
Nuestra Señora del Perpetuo Socorro
Hoy celebramos a la patrona de los Padres Redentoristas y de Haití…
- Hoy también se festeja a:
- • Arialdo de Milán, Santo
- • Crescente (Crescencio) de Galacia, Santo
- • Sansón de Constantinopla, Santo
- • Margarita Bays, Beata
- • Luisa Teresa Montaignac, Beata
¡Qué angosta es la puerta!
Santo Evangelio según san Mateo 7, 6.12-14. Martes XII del Tiempo Ordinario
Por: Pablo Alfonso Méndez Méndez, LC | Fuente: somosrc.mx

En el nombre del Padre y del Hijo y del Espíritu Santo.
Amén.
Cristo, Rey nuestro.
¡Venga tu Reino!
Oración preparatoria (para ponerme en presencia de Dios)
En este día en que me dispongo para hablar contigo, concédeme la gracia de no desear nada más que encontrarte a ti y que tu madre, María, me ayude a caminar por la senda que me conduzca a vivir auténticamente el amor.
Evangelio del día (para orientar tu meditación)
Del santo Evangelio según san Mateo 7, 6.12-14
En aquel tiempo, Jesús dijo a sus discípulos: “No den a los perros las cosas santas ni echen sus perlas a los cerdos, no sea que las pisoteen y después se vuelvan contra ustedes y los despedacen. Traten a los demás como quieren que ellos los traten a ustedes. En esto se resumen la ley y los profetas. Entren por la puerta estrecha; porque ancha es la puerta y amplio el camino que conduce a la perdición, y son muchos los que entran por él. Pero ¡qué estrecha es la puerta y qué angosto el camino que conduce a la vida, y qué pocos son los que lo encuentran!”.
Palabra del Señor.
Medita lo que Dios te dice en el Evangelio
La vida es un camino que nos debe llevar a Dios. Jesús, en el Evangelio de hoy, nos dice que ese camino es angosto y que son pocos los que lo encuentran. ¿Por qué? Porque para poder caminar por esta senda es necesario vivir desprendidos de lo que tenemos y usamos, vivir con sencillez y sobriedad y practicar la virtud de la templanza y la justicia.
Hoy se piensa en muchos ambientes que la felicidad está en el tener y entre más bienes se adquieran más felices seremos. Por eso se trabaja intensamente para tener más y más bienes, para viajar y tener experiencias gratificantes que suelen ser muy caras, aunque a veces esto produzca una gran ansiedad en las personas. En resumen, se están utilizando los bienes como fines y no como simples medios.
Hoy se busca, lo cómodo, lo placentero; se quieren alcanzar fines inmediatos; se anhelan las cosas sin medida. Se rehúye el sacrificio, la renuncia. Y todo esto nos lleva a caminar por la senda ancha que Jesús dice que lleva a la perdición, porque las gracias que Dios nos da no pueden dar fruto con esas disposiciones en nuestro corazón.
Pidamos a Jesús que nos ayude a llevar una vida sobria que nos recuerde que estamos en esta vida de paso y nos guíe al camino estrecho que nos lleve a vivir la justicia para con Dios y los demás.
«La justicia es la segunda ala de la paz, que a menudo no se ve amenazada por episodios individuales, sino que es devorada lentamente por el cáncer de la injusticia. Por lo tanto, uno no puede creer en Dios y no tratar de vivir la justicia con todos, de acuerdo con la regla de oro: “Todo lo que queráis que haga la gente con vosotros, hacedlo vosotros con ella; pues esta es la Ley y los Profetas”. ¡La paz y la justicia son inseparables! El profeta Isaías dice: “La obra de la justicia será la paz”. La paz muere cuando se divorcia de la justicia, pero la justicia es falsa si no es universal. Una justicia dirigida solo a miembros de la propia familia, compatriotas, creyentes de la misma fe es una justicia que cojea, es una injusticia disfrazada».
(Discurso de S.S. Francisco, 4 de febrero de 2019).
Diálogo con Cristo
Ésta es la parte más importante de tu oración, disponte a platicar con mucho amor con Aquel que te ama.
Propósito
Proponte uno personal. El que más amor implique en respuesta al Amado… o, si crees que es lo que Dios te pide, vive lo que se te sugiere a continuación.
