Sulpicio Severo, Santo
Obispo de Bourges, 29 de enero …
Hoy también se festeja a:
- • Constancio de Perugia, Santo
- • Valerio de Tréveris, Obispo
- • Serrano (Asturio Anulino), Santo
- • Gildas de Rhuys, Santo
- • Villana de Bottis, Beata
Sal a su encuentro y anuncia su Misericordia
Santo Evangelio según San Marcos 5,1-20. Lunes IV de Tiempo Ordinario.
Por: H. César Yali Molina Flores, L.C. | Fuente: missionkits.org

En el nombre del Padre y del Hijo y del Espíritu Santo. Amén.
Cristo, Rey nuestro. ¡Venga tu Reino!
Oración preparatoria (para ponerme en presencia de Dios)
Concédeme la gracia, Señor,de encontrarme contigo, en esta oración y durante todo este día.
Evangelio del día (para orientar tu meditación)
Del santo Evangelio según san Marcos 5,1-20
En aquel tiempo, después de atravesar el lago de Genesaret, Jesús y sus discípulos llegaron a la otra orilla, a la región de los gerasenos. Apenas desembarcó Jesús, vino corriendo desde el cementerio un hombre poseído por un espíritu inmundo, que vivía en los sepulcros. Ya ni con cadenas podían sujetarlo; a veces habían intentado sujetarlo con argollas y cadenas, pero él rompía las cadenas y destrozaba las argollas; nadie tenía fuerzas para dominarlo. Se pasaba días y noches en los sepulcros o en el monte, gritando y golpeándose con piedras.
Cuando aquel hombre vio de lejos a Jesús, se echó a correr, vino a postrarse ante él y gritó a voz en cuello: «¿Qué quieres tú conmigo, Jesús, Hijo de Dios altísimó? Te ruego por Dios que no me atormentes».
Dijo esto porque Jesús le había mandado al espíritu inmundo que saliera de aquel hombre. Entonces le preguntó Jesús: «¿Cómo te llamas?» Le respondió: «Me llamo Legión, porque somos muchos». Y le rogaba con insistencia que no los expulsara de aquella comarca.
Había allí una gran piara de cerdos, que andaban comiendo en lafalda del monte. Los espíritus le rogaban a Jesús: «Déjanos salir de aquí para meternos en esos cerdos». Y él se lo permitió. Los espíritus inmundos salieron del hombre y se metieron en los cerdos; y todos los cerdos, unos dos mil, se precipitaron por el acantilado hacia el lago y se ahogaron.
Los que cuidaban los cerdos salieron huyendo y contaron lo sucedido, en el pueblo y en el campo. La gente fue a ver lo que había pasado. Se acercaron a Jesús y vieron al antes endemoniado, ahora en su sano juicio, sentado y vestido. Entonces tuvieron miedo. Y los que habían visto todo, les contaron lo que le había ocurrido al endemoniado y lo de los cerdos. Ellos comenzaron a rogarle a Jesús que se marchara de su comarca.
Mientras Jesús se embarcaba, el endemoniado le suplicaba que lo admitiera en su compañía, pero él no se lo permitió y le dijo: «Vete a tu casa a vivir con tu familia y cuéntales lo misericordioso que ha sido el Señor contigo». Y aquel hombre se alejó de ahí y se puso a proclamar por la región de Decápolis lo que Jesús había hecho por él. Y todos los que lo oían se admiraban.
Palabra del Señor.
Medita lo que Dios te dice en el Evangelio
El Evangelio de hoy invita a salir al encuentro de Cristo y anunciar su Misericordia. Puede leerse la dificultad del hombre endemoniado y vale en este momento preguntarse: ¿Cuáles son mis demonios? – Si te sirve escribe todo aquello que te impide ser feliz: pecados como la infidelidad – en el matrimonio, noviazgo, con las amistades -, aborto – porque te has practicado uno o porque has inducido a alguien a realizar este crimen -, vicios, etc… Sea cual sea el pecado, sal al encuentro de Cristo y deja que Él te sane; Cristo no te juzga, por el contrario te ama y quiere sanarte, quiere colmarte de su misericordia.
