Luis María Grignion de Montfort, Santo
Memoria Litúrgica. 28 de abril…
Hoy también se festeja a:
- • Pedro Chanel, Santo
- • Prudencio de Armentia, Santo
- • Pánfilo de Corfinio, Santto
- • José (Jozef) Cebula, Beato
- • Vital de Ravena y Valeria de Milán, Santo
Alimento de vida eterna
Por: H. Juan Diego Ballesteros, LC | Fuente: www.somosrc.mx
En el nombre del Padre y del Hijo y del Espíritu Santo.
Amén.
Cristo, Rey nuestro.
¡Venga tu Reino!
Oración preparatoria (para ponerme en presencia de Dios)
Señor mío, Tú sabes que creo en ti, pero igualmente sabes cuánto necesito de tu gracia para ser un verdadero hombre de fe; por ello, Señor, aumenta mi fe. En ti he puesto mi confianza, sabiendo que sin ti nada puedo, pero contigo todo es posible, aumenta mi confianza. Te amo, amado de mi alma, Tú sabes cuánto deseo y anhelo amarte, concédeme tu amor y tu gracia para incrementar mi amor a ti.
Evangelio del día (para orientar tu meditación)
Del santo Evangelio según san Juan 6, 30-35
En aquel tiempo, la gente le pregunto a Jesús: «¿Qué signo vas a realizar tú, para que lo veamos y podamos creerte? ¿Cuáles son tus obras? Nuestros padres comieron el maná en el desierto, como está escrito: Les dio a comer pan del cielo».
Jesús les respondió: «Yo les aseguro: No fue Moisés quien les dio pan del cielo; es mi Padre quien les da el verdadero pan del cielo. Porque el pan de Dios es aquel que baja del cielo y da la vida al mundo».
Entonces le dijeron: «Señor, danos siempre de ese pan». Jesús les contestó: «Yo soy el pan de la vida. El que viene a mí no tendrá hambre, y el que cree en mí nunca tendrá sed».
Palabra del Señor.
Medita lo que Dios te dice en el Evangelio
El hambre y la sed espiritual son muchísimo más potentes y profundas que el hambre y la sed corporal en el hombre. Son un hambre y una sed intensa de justicia, como nuestro Señor nos dice en la cuarta bienaventuranza, la justicia de dar a cada quien lo que le corresponde, en donde el hombre, por más pecador que sea, tiende a Dios, puesto que todo cuanto es, a Él le corresponde.
La única fuente capaz de satisfacer y saciar esta íntima necesidad del espíritu humano es la Eucaristía, es a través de la comunión del Sagrado Cuerpo y de la Preciosa Sangre de nuestro Señor Jesucristo, puesto que es en la celebración de este santo misterio donde el hombre se ofrece, juntamente con las ofrendas de la patena y del cáliz, por manos del sacerdote, como sacrificio agradable al Padre Celestial; donde el hombre, al igual que las ofrendas eucarísticas, por la gracia de Dios y la acción del Espíritu Santo, es transfigurado en hijo en el Hijo, Jesucristo, Primogénito del Padre.
Es con tanta razón que nuestro Redentor nos dice en este santo Evangelio: «Yo soy el pan de la vida. El que viene a mí no tendrá hambre, y el que crea en mí nunca tendrá sed».
«Es lo único que el Señor nos pide: venid. Nos invita a ponernos en marcha, en movimiento, en salida. Nos exhorta a caminar hacia Él para hacernos partícipes de su misma vida y de su misma misión. “Venid”, nos dice el Señor: un venir que no significa solamente trasladarse de un lugar a otro sino la capacidad de dejarnos mover, transformar por su Palabra en nuestras opciones, sentimientos, prioridades para aventurarnos a cumplir sus mismos gestos y hablar con su mismo lenguaje, “el lenguaje del pan que dice ternura, compañerismo, entrega generosa a los demás”, amor concreto y palpable porque es cotidiano y real. En cada eucaristía, el Señor se parte y reparte y nos invita también a nosotros a partirnos y repartirnos con Él y ser parte de ese milagro multiplicador que quiere llegar y tocar todos los rincones de esta ciudad, de este país, de esta tierra con un poco de ternura y compasión».
(Homilía de S.S. Francisco, 7 de mayo de 2019).
Diálogo con Cristo
Ésta es la parte más importante de tu oración, disponte a platicar con mucho amor con Aquel que te ama.