En un rato de oración revisaré por cuál camino estoy caminando y haré los cambios necesarios para vivir una templanza y justicia.
Despedida
Te damos gracias, Señor, por todos tus beneficios, a ti que vives y reinas por los siglos de los siglos.
Amén.
¡Cristo, Rey nuestro!
¡Venga tu Reino!
Virgen prudentísima, María, Madre de la Iglesia.
Ruega por nosotros.
En el nombre del Padre y del Hijo y del Espíritu Santo.
Amén.
Nuestra Señora del Perpetuo Socorro
La Virgen del Perpetuo Socorro es patrona de numerosos lugares e instituciones
Por: Cristina Huete García | Fuente: hagiopedia.blogspot.com

La Virgen del Perpetuo Socorro es una advocación mariana. La imagen original es un icono procedente de Creta y venerado en Roma en la iglesia de los Agustinos, a finales del siglo XV, y desde 1866 en la iglesia romana de San Alfonso. La datación del icono es difícil de precisar. Unos los sitúan entre siglos X y XI, y otros a comienzos del siglo XV. Su festividad se celebra el 27 de junio.
HISTORIA:
Según una tablilla colocada antiguamente al lado del icono con los orígenes de la imagen, la cuna de este cuadro fue la isla de Creta, en el mar Egeo. Un mercader cretense robó el icono de una iglesia, lo escondió entre su equipaje y se embarcó rumbo a otras tierras. En la travesía se desató una violenta tormenta y todos a bordo esperaban lo peor. El comerciante tomó el cuadro de Nuestra Señora, lo sostuvo en lo alto, y pidió socorro. La Santísima Virgen respondió a su oración con un milagro. El mar se calmó y la embarcación llegó a salvo al puerto de Roma.
Poco después el mercader llegó a Roma con el cuadro y, tenía el mercader un amigo muy querido en la ciudad de Roma así que decidió pasar un rato con él antes de seguir adelante. Con gran alegría le mostró el cuadro y le dijo que algún día el mundo entero le rendiría homenaje a Nuestra Señora del Perpetuo Socorro. Pasado un tiempo, el mercader se enfermó de gravedad. Al sentir que sus días estaban contados, llamó a su amigo a su lecho y le rogó que le prometiera que, después de su muerte, colocaría la pintura de la Virgen en una iglesia digna o ilustre para que fuera venerada públicamente. El amigo accedió a la promesa pero no la llegó a cumplir por complacer a su esposa que se había encariñado con la imagen.
Pero la Divina Providencia no había llevado la pintura a Roma para que fuese propiedad de una familia sino para que fuera venerada por todo el mundo, tal y como había profetizado el mercader. Después de varias vicisitudes milagrosa el icono fue colocado en la iglesia era la de San Mateo, el Apóstol. La pintura fue llevada a la iglesia en procesión solemne el 27 de marzo de 1499. Era en tiempos del papa Alejandro VI. Allí permaneció la imagen del Perpetuo Socorro durante trescientos años, en el altar mayor de la iglesia de San Mateo. Los escritores de la época narraron ampliamente los milagros atribuidos a la imagen. El siglo XVII parece ser el más intenso en la devoción y culto a la Virgen del Perpetuo Socorro.
En febrero de 1798, con la invasión de Napoleón, sus tropas se apoderan de Italia y destruyen en Roma más de treinta iglesias, entre ellas la de San Mateo. Los religiosos agustinos salvan el icono y se lo llevan consigo a una pequeña capilla, Santa María en Posterula, quedando allí sin culto popular y en el olvido, durante 64 años.
Mientras tanto, a instancias del Papa, el Superior General de los Redentoristas, estableció su sede principal en Roma donde construyeron un monasterio y la iglesia de San Alfonso. Uno de los Padres, el historiador de la casa, realizó un estudio acerca del sector de Roma en que vivían. En sus investigaciones, se encontró con múltiples referencias a la vieja Iglesia de San Mateo y a la pintura milagrosa de Nuestra Señora del Perpetuo Socorro.
Por medio de este incidente los Redentoristas supieron de la existencia de la pintura, no obstante, ignoraban su historia y el deseo expreso de la Virgen de ser honrada públicamente en la iglesia.
