Gregorio Barbarigo, Santo
Obispo, 18 de junio…
Hoy también se festeja a:
- • Calógero el anacoreta, Santo
- • Ciríaco y Paula, Santos
- • Gregorio Barbarigo, Santo
- • Osana Andreasi, Beata
- • Isabel de Schönau, Santa
El perdón nos santifica
Por: H. Francisco J. Posada, L.C. | Fuente: www.somosrc.mx
En el nombre del Padre y del Hijo y del Espíritu Santo. Amén.
Cristo, Rey nuestro. ¡Venga tu Reino!
Oración preparatoria (para ponerme en presencia de Dios)
Cristo, enciende en mí el fuego de tu amor.
Evangelio del día (para orientar tu meditación)
Del santo Evangelio según san Mateo 5, 43-48
En aquel tiempo, Jesús dijo a sus discípulos: “Han oído ustedes que se dijo: Ama a tu prójimo y odia a tu enemigo. Yo, en cambio, les digo: Amen a sus enemigos, hagan el bien a los que los odian y rueguen por los que los persiguen y calumnian, para que sean hijos de su Padre celestial, que hace salir su sol sobre los buenos y los malos, y manda su lluvia sobre los justos y los injustos.
Porque si ustedes aman a los que los aman, ¿qué recompensa merecen? ¿No hacen eso mismo los publicanos? Y si saludan tan sólo a sus hermanos, ¿qué hacen de extraordinario? ¿No hacen eso mismo los paganos? Ustedes, pues, sean perfectos, como su Padre celestial es perfecto”.
Palabra del Señor.
Medita lo que Dios te dice en el Evangelio
El amor es difícil, pero es el camino que nos lleva a la felicidad plena que no se acaba y se puede palpar aun en los momentos de lucha, por esto vale la pena adentrarse en esta vía. La misión del cristiano en el mundo es el amor, y podríamos decir que, especialmente, el perdón, que es un tipo de amor incondicional, es una llamada a ir más profundo y a no conformarse con lo que toda la gente hace, sino ponerse en una senda de donación a los demás de la mano de María, nuestra madre. Eso es hacer la voluntad del Padre que ve en todos nosotros a sus hijos amados. El perdón es un elemento esencial de este evangelio porque sobrepasa un amor fácil o correspondido; el perdón nos pide un nivel más profundo de amor ya que es recordar un mal que nos han hecho y olvidarlo como si no hubiera pasado. Es algo imposible para los hombres, pero para Dios nada es imposible, con su ayuda sabemos que podemos perdonar porque Él nos da las fuerzas.
«El amor que se ha manifestado en la cruz de Cristo y que Él nos llama a vivir es la única fuerza que transforma nuestro corazón de piedra en corazón de carne; la única fuerza capaz de transformar nuestro corazón es el amor de Jesús, si nosotros también amamos con este amor. Y este amor nos hace capaces de amar a los enemigos y perdonar a quien nos ha ofendido. Yo os haré una pregunta, que cada uno de vosotros responda en su corazón. ¿Yo soy capaz de amar a mis enemigos? Todos tenemos gente, no sé si enemigos, pero que no están de acuerdo con nosotros, que están “del otro lado”; o alguno tiene gente que le ha hecho daño… ¿Yo soy capaz de amar a esta gente? Ese hombre, esa mujer que me ha hecho mal, que me ha ofendido. ¿Soy capaz de perdonarlo? Que cada uno responda en su corazón. El amor de Jesús nos hace ver al otro como miembro actual o futuro de la comunidad de los amigos de Jesús; nos estimula al diálogo y nos ayuda a escucharnos y conocernos recíprocamente. El amor nos abre al otro, convirtiéndose en la base de las relaciones humanas. Hace capaces de superar las barreras de las propias debilidades y de los propios prejuicios. El amor de Jesús en nosotros crea puentes, enseña nuevos caminos, produce el dinamismo de la fraternidad.»
(Regina coeli de S.S. Francisco, 19 de mayo de 2019).
Diálogo con Cristo
Ésta es la parte más importante de tu oración, disponte a platicar con mucho amor con Aquel que te ama.
Propósito
Proponte uno personal. El que más amor implique en respuesta al Amado… o, si crees que es lo que Dios te pide, vive lo que se te sugiere a continuación.
