Diacono y Mártir, 31 de marzo…
Hoy también se festeja a:
- • Agilolfo de Colonia, Santo
- • Guido de Pomposa, Santo
- • Juana de Toulouse, Beata
- • Natalia Tulasiewicz, Beata
- • Buenaventura (Tornielli) de Forli, Beato
Jesús y el mundo
Por: H. Francisco J. Posada, LC | Fuente: www.somosrc.mx
En el nombre del Padre y del Hijo y del Espíritu Santo.
Amén.
Cristo, Rey nuestro.
¡Venga tu Reino!
Oración preparatoria(para ponerme en presencia de Dios)
Que cada día pueda entender lo que significa ser cristiano, que pueda hacerlo parte de mi vida porque si no, de nada sirve. Que aprenda a amar y perdonar como tú, Señor.
Evangelio del día(para orientar tu meditación)
Del santo Evangelio según san Juan 8, 21-30
En aquel tiempo, Jesús dijo a los judíos: “Yo me voy y ustedes me buscarán, pero morirán en su pecado. A donde yo voy, ustedes no pueden venir”. Dijeron entonces los judíos: “¿Estará pensando en suicidarse y por eso nos dice: ‘A donde yo voy, ustedes no pueden venir’?”. Pero Jesús añadió: “Ustedes son de aquí abajo y yo soy de allá arriba; ustedes son de este mundo, yo no soy de este mundo. Se lo acabo de decir: morirán en sus pecados, porque si no creen que Yo Soy, morirán en sus pecados”.
Los judíos le preguntaron: “Entonces, ¿quién eres tú?”. Jesús les respondió: “Precisamente eso que les estoy diciendo. Mucho es lo que tengo que decir de ustedes y mucho que condenar. El que me ha enviado es veraz y lo que yo he oído decir a él es lo que digo al mundo”. Ellos no comprendieron que hablaba del Padre.
Jesús prosiguió: “Cuando hayan levantado al Hijo del hombre, entonces conocerán que Yo Soy y que no haga nada por mi cuenta; lo que el Padre me enseñó, eso digo. El que me envió está conmigo y no me ha dejado solo, porque yo hago siempre lo que a él le agrada”. Después de decir estas palabras, muchos creyeron en él.
Palabra del Señor.
Medita lo que Dios te dice en el Evangelio
Los ideales de Jesús son hacer el bien en la tierra para que la gente se dé cuenta de la bondad de Dios y así puedan glorificarlo, ser compasivo con el que cae y aprender a amar a los enemigos.
Él los ejemplifica en carne propia con su vida. La gente se preguntaba quién era Él y los que no se quedaban con una respuesta superficial llegaban a saber quién era y creían en Él porque habían hecho el proceso de conocer a Cristo para encontrar sus actitudes más profundas. Vemos cómo Jesús sale al encuentro de los que caen porque, como buen hermano mayor, siente la necesidad de ayudar a los que ve caídos, sin ser duro o condenador, porque su misericordia y perdón no es un «hacer como que no pasó» sino que es un ver en qué se ha fallado, reconocerlo para aceptarlo, y así, poder enmendarse porque todos, quienes más o quienes menos, hemos caído alguna vez.
Cristo sabe que necesitamos de su gracia; la misericordia de Jesús llega a tal punto que ama y perdona a sus propios enemigos. Pero nosotros necesitamos de su gracia porque si alguien nos ha hecho un mal por lo general estamos enojados con el otro; y si este otro no muestra una enmienda de actitud o no nos pide perdón, podemos estar muy heridos, a veces hasta el punto de querer tomar venganza de alguna forma.
Pidámosle al Señor que nos conceda un corazón que sepa perdonar y que comprenda a las personas que, por cualquier motivo, nos hacen el mal, para que podamos pedir por ellos y así logren cambiar.
«Jesús quiere hacer entender que por encima del poder político hay otro mucho más grande que no se obtiene con medios humanos. Él vino a la tierra para ejercer este poder, que es el amor, para dar testimonio de la verdad. Se trata de la verdad divina que, en definitiva, es el mensaje esencial del Evangelio: “Dios es amor” y quiere establecer en el mundo su reino de amor, de justicia y de paz. Este es el Reino del que Jesús es Rey, y que se extiende hasta el final de los tiempos. La historia enseña que los reinos fundados sobre el poder de las armas y sobre la prevaricación son frágiles y antes o después terminan quebrando. Pero el Reino de Dios se fundamenta sobre el amor y se radica en los corazones, ofreciendo a quien lo acoge paz, libertad y plenitud de vida. Todos nosotros queremos paz, queremos libertad, queremos plenitud. ¿Cómo se consigue? Basta con que dejes que el amor de Dios se radique en el corazón y tendrás paz, libertad y tendrás plenitud».
(Homilía de S.S. Francisco, 25 de noviembre de 2018).
Diálogo con Cristo
Ésta es la parte más importante de tu oración, disponte a platicar con mucho amor con Aquel que te ama.
Propósito
Proponte uno personal. El que más amor implique en respuesta al Amado… o, si crees que es lo que Dios te pide, vive lo que se te sugiere a continuación.
Iré a una iglesia y enfrente de una estatua de la Virgen le pediré la gracia de saber perdonar.