Ese mismo año, a través del sermón inspirado de un jesuita acerca de la antigua pintura de Nuestra Señora del Perpetuo Socorro, conocieron los Redentoristas la historia de la pintura y del deseo de la Virgen de que esta imagen suya fuera venerada entre la Iglesia de Sta. María la Mayor y la de S. Juan de Letrán. El santo Jesuita había lamentado el hecho de que el cuadro, que había sido tan famoso por milagros y curaciones, hubiera desaparecido sin revelar ninguna señal sobrenatural durante los últimos sesenta años. A él le pareció que se debía a que ya no estaba expuesto públicamente para ser venerado por los fieles. Les imploró a sus oyentes que, si alguno sabía dónde se hallaba la pintura, le informaran dueño lo que deseaba la Virgen.
Los Padres Redentoristas soñaban con ver que el milagroso cuadro fuera nuevamente expuesto a la veneración pública y que, de ser posible, sucediera en su propia Iglesia de San Alfonso. El 11 de diciembre de 1865, los hijos de San Alfonso María de Ligorio, solicitan al Papa la concesión del Perpetuo Socorro. El 19 de enero de 1866 la imagen regresa a la iglesia de San Alfonso, en el mismo emplazamiento donde había estado tres siglos.
Restaurada la imagen, ocupa el centro del ábside de la iglesia de San Alfonso y su devoción e influencia se extiende a los cinco continentes. El Papa Pío IX dijo, en la audiencia al Superior General de los Redentoristas el 11 de diciembre de 1865: «Den a conocerla a todo el mundo».
Pocos casos hay en la historia de la Iglesia de difusión tan rápida y universal de una devoción mariana como es la del culto al famoso cuadro de Nuestra Señora del Perpetuo Socorro.
DESCRIPCIÓN DEL ICONO:
El icono original está en el altar mayor de la iglesia de San Alfonso María de Liguori de Roma. Aunque su origen es incierto, se estima que el retrato fue pintado durante el decimotercero o decimocuarto siglo. El icono parece ser copia de una famosa pintura de Nuestra Señora que fuera, según la tradición, pintada por el mismo san Lucas. La original se veneraba en Constantinopla por siglos como una pintura milagrosa pero fue destruida en 1453 por los Turcos cuando capturaron la ciudad.
Fue pintado en un estilo plano característico de iconos y tiene una calidad primitiva. Todas las letras son griegas. Las iniciales al lado de la corona de la Madre la identifican como la “Madre de Dios”. Las iniciales al lado del Niño “ICXC” significan “Jesucristo”. Las letras griegas en la aureola del Niño: “owu” significan “El que es”, mientras las tres estrellas sobre la cabeza y los hombros de María santísima indican su virginidad antes del parto, en el parto y después del parto.
El icono de la Virgen, pintado sobre madera, de pequeño tamaño, muestra a María con el Niño Jesús. El Niño observa a dos ángeles que le muestran los instrumentos de su futura Pasión mientras agarra fuertemente con las dos manos la de su Madre, quien lo sostiene en sus brazos. El cuadro recuerda la maternidad divina de la Virgen y su cuidado por Jesús desde su concepción hasta su muerte.
PATRONAZGOS:
La Virgen del Perpetuo Socorro es patrona de numerosos lugares e instituciones. En España esta muy vinculada a los corredores de seguros.
Existen veinte institutos religiosos acogidos a la Madre del Perpetuo Socorro, especialmente los Padres Redentoristas. Igualmente diversas instituciones sanitarias.
Numerosas editoriales, libros, revistas, emisoras de radio mantienen y propagan su devoción.
Es la patrona de Haití:
Teniendo esta advocación mariana como patrona de su congregación, los padres Redentoristas la llevaron a sus misiones en Haití. Allí se le edificó un santuario en Béle-Aire, cerca de Puerto Príncipe, la capital de Haití.
En 1883 una terrible epidemia de viruela azotaba el país. Los devotos acudieron a la Virgen y le hicieron una novena. La epidemia cesó milagrosamente y se decidió nombrarla patrona del país.
En 1993 se celebró con gran regocijo el centenario del milagro y del nombramiento de la Virgen como patrona de Haíti. El papa Juan Pablo II visitó Haití para esta celebración y puso al país bajo el amparo de la Virgen del Perpetuo Socorro.
En Perú, los Redentoristas a cargo de la iglesia de San Alfonso del Distrito del Rímac; es patrona de dicho distrito limeño.