
Jacinta Mariscotti, Santa
Virgen, 30 de enero …
- Hoy también se festeja a:
- • María Bolognesi, Beata
- • Aldegunda, Santa
- • Batilde de Chilles, Santa
- • Lesmes (Adelelmo), Santo
- • David Galván Bermúdez, Santo
Sal a su encuentro y anuncia su Misericordia
Santo Evangelio según san Marcos 5, 1-20. Lunes IV del Tiempo Ordinario
Por: César Yali Molina Flores, LC | Fuente: somosrc.mx

En el nombre del Padre y del Hijo y del Espíritu Santo.
Amén.
Cristo, Rey nuestro.
¡Venga tu Reino!
Oración preparatoria (para ponerme en presencia de Dios)
Concédeme la gracia, Señor, de encontrarme contigo, en esta oración y durante todo este día.
Evangelio del día (para orientar tu meditación)
Del santo Evangelio según san Marcos 5, 1-20
En aquel tiempo, después de atravesar el lago de Genesaret, Jesús y sus discípulos llegaron a la otra orilla, a la región de los gerasenos. Apenas desembarcó Jesús, vino corriendo desde el cementerio un hombre poseído por un espíritu inmundo, que vivía en los se pulcros. Ya ni con cadenas podían sujetarlo; a veces habían intentado sujetarlo con argollas y cadenas, pero él rompía las cadenas y destrozaba las argollas; nadie tenía fuerzas para dominarlo. Se pasaba días y noches en los sepulcros o en el monte, gritando y golpeándose con piedras. Cuando aquel hombre vio de lejos a Jesús, se echó a correr, vino a postrarse ante él y gritó a voz en cuello: “ quieres tú conmigo, Jesús, Hijo de Dios altísimo? Te ruego por Dios que no me atormentes”. Dijo esto porque Jesús le había mandado al espíritu inmundo que saliera de aquel hombre. Entonces le preguntó Jesús: “¿cómo te llamas?”. Le respondió: “Me llamo Legión, porque somos muchos”. Y le rogaba con insistencia que no los expulsara de aquella comarca. Había allí una gran piara de cerdos, que andaban comiendo en la falda del monte. Los espíritus le rogaban a Jesús: “Déjanos salir de aquí para meternos en esos cerdos”. Y él se lo permitió. Los espíritus inmundos salieron del hombre y se metieron en los cerdos; y todos los cerdos, unos dos mil, se precipitaron por el acantilado hacia el lago y se ahogaron. Los que cuidaban los cerdos salieron huyendo y contaron lo sucedido, en el pueblo y en el campo. La gente fue a ver lo que había pasado. Se acercaron a Jesús y vieron al antes endemoniado, ahora en su sano juicio, sentado y vestido. Entonces tuvieron miedo. Y los que habían visto todo, les contaron lo que le había ocurrido al endemoniado y lo de los cerdos. Ellos comenzaron a rogarle a Jesús que se marchara de su comarca. Mientras Jesús se embarcaba, el endemoniado le suplicaba que lo admitiera en su compañía, pero él no se lo permitió y le dijo: “Vete a tu casa a vivir con tu familia y cuéntales lo misericordioso que ha sido el Señor contigo”. Y aquel hombre se alejó de ahí y se puso a proclamar por la región de Decápolis lo que Jesús había hecho por él. Y todos los que lo oían se admiraban.
Palabra del Señor.
Medita lo que Dios te dice en el Evangelio
El Evangelio de hoy invita a salir al encuentro de Cristo y anunciar su Misericordia. Puede leerse la dificultad del hombre endemoniado y vale en este momento preguntarse: ¿Cuáles son mis demonios? – Si te sirve escribe todo aquello que te impide ser feliz: pecados como la infidelidad – en el matrimonio, noviazgo, con las amistades –, aborto – porque te has practicado uno o porque has inducido a alguien a realizar este crimen –, vicios, etc… Sea cual sea el pecado, sal al encuentro de Cristo y deja que Él te sane; Cristo no te juzga, por el contrario te ama y quiere sanarte, quiere colmarte de su misericordia.
