Cayetano de Thiene, Santo
Memoria Litúrgica, 7 de agosto …
Hoy también se festeja a:
- • Donato de Arezzo, Santo
- • Leoncio (Ramón Rusell Laboria), Beato
- • Jaime (Armando Oscar Valdés), Beato
- • Manuel Sancho Aguilar, Beato
- • Francisco Gargallo Gascón, Beato
Ser instrumentos de Dios
Por: H. Francisco Posada, LC | Fuente: www.somosrc.mx
En el nombre del Padre y del Hijo y del Espíritu Santo.
Amén.
Cristo, Rey nuestro.
¡Venga tu Reino!
Oración preparatoria (para ponerme en presencia de Dios)
Señor concédeme una fe que me fortalezca para perseverar ante las dificultades.
Evangelio del día (para orientar tu meditación)
Del santo Evangelio según san Mateo 15, 21-28
En aquel tiempo, Jesús se retiró a la comarca de Tiro y Sidón. Entonces una mujer cananea le salió al encuentro y se puso a gritar: “Señor, hijo de David, ten compasión de mí. Mi hija está terriblemente atormentada por un demonio”. Jesús no le contestó una sola palabra; pero los discípulos se acercaron y le rogaban: “Atiéndela, porque viene gritando detrás de nosotros”. Él les contestó: “Yo no he sido enviado sino a las ovejas descarriadas de la casa de Israel”.
Ella se acercó entonces a Jesús y postrada ante él, le dijo: “¡Señor, ayúdame!”. Él le respondió: “No está bien quitarles el pan a los hijos para echárselo a los perritos”. Pero ella replicó: “Es cierto, Señor, pero también los perritos se comen las migajas que caen de la mesa de sus amos”. Entonces Jesús le respondió: “Mujer, ¡qué grande es tu fe! Que se cumpla lo que deseas”. Y en aquel mismo instante quedó curada su hija.
Palabra del Señor.
Medita lo que Dios te dice en el Evangelio
La misericordia de Dios llega a toda la tierra porque Él quiere acercarse a todos especialmente a aquellos que están más alejados. Pero si la persona no quiere ser ayudada el Señor no puede hacer nada, es como si le ataran las manos. Por esto Dios se ha querido valer de instrumentos humanos que le pudieran ayudar a acercarse a estas personas, porque muchas veces la gente no sabe cómo encontrarse con Dios o no le da importancia a esto.
Así es como nosotros vamos por el mundo encontrándonos con personas que están lejos de Dios y por la gracia y nuestra docilidad somos capaces de mostrarles el camino de regreso al Padre. Se puede hacer con acciones tan simples como la escucha de las personas que están a nuestro alrededor, rezar por la gente que está retirada de Dios, etc.
La fe es un don de Dios y nosotros podemos hacerla crecer, con esto en mente lo más importante es pedir la gracia de la fe para nosotros mismos y para los demás, el perseverar en la fe y ser constante ante las dificultades es como crece nuestra fe, que es parte nuestro esfuerzo y parte un don de Dios.
«Ella no se asusta e insiste diciendo a Jesús que hasta los perros comen migajas que caen de la mesa de sus patrones. Esta mujer “no se asusta” y obtiene lo que quiere. Por lo tanto hay tantos modos de interceder en la Biblia y se necesita valor para rezar así. Sí, porque en la oración se necesita ese coraje para hablar a Dios cara a cara. “A veces, cuando uno ve cómo estas personas luchan con el Señor por algo, piensa que lo hacen como si estuvieran tomando el pulso a Dios, para llegar a lo que piden. Lo hacen porque tienen fe en que el Señor puede conceder la gracia».
(Homilía de S.S. Francisco, 4 de abril de 2019, en santa Marta).
Diálogo con Cristo
Ésta es la parte más importante de tu oración, disponte a platicar con mucho amor con Aquel que te ama.
Propósito
Proponte uno personal. El que más amor implique en respuesta al Amado… o, si crees que es lo que Dios te pide, vive lo que se te sugiere a continuación.
Ir a una Iglesia y pedir, ante el Santísimo, el don de una fe fuerte.
Despedida
Te damos gracias, Señor, por todos tus beneficios, a Ti que vives y reinas por los siglos de los siglos.
Amén.
¡Cristo, Rey nuestro!
¡Venga tu Reino!
Virgen prudentísima, María, Madre de la Iglesia.
Ruega por nosotros.
En el nombre del Padre y del Hijo y del Espíritu Santo.
Amén.
