Entrega escultura «La Bendición» al Padre Francisco G. Pedraz

El pasado domingo 19 de agosto de 2018, durante la Misa dominical en la Virgen del Camino, presidida por el Padre Francisco González Pedraz, le fue entregada la escultura y reconocimiento «La Bendición» al Padre Pedraz por su autor, el Artista Luis Carlos y su Sra. Esposa Cristina de Carlos; quienes de ésta manera homenajearon su trabajo social, humanitario, religioso y principalmente su misión en pro de la educación académica y espiritual de tantos niños y jóvenes durante más de 48 años en Guatemala, siendo la más importante de sus labores, su misión social «La Iglesia y Guardería Virgen del Camino».
Es importante resaltar que la estatua es creación 100% del Artista Luis Carlos, hecha de puro bronce y que simboliza según lo describió el Artista mismo: » A un sacerdote de pie, quien es el Padre Francisco González Pedraz brindándole a un fiel (sentado) su bendición; amor; apoyo moral, luz y guía, como lo ha hecho siempre el Padre Pedraz con todo aquel que se le acerca o necesita».
La estatua fue realizada por el autor debido a que la obra y carisma del Padre Francisco G. Pedraz lo inspiró a relizarla y fue una sorpresa totalmente inesperada por el Padre, quien la recibió con mucha alegría y agradecimiento.
Cabe destacar la leyenda que dice al pie de la estatua, con la que el Artista la dedica al Padre Pedraz. «La Bendición: Obra concebida para honrar al Padre Francisco González Pedreaz, camino de luz para tantos jóvenes guatemaltecos».
De parte de la Iglesia y Guardería Virgen del Camino, queremos agradecer inmensamente al Sr. Luis Carlos y su Sra. Esposa por éste bello y especial homenaje a nuestro muy amado Padre Francisco G. Pedraz, tanto por la realización de ésta bella estatua (que es una labor por demás difícil, ingeniosa y especial), así como por las bellas palabras con que se la entregaron al Padre.
Sea para ellos éste humilde agradecimiento pero de todo corazón, Dios les bendiga siempre!!
Bernardo de Claraval, Santo
Memoria Litúrgica, 20 de agosto …
Hoy también se festeja a:
- • Teófilo Matulionis, Beato
- • Manuel López Álvarez y 2 comapañeros, Beatos
- • Filiberto de Jumièges, Santo
- • Magín Albaigés Escoda, Beato
- • Serapio Sanz Iranzo, Beato
La gran verdad del joven rico
Por: H. Rubén Tornero, L.C. | Fuente: missionkits.org
En el nombre del Padre y del Hijo y del Espíritu Santo. Amén.
Cristo, Rey nuestro. ¡Venga tu Reino!
Oración preparatoria (para ponerme en presencia de Dios)
Jesús, una vez más vengo a ponerme en tu presencia. Muchas veces he venido a pedirte cosas Jesús. Hoy solamente quisiera estar contigo. Quiero poner mi corazón junto al tuyo, escuchar tus latidos. Ya sabes todo lo que hay en mi interior. Lo pongo en tus manos. Me conoces mejor que yo y sabes que es lo que necesito. Concédemelo. Confío en Ti. Creo en Ti. Te amo y quiero estar contigo.
Evangelio del día (para orientar tu meditación)
Del santo Evangelio según san Mateo 19, 16-22
En aquel tiempo, se acercó a Jesús un joven y le preguntó: «Maestro, ¿qué cosas buenas tengo que hacer para conseguir la vida eterna?». Le respondió Jesús: «¿Por qué me preguntas a mí acerca de lo bueno? Uno solo es el bueno. Dios. Pero, si quieres entrar en la vida, guarda los mandamientos». Él le replicó: «¿Cuáles?»
Jesús le dijo: No matarás, no cometerás adulterio, no robarás, no levantarás falso testimonio, honra a tu padre y a tu madre, ama a tu prójimo como a ti mismo.
Le dijo entonces el joven: «Todo eso lo he cumplido dese mi niñez, ¿qué más me falta?». Jesús le dijo: «Si quieres ser perfecto, ve a vender lo que tienes, dales el dinero a los pobres, y tendrás un tesoro en el cielo; luego ven y sígueme». Al oír estas palabras, el joven se fue entristecido, porque era muy rico.
Palabra del Señor.
Medita lo que Dios te dice en el Evangelio
Jesús, he escuchado muchas veces este relato. Podría pensar mucho sobre virtudes como la generosidad o la grandeza de tu llamada, sin embargo, hoy quisiera preguntarte, ¿qué fue lo que pasó después con ese joven?
Quizás todo volvió a la normalidad, en medio de la administración de sus bienes. pero, ¿realmente se puede «regresar a la normalidad» después de encontrarte Jesús? En su corazón había una marca, algo que no podía «volver a la normalidad».
Probablemente pasó el tiempo, y no me parece inverosímil que supiera de tu muerte en la cruz. Quizás en ese momento, se alegró de no haber vendido todo por uno que terminó muriendo en una cruz. Pero, ¿verdaderamente terminó?