Salir al encuentro de Cristo es ver más allá de tus problemas, es levantar los ojos al cielo y contemplar el firmamento, en donde puedes contemplar la inmensidad de la creación, es dejar de ver hacia abajo, al suelo, pues lo único que haces es poner límites a tu capacidad de ver. Él, quiere que aprendas a superar las barreras, los miedos que te has creado – por magnificar los problemas y dudar de su Misericordia -; aprende a reconocerte necesitada(o) de perdón, basta que te confieses y el perdón llega. Solo cuando dejas que el temor te gobierne, tu capacidad de ser feliz y de ver el horizonte es cuando ahuyentas a Jesús de tu vida. Claramente se lee en este Evangelio: «se quedaron espantados…Ellos le rogaban que se marchase de su país». Vence el temor y sal a su encuentro, experimenta la Misericordia de Dios y se portador en tu familia, trabajo, amistades, etc., de la misericordia de Dios en tu vida. Dios te llama, te ve, te ama y te dice: «Ven a mí que sanare tus heridas y anuncia lo que hago por ti».
«Dejaos curar por Jesús. Cada uno sabe dónde tiene la herida. Cada uno de nosotros tiene una; no sólo tiene una: dos, tres, cuatro, veinte. Cada uno sabe. Que Jesús cure esas heridas. Pero, para esto, tengo que abrir el corazón, para que Él venga. ¿Y cómo abro el corazón? Rezando. «Pero, Señor, no puedo con esa gente, la odio, me ha hecho esto, esto y esto… Cura esta herida, Señor». Si le pedimos a Jesús esta gracia, Él nos la concederá. Déjate curar por Jesús. Deja que Jesús te cure».
(Homilía de S.S. Francisco, el 8 de febrero de 2015).
Diálogo con Cristo
Ésta es la parte más importante de tu oración, disponte a platicar con mucho amor con Aquel que te ama.
Soy débil, Señor, sana mis heridas, permite que reconozca tu misericordia y dame la valentía para proclamar las gracias que me concedes.
Propósito
Proponte uno personal. El que más amor implique en respuesta al Amado… o, si crees que es lo que Dios te pide, vive lo que se te sugiere a continuación.
Compartiré lo que Jesús ha hecho conmigo con quien tengo más cerca, con quien convivo en mi día a día.
Despedida
Te damos gracias, Señor, por todos tus beneficios, a ti que vives y reinas por los siglos de los siglos.
Amén.
¡Cristo, Rey nuestro!
¡Venga tu Reino!
Virgen prudentísima, María, Madre de la Iglesia.
Ruega por nosotros.
En el nombre del Padre y del Hijo y del Espíritu Santo.
Amén.
¿Violencia escolar o fracaso familiar?
Articulo de análisis de la problemática de la violencia en las aulas.
Por: Luz Derqui | Fuente: ABC

¿Son los alumnos de hoy en día más violentos que los de generaciones anteriores? ¿Qué diferencia las peleas que siempre se han registrado en los patios de los colegios del acoso escolar? La respuesta de los expertos es contundente: nunca antes se había vivido una situación similar y la mala o nula socialización de los niños antes de llegar a la escuela está en la base del problema.
En Torrente grupos de menores atemorizan a escolares y obligan a la policía a controlar la salida del colegio, algo que ocurre en numerosos institutos de toda la Comunidad. El fiscal de Menores alertaba esta semana del incremento de delitos cometidos por niños y su especial grado de violencia. Los estudios elaborados por la Conselleria de Educación, en colaboración con el Centro Reina Sofía para el Estudio de la Violencia, cifran en uno de cada diez los escolares que sufre acoso y amenazas por parte de compañeros de aula y en un 2,4 por ciento los que reconocen que les divierte intimidar a otros alumnos.
Datos y hechos que han llevado a preguntarse ¿qué es lo que está pasando en las escuelas e institutos valencianos? Una situación ante la que padres, profesores, Administración, alumnos y la sociedad en general se encuentran desorientados.
El origen del problema
Para Petra María Alonso Pérez, catedrática de Antropología de la Educación de la Universitat de Valencia, los casos de agresiones y acoso escolar son un fenómeno nuevo que revela un cambio en la socialización del niño, ya que el origen del problema no hay que buscarlo en las aulas, sino en los primeros años de vida, en la educación que se les da en su casa y que condiciona su futuro comportamiento en la escuela y en la sociedad.