Dulce Jesús eucarístico, sabes cuán grande es mi necesidad de ti en esto momentos de separación a causa de la crisis sanitaria en que, como humanidad, estamos pasando. Creo que estás realmente presente en el Santísimo Sacramento del altar. Te amo sobre todas las cosas y deseo ardientemente recibirte dentro de mi alma, pero no pudiendo hacerlo ahora sacramentalmente, ven al menos espiritualmente a mi corazón. Y como si ya te hubiese recibido, me abrazo y me uno totalmente a ti. ¡Oh Señor, no permitas que me separe de ti!
Propósito
Proponte uno personal. El que más amor implique en respuesta al Amado… o, si crees que es lo que Dios te pide, vive lo que se te sugiere a continuación.
Hoy haré una comunión espiritual durante el día.
Despedida
Te damos gracias, Señor, por todos tus beneficios, a ti que vives y reinas por los siglos de los siglos.
Amén.
¡Cristo, Rey nuestro!
¡Venga tu Reino!
Virgen prudentísima, María, Madre de la Iglesia.
Ruega por nosotros.
En el nombre del Padre y del Hijo y del Espíritu Santo.
Amén.
Comer para dejar de Sufrir
Por: Artículo de Colaboración | Fuente: Red Familia
Cada vez nos preocupamos más por nuestra salud y la estética corporal. Muchas personas optan por una dieta escasa para perder peso o mantener su figura, sin tener en cuenta que comer poco al final es contraproducente. También hay quien lleva un control estricto de las calorías que ingiere en cada momento, esto con la finalidad de sentirse a gusto consigo mismo y cumplir con las expectativas sociales y existen personas que se refugian en la comida para evitar enfrentar y hablar de sus emociones.
La obesidad cobra 2.8 millones de vida en el mundo, según la Organizacón Mundial de la Salud y esto puede ser la consecuencia de que la comida se ha vuelto uno de los escapes emocionales de la sociedad actual. La tendencia a ingerir grandes cantidades de alimento es uno de los trastornos más comunes que los jóvenes, equivocadamente, han adoptado para expresar sus emociones, los problemas en el trabajo o en la familia, discusiones de pareja, situación de desempleo, la época de exámenes, entre otras circunstancias.
Es muy fácil que nos demos un atracón si estamos pasando por un momento emocional complicado de tristeza, rabia o ansiedad. La gula causa un alivio inmediato pero pasa factura en el cuerpo y la mente, ya que esta conducta está asociada a la falta de control de impulsos. Se usa la comida como un mecanismo de defensa ante los problemas: comer para olvidar.
Quien tiene tendencia a ingerir grandes cantidades de comida de forma ansiosa y apresurada suele ser impulsivo e incapaz de gobernar sus arrebatos. Esto se puede considerar un trastorno, cuando la persona lo hace tres o más veces a la semana.
Las personas con este trastorno tienden a confundir la sensación corporal y piensan que tienen hambre, cuando lo que en realidad están sintiendo es ansiedad. Según los expertos: “las causas de la gula no tienen explicación fisiológica. El atracón se suele dar cuando se producen alteraciones del estado de ánimo o situaciones de estrés puntual”.
Pero ¿cuál es la causa de refugiarse en la comida para sentirse mejor? El comer nos produce satisfacción de manera inmediata y alivia nuestro malestar a corto plazo, ya que se elevan los niveles de serotonina y eso nos produce placer. Sin embargo, el sentimiento de culpa aparece casi de inmediato después del atracón y ahora la culpa es el nuevo ingrediente que se suma al problema que nos hizo comer desmedidamente. Es decir, caemos en un círculo vicioso que hace que la conducta permanezca, en vez de superarse.
La falta de cariño, la inseguridad o el no sentirse bien con uno mismo, puede llevarnos a comer desmedidamente y a desarrollar enfermedades más graves como la bulimia nerviosa, depresión, diabetes u obesidad.
Si nos acostumbramos a enfrentar las dificultades con comida, nuestra capacidad para tomar decisiones y resolver conflictos será menor.
Por esta razón en queremos darte algunos consejos que podrán ayudarte a evitar caer en esta situación.
• Ser consciente de que el problema con los atracones existe, hay que saber y comprender lo que nos pasa para saber cómo resolverlo.
• Incrementa el consumo de verduras y disminuye las grasas.
• Hay que aceptar y entender que es un problema psicológico.
• Evita los alimentos con alto contenido graso.
• Guarda los aperitivos más apetitosos, mantén las tentaciones fuera de tu alcance.
• Busca ayuda profesional para que te apoyen y adquieras herramientas emocionales para susperar el trastorno emocional y con eso, la gula.
• Haz alguna actividad física, mínimo 15 minutos de caminata diaria.
Quien sufre de este trastorno, necesita un cambio de hábitos y no puede hacerlo solo, es necesario el apoyo y acompañamiento de la familia para enfrentar y salir del problema, porque en la familia está la solución!!!
