Juan Cancio de Kety, Santo
Sacerdote, profesor de la universidad, 23 de diciembre …
Hoy también se festeja a:
- • José Cho Yun-ho, Santo
- • Sérvulo el Paralítico, Santo
- • Pablo Meléndez Gonzalo, Beato
- • Antonio de Santa Ana (Fray Galvão), Santo
- • Juan Stone, Santo
Mi llamado a ser testigo de Dios
Por: H. Edgar Maldonado, LC | Fuente: www.somosrc.mx
En el nombre del Padre y del Hijo y del Espíritu Santo.
Amén.
Cristo, Rey nuestro.
¡Venga tu Reino!
Oración preparatoria (para ponerme en presencia de Dios)
Señor, abre mis ojos a tu mano providente en mi vida.
Evangelio del día (para orientar tu meditación)
Del santo Evangelio según san Lucas 1, 57-66
Por aquellos días, le llegó a Isabel la hora de dar a luz y tuvo un hijo. Cuando sus amigos y parientes se enteraron de que el Señor le había manifestado tan grande misericordia, se regocijaron con ella.
A los ocho días fueron a circuncidar al niño y le querían poner Zacarías, como su padre: pero la madre se opuso, diciéndoles: «No. Su nombre será Juan». Ellos le decían: «Pero si ninguno de tus parientes se llama así».
Entonces le preguntaron por señas al padre cómo quería que se llamara el niño. Él pidió una tablilla y escribió: «Juan es su nombre». Todos se quedaron extrañados. En ese momento a Zacarías se le soltó la lengua, recobró el habla y empezó a bendecir a Dios.
Un sentimiento de temor se apoderó de los vecinos, y en toda la región montañosa de Judea se comentaba este suceso. Cuantos se enteraban de ello se preguntaban impresionados: «¿Qué va a ser de este niño?». Esto lo decían porque realmente la mano de Dios estaba con él.
Palabra del Señor.
Medita lo que Dios te dice en el Evangelio
Quiero prestar especial atención a los últimos versículos de este pasaje del Evangelio: «un sentimiento de temor se apoderó de los vecinos… Cuantos se enteraban de lo que pasó se preguntaban… ‘¿Qué va a ser de este niño?» Esto lo decían porque realmente la mano de Dios estaba con él.
Gracias a los evangelios sabemos acerca de la vida del Bautista, sabemos que predicó al pueblo de Israel, sabemos que vivía en las afueras de la ciudad, sabemos acerca de su ejecución, etc. Podemos dar testimonio de que, efectivamente, la mano de Dios estaba con él. Sí, nos impresiona su testimonio, su entrega, la decisión y la humildad con la que vivía.
La vocación del Bautista nos queda clara: anunciar y prepara el camino para la venida de Cristo. Nosotros compartimos esa misma misión, también a nosotros nos toca preparar los caminos del Señor en estos tiempos en los que la humanidad pretende desterrar a Dios de sus vidas. Ya queda poco para la venida del Señor, no nos cansemos de hacer el bien, no nos cansemos de creer, de confiar y de amar. Ojalá que a nuestros vecinos y parientes les sobrevenga un sentimiento de temor y se impresionen con nuestra autenticidad de vida. Que se note que somos cristianos de corazón, testigos de Cristo. Demos testimonio de nuestra amistad con Cristo y demostrémosles a tantas almas alejadas del Padre que estamos esperando a una persona en concreto que quiere venir y habitar entre nosotros.
«Este episodio nos ayuda a leer con una luz muy especial el misterio del encuentro del hombre con Dios. Un encuentro que no está bajo la bandera de prodigios asombrosos, sino en nombre de la fe y la caridad. De hecho, María es bendecida porque creyó: el encuentro con Dios es el fruto de la fe. Zacarías en cambio, quien dudó y no creyó, permaneció sordo y mudo. Crecer en fe durante el largo silencio: sin fe, inevitablemente permanecemos sordos a la voz consoladora de Dios; y seguimos sin poder pronunciar palabras de consuelo y esperanza para nuestros hermanos. Y lo vemos todos los días: las personas que no tienen fe o que tienen una fe muy pequeña, cuando tienen que acercarse a una persona que sufre, les dicen palabras de circunstancia, pero no pueden llegar al corazón porque no tienen fuerzas. No tiene fuerza porque no tiene fe, y si no tiene fe, las palabras que llegan al corazón de los demás no vienen».
(Ángelus de S.S. Francisco, 23 de diciembre de 2018).
Diálogo con Cristo
Ésta es la parte más importante de tu oración, disponte a platicar con mucho amor con Aquel que te ama.
Propósito
Proponte uno personal. El que más amor implique en respuesta al Amado… o, si crees que es lo que Dios te pide, vive lo que se te sugiere a continuación.