5 mitos comunes que la gente cree sobre nosotros los católicos
Por: n/a | Fuente: Catoliscopio.com
De entre todas las cosas, existen muchos prejuicios, especialmente con grupos que salen fuera de la gráfica y aún más especialmente contra la Iglesia. Platicando con algunas personas me he dado cuenta que tienen una opinión y una visión muy pero muy errónea de lo que es ser cristiano católico, por lo cual te presentamos estos 5 puntos de lo que NO somos los católicos:
1 Los católicos somos perfectos
A pesar de lo que muchas personas creen, no, no somos perfectos ni nos adjudicamos a nosotros mismos la perfección. Tenemos nuestros errores (algunos de hace siglos, errores que nos repiten muchas veces de forma desmesurada y dramática) pero sabemos que con Cristo podemos encaminarnos de nuevo. Y si aún no me crees que no nos creemos perfectos, podrías buscar un poco del perdón que pidió san Juan Pablo ll, especialmente por el caso Galileo. O puedes leer un poco de eso AQUÍ, como tu gustes.
2 Los católicos somos homo/trans/etc-fóbicos
Dios desprecia el pecado, no al pecador. Así de sencillo, amig@. Existen personas que por una educación o una mala interpretación de algo creen que pueden juzgar o emitir algún tipo de opinión que dañe todo lo que el amor de Dios quiere comunicar por medio de nosotros, y se les olvida inclusive lo que se dice en el Catecismo de la Iglesia Católica. Vaya, yo mismo he conocido personas que no son heterosexuales que sirven en su parroquia y llevan poco a poco su vida hacia la santidad. OJO que esto no quiere decir que la Iglesia apoye la agenda LGBT (y demás letras) actual, teniendo de hecho un ministerio especializado en estos temas, llamado Courage.
3 Adoramos imágenes y creemos que los santos son dioses
Te lo repetiré una vez más: NO adoramos imágenes. Aunque conozco a una que otra que quisiera tener una estatua de Thor o Loki tamaño real en su casa…pero aun así, no creemos que una virgen esculpida tenga poderes mágicos ni sea como tal la persona, no creemos que por tener un rosario o una imagen de un santo colgado del retrovisor del carro ya no nos vaya a pasar nada en el camino ni mucho menos, ni tampoco creemos que los santos tengan el poder de concedernos algo y si eres de los que pensaban que sí, siento bajarte de la nube. Utilizamos las imágenes para ayudar a exaltar el espíritu y la contemplación de aquellos misterios que se escapan de nuestra condición. Al igual que en Juan 2, 5 se nos habla inclusive como la Madre de Dios dice “hagan todo lo que Él les diga”, siendo solamente ella la mensajera entre el necesitado y aquel que media con Dios mismo.
4 Los católicos somos misóginos
Muchas personas, especialmente las mujeres que viven con la tercera oleada del feminismo, piensan que la Iglesia es el estandarte más grande del patriarcado, del machismo arraigado en la sociedad, la culpable de subyugar a la mujer y de considerarla un objeto. Todo lo contrario. Podemos encontrar como Jesús mismo le devuelve la dignidad con un gesto enorme a la mujer adúltera (Jn 8), siendo considerado sino uno de los primeros, el primero en hablar de dignidad en la mujer, alejándola de la visión de no-humano que le tenían. Y no olvidemos el papel que tiene en la sociedad actual la mujer, llevando cada vez más la batuta en todos los aspectos de la vida, teniendo una de las mujeres más influyentes que han podido existir como parte de sus filas (obviamente hablo de la Santa Madre Teresa de Calcuta). Vaya, ¿no crees que Dios mismo le da un papel favorecedor en la historia de la salvación queriendo inclusive pedirle permiso (¡le pidió permiso a su creación!) por medio de un ángel de si quería ser su madre?
5 Los católicos viven de pura fe y olvidan la razón.
No, no hacemos la razón a un lado al ser creyentes. De hecho, los primeros cristianos tomaron bases sólidas de los mayores pensadores de su tiempo (como Pablo, en donde hace referencia en sus cartas inclusive a dioses paganos) y los Padres de la Iglesia también (San Agustín habló ampliamente de la fe y la razón, el Doctor Angélico de igual manera, san Jerónimo discutía con sus teólogos contemporáneos, etc.) pasando inclusive por creyentes paganos como lo eran Aristóteles y Platón. Ha habido muchos autores a lo largo de la historia que han tachado de incongruentes la razón de nuestra fe, teniendo como base muchas veces la imaginación sobre la razón misma (como William Blake) o por creencia de que el hombre mismo era irracional (Nietzsche en su máximo esplendor). La Razón y la Fe, como bien lo dice San Juan Pablo ll en su Fides et ratio, son como dos alas con las cuales el espíritu humano se eleva hacia la contemplación de la verdad.