Salir al encuentro de Cristo es ver más allá de tus problemas, es levantar los ojos al cielo y contemplar el firmamento, en donde puedes contemplar la inmensidad de la creación, es dejar de ver hacia abajo, al suelo, pues lo único que haces es poner límites a tu capacidad de ver. Él, quiere que aprendas a superar las barreras, los miedos que te has creado – por magnificar los problemas y dudar de su Misericordia -; aprende a reconocerte necesitada (o) de perdón, basta que te confieses y el perdón llega. Solo cuando dejas que el temor te gobierne, tu capacidad de ser feliz y de ver el horizonte es cuando ahuyentas a Jesús de tu vida. Claramente se lee en este Evangelio: «se quedaron espantados…Ellos le rogaban que se marchase de su país». Vence el temor y sal a su encuentro, experimenta la Misericordia de Dios y se portador en tu familia, trabajo, amistades, etc., de la misericordia de Dios en tu vida. Dios te llama, te ve, te ama y te dice: «Ven a mí que sanaré tus heridas y anuncia lo que hago por ti.»
Dejaos curar por Jesús. Cada uno sabe dónde tiene la herida. Cada uno de nosotros tiene una; no sólo tiene una: dos, tres, cuatro, veinte. Cada uno sabe. Que Jesús cure esas heridas. Pero, para esto, tengo que abrir el corazón, para que Él venga. ¿Y cómo abro el corazón? Rezando. «Pero, Señor, no puedo con esa gente, la odio, me ha hecho esto, esto y esto…». «Cura esta herida, Señor». Si le pedimos a Jesús esta gracia, Él nos la concederá. Déjate curar por Jesús. Deja que Jesús te cure.
(Homilía de S.S. Francisco, el 8 de febrero de 2015).
Diálogo con Cristo
Ésta es la parte más importante de tu oración, disponte a platicar con mucho amor con Aquel que te ama.
Soy débil, Señor, sana mis heridas, permite que reconozca tu misericordia y dame la valentía para proclamar las gracias que me concedes.
Propósito
Proponte uno personal. El que más amor implique en respuesta al Amado… o, si crees que es lo que Dios te pide, vive lo que se te sugiere a continuación.
Compartiré lo que Jesús ha hecho conmigo con quien tengo más cerca, con quien convivo en mi día a día.
Despedida
Te damos gracias, Señor, por todos tus beneficios, a Ti que vives y reinas por los siglos de los siglos.
Amén.
¡Cristo, Rey nuestro!
¡Venga tu Reino!
Virgen prudentísima, María, Madre de la Iglesia.
Ruega por nosotros.
En el nombre del Padre y del Hijo y del Espíritu Santo.
Amén.
Los Lobos Con Vestiduras de Ovejas…
Vestidura de Oveja (Desarrollo Doctrinal):
Fue Dios mismo, Nuestro Señor Jesucristo, quien nos advirtió en el ‘Sermón de la Montaña’ – «Guardaos de los falsos profetas, que vienen a vosotros con vestiduras de ovejas, mas por dentro son lobos rapaces; (Mat. 7:15) Estas palabras han hecho eco a través de los siglos, y para nosotros los Católicos siguen hoy día vigente, y más que nunca necesitamos de esta advertencia. Porqué debería motivarnos a prestar atención a esta advertencia con cuidado en nuestra vida diaria? Porque la pureza e integridad de la Fe es asunto serio. La Fe de una persona puede fácilmente ser corrompida.
Santo Tomás Aquino: «Rechazar un precepto de fe enseñado por la Iglesia es suficiente para destruir la fe, así como un pecado mortal es suficiente para destruir la caridad…»
Papa Leo XIII, en su encíclica «Satis Cognitum», enseña esto con muchas palabras: «Los fabricadores de errores tienen que ser vistos no sólo entre los enemigos abiertos de la Iglesia; sino….en su propio seno, siendo enemigos tanto más perjudiciales cuanto lo son menos declarados. » «La Iglesia no tiene más grandes enemigos, pues ellos ponen en acción sus artimañas para deshacerla, no desde afuera, sino desde adentro. Por ende, el peligro está presente casi en las mismas venas y en el corazón de la Iglesia, tales heridas som mas certeras por el hecho de que el fundamento de ellas es más íntimo.» «Ellas acogen profesorados en los seminarios y en las universidades, y gradualmente hace de ellos puntos de pestilencia.» Ciertamente no esperamos encontrar hombres vestidos con piel de oveja. No. Lo que se nos dice «guardaos» de lo que aparentemente es agradable al oído, de lo que parece» positivo» o «beneficioso» a primera vista. Pero detrás de ello hay un astuto error que destruye la Fe. Lo que es uno de los mejores modos si el error en contra de la Fe es enseñado a un Católico y hacerle aceptarlo fácilmente como verdadero incluso cuando a primeras ellos cuestionen la novedad?. El modo en que fue hecho al final del siglo era diciendo que «doctrina evoluciona», o que «la verdad evoluciona con el hombre». Hoy sin embargo, siendo que evolución no es generalmente mirada favorablemente por los Católicos, dirán en cambio que te debes dar cuenta que hay «desarrollo doctrinal» – esta es la «vestidura de piel de oveja» de la cual Nuestro Señor habla.