Me voy a dar el tiempo de ver mi vida desde los ojos de Dios para descubrir su acción providente y su cuidado paternal.
Despedida
Te damos gracias, Señor, por todos tus beneficios, a ti que vives y reinas por los siglos de los siglos.
Amén.
¡Cristo, Rey nuestro!
¡Venga tu Reino!
Virgen prudentísima, María, Madre de la Iglesia.
Ruega por nosotros.
En el nombre del Padre y del Hijo y del Espíritu Santo.
Amén.
¿Cómo celebrar la Navidad en Familia?
Por: Mayé Agama | Fuente: ElPuebloCatolico.org
La celebración de un cumpleaños siempre es ocasión de alegría, de dar gracias a Dios por las bendiciones recibidas, y celebrar con los seres queridos. En pocos días celebraremos el nacimiento del Niño Jesús, ocasión para tener estas mismas disposiciones y reunirnos en familia a festejar a quien es nuestro Reconciliador.
Al contemplar en el pesebre a Jesús, María y José, encontramos un modelo para toda familia: un pequeño santuario donde se recibe y cobija a quien por amor se ha hecho Niño pequeño, parar salvarnos.
Muchas veces, sin embargo, se pierde el verdadero sentido entre los mil pendientes que tenemos, y el nacimiento del Niño pasa a ser una envoltura de regalo.
Es importante que nosotros como cristianos, celebremos bien la Navidad, pues es un acontecimiento central de nuestra fe. Y qué mejor que hacerlo en familia. Ése será el mejor regalo que le podamos hacer al Niño Jesús. Aquí algunas recomendaciones:
- Viva el Adviento como el dulce tiempo de espera de Jesús, encendiendo semanalmente las velas, que indican que ya se acerca.
- Recuerde que Navidad es Jesús. Por ello, pongamos el pesebre en casa; y ojalá lo hagamos en familia, animando a cada miembro a poner a San José, la Virgen, los angelitos, los animalitos, dejando el lugar para que el 24 en la noche pongamos al Niño Jesús.
- Arme el árbol de Navidad con adornos y luces, para recordar que Jesús es la ‘Luz del Mundo’ que vino para salvarnos, y cuya presencia llena de luz nuestra vida.
- En Nochebuena trate de asistir con su familia a la Misa de Gallo. De esa manera no sólo celebrará a Jesús sino que podrá recibirlo en la Eucaristía.
- Esa misma Nochebuena, rece ante el pesebre con su familia y contemple lo que allí se nos muestra: amor, humildad, sencillez, unidad.
- También puede aprovechar para vivir la Navidad con tradiciones como las posadas o pastorelas. A los niños- y por qué no también a los grandes- les encanta disfrazarse y ésta puede ser una buena ocasión para ello.
- Los regalos son expresión de la alegría de la Navidad. Si los tenemos disfrutémoslos, pero recordemos que no son lo central, pues lo más importante es que Jesús viene a nuestros corazones.
- En esta fiesta del amor de Dios, nadie debería quedar excluido. Por ello, vivamos la solidaridad. Podemos adoptar una familia que pasa necesidad, preparando una canasta con alimentos básicos y obsequios para que puedan celebrar una Navidad digna.
- Otra alternativa es participar en instituciones benéficas. Por ejemplo, Centro San Juan Diego está recolectando juguetes para entregárselos a niños de escasos recursos.
- Que los saludos de Navidad reflejen su verdadero sentido. Por lo tanto incluyamos siempre la imagen del nacimiento del Niño Jesús.
- Sería bonito que tanto padres como hijos, escribamos una carta de Navidad, que muestre el inmenso amor que hay en la familia.
- Algo que les encanta a los niños son las fiestas de cumpleaños y qué mejor que celebrar el cumpleaños del Nino Jesús. Prepare un bizcocho dedicado a Jesús y canten las Mañanitas o el Cumpleaños Feliz.
- También pueden cantar villancicos reunidos alrededor del pesebre y que cada miembro “arrulle” en sus brazos al Niño Jesús.
- Después de la cena y antes de abrir los regalos poner una bandeja junto al Niño Jesús, con el número de tarjetitas según el número de invitados. Cada tarjetita contiene citas del Evangelio y una a una las personas tomarán una tarjetita. A la persona que le toque la tarjetita que dice: “Me quedo contigo”, se lleva el Niñito Jesús a su casa y se queda con Él por un año. Así se creará una hermosa tradición, pues cada año, se volverá a repetir la dinámica.
Son muchos los medios que podemos poner para celebrar bien la Navidad. Pero lo más importante es tener el corazón bien dispuesto, abierto y agradecido, para encontrarnos con el Niñito Jesús que nace por amor, y que quiere poner su morada en cada uno de nosotros.
¡Feliz Navidad!
