
Laura de Santa Catalina de Siena, Santa
Virgen y Fundadora, 21 de octubre …
Hoy también se festeja a:
- • Genaro Fueyo Castañón y compañeros, Beatos
- • Pedro Yu Tae-chl, Santo
- • Pedro Capucci, Beato
- • Celina (Celia o Cilina) de Laon, Santa
- • Laura de Santa Catalina de Siena, Santa
Tu mayor tesoro
Santo Evangelio según San Lucas 12, 13-21. Lunes XXIX de Tiempo Ordinario.
Por: Jesús Alberto Salazar Brenes, LC | Fuente: somosrc.mx

En el nombre del Padre y del Hijo y del Espíritu Santo.
Amén.
Cristo, Rey nuestro.
¡Venga tu Reino!
Oración preparatoria (para ponerme en presencia de Dios)
Enséñame, Señor, a vivir como lo haces Tú, a ser desprendido, generoso y poner mis ojos en los tesoros del cielo más que en los de este mundo.
Evangelio del día (para orientar tu meditación)
Del santo Evangelio según san Lucas 12, 13-21
En aquel tiempo, hallándose Jesús en medio de una multitud, un hombre le dijo: «Maestro, dile a mi hermano que comparta conmigo la herencia». Pero Jesús le contestó: «Amigo, ¿quién me ha puesto como juez en la distribución de herencias?». Y dirigiéndose a la multitud, dijo: «Eviten toda clase de avaricia, porque la vida del hombre no depende de la abundancia de los bienes que posea». Después les propuso ésta parábola: «Un hombre rico obtuvo una gran cosecha y se puso a pensar: ‘¿Qué haré, porque no tengo ya en donde almacenar la cosecha? Ya sé lo que voy a hacer: derribaré mis graneros y construiré otros más grandes para guardar ahí mi cosecha y todo lo que tengo. Entonces podré decirme: Ya tienes bienes acumulados para muchos años; descansa, come, bebe y date buena vida’. Pero Dios le dijo: ‘¡Insensato! Esta misma noche vas a morir. ¿Para quién serán todos tus bienes?’. Lo mismo le pasa al que amontona riquezas para sí mismo y no se hace rico de lo que vale ante Dios».
Palabra del Señor
Medita lo que Dios te dice en el Evangelio
Hoy la Iglesia nos invita a volver nuestra mirada hacia la vida de un gran santo de nuestro tiempo, san Juan Pablo II. Él fue un hombre que hizo vida el Evangelio que meditamos hoy. Su vida fue un completo donarse a sí mismo, desgastarse por la gente por amor a Cristo, enseñando que la mayor riqueza es el dar amor verdadero con una mirada llena de pureza.
Jesús nos enseña a vivir el verdadero sentido de la pobreza como cristianos. Todos estamos llamados a vivir la pobreza evangélica que consiste en vivir desprendidos de los bienes de este mundo y de nosotros mismos, porque nuestro mayor tesoro es el cielo y hacia allá vamos para el encuentro definitivo con nuestro amor. El vivir de cara a Dios y con la esperanza puesta en las riquezas del Cielo es para nosotros fuente de libertad y paz interior.
Si hoy fuera el último día de tu vida y Dios te llamara a su presencia, ¿dónde estaría tu tesoro? ¿Cuáles serían las riquezas que has acumulado? La Palabra hoy te invita a hacer un alto y poner la mirada de tu corazón sobre lo verdaderamente importante. Desde hoy puedes acumular riquezas con tu caridad ingeniosa con el prójimo, con tu sonrisa sincera y amable, ayudando a consolar a quien lo necesita, demostrándole a tu familia cuánto la quieres, haciendo de tu vida Evangelio. La verdadera riqueza está en el intentar amar como Dios nos ha amado. Pidamos a María poder decir como san Juan Pablo II Todo es tuyo para que ella nos conduzca por el camino seguro hacia la santidad.
«Sabemos que el amor es lo que Dios sueña para nosotros y para toda la familia humana. Por favor, no lo olvidéis nunca. Dios tiene un sueño para nosotros y nos pide que lo hagamos nuestro. No tengáis miedo de ese sueño. Soñad a lo grande. Custodiadlo como un tesoro y soñadlo juntos cada día de nuevo. Así, seréis capaces de sosteneros mutuamente con esperanza, con fuerza, y con el perdón en los momentos en los que el camino se hace arduo y resulta difícil recorrerlo».
(Discurso de S.S. Francisco, 25 de agosto de 2018).
Diálogo con Cristo
Ésta es la parte más importante de tu oración, disponte a platicar con mucho amor con Aquel que te ama.
Propósito
Proponte uno personal. El que más amor implique en respuesta al Amado… o, si crees que es lo que Dios te pide, vive lo que se te sugiere a continuación.
Hoy dedicaré un poco de tiempo a ayudar, con mucho amor, a alguien necesitado.
Despedida
¡Cristo, Rey nuestro!
¡Venga tu Reino!
Virgen prudentísima, María, Madre de la Iglesia.
Ruega por nosotros.
