida por las Iglesias de todo el mundo, lo serán todavía más. Y muchos jóvenes de regreso pasaron por Roma, también los estamos viendo aquí, hay algunos que participaron en esta Jornada. ¡Ahí están! Donde hay jóvenes hay lío, ¡saben hacerlo bien!”.
La planificación de la guerra y el mundo de la fraternidad
Y mientras que en Ucrania y en otros lugares del mundo se combate, y mientras en ciertas salas escondidas se planifica la guerra, la JMJ ha mostrado a todos que otro mundo es posible, aseguró el Papa.
“Un mundo de hermanos y hermanas, donde las banderas de todos los pueblos ondean juntas, una junto a la otra, ¡sin odio, sin miedo, sin cierres, sin armas!”.
Para Francisco, el mensaje de los jóvenes ha sido claro y se preguntó si los “grandes de la tierra” escucharán este entusiasmo juvenil que quiere la paz.
“Es una parábola para nuestro tiempo, y todavía hoy Jesús dice: ‘¡El que tenga oídos, que oiga! ¡El que tenga ojos, que vea!’. Esperamos que el mundo entero escuche esta Jornada de la Juventud y vea avanzar esta belleza de jóvenes”.
El Papa repitió sus “Obrigado”
Al final de su catequesis, el Pontífice agradeció al presidente de la República, quien estuvo presente durante todas las celebraciones, y a las otras autoridades civiles; al patriarca de Lisboa, al presidente de la Conferencia Episcopal y al obispo coordinador de la JMJ, a todos los colaboradores y voluntarios, y destacó la movilización de unos 25.000 voluntarios.
Luego de expresar su gratitud, invitó a todos a rezar un Avemaría, para que el Señor bendiga a los jóvenes del mundo entero y bendiga al pueblo portugués.