

Isidoro de Sevilla, Santo
Obispo y Doctor de la Iglesia, 4 de abril …
Hoy también se festeja a:
- • Ambrosio de Milán, Santo
- • Pedro Roca Toscas, Beato
- • Pedro Ruiz Ortega, Beato
- • Agatópodo y Teódulo, Santos
- • Cayetano Catanoso, Santo
Entonces, ¿Quién eres Tú?
Juan 8, 21-30, V Martes de Cuaresma.
Por: H. Javier Castellanos, L.C. | Fuente: missionkits.org

En el nombre del Padre y del Hijo y del Espíritu Santo. Amén.
Cristo, Rey nuestro. ¡Venga tu Reino!
Oración preparatoria (para ponerme en presencia de Dios)
Oigo en mi corazón: «Busquen mi rostro».
Yo busco tu rostro, Señor, no me escondas tu rostro.
Indícame, Señor, tu camino y guíame por el sendero llano. Amén (Salmo 27)
Evangelio del día (para orientar tu meditación)
Del santo Evangelio según san Juan 8, 21-30
En aquel tiempo, Jesús dijo a los judíos: «Yo me voy y ustedes me buscarán, pero morirán en su pecado. A donde yo voy, ustedes no pueden venir». Dijeron entonces los judíos: «¿Estará pensando en suicidarse y por eso nos dice: A donde yo voy, ustedes no pueden venir?». Pero Jesús añadió: «Ustedes son de aquí abajo y yo soy de allá arriba; ustedes son de este mundo, yo no soy de este mundo. Se lo acabo de decir: morirán en sus pecados, porque si no creen que Yo Soy, morirán en sus pecados».
Los judíos le preguntaron: «Entonces, ¿quién eres tú?». Jesús les respondió: «Precisamente eso que les estoy diciendo. Mucho es lo que tengo que decir de ustedes y mucho que condenar. El que me ha enviado es veraz y lo que yo he oído decir a él es lo que digo al mundo». Ellos no comprendieron que hablaba del Padre.
Jesús prosiguió: «Cuando hayan levantado al Hijo del hombre, entonces conocerán que Yo Soy y que no haga nada por mi cuenta; lo que el Padre me enseñó, eso digo. El que me envió está conmigo y no me ha dejado solo, porque yo hago siempre lo que a él le agrada». Después de decir estas palabras, muchos creyeron en él.
Palabra del Señor.
Medita lo que Dios te dice en el Evangelio.
Señor Jesús, ¿quién eres? Permíteme preguntártelo abiertamente. Mi alma desea saberlo, mi corazón tiene sed de Ti. ¿Quién eres? El discípulo conoce a su maestro y las ovejas conocen a su pastor; ¡Tú eres mi Maestro, Tú eres mi Pastor, Señor!
¿Quién eres, Señor, que generas reacciones tan contrarias? Unos te odian intensamente, otros te aman hasta la locura. ¿Quién eres, Señor, para mí? Yo quiero estar del lado de los que te aman, aquellos que te acompañan hasta la cruz e incluso dan la vida por Ti. Quiero conocerte porque te amo, porque quiero seguir tu ejemplo y poner en práctica tus palabras.
¿Quién eres, Señor, que mueres en una cruz? Parece un absurdo, morir del modo más humillante y doloroso… y sin embargo, ahí mismo, sobre la cruz, nos muestras quién eres. «Cuando hayan levantado al Hijo del hombre, entonces conocerán que Yo Soy.» ¿Quién eres, Señor? ¿No eres Tú el Pastor que da la vida por las ovejas? ¿Acaso no eres Tú el Maestro que nos enseña a amar al Padre también en las horas de dolor?
¿Quién eres, Señor, que nos invitas a amar hasta el extremo? ¡Tú eres, el Hijo de Dios, Tú tienes palabras de Vida Eterna! Esto, Señor Jesús, lo creo, pero aumenta mi fe.
A Dios-Amor se le anuncia amando: no a fuerza de convencer, nunca imponiendo la verdad, ni mucho menos aferrándose con rigidez a alguna obligación religiosa o moral. A Dios se le anuncia encontrando a las personas, teniendo en cuenta su historia y su camino. El Señor no es una idea, sino una persona viva: su mensaje llega a través del testimonio sencillo y veraz, con la escucha y la acogida, con la alegría que se difunde. No se anuncia bien a Jesús cuando se está triste; tampoco se transmite la belleza de Dios haciendo sólo bonitos sermones. Al Dios de la esperanza se le anuncia viviendo hoy el Evangelio de la caridad, sin miedo a dar testimonio de él incluso con nuevas formas de anuncio.
(Homilía de S.S. Francisco, 25 de septiembre de 2016).
Diálogo con Cristo
Ésta es la parte más importante de tu oración, disponte a platicar con mucho amor con Aquel que te ama.
Propósito
Proponte uno personal. El que más amor implique en respuesta al Amado… o, si crees que es lo que Dios te pide, vive lo que se te sugiere a continuación.
Ofreceré hoy a Dios un acto de servicio a los demás en casa o en el trabajo.
Despedida
Te damos gracias, Señor, por todos tus beneficios, a Ti que vives y reinas por los siglos de los siglos.
Amén.
¡Cristo, Rey nuestro!
¡Venga tu Reino!
Virgen prudentísima, María, Madre de la Iglesia.
Ruega por nosotros.
En el nombre del Padre y del Hijo y del Espíritu Santo.
Amén.
Sacramentos de veterocatólicos no tienen validez para la Iglesia
Mons. Cristián Caro, Arzobispado de Puerto Montt (Chile), emitió un comunicado a raíz de las dudas que surgieron entre los fieles
Por: Bárbara Bustamante | Fuente: ACI Prensa

El Arzobispado de Puerto Montt en Chile explicó que los sacramentos ofrecidos por la “comunidad vetero-católica” no tienen validez para la Iglesia Católica Apostólica Romana.
El Arzobispado, liderado por Mons. Cristián Caro, emitió un comunicado a raíz de las dudas que surgieron entre los fieles respecto a la comunidad vetero-católica “Misión San Sebastián”, que tiene presencia en el sector costero de Pelluhuin, ubicado a 5 kilómetros de la ciudad de Puerto Montt, en el sur de Chile.
Los veterocatólicos se separaron de la Iglesia Católica en el siglo XIX.
El texto precisa que la comunidad denominada Misión San Sebastián “no tiene ninguna vinculación con la Iglesia Católica, pues no reconoce obediencia a sus Pastores, el Papa Francisco a nivel universal y Monseñor Cristián Caro a nivel arquidiocesano”.
Pese a que los ritos celebrados son muy similares a los sacramentos, la Iglesia Católica “no reconoce su validez pues la comunidad vetero-católica no está incorporada en el ‘Reconocimiento mutuo del bautismo cristiano por las Iglesias cristianas de Chile’”.
El Arzobispo se refirió al documento firmado en 1999 por 10 representantes de iglesias cristianas chilenas, quienes acordaron reconocer mutuamente la validez del sacramento del bautismo.
Además, quien dirige la comunidad, Luis Felipe Izquierdo Cundafé, “tampoco pertenece a la Iglesia Católica”, resalta el comunicado.
Por lo tanto, más allá del respeto que se le debe como persona y ministro de una confesión religiosa, los fieles católicos “no deben solicitarle catequesis, sacramentos, servicios religiosos”, resalta el texto.
Al concluir su comunicado, el Arzobispo de Puerto Montt hizo votos para “que todos actuemos siempre, movidos por la verdad en el amor, y buscando la voluntad de Dios que quiere que todos los hombres se salven y lleguen al conocimiento de la verdad”.