Lutgarda, Santa
Mística, 16 de Junio…
Hoy también se festeja a:
- • Lutgarda, Santa
- • Ciro (Ciriaco) y Julita, Santos
- • Aureliano de Arlés, Santo
- • María Teresa Scherer, Beata
¡Hoy puedes amar más!
Por: Erick Flores LC | Fuente: www.somosrc.mx
En el nombre del Padre y del Hijo y del Espíritu Santo.
Amén.
Cristo, Rey nuestro.
¡Venga tu Reino!
Oración preparatoria (para ponerme en presencia de Dios)
Dios Padre, te invoco humildemente para que me des la fuerza y valentía para dejar de lado todo con tal de encontrarme contigo. Necesito escuchar tu voz para encontrar la paz que sólo Tú me puedes dar. ¡Señor, aumenta mi fe!
Evangelio del día (para orientar tu meditación)
Del santo Evangelio según san Mateo 5, 43-48
En aquel tiempo, Jesús dijo a sus discípulos: “Han oído que se dijo: Ama a tu prójimo y odia a tu enemigo. Yo, en cambio, les digo: Amen a sus enemigos, hagan el bien a los que los odian y rueguen por los que los persiguen y calumnian, para que sean hijos de su Padre celestial, que hace salir su sol sobre los buenos y los malos, y manda su lluvia sobre los justos y los injustos.
Porque si ustedes aman a los que los aman, ¿qué recompensa merecen? ¿No hacen eso mismo los publicanos? Y si saludan tan sólo a sus hermanos, ¿qué hacen de extraordinario? ¿No hacen eso mismo los paganos? Ustedes, pues, sean perfectos, como su Padre celestial es perfecto”.
Palabra del Señor.
Medita lo que Dios te dice en el Evangelio
En este Evangelio Cristo nos hace un llamado a vivir, tomando las mejores decisiones y actitudes que la persona puede poner en práctica día a día. Con esto, Dios nos llama a dar un esfuerzo que pasa el plan humano pero que, gracias a la encarnación del Hijo el hombre, somos capaces de seguir un camino hacia la perfección. El hombre maduro, tanto humana como espiritualmente, es capaz de salir de sí mismo, pero amar a los enemigos va más allá porque hay un Dios que nos enseña a tener un corazón tan grande que no puede odiar, ni ser indiferente…
El principio es el de amar sin medida y el fin está en ser verdadero hijo de Dios Padre. El Padre tiene un corazón que todo la perdona y todo lo acoge, en Él está la vida de todos los hombres, en Él todo está iluminado, nada se oculta. Y si nos lo pide es porque podemos hoy amar más que ayer, y mañana más que hoy, sabiendo que la perfección se alcanza cuando veamos a Dios en el cielo, aunque ya hoy podemos experimentar con menor intensidad el amor del abrazo eterno con Dios.
Al final de la vida de Cristo vemos a un Dios misericordioso con sus hijos, un amor hasta el extremo. Nos perdona porque no sabemos lo que hacemos y lo mismo pasa con nuestros enemigos. Los enemigos no están tan lejos, basta mirar el propio entorno. Importante pedir a María su intercesión para que esté con nosotros, ella es modelo de un amor hasta el extremo, un amor extraordinario, un amor sin límites. Nosotros, como hijos espirituales de María, sí que podemos seguir el ejemplo de Jesucristo.
«Ofrecer un don grato a Jesús es cuidar a un enfermo, dedicarle tiempo a una persona difícil, ayudar a alguien que no nos resulta interesante, ofrecer el perdón a quien nos ha ofendido. Son dones gratuitos, no pueden faltar en la vida cristiana. De lo contrario, nos recuerda Jesús, si amamos a los que nos aman, hacemos como los paganos (cf. Mt 5,46-47). Miremos nuestras manos, a menudo vacías de amor, y tratemos de pensar hoy en un don gratuito, sin nada a cambio, que podamos ofrecer. Será agradable al Señor. Y pidámosle a él: “Señor, haz que descubra de nuevo la alegría de dar”».
(Homilía SS Francisco, 6 de enero de 2018).
Diálogo con Cristo
Ésta es la parte más importante de tu oración, disponte a platicar con mucho amor con Aquel que te ama.
