Atanasio, Santo
Memoria Litúrgica, 2 de mayo…
Hoy también se festeja a:
- • Nicolás Hermansson, Beato
- • Wiborada de San Gallo, Santa
- • Guillermo Tirry, Beato
- • Antonino (Antonio) Pierozzi de Florencia, Santo
- • José María Rubio y Peralta, Santo
Vivir en Cristo
Por: H. Javier Castellanos, L.C. | Fuente: missionkits.org
En el nombre del Padre y del Hijo y del Espíritu Santo. Amén.
Cristo, Rey nuestro. ¡Venga tu Reino!
Oración preparatoria (para ponerme en presencia de Dios)
Vivir en Ti, Señor, es creer en tu Palabra. ¡Aumenta mi fe! Vivir en Ti es confiar en tus caminos. ¡Aumenta mi esperanza! Vivir en Ti es amarte con todo el corazón. ¡Aumenta mi amor! Concédeme vivir en Ti cada día mejor, y jamás permitas que me separe de Ti. Amén.
Evangelio del día (para orientar tu meditación)
Del santo Evangelio según san Juan 15,1-8En aquel tiempo, Jesús dijo a sus discípulos: «Yo soy la verdadera vid y mi Padre es el viñador. Al sarmiento que no da fruto en mí, él lo arranca, y al que da fruto lo poda para que dé más fruto.
Ustedes ya están purificados por las palabras que les he dicho. Permanezcan en mí y yo en ustedes. Como el sarmiento no puede dar fruto por sí mismo, si no permanece en la vid, así tampoco ustedes, si no permanecen en mí. Yo soy la vid, ustedes los sarmientos; el que permanece en mí y yo en él, ése da fruto abundante, porque sin mí nada pueden hacer. Al que no permanece en mí se le echa fuera, como al sarmiento, y se seca; luego lo recogen, lo arrojan al fuego y arde.
Si permanecen en mí y mis palabras permanecen en ustedes, pidan lo que quieran y se les concederá. La gloria de mi Padre consiste en que den mucho fruto y se manifiesten así como discípulos míos».
Palabra del Señor.
Medita lo que Dios te dice en el Evangelio
¿Qué sería un cristiano sin Cristo? ¿Qué sería una rama sin árbol? Éste es el mensaje del Evangelio hoy. Así de radical. Así de sencillo. Así de claro. Sólo quien está injertado en la vid recibe la vida; sólo quien está unido a Dios sacia su sed directo de la fuente.
Los frutos en las ramas, las ramas en el tronco. Así se transmite la vida dentro de una planta. La savia va empapando cada fibra; lo llena todo de nutrientes y lo anima con su energía. Así también se transmite la vida cristiana. Los frutos de santidad provienen de la gracia que corre en nosotros. Más aún; la auténtica vida se encuentra sólo en Dios; lo demás está vacío, no tiene sentido, ha muerto antes de nacer. «Sin mí no podéis hacer nada». Sólo vive realmente el que vive en Cristo.
¿Cómo mantenernos unidos a Cristo? ¿De dónde proviene la savia que nos nutre? La tenemos ahí, en los sacramentos. En la confesión, que nos sana del pecado. En la Eucaristía, que nos da la fuerza para dar frutos. Tenemos la vida eterna al alcance de la mano, y sólo tenemos que permanecer en el amor de Cristo, y así brotarán los frutos de una vida plenamente dichosa.
Hacer frente a estas tentaciones [caminar sin rumbo y sin meta] no es fácil, pero es posible si estamos injertados en Jesús. Cuanto más enraizados estemos en Cristo, más vivos y fecundos seremos. Así se conservará la maravilla, la pasión del primer encuentro, la atracción y la gratitud en su vida con Dios y en su misión. La calidad de nuestra consagración depende de cómo sea nuestra vida espiritual.
(Cf Discurso de S.S. Francisco, 29 de abril de 2017).
Diálogo con Cristo
Ésta es la parte más importante de tu oración, disponte a platicar con mucho amor con Aquel que te ama.
