Romualdo, Santo
Memoria Facultativa, 19 de junio …
Hoy también se festeja a:
- • Deodato de Nevers, Santo
- • Miguelina Metelli, Beata
- • Gervasio y Protasio, Santos
- • Juliana Falconieri, Santa
- • Elena Aiello, Beata
Una vida vivida en plenitud
Por: H. Adrián Olvera, L.C. | Fuente: missionkits.org
En el nombre del Padre y del Hijo y del Espíritu Santo. Amén.
Cristo, Rey nuestro. ¡Venga tu Reino!
Oración preparatoria (para ponerme en presencia de Dios)
Señor…, definitivamente sin Ti no puedo nada. Sin embargo, contigo…, todo.
Evangelio del día (para orientar tu meditación)
Del santo Evangelio según san Mateo 5, 43-48
En aquel tiempo, Jesús dijo a sus discípulos: «Han oído que se dijo: Ama a tu prójimo y odia a tu enemigo. Yo, en cambio, les digo: Amen a sus enemigos, hagan el bien a los que los odian y rueguen por los que los persiguen y calumnian, para que sean hijos de su Padre celestial, que hace salir su sol sobre los buenos y los malos, y manda su lluvia sobre los justos y los injustos.
Porque si ustedes aman a los que los aman, ¿qué recompensa merecen? ¿No hacen eso mismo los publicanos? Y si saludan tan sólo a sus hermanos, ¿qué hacen de extraordinario? ¿No hacen eso mismo los paganos? Ustedes, pues, sean perfectos, como su Padre celestial es perfecto».
Palabra del Señor.
Medita lo que Dios te dice en el Evangelio
Uno de los pensamientos que pueden surgir al escuchar o al leer la enseñanza que nos muestra Jesús en este Evangelio podría ser: «esto es demasiado», pues son de las enseñanzas que es muy bonito escucharlas, pero no así ponerlas en práctica.
Dicho primer pensamiento es comprensible ya que nuestra tendencia natural suele llevarnos a amar a los que nos aman, a ser buenos con los que han sido buenos con nosotros… Sin embargo, Jesús nos muestra el corazón de Dios que es Padre…, un Padre que siempre quiere lo mejor para sus hijos y que, por lo tanto, no quiere que éstos vivan una vida a medias, muy al contrario… quiere que vivan, es decir -que vivamos- una vida llevada al máximo, una vida vivida en plenitud.
Dios Padre nos lleva por un camino al cual puede que, a primera instancia, no queramos ir pues implica salir de uno mismo, negarse a uno mismo; y esto siempre es difícil. Sin embargo, Dios tiene una visión más amplia del camino y sabe que si perseveramos y nos confiamos a Él, llegaremos a un lugar donde la vida se ve distinta, es decir, veremos desde una perspectiva que sólo ven aquellos que no se quedan en lo que es cómodo y fácil de hacer. Veremos la vida como aquellos que han sabido que este camino es imposible recorrerlo por sí solos y se han abandonado en las manos de Dios. Es decir, veremos la vida, no como algo que «es demasiado» sino que la veremos como los santos la ven: no hay nada imposible para Dios (Lc 1,37).
Por tanto -dice Jesús- sed perfectos como su padre es perfecto. Es decir, Jesús nos invita a la santidad, a ser santos y para ello sólo necesitamos confiar en Dios y decidirnos a querer serlo.
Y tú, ¿quieres ser santo?
Ojalá todos fuéramos profetas. Ojalá cada uno de nosotros se abriera a los milagros del amor para el bien de su propia familia todas las familias del mundo, y estoy hablando de milagro de amor y poder así superar el escándalo de un amor mezquino y desconfiado, encerrado en sí mismo e impaciente con los demás. Les dejo como pregunta para que cada uno responda, porque dije la palabra impaciente. En mi casa ¿se grita? ¿o se habla con amor y ternura? Es una buena manera de medir nuestro amor. Qué bonito sería si en todas partes, y también más allá de nuestras fronteras, pudiéramos alentar y valorar esta profecía y este milagro.
(Homilía de S.S. Francisco, 27 de septiembre de 2015).
Diálogo con Cristo
Ésta es la parte más importante de tu oración, disponte a platicar con mucho amor con Aquel que te ama.