Perdonar a una persona a quien no haya perdonado.
Despedida
Te damos gracias, Señor, por todos tus beneficios, a Ti que vives y reinas por los siglos de los siglos.
Amén.
¡Cristo, Rey nuestro!
¡Venga tu Reino!
Virgen prudentísima, María, Madre de la Iglesia.
Ruega por nosotros.
En el nombre del Padre y del Hijo y del Espíritu Santo. Amén.
Recuerda católico amargado: Cristo ha vencido al mundo
Por: José Miguel Arráiz | Fuente: InfoCatolica.com
Una gran tentación que los cristianos católicos tienen actualmente es la de la desesperanza. Es incluso COMPRENSIBLE si leemos diariamente las noticias y la situación actual de la Iglesia. Los que acostumbran leer InfoCatólica y demás diarios católicos (incluso aquellos medios que hacen enormes esfuerzos por matizar y suavizar la situación) saben de qué hablo.
Un ejemplo del agobio que puede producir mantenerse al día de la situación actual de la Iglesia se puede encontrar en este mismo portal en algunos comentarios de las noticias. Por ejemplo:
“Este comentario es de un catolico amargado porque en eso me he convertido de ver las noticias que dia a dia vienen de nuestras tierras otrora catolicas…” (Comentarista de una noticia)
Otros no lo dicen tan directamente, pero se siente en el resentimiento de lo que expresan, en una constante y monótona queja. Si es una noticia sobre cómo los musulmanes asesinan a Cristianos, no falta el que diga sarcásticamente “El Islam, una religión de paz…”. Si es un miembro del clero que contradice las enseñanzas de la Iglesia y hace giños al mundo por el que se derrite” no falta el que venga a llamarlo “m#@%$ traidor apostata miserable”. Como ese ejemplos a montón. A veces incluso compadezco al que le toca moderar los comentarios del portal por toda la amargura que tiene que soportar.
Y como digo: es en cierta forma COMPRENSIBLE: En cierta forma tiene parte de razón el que se molesta al ver la injusticia campar a sus anchas en el mundo y a los cristianos ser inefectivos en contrarestarla. No somos de piedra: no puede permanecer insensible quien se entera de cuantos bebes no nacidos asesina la multinacional del aborto Planned Parenthood al día, y menos cuando se sabe que la misma matanza va a comenzar en países como Irlanda o Argentina. No, no son buenas noticias, es ciertamente, una etapa oscura de la historia que nos ha tocado vivir.
Pero no todo lo que es COMPRENSIBLE es JUSTIFICABLE. De hecho pienso (es mi opinión) que quien se deja vencer por la desesperanza en cierta forma sufre una enfermedad espiritual y una falta de fe.
Falta de fe porque si en verdad se cree en las promesas de nuestro Señor, se sabe que el mismo que se preguntó: «pero, cuando el Hijo del hombre venga, ¿encontrará la fe sobre la tierra?» (Lucas 18,8) es el mismo que acababa de prometer a sus elegidos «que les hará justicia pronto». El Señor sabía que las cosas se pondrían feas, pero sabría que al final vencería. Sin embargo, ellos toman la actitud del que ve una película donde su personaje favorito ha muerto, y a pesar de que sabe que va a resucitar al final, se queda afectado por la frustración.
Por supuesto, en nuestro caso se trata de la película de la vida, pero ¿no es mejor aún saber que de esa “película” también conoces el final? ¿No han leído como termina el Apocalipsis? ¿Quieres más spoilers? ¿Entonces, por qué convertirse en un católico amargado como el comentarista de aquella noticia? ¿por qué sumergirte en un estado de depresión constante y eterna queja?
Entiende bien: no digo que no te preocupes por la situación actual de la Iglesia, no digo que no pidas a Dios que te de la gracia de hacer todo lo que esté de tu parte para mejorarla. Solo digo, que no pierdas las esperanzas y te quedes amargado viendo solo el momento presente. Termino como empecé. Citando el Evangelio:
«Os he dicho estas cosas para que tengáis paz en mí. En el mundo tendréis tribulación. Pero ¡ánimo!: yo he vencido al mundo» (Juan 16,33)