En el nombre del Padre y del Hijo y del Espíritu Santo.
Amén.
¿La oración del Santo Rosario da más importancia a la Virgen María que a Dios?
¿Tienen los protestantes razón en su rechazo a la oración del Rosario?
Por: José Miguel Arráiz | Fuente: ApologeticaCatolica.org

Los católicos estamos invitados a rezar el rosaario con devoción, pero no todos ven en el Rosario una oración agradable a Dios. Los protestantes incluso suelen alegar que es una oración donde se da más importancia a María que al mismo Dios. Su forma de razonar es bastante simple: por cada Padre Nuestro hay 10 Ave María, por tanto, se le da a María diez veces más importancia que a Dios.
Ahora bien, ¿Tienen los protestantes razón en su rechazo a la oración del Rosario? Veamos:
Lo primero que habría que hacer notar, es que entender que en cada Ave María se honra a la Virgen y no a Dios, es un primer error. En cada Ave María, no solo se repite el saludo del Ángel a María, sino que también se repite las palabras que el Espíritu Santo inspiró en su prima Isabel: “Bendita entre las mujeres y bendito el fruto de tu vientre”. ¿Y cuál es el fruto de su vientre? Jesús. Por tanto, si en cada Ave María se bendice al Señor, no se puede decir que en ellas no se honra a Dios, puesto que como todos sabemos: Jesús es Dios.
En la segunda parte del Ave María, se le pide la intercesión ante su hijo: «Santa María, madre de Dios, ruega por nosotros los pecadores ahora y en la hora de nuestra muerte». Nuevamente no se trata de una oración que deje a Jesús, quien es también Dios verdadero, de lado.
Por otro lado, los protestantes suelen olvidar que todo el rosario se reza meditando los misterios del Evangelio y la mayoría de ellos se centran en la vida de Cristo. Recordémoslos:
Misterios gozosos (lunes y sábado)
1. La Encarnación del Hijo de Dios.
2. La Visitación de Nuestra Señora a Santa Isabel.
3. El Nacimiento del Hijo de Dios.
4. La Purificación de la Virgen Santísima.
5. La Pérdida del Niño Jesús y su hallazgo en el templo.
Misterios dolorosos (martes y viernes)
1. La Oración de Nuestro Señor en el Huerto.
2. La Flagelación del Señor.
3. La Coronación de espinas.
4. El Camino del Monte Calvario.
5. La Crucifixión y Muerte de Nuestro Señor.
Misterios gloriosos (miércoles y domingo)
1. La Resurrección del Señor.
2. La Ascensión del Señor.
3. La Venida del Espíritu Santo.
4. La Asunción de Nuestra Señora a los Cielos.
5. La Coronación de la Santísima Virgen.
Misterios luminosos (jueves)
1. El Bautismo de Jesús en el Jordán.
2. La Autorrevelación de Jesús en las bodas de Caná.
3. El anuncio del Reino de Dios invitando a la conversión.
4. La Transfiguración.
5. La institución de la Eucaristía.
Prácticamente todos los misterios se refieren a los eventos importantes de la vida de nuestro Señor Jesucristo narrados en el Evangelio. El que reza el Rosario diariamente medita cada semana sobre todos los momentos importantes de la vida del Señor. ¿Todavía se puede decir que no es Cristo-céntrico, o que deja a Dios en segundo lugar?
El cumplimiento de una profecía
Con el rezo del Rosario también se da el cumplimiento sus palabras inspiradas por el Espíritu Santo y recogidas por la Escritura: “Desde ahora todas las generaciones me llamarán bienaventurada” (Lucas 1,48). No es precisamente gracias al protestantismo que se cumple diariamente esa profecía, porque aunque alguno podrá a admitir que María era bienaventurada si se le pregunta directamente, eso no es lo que predice la profecía.
DESDE AHORA: Desde ese momento en adelante…
TODAS LAS GENERACIONES: Generación, tras generación del pueblo de Dios
ME LLAMARÁN BIENAVENTURADA: La llamarán de ese modo. No dice que sabrán que es bienaventurada, sino que la LLAMARÁN así. Es lo que hacemos los católicos cuando decimos el Ave María: “¡Bendita eres entre las mujeres!”.
El problema raíz es que los protestantes no entienden algo que ya María entendía en aquel tiempo respecto a lo que hacemos los católicos cuando la veneramos: Toda honra a ella honra primeramente a Dios que es quien ha hecho maravillas en ella:
“Ahora todas las generaciones me llamarán bienaventurada, porque HA HECHO EN MI FAVOR MARAVILLAS EL PODEROSO, Santo es su nombre.” (Lucas 1,48-49)
Es Dios el que ha hecho en su favor MARAVILLAS, es Dios el que la ha hecho bienaventurada, bendita entre todas las mujeres. Hay protestantes que opinan que es una mujer cualquiera. La Biblia no enseña lo mismo.
No quitamos gloria a Dios para dársela a la Santísima Virgen María. Damos gloria a Dios por lo que ha hecho en ella.
¡Bendita eres entre las mujeres y bendito el fruto de tu vientre!