Los niños de hoy en día, según la catedrática, no saben superar sus frustraciones, no han aprendido a dilatar la gratificación, ni a compartir porque muchos no tienen hermanos con quien repartir sus juguetes y ropa. A los problemas sociales y estructurales -los padres de hoy en día trabajan mucho y tienen poco tiempo para dedicárselo a su hijos, que son cuidados entre abuelos, la televisión e Internet, con una clara falta de valores, pérdida de la autoridad y desaparición de la cultura del esfuerzo- se añade una nueva realidad a la que pocos al principio parecían dar importancia: ha desaparecido el juego libre.
Ya no se juega en la calle, no se juega con los hermanos en casa y en el colegio ya no hay patios, sino instalaciones deportivas, algo especialmente grave si se tiene en cuenta que el juego es el principal factor socializador del niño. Es también un elemento de aprendizaje fundamental en el desarrollo del menor, con el que aprende a crear normas y a respetarlas, a ceder, a superar su frustración, a saber ganar y perder, a compartir, a tener empatía, a establecer nuevas estrategias cuando existe frustración, a saber cuáles son sus límites y a esperar su turno… porque si no se quedan fuera del juego.
La catedrática, destaca que las circunstancias sociales por la inseguridad de las ciudades, ha provocado que ya no salgan los niños solos a jugar. Cuando van al parque lo hacen acompañados de sus padres o abuelos y si se pelean con otro niño enseguida media el adulto, no les dejan aprender por sí mismos. Además, en el colegio ya no se juega en el patio, que ha sido sustituido por campos para jugar al fútbol o al baloncesto, deportes en los que las reglas ya están establecidas, no las tienen que establecer el grupo de niños, algo que les enseña a ceder.
Es importante dilatar la gratificación
Pero además, Petra Pérez, destaca otro hecho fundamental para comprender lo que está pasando en la escuela, el niño de hoy en día no aprende la importancia de dilatar la gratificación. Los menores no sólo tienen de todo, sino que lo tienen cuando quieren, lo quieren todo y lo quieren ya, y los padres por callarlos, por tenerles contentos el poco tiempo que están con ellos, les consienten demasiado y les llenan de regalos. «Los niños de ahora son inmediatos, siempre lo han sido, pero antes por las circunstancias aprendían a esperar, si querían una bicicleta tenían que esperar a Reyes. Ahora no, lo tienen todo al momento», Además, cada vez los padres tienen a sus hijos más mayores, «es como un bien escaso que hay que proteger y se les protege demasiado, no se les pone límites».
Cuando llegan al colegio eso cambia y no saben como asumirlo. El niño llega a la escuela con una mala socialización, sin una buena competencia emocional que hace que no sepa cómo afrontar los problemas, lo que le lleva a superar su frustración con agresividad. Por otra parte, los profesores, que se han formado para enseñar Literatura o Matemáticas, se encuentran que tienen que educar a niños que antes venían educados de casa.
Grupos en la clase
Por otra parte, en la escuela, explica la catedrática, se ha generado otro fenómeno nuevo, que son los grupos, donde se crea la imagen del otro como enemigo. «Antes los niños se peleaban aunque al día siguiente volvían a jugar juntos, pero ahora no». Crear grupos, explica, es algo antropológico, para defenderse, pero «si esos sentimiento no se reconducen a tiempo se genera la imagen del otro como la de un enemigo. Además, se hace dentro de la propia comunidad, que es lo que está ocurriendo con la pandilla que rechaza al que está fuera».
Todo ello, junto con la desaparición de la cultura del esfuerzo ha sido el caldo de cultivo sobre el que han proliferado los casos de violencia y el acoso escolar. La solución pasa, según los expertos, por realizar talleres con padres, profesores y alumnos, dejar que los niños jueguen sin la intervención de los adultos y enseñarles a retrasar la gratificación. Asimismo, es necesario dotar al profesorado de autoridad y recuperar los valores que se han perdido, «que se les enseñe a ser y a convivir, en la familia y a través del juego»
Por último, la catedrática destaca como factor importante en la reducción de la infancia que «los niños en la actualidad adoptan comportamientos de adultos, practican botellón cada vez más jóvenes, van a las discotecas, se visten como mayores y ven programas de adultos».