Propósito
Proponte uno personal. El que más amor implique en respuesta al Amado… o, si crees que es lo que Dios te pide, vive lo que se te sugiere a continuación.
Hoy haré una visita al Santísimo Sacramento, agradeciendo por el don de la Eucaristía.
Despedida
Te damos gracias, Señor, por todos tus beneficios, a Ti que vives y reinas por los siglos de los siglos.
Amén.
¡Cristo, Rey nuestro!
¡Venga tu Reino!
Virgen prudentísima, María, Madre de la Iglesia.
Ruega por nosotros.
En el nombre del Padre y del Hijo y del Espíritu Santo.
Amén.
¿Niños virtuales o virtuosos?
Por: Alejandra María Sosa Elízaga | Fuente: Siame.mx
Bebés que todavía no hablan pero ya le saben picar al celular, pues sus papás se los dan para que se calmen, se entretengan, se distraigan, no lloren, hasta para que lo muerdan en lugar del chupón. Infantes que todavía no saben leer ni aprenden a caminar, pero ya tienen su propia ‘tableta’ con la que todo el día se dedican a jugar.
Hoy en día, hay muchos papás muy interesados en asegurar que sus hijos sepan navegar en internet, manejen la computadora, dominen cada nuevo dispositivo que salga al mercado. Les preocupa sobremanera darles una buena educación ‘virtual’, pero, se despreocupan de cómo ellos se comportan ¡en la vida real!
Y si los niños son berrinchudos, groseros, egoístas, envidiosos, perezosos, etc. no es raro escuchar a sus papás decir: ‘mi nena tiene un genio espantoso”, ‘a mi niño no le gusta prestar sus cosas’, ‘mi chiquita llora si le digo que no’, ‘a mi nene no le gusta esperar’, como dando por hecho que sus niños son así, que así es su carácter y ni modo, así ‘salieron’ y hay que aguantarse, no hay nada que hacer. Y ceden ante sus pataletas, les dan lo que piden, se resignan ante sus defectos y, desgraciadamente, dejan de cumplir una misión fundamental para todos los papás, y más aún para los papás católicos: educar a sus niños en las virtudes y ayudarlos a ejercer el dominio propio, para poder ir superando sus defectos y, con la gracia de Dios, irse santificando.
El uso constante de tecnología ‘virtual’ malacostumbra a los niños a esperar que todo se resuelva al instante y con un clic, y a ponerse furiosos si no es así. Es por ello indispensable educarlos en lo virtuoso, para que aprendan a tener paciencia, a esforzarse, a perseverar, a aceptar los éxitos sin vanagloriarse y las derrotas sin desanimarse. ¿Cómo ayudar a los niños a desarrollar virtudes?
1. Con ayuda de Dios
Es muy importante que aprendan también a conocer y a amar a María, que la descubran como su Mamita amorosa, que los cuida, protege, pide por ellos y los ayuda ser buenos como Jesús. Rezar con ellos el Rosario, animándoles a encomendase a Ella.
3. Con la amistad de los santos
Ayuda mucho a los niños conocer las vidas de los santos, darse cuenta de que eran como ellos, que tenían sus mismos defectos, y sin embargo llegaron a la santidad. Pueden tener sus santos favoritos, aquellos a los que conocen mejor y con quienes se identifican más por alguna razón, y a quienes pueden pedir con confianza su oración.
4. Trabajar una virtud a la vez
Elegir uno de sus defectos de carácter; orar con ellos para pedir a Dios y a María, ayuda para superarlo. Poner pequeñas metas concretas para cada día; alentar y premiar la práctica repetida de la virtud contraria a ese defecto, para crearles buenos hábitos. En las noches hacer con ellos examen de conciencia para ver si cayeron en aquello o no, y por qué, y pedir fuerza a Dios para no caer en ello al día siguiente.
Los papás suelen soñar con que sus hijos alcancen metas escolares, deportivas, sociales, etc. pero la meta más importante que pueden alcanzar es la santidad. Por ello es importante cultivar en ellos el amor a la virtud, no la adicción a lo ‘virtual’.