Así, vemos como Nuestro Señor nos advierte de los hombres que buscarían corromper nuestra Fe. Estos hombres hoy día usan a menudo las vestiduras de piel de oveja de «desarrollo doctrinal» para engañar incautos católicos en creer doctrinas diferentes que las que fueron previamente enseñadas por la Iglesia. La vestidura de piel de oveja la cual es tan insidiosa y traicionera es la de «posición eclesiástica». La Iglesia ha tenido que lidiar con tales herejes en el pasado, y ha lidiado con ellos severamente. Herejes que han ocupado altos cargos en la Iglesia pueden fácilmente engañar al católico común simplemente por estar en su puesto de dignidad (como vemos en las citas anteriores de St. Papa Pio X). La historia muestra que esto ha causado estragos en la Iglesia. El Obispo Arius es un buen ejemplo. El hereje Arian fue el causante de que cerca del 80% del clero en el este se salieran de la Fe. Muchos lo siguieron, no porque ellos entendieron la herejía, sino porque simplemente siguieron al clero en ella.
Muchos católicos hoy tienen que estar extra vigilantes porque los herejes no son condenados y pueden ser encontrados en muchas parroquias. Algunos de estos Católicos vigilantes se llaman a sí mismos «Católicos tradicionales» para distinguirse de aquellos que no están muy apegados a las tradiciones. El término, sin embargo, es redundante: Catolicismo, como hemos visto, es esencialmente tradicional. Llamar a un católico «tradicional» es como llamar a un círculo «redondo», o decir «un triángulo de tres lados». Pero el término hoy parece que tuviera una cierta necesidad de uso para contrarrestar aquellos que han quebrado con la tradición pero que aún se llaman «Católicos». Desgraciadamente, hay varias clases diferentes de éstos «tradicionalistas», pero sin importar nuestros sentimientos hacia ellos, debemos estar atentos a NO dejar que nuestros sentimientos disminuyan el amor hacia ellos, debemos estar atentos a NO dejar que nuestros sentimientos disminuyan el amor que debemos tener por la tradición, la cual es la piedra de tope del Catolicismo. Nadie está por encima de la tradición.
Así vemos:
1) Cuán fácilmente uno puede caer en error y dejar de ser Católico.
2) Cuán prevaleciente es el error hoy día.
3) Cuán seria es la adhesión a la tradición.
4) El Verdadero significado de Desarrollo Doctrinal
5) La vestidura de piel de oveja de ambos «oficina eclesiástica» y «evolución de la verdad». El principio en el corazón de todo esto: La Verdad Católica es inmutable. No tiene, no puede, y no cambiará. Sería bueno leer citas de la Iglesia declarando esta verdad crucialmente importante.
El voto Solemne tomado ante Dios e impuesto sobre todos los sacerdotes desde 1910 a 1968 es muy claro en el significado de la verdad inmutable: «Yo acepto sinceramente la doctrina de la fe transmitida desde los apóstoles a través de los padres ortodoxos, siempre en el mismo sentido e interpretación, incluso a nosotros, y asi descarto la invención hereje de la evolución de dogmas, pasando de un significado a otro, diferente del que la Iglesia tenía primero;….la verdad absoluta e inmutable predicada por los apóstoles desde el comienzo nunca puede ser creída de otra manera, entendida de otra manera…..Así prometo, juro, y que Dios, etc.»
«Si alguien dijera: puede pasar que las doctrinas implementadas por la Iglesia, algunas veces, como el conocimiento avanza, que un significado debería ser diferente de lo que la Iglesia ha entendido y entiende, sea una anatema.» – Concilio Vaticano (1870)