Seguramente los apóstoles predicaron tu resurrección en su poblado, cuando aquel joven de antaño era ya un hombre maduro y probablemente estable. Quizás sintió de nuevo arder ese llamado en su corazón gracias a la predicación de los apóstoles, y esta vez tuvo el valor de abandonar todo y predicar la buena nueva… o quizás, como antaño, volvió a quedarse triste, por no tener el valor de abandonar sus posesiones… las cuales, si esto último sucedió, pasaron irremediablemente a ensanchar las arcas de los romanos durante la destrucción de Jerusalén, quitándole por lo fuerza lo que él no quiso darte por amor… Sin embargo, de lo que sí estoy seguro, Jesús, es que haya pasado lo que haya pasado con ese joven, jamás dejaste de amarlo.
Tu mirada de cariño jamás se la retiraste. Él era amado por ti, y lo fue siempre… igual que yo. Ayúdame a darme cuenta Jesús de que tu amor por mí no depende de lo que haga o de lo que deje de hacer. Es verdad que mis obras no te son indiferentes, pero me amas no por lo que hago, sino por lo que soy: tu hijo.
Haga lo que haga, pase lo que pase, siempre me amarás y me darás la oportunidad de estar a tu lado, de amarte, de ser feliz contigo.
Gracias Jesús. Ayúdame a nunca perder de vista esta gran verdad: me amas y lo harás por siempre.
Cuando un cristiano está apegado a los bienes, da la mala impresión de una cristiano que quiere tener dos cosas: el cielo y la tierra. Y la piedra de paragón justamente es la que Jesús indica: la cruz y las persecuciones. Esto quiere decir a sí mismo, llevar cada día la cruz… Porque los discípulos al seguir a Jesús tenían esta tentación: ¿Será un buen negocio?
(Homilía de S.S. Francisco, 26 de mayo de 2015, en santa Marta).
Diálogo con Cristo
Ésta es la parte más importante de tu oración, disponte a platicar con mucho amor con Aquel que te ama.
Propósito
Proponte uno personal. El que más amor implique en respuesta al Amado… o, si crees que es lo que Dios te pide, vive lo que se te sugiere a continuación.
Hoy trataré de responder a los llamados que me hace Jesús para ser feliz con Él.
Despedida
Te damos gracias, Señor, por todos tus beneficios, a Ti que vives y reinas por los siglos de los siglos.
Amén.
¡Cristo, Rey nuestro!
¡Venga tu Reino!
Virgen prudentísima, María, Madre de la Iglesia.
Ruega por nosotros.
En el nombre del Padre y del Hijo y del Espíritu Santo.
Amén.
¿Por qué se resistían a reconocer a Jesús como el pan vivo bajado del cielo?
Por: Mons. Salvador Martínez Ávila | Fuente: Siame.mx
El capítulo sexto del Evangelio de san Juan forma una gran unidad que desarrolla el tema del liderazgo de Nuestro Señor Jesucristo, como nuevo Moisés. Este capítulo consta de un importante discurso en la sinagoga de Cafarnaúm, que abarca del versículo 22 al 71.
El discurso consta de una introducción narrativa de los versículos 22 al 25. En ella sabemos que es entre Jesús y aquellos que, el día anterior, habían comido de los cinco panes y los dos pescados.
- La primera parte del discurso abarca del versículo 26 al 34; en esta primera parte, Jesús trata de que las personas se enfoquen en interpretar la multiplicación de los panes como una señal milagrosa, y entonces trabajen por el pan que baja del cielo, que da vida eterna.
- La segunda parte va del versículo 35 al 56, Jesús declara abiertamente que quien no come su carne y bebe su sangre, no tendrá vida eterna, esto provoca una reacción adversa, en primer lugar porque las personas se rehúsan a evolucionar en su relación con Jesús. Ellos murmuran diciendo que conocen su origen, y por ello no aceptarán su origen trascendente.
- La tercera parte del discurso que va del versículo 59 al 66, y nos presenta la primera conclusión que pone puntos claros: Jesús dice que sus palabras son espíritu y vida, la carne no sirve para nada. Sus oyentes se escandalizan y lo abandonan.
- La última parte del discurso abarca los versículos 67 al 71, y es la segunda conclusión donde Jesús confronta a los doce: “¿Ustedes también se van?”. Entonces Pedro declara su fe en el maestro, aunque el evangelista nos aclara que habría un traidor entre ellos.
En la segunda parte del discurso, El texto inicia con la frase “la gente murmuraba…”, esto nos hace referencia al camino del pueblo por el desierto, en el Éxodo, puesto que ante la gran cantidad de peligros y dificultades que debió afrontar, nos dice el autor sagrado que el pueblo “murmuraba contra Dios y contra Moisés” por haberlos sacado de Egipto.
Entonces, el hecho de que las personas se resistieran a reconocer a Jesús como el pan vivo bajado del cielo, es tomado como una forma de murmuración contra el nuevo Moisés. Jesús declara la meta de este nuevo éxodo: “quien crea en mí tendrá vida eterna” y esto se alcanzará en la medida que cada persona decida establecer una relación íntima de participación con Cristo, asumirlo como “el pan de vida”.