Propósito
Proponte uno personal. El que más amor implique en respuesta al Amado… o, si crees que es lo que Dios te pide, vive lo que se te sugiere a continuación.
Perdonar de corazón algún error que ha cometido otro y que me ha afectado.
Despedida
Te damos gracias, Señor, por todos tus beneficios, a ti que vives y reinas por los siglos de los siglos.
Amén.
¡Cristo, Rey nuestro!
¡Venga tu Reino!
Virgen prudentísima, María, Madre de la Iglesia.
Ruega por nosotros.
En el nombre del Padre y del Hijo y del Espíritu Santo.
Amén.
¿Cómo puedo forjar una relación con mi ángel de la guarda?
Por: Katrina | Fuente: EnlaceCatolico.info
Pregunta:
Respuesta:
Nuestros ángeles de la guarda son fantásticos. Es una pena que hayan pasado a considerarse una devoción infantil. Muy difícilmente se podrá encontrar un símbolo o iconografía de estos ayudantes donde no aparezca también un niño pequeño. Pero nuestros protectores individuales no desaparecen de nuestro lado una vez alcanzamos la edad adulta, así que es muy inteligente por tu parte querer forjar una relación con los tuyos.
¡Y son muy poderosos! Los ángeles de la guarda son criaturas divinas feroces. Recuerda que cuando en la Biblia se hace referencia a estos ángeles, se menciona que su apariencia produjo una reacción de miedo y terror entre la gente.
Los niños se encuentran casi de forma inherente llenos de fe y nacen con la capacidad de creer. Los adultos luchan con la creencia cuando su percepción se ha enturbiado por el cinismo y la duda. Es normal pensar que es en nuestras vidas adultas cuando más necesitamos la ayuda divina de nuestros ángeles de la guarda, para protegernos de nosotros mismos.
Establece una relación con tu ángel de la guarda como lo harías con cualquier otra persona. Esto significa que debes comunicarte. Cuando le decimos a las personas que desean crecer en santidad y acercarse a Dios que recen, esto supone una forma de comunicación sobrenatural. Tu ángel está simultáneamente contigo y ante Dios, así que, sí, busca oraciones angelicales para que te ayuden a crecer en santidad.
Pero no necesitas oraciones formales: simplemente habla con tu ángel. A menudo entro en una reunión pidiéndole al mío que me dé un codazo si estoy a punto de decir alguna tontería, o le pido que hable con el ángel de algún compañero de trabajo si hemos tenido un desacuerdo, para que nos ayuden a trabajar juntos en paz.
Muchas personas creen que los ángeles de la guarda son solo (¡solo!) los seres que nos protegen del daño físico y nos alejan de los problemas, pero también son los guardianes de nuestra espiritualidad y pueden ayudarnos a luchar contra las tentaciones. Cuando pienso en las palabras “ángel” y “guarda”, debo recordar que hay fuerza y resistencia en sus definiciones.
Para comprender en mayor medida la capacidad de su fuerza y el abanico de capacidades sobrenaturales, repasa la al Ángel de la Guarda. Ellos nos reconfortan, nos protegen del mal, nos consuelan en el Purgatorio y llevan nuestras plegarias ante el trono de Dios.
Mi abuelita solía decir que las madres envían a menudo a sus propios ángeles de la guarda al ángel de sus hijos para que lleven oraciones y mensajes. Ella creía que los ángeles hablaban entre ellos también y, ¿por qué no? Algunas personas incluso dirán que, si lo pedimos, terminarán nuestras oraciones y rosarios por nosotros si nos quedamos dormidos a mitad.
A mí me gusta pedirle ayuda a mi ángel antes de la confesión mientras hago un examen. Cuando siento una tentación particular hacia un pecado, le pido ayuda. Además, a menudo le pido que cuide de mi hijo o que le dé las gracias al ángel de la guarda de mi hijo por cuidar de él. En el pequeño altar que tengo en casa se encuentran María, Jesús, José, mi santo patrón, el santo patrón de mi hijo y un símbolo de un ángel de la guarda.
No siempre recuerdo las oraciones exactas dedicadas a ellos ni busco en el teléfono móvil la letanía o novena completas, pero puedo recordar que debo reconocer su función en mi vida física y espiritual y agradecerles la ayuda. Es en estos pequeños detalles cuando las relaciones con mis ángeles de la guarda se vuelven más íntimas.