Propósito
Proponte uno personal. El que más amor implique en respuesta al Amado… o, si crees que es lo que Dios te pide, vive lo que se te sugiere a continuación.
Hacer un acto de caridad con la actitud de no recibir nada a cambio.
Despedida
Te damos gracias, Señor, por todos tus beneficios, a Ti que vives y reinas por los siglos de los siglos.
Amén.
¡Cristo, Rey nuestro!
¡Venga tu Reino!
Virgen prudentísima, María, Madre de la Iglesia.
Ruega por nosotros.
En el nombre del Padre y del Hijo y del Espíritu Santo.
Amén.
La historia del católico que fundó la Copa Mundial de la FIFA
Redacción ACI Prensa
La Copa Mundial de la FIFA es uno de los eventos deportivos internacionales más esperados y se estima que en la edición del 2018 sea seguida por decenas de millones de telespectadores. Lo que pocos saben, es que un católico francés fundó este torneo.
Se trata de Jules Rimet, quien nació el 14 de octubre de 1873 en la aldea francesa de Theuley. Cuando era niño sirvió como monaguillo en la iglesia local y a los diez años partió rumbo a París, donde su familia buscaba una oportunidad para tener una mejor calidad de vida en medio de la crisis económica.
Según informó el Catholic Herald, cuando en 1891 el Papa León XIII difundió su encíclica “Rerum Novarum”, el joven Rimet y sus amigos se sintieron interpelados por la preocupación del Pontífice ante la miseria en la que vivían las clases trabajadoras y la falta de reformas laborales.
Inspirados por el texto, el muchacho y sus compañeros fundaron una organización para brindar asistencia social y médica a los más pobres. Incluso ya convertido en un exitoso abogado, Rimet continuó realizando obras de caridad.
El joven francés también amaba los deportes y tenía la firme convicción de que estos unían a la gente más allá de la raza y la clase social. A los 24 años fundó un club deportivo llamado “Red Star”, abierto a cualquier persona sin importar su condición económica.
“Los hombres podrán reunirse en confianza sin el odio en sus corazones y sin un insulto en sus labios”, solía decir cuando compartía su visión de los deportes.
En ese entonces, el fútbol era aún menospreciado porque se le consideraba un deporte propio de la clase baja y de los ingleses. Sin embargo, Rimet decidió incluirlo en su club.
En 1904 el abogado francés ayudó a fundar la Fédération Internationale de Football Association (Federación Internacional de Fútbol Asociación o FIFA). Quiso organizar un torneo internacional, pero el inicio de la Primera Guerra Mundial retrasó sus planes.
Rimet participó en el frente de combate durante cuatro años y fue galardonado con la Cruz de Guerra, una condecoración militar francesa otorgada a quienes se distinguieron por sus actos de heroísmo.
Tras el final de la guerra, Rimet se convirtió en presidente de la FIFA en 1921 y permaneció 33 años en el cargo, el periodo de mandato más largo en la historia de la federación.
Sus ideales sobre el deporte lo motivaron a crear en 1928 la Copa del Mundo, que se jugó dos años después por primera vez en Uruguay. Jules Rimet llevó consigo hasta Sudamérica el trofeo que llevó su nombre hasta 1970, cuando el diseño de la copa fue cambiado por el que se entrega hasta la actualidad.
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Trofeo Jules Rimet / Foto: Flickr Revolweb (CC BY-SA 2.0)
El abogado católico lideró la FIFA hasta 1954 y en 1956 fue nominado al Premio Nobel de la Paz por haber fundado la Copa del Mundo.
Falleció en Francia en 1956 a la edad de 83 años.
En el libro “Una Historia del Fútbol en 100 Objetos”, Yves Rimet, su nieto, lo recordó como un “humanista e idealista, quien creía que el deporte podía unir al mundo. Comparado con la gente de su tiempo, él se dio cuenta de que para ser verdaderamente democrático y para comprometer realmente a las masas, el deporte internacional debía ser profesional”.
En una entrevista concedida al periódico The Independent en el año 2006, Yves afirmó que su abuelo “se habría sentido decepcionado al ver que en la actualidad el fútbol se ha convertido en un negocio dominado por el dinero. Esa no era su visión”.
Traducido y adaptado por María Ximena Rondón. Publicado originalmente en CNA.
