
Luis Gonzaga, Santo
Memoria Litúrgica, 21 de junio …
- Hoy también se festeja a:
- • Ramón de Barbastro, Santo
- • Leufredo, Santo
- • Radulfo de Bourges, Santo
- • Lázaro
- • Tomás de Orvieto, Beato
Sácate primero la viga que tienes en el ojo
Santo Evangelio según san Mateo 7, 1-5. Lunes XII del Tiempo Ordinario
Por: Hiram Samir Galán Jaime, LC | Fuente: somosrc.mx

En el nombre del Padre y del Hijo y del Espíritu Santo.
Amén.
Cristo, Rey nuestro.
¡Venga tu Reino!
Oración preparatoria (para ponerme en presencia de Dios)
Señor, llena mi corazón de amor para que yo sea capaz de amar a todos con todo.
Evangelio del día (para orientar tu meditación)
Del santo Evangelio según san Mateo 7, 1-5
En aquel tiempo, Jesús dijo a sus discípulos: “No juzguen y no serán juzgados; porque así como juzguen los juzgarán y con la medida que midan los medirán.
¿Por qué miras la paja en el ojo de tu hermano y no te das cuenta de la viga que tienes en el tuyo? ¿Con qué cara le dices a tu hermano: ‘Déjame quitarte la paja que llevas en el ojo’, cuando tú llevas una viga en el tuyo? ¡Hipócrita! Sácate primero la viga que tienes en el ojo, y luego podrás ver bien para sacarle a tu hermano la paja que lleva en el suyo”.
Palabra del Señor.
Medita lo que Dios te dice en el Evangelio
Paradójicamente, las personas que cometemos más errores somos al mismo tiempo los más duros e inflexibles. Y resulta evidente cuando un corazón no tiene paz y amor dentro; está divido y no puede sino proyectar toda esa frustración y amargura hacia los demás.
Muy diverso es el testimonio de los santos y las personas que se han distinguido en la virtud. Siempre son ejemplos de beneficencia y caridad. Por ello, la clave de la santidad no está en muchos propósitos y reglas de perfección sino en amar. No cansarse de amar. Amar de día y de noche. Amar con el corazón y con el pensamiento. Amar a todos en y desde Dios. Madre Santísima, ayúdanos a tener un corazón amante como el tuyo que sólo busca acoger y amar a los demás, sobre todo con predilección a los pobres pecadores.
«Es tan feo juzgar: el juicio ¡sólo a Dios, sólo a Él! A nosotros nos compete el amor, la comprensión, el rezar por los demás cuando vemos cosas que no están bien, si es necesario también hablar con ellos para ponerlos en guardia si algo no parece ir en la dirección correcta. Pero nunca juzgar, nunca, porque si nosotros juzgamos es hipocresía. Cuando juzgamos nos colocamos en el lugar de Dios, esto es verdad, pero nuestro juicio es un pobre juicio: nunca, nunca puede ser un verdadero juicio porque el verdadero juicio es el que da Dios. Y ¿por qué el nuestro no puede ser como el de Dios?; ¿por qué Dios es omnipotente y nosotros no? No, porque a nuestro juicio le falta la misericordia. Y cuando Dios juzga, juzga con misericordia».
(Homilía de S.S. Francisco, 20 de junio de 2016, en santa Marta).
Diálogo con Cristo
Ésta es la parte más importante de tu oración, disponte a platicar con mucho amor con Aquel que te ama.
Propósito
Proponte uno personal. El que más amor implique en respuesta al Amado… o, si crees que es lo que Dios te pide, vive lo que se te sugiere a continuación.
Dedicaré un tiempo de mi día a recordar todas las veces que el Señor me ha perdonado mi pecado y me ha renovado con la fuerza de su amor, para hacer yo lo mismo con los demás.
Despedida
Te damos gracias, Señor, por todos tus beneficios, a ti que vives y reinas por los siglos de los siglos.
Amén.
¡Cristo, Rey nuestro!
¡Venga tu Reino!
Virgen prudentísima, María, Madre de la Iglesia.
Ruega por nosotros.
En el nombre del Padre y del Hijo y del Espíritu Santo.
Amén.
Claves para la vida feliz II: busca tus razones por qué vivir
Si quieres ser feliz que tus ideas y razones de vivir sean verdaderas y te lleven al bien; pero al bien más alto y coherentes con tus acciones
Por: P. Arnaldo Alvarado | Fuente: Catholic.net

Somos protagonistas de un cambio de civilización. Vemos el ocaso de una generación y el alba de un nuevo amanecer. Nos acecha la incertidumbre ¿Cómo será mañana? Hoy más que nunca como si el tiempo pasara sin dejar huella. Es más como si todo fuera fugas. Ya no puedo entornillarlas. Ni siquiera el dinero tiene un valor perenne.
Tenemos posibilidades jamás sospechadas para ser feliz. No obstante, asistimos a las peores crisis que azota al ser humano también en su propia persona. Basta encender las noticias, revisar el diario, o escuchar a un vecino o en tu propia casa los testimonios poco gratos.
Pero ¿Quién mueve todo esto? La respuesta es el propio ser humano con sus razones para vivir. El filósofo Frankl quevivió la crueldad de Auschwitz decía que hoy el ser humano tiene mucho como vivir, pero no tiene porqué vivir. Esto es muy real.
En efecto las ideas mueven. Fácilmente no son identificables hacia donde nos conducen, pero son como el espíritu que todo lo abarca y todo lo envuelve. Es cierto también que uno puede ser un volcán de ideas, ser experto en cualquier cosa, pero en la práctica no. Esta posibilidad también se da, pero es menos probable. Más vale tener ideas muy claras y más aún sobre su propia condición de quién es el hombre y para qué está.
Es fundamental tener ideas y de las buenas. Cuando del hombre y de Dios se tratara hay que prestarle todavía mayor atención. Pues el camino de Dios es el hombre y la gloria de Dios es el hombre viviente.
A estas alturas de los tiempos nos preguntamos ¿cómo es posible cuando el ser humano ha alcanzado cotas que hace años era poco de imaginar y sigue padeciendo de felicidad?
Si quieres ser feliz que tus ideas y razones de vivir sean verdaderas y te lleven al bien; pero al bien más alto y coherentes con tus acciones. No todo está perdido si el caso fuera lo contrario. Es hora de reflexión y buen propósito. El cambio siempre es importante, necesitamos más ideas y menos ideologías; esto es, lo que a mí me gustaría como sea la vida.
P. Arnaldo Alvarado