Despedida
Te damos gracias, Señor, por todos tus beneficios, a ti que vives y reinas por los siglos de los siglos.
Amén.
¡Cristo, Rey nuestro!
¡Venga tu Reino!
Virgen prudentísima, María, Madre de la Iglesia.
Ruega por nosotros.
En el nombre del Padre y del Hijo y del Espíritu Santo.
Amén.
Casados con sus teléfonos inteligentes (y entre ellos también)
Por: Brooke Lea Foster | Fuente: Analisis y Actualidad
Vivimos en una cultura de timbres, alertas y zumbidos, pues la mayoría de las personas administran desde cuentas bancarias hasta equipos de fútbol de fantasía a través de sus teléfonos inteligentes. Entre esposos puede haber molestias si la pareja no le da “me gusta” a todas las publicaciones en Facebook, una expectativa, para algunos, de respaldo matrimonial. Si tomas tu teléfono para revisar los resultados de un partido de fútbol durante una cita con tu esposa, serás merecedor de que te mire con disgusto.
Escribes el nombre de una actriz en IMDb mientras miras la televisión y de repente te pierdes por 10 minutos en el agujero negro de la pantalla del teléfono, distraída por una notificación de texto o juego. “¿De verdad estás viendo la televisión?”, grita tu marido.
Casados o no, muchos de nosotros dormimos con nuestros teléfonos en nuestra mesita de noche, los guardamos en el bolsillo a medida que avanzamos de habitación en habitación y no dudamos en utilizarlos en presencia de nuestra pareja, así esté acostada, hablando o leyendo junto a nosotros.
Los expertos dicen que el uso de los teléfonos inteligentes se está entrometiendo en nuestros matrimonios de manera a veces inofensiva, pero a menudo es frustrante; provoca peleas y obliga a las parejas cada vez más a hacerse una importante pregunta: ¿en qué momento estamos eligiendo pasar más tiempo con nuestros teléfonos inteligentes que con nuestro cónyuge?
Elizabeth Sciupac, de 31 años, una investigadora asociada a un centro de estudios en Washington, dijo que una noche se dio cuenta de que ella y su marido, Iván, de 41 años, se encontraban en la misma mesa, pero a mundos de distancia.
“Habíamos estado trabajando todo el día, y en lugar de hablar el uno con el otro, habíamos estado mirando nuestros teléfonos”, mencionó. “Y dijimos: No podemos seguir haciendo esto. Ni siquiera conversamos.”
Si bien no hay una clara correlación entre el tiempo que pasamos mirando la pantalla y la insatisfacción matrimonial, un reporte del Pew Research llamado “Las parejas, internet y los medios sociales”, de 2014, realizó encuestas a 2250 adultos para evaluar cómo las relaciones sobrellevan la tecnología.
Mientras que 72 por ciento de los usuarios adultos de la red informó que el internet no ha tenido “ningún efecto real absoluto” en su matrimonio, de entre aquellos que sí sufren consecuencias, el 20 por ciento dijo que en su mayoría eran negativas. Un cuarto de los encuestados dijo que sus parejas se distraían con su celular cuando estaban juntos. Sin embargo, los terapeutas dicen que no es el uso de teléfonos inteligentes lo que conduce al divorcio, simplemente lleva al límite las tensiones ya existentes.
Steve Brody, psicólogo, dijo que a menudo escucha esta frase en su consulta en Cambria, California: “Mi marido pasa demasiado tiempo con su teléfono.” Mientras que hombres y mujeres están igualmente atados a sus dispositivos, según parece, al menos de forma anecdótica, las mujeres resultan más sensibles al rechazo cuando su pareja mira el teléfono.
“Las mujeres piensan de inmediato: ‘no quiere estar conmigo’”, dijo el Dr. Brody. “Les da una sensación de separación.”
Mientras que Brody disfrutaba desvelarse para leer las noticias y revisar su correo electrónico, su esposa pensaba que era crucial ir a la cama al mismo tiempo. “Fue difícil para mí renunciar a eso,” dijo, “pero ella tiene razón: es un momento importante para estar juntos”.
De hecho, si las parejas no hablan el uno con el otro antes de acostarse, es poco probable que al meterse a la cama estén siquiera cerca de tener disposición para la intimidad. Llámenlo jugueteo verbal previo, dijo Susan Heitler, psicóloga clínica en Denver y consejera en relaciones.
Para las mujeres, una gran conversación con su pareja es estimulante, ya que eso las hace sentir emocionalmente cerca. Sin embargo, los hombres se estimulan por señales visuales. Esto puede ser un problema cuando dos personas están inmersas en una pantalla, dijo.
Los teléfonos inteligentes pueden ser particularmente perjudiciales si ambos utilizan sus teléfonos en la cama. Los terapeutas dicen que cuando un matrimonio está atravesando una mala etapa, han notado que una o ambas partes se esconden detrás de sus teléfonos. Heitler dijo que uno de sus pacientes temía que su esposa se sintiera atraída por el coqueteo de su jefe. En lugar de abordar el tema con su pareja, su depresión aumentó y pasaba cada vez más tiempo con videojuegos en su teléfono.
“Eso lo distraía, pero no solucionaba el problema,” dijo. “He trabajado con ellos en aprender cómo hablar el uno con el otro de nuevo. Creo que es lo que se está perdiendo en las relaciones hoy en día